Ramiro Fernández, testigo de cargo del Pacto del Duernu

21 oct

ramirín

Por su especial interés, y dado que en La Nueva España lo publican en “cerrado”, ahí va el asombroso artículo de Ramiro Fernández, periodista del gabinete del primer presidente socialista asturiano, Rafael Fernández, casi desde que éste volvió de México lindo y querido para hacerse cargo de lo que inmediatamente se convirtió en el gran negocio de la política asturiana.

Ramiro es todo un ejemplo de lo que critica en su artículo, pues tras pasar a las filas de José Ángel Fernández Villa en situaciones que él mismo describe con una encomiable prosa realista, terminó por refugiarse en Cangas del Narcea en tiempos del glorioso José Manuel Cuervo, en donde se dedicó a gestionar “suelo industrial”. De ahí pasó a SOGEPSA nada menos, donde chocó con Francisco Buendía.

De su salida de SOGEPSA, y su retirada a la vida privada rodeado de dossieres urbanísticos, sabe mucho su amigo José Manuel Vaquero, que le publica este martes esta sabrosa pieza para la historia de Asturias. El artículo tiene frases gloriosas:

  • Casi todos los documentos del SOMA y de su dirigente pasaron por mi máquina de escribir
  • Más tarde llega Aznar y empiezan los años de oro para el PP. El tipo llega con suerte
  • los dos ex presidentes, tanto Aznar como Felipe González, encontraron un acomodo indecente en las mismas empresas públicas que habían privatizado
  • Hemos colocado una autopista sobre otras dos, en una zona central de Asturias que parece diseñada por dementes
  • El descenso a los infiernos del dinero oscuro de Villa hubo de empezar, seguramente, a partir del 91
  • Cascos rompe con Marqués cuando se adjudica la Autovía Minera a un empresario con una relación cercana a Álvarez Areces
  • Es un tráfico oscuro de puertas giratorias que hace explícito un pacto muchas veces negado: Oviedo para el PP, Asturias para el PSOE
  • De modo que lo que realmente coloca a Asturias en esta quiebra se llama simplemente corrupción

Asturias, el régimen caído

Por Ramiro Fernández

Rafael Fernández, el primer presidente del Principado, me presentó en su despacho a Fernández Villa en 1979. Recién elegido secretario general del Soma-UGT, empezaba una larga andadura política y sindical. Al final de aquella charla, el Presidente me hizo como resumen una indicación muy breve, con aquel estilo sutil que le caracterizaba: “Ayúdale en lo que puedas”. Es decir, me sugería que me colocase a disposición del Sindicato Minero.

De esa manera empezó una colaboración que fue muy intensa y duró casi veinte años, en los cuales casi todos los documentos del SOMA y de su dirigente pasaron por mi máquina de escribir. El SOMA era entonces mucho más que un sindicato: tenía fuerza para nombrar presidentes del Principado y decidía también quién mandaba en la Caja de Ahorros. Villa llevó a ese cargo a Ángel Noriega y a Manuel Menéndez y destituyó sin dudarlo al presidente que quiso nombrar Areces.

Con unos pocos ejemplos, quiero darles idea de la amplitud de mi relación con Fernández Villa. En Madrid, preparamos hasta el mínimo detalle su aparición en “La clave” de TVE, sobre la minería en España. Gobernaba UCD, representada por el director de Minería. Fue un buen debate, la puesta de largo de Villa a nivel nacional. La guinda que inclinó la balanza ante la opinión pública la puso uno de los participantes, un empresario del carbón americano: “Tiene razón el minero”.

Otra jornada de las que quedan para siempre en la memoria fue la del golpe de Estado, el 23-F. Con casi toda la ejecutiva secuestrada, se decidió reunir en Madrid a los únicos cinco miembros que estaban libres. Para allá nos fuimos; tardamos menos de tres horas y media en llegar… sin radares, ni Policía, ni tráfico alguno en las carreteras. Atravesamos la mitad de un país totalmente desierto.

La cima de mi relación con la minería llega en la Navidad del 91, cuando las ejecutivas del SOMA y de CC OO se encerraron en el pozo Barredo. Fue el pulso final de la minería asturiana con el Gobierno de Felipe González y tuvo una repercusión enorme. Fui una de las poquísimas personas que bajaron de manera habitual, y en las últimas horas articulamos en una serie de puntos las ideas que se querían recoger en el manifiesto final. Lo leyó Villa y no sugirió corregir nada. Antonio Hevia tenía confianza en mí, tanta que no quiso siquiera leerlo. Le dijo a Villa: “Si para ti está bien, para mí también”, detalle que le he agradecido siempre. Se publicó tal cual, y ocupó una página entera en LA
NUEVA ESPAÑA.

Más tarde llega Aznar y empiezan los años de oro para el PP. El tipo llega con suerte, la economía internacional va como un tiro y el Gobierno tiene dinero para gastar a espuertas. Se privatiza todo, hacen caja con las grandes empresas públicas y Rodrigo Rato presume de buena gestión. Colocan a todos los amigos: Villalonga, en Telefónica; Blesa, en Caja Madrid; Óscar Fanjul, en Repsol; Francisco González, en Argentaria, desde donde llegará al BBVA, y aquello parece no tener techo. Son los años del “España va bien”. Cuando bajó esa burbuja y los vientos internacionales cambiaron, resultó que todo era un desastre, pero esos pies de barro no aparecerían hasta la época de Zapatero. En cualquier caso, en esa orgía privatizadora, los dos expresidentes, tanto Aznar como Felipe González, encontraron un acomodo indecente en las mismas empresas públicas que habían privatizado. Sólo esa manera de visibilizar ese sentimiento de verse como amos del cortijo ya pone blanco sobre negro la catadura mental y moral de estos personajes que nos han gobernado.

En Asturias, el encierro de Barredo marcó el punto final de la política minera. Aceptados los cierres, lo que quedaba era administrar de la mejor manera la eutanasia a las comarcas del carbón. La paz social se basó en jubilaciones, y una riada de dinero que se puso sobre la mesa para hacer toda clase de cosas dio lugar a una suerte de locura generalizada. Con los túneles de Riaño, por poner solamente un ejemplo, hemos colocado una autopista sobre otras dos, en una zona central de Asturias que parece diseñada por dementes. A cambio, la Autovía del Cantábrico sigue sin terminarse aún hoy. Puro sinsentido suscrito por todos.

Y, sobre la base de esa cercanía que he intentado explicar, el hundimiento que para la izquierda, para el movimiento sindical y para el PSOE en Asturias supone esta bofetada de encontrar a Villa en la lista de los millonarios de este país, ¿me extraña? Pues sí, en el sentido de que nunca pude imaginar que el mismo hombre que fue todo un referente de la lucha obrera pudiese caer en la tentación de enriquecerse de manera obscena. ¿Cómo se mide el valor de esos euros, aunque sean muchos, al lado del oprobio, el desprecio, la vergüenza infinita que aplasta a una persona, sin duda discutida y discutible, pero que de otro modo hubiera tenido sin duda un lugar destacado en la historia de Asturias?

Y al tiempo, también tengo que decir que no me extraña. Al lado de lo que Javier Cuartas apuntaba con certeza, “su natural capacidad de liderazgo, un acusado carisma, una personalidad combativa… y un talento innato para manejar de forma muy eficaz los resortes de poder”, en un hombre tan complejo como Villa había otras facetas. Yo destacaría la capacidad de presentar mil caras distintas, pero, sobre todo, y lo que me parece aún más determinante, un método que manejó siempre de compartir parcelas con el entorno más próximo, guardando para sí la panorámica completa. Ahí está, en mi opinión, la explicación de que a su lado se fueran quemando, una tras a otra, una lista larga de personas: Tino Venturo, Belarmino García Noval, Laudelino Campelo, Juan José Pulgar, Armando Fernández Natal… y alguno más que seguramente se me olvida.

Hasta donde décadas de un conocimiento cercano de la persona me permite intuir, el descenso a los infiernos del dinero oscuro de Villa hubo de empezar, seguramente, a partir del 91. Y lo afirmo por una regla básica de aplicación general: no hay crimen si no hay oportunidad, y en los años primeros del sindicalismo minero en la democracia lo que se dice oportunidades seguramente había pocas.

Eso cambió radicalmente con las compensaciones a los cierres. Ahí aparece ya la Sociedad para el Desarrollo de las Comarcas Mineras (Sodeco), en la que encontramos a un personaje central en todos los movimientos de Villa en el futuro, Luis Gómez. Dirige unos años Sodeco; después, en una pirueta llamativa, pasaría de la confianza de Villa a la de Gabino de Lorenzo, los dos venían ya manteniendo una relación llamativamente estrecha. El propio Gómez es quien en la comisión de representantes del Principado en la empresa pública los había conectado años atrás, cuando coincidieron como representantes del PP y del PSOE. Gómez es, sin duda alguna, una persona inteligente; también tripula, con un desparpajo que recordarán todos los que le conozcan, un barco mercenario y pirata cuya bandera está siempre disponible.

Cuando deja Sodeco, en la órbita de Villa, Gómez pasa a Gesuosa, órbita de Gabino, y creada por el Alcalde de acuerdo con Álvaro Cuesta, quien aterriza impulsado desde la FSA, manu militari, en la Agrupación de Oviedo y en la candidatura a la Alcaldía. En el 99, Gómez deja la empresa, con 12.000 millones de deuda, que Gabino se ocupa de que paguen los ovetenses. Es un tráfico oscuro de puertas giratorias que hace explícito un pacto muchas veces negado: Oviedo para el PP, Asturias para el PSOE. Tan real como la vida misma, por mucho que algunos insistan en lo contrario, porque la realidad es muy tozuda: es Gabino quien veta a Cascos cuando el PP hubiera gobernado cómodamente en 2011.

La minería privada pasa por Víctor Zapico, director de minas y consejero vinculado al SOMA, luego aterrizado en el regazo de Victorino Alonso, el gran empresario del carbón privado en España. Y, otra clave de este círculo urbanístico, empresarial y político-sindical, de recursos casi infinitos, está en el hilo directo que Villa y Cascos trenzan años atrás, al margen de procedimientos y gobiernos, con los fondos mineros de la etapa Aznar. Cascos rompe con Marqués cuando se adjudica la Autovía Minera a un empresario con una relación cercana a Álvarez Areces. Para Cascos, con el que mantiene antiguas pendencias, es la gota que colma el vaso. Pero tomen nota de que, pese a todo, aún hoy, Cascos defiende a Villa. Y sus palabras sobre la Fiscalía Anticorrupción resuenan como un eco de la pregunta de Pujol: ¿Qué coño es eso de la UDEF?

La pesadilla ahora es que este escándalo dinamita décadas de la historia de Asturias. Y esa historia, esa lucha minera que cruza todo el siglo XX, había sido, aún con muchos errores, básicamente sacrificada y noble. Y, sobre todo, quiebra el relato completo del socialismo en esta región, ya muy tocado por una historia reciente larga en corrupción, en miserias políticas y humanas, y en disparates que nadie ha sabido ni querido atajar.

Presumíamos de una región limpia y hoy somos, como el conjunto de España, un territorio maldito, en el que doce pesados años de arecismo terminan con el expresidente aparcado en el Senado y contemplando desde esa altura un rastro terrorífico que va de El Musel al Niemeyer, de la “operación Marea” al “caso Renedo”. De modo que lo que realmente coloca a Asturias en esta quiebra se llama simplemente corrupción, y el desprecio hacia los políticos que genera esa ola de negocios sucios, robos, coimas, mordidas y tarjetas negras que viajan de Galicia a Valencia, de Asturias a Sevilla, de Cataluña a Madrid. ¿Responsables? Aquí, las mismas cúpulas políticas que se mantienen intocadas e intocables en la región desde hace treinta años, las mismas que no entendieron nada de cómo Cascos pudo ganar en 2011. Lo que sufrimos ahora no es solamente una crisis económica brutal, es la caída de un régimen.

La factura que va a pagar el socialismo en Asturias va a ser enorme. El “caso Villa” puede no ser el último. El PP está también hundido en sus muchas miserias, de modo que lo que queda hasta el verano, este calvario que tenemos por delante, se parece a un camino agónico que terminará cuando se compruebe en mayo que este régimen se ha agotado.

Los que aún niegan esto tan evidente son los mismos que, por acción o por cobardía, nos han traído hasta aquí, porque nada de todo esto es nuevo. Hoy están en estado de pánico y balbucean sobre regeneración, sin saber muy bien lo que quieren decir. En realidad, sólo tratan de salvarse, pero lo cierto es que llegan ya tarde.

Caso Villa: Si Vigil cuenta lo que sabe sobre Víctor Zapico y Luis Gómez, lo de Andalucía será una anécdota

18 oct

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Por Juan Vega

  • El desembarco de Manos Limpias en el Caso Villa, sigue la estela marcada por el ministro Jorge Fernández
  • Todo parece indicar que Interior convenció a Javier Fernández para que se tirase por la ventana, ante lo que venía

El Comercio dedica su atención política este sábado a la enorme contradicción que sufre el Partido Popular de Asturias, al respaldar en la Junta General un acuerdo por el que todos los partidos asturianos se comprometen a destituir a los cargos públicos con juicios abiertos en asuntos de corrupción o delitos. Y es que el partido que gobierna en España mantiene a Jaime Reinares, condenado por el Caso Voxpopulis, dentro del Grupo Municipal del Ayuntamiento de Oviedo, algo que se convierte ahora en misión imposible para el alcalde Agustín Iglesias Caunedo, que vende imagen mercenaria a diario en la hoja parroquial vaqueril, gobernando con el apoyo de una reata de tránsfugas y réprobos.

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El amigo de Voxpopulis en el ojo del huracán

Insoportable situación de la bancada popular

Si no resuelve la cuadratura de este círculo, Mercedes Fernández se consolidará como un cero a la izquierda al frente del Partido Popular, ante un alcalde rebelde, que prefiere mantener las cosas como están, antes que enfrentarse al delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, que no puede ignorar quién ordenó robar los correos que difundió Reinares, ya que fluyeron libremente por los ordenadores municipales que gestionaba el contratista municipal ASAC, y salieron, a su vez, de los ordenadores de la Sindicatura de Cuentas, gestionados por el mismo contratista. Si De Lorenzo permitió o no permitió, a sus policías, que recogiesen las huellas de ese rastro imborrable, es algo por lo que nadie debe haberle preguntado, y más si tenemos en cuenta las elogiosas palabras que en aquel entonces dedicó al delincuente informático.

Subraya Juan Neira, en su columna de este sábado en el diario decano de la prensa asturiana, que es imposible mantener a Reinares dentro de la disciplina popular del Ayuntamiento de Oviedo, como miembro del partido, y a la vez acatar ese acuerdo adoptado en la Junta, puesto que si se acuerda destituir a quien se le abre juicio, mal se puede mantener a quien lo tiene cerrado y con sentencia, sin dar la sensación de que se desprecia de manera flagrante, la inteligencia del respetable. ¿Nos llama idiotas Mercedes Fernández apoyando esa propuesta o nos llama tarados Caunedo desacatando el acuerdo? ¿Los tiene el delincuente informático Voxpopulis atenazados por el cuello para evitar que cante Reinares?

Mientras Mercedes Fernández y Agustín Caunedo se ponen de acuerdo sobre lo que van a hacer con Reinares, el PSOE se enfrenta a un problema mayor todavía, pues mal se puede condenar a Jose Ángel Fernández Villa, padre político del presidente Javier Fernández, sin que se haya celebrado juicio alguno ni tengamos constancia fehaciente sobre ninguno de los rumores que han servido como pretexto para su asesinato por la espalda. El PSOE mantiene a la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, y al alcalde de Pravia, Antonio Luis Solar, en situación de prevengan, después de haber aguantado hasta los límites de lo imposible al ex alcalde de Cudillero Francisco González. En cambio a Villa lo matan por la espalda, sin jucio previo ni garantía alguna. ¿Por qué? Sencillo, porque están aterrorizados.

El enigmático asesinato de Villa empezó con la visita del ministro del Interior

Entra en escena Virginia López Negrete

Entra en escena Virginia López Negrete

Repasemos este enigmático caso del que dejé constancia escrita en un artículo anterior. Javier Fernández recibió al ministro del Interior, en una visita semiclandestina a su despacho, de la que no hubo ni nota ni imágenes publicadas en prensa, pocas horas antes de que El País, única fuente del Caso Villa que no enseñó ni un documento, publicase la supuesta noticia que incrimina al histórico sindicalista. Tan sólo unas horas después de que el que fuera diario socialista -ahora bajo las garras de Mariano Rajoy-, publicase unos rumores sobre su mentor, Javier Fernández, convertido en implacable parricida, aplastó en la plaza pública a José Ángel Fernández Villa y llenó de malvados dossieres sobre su familia, de manera inmediata, la ser-vil parrilla informativa de la TPA, dando cobardes patadas en la cara sobre el cuerpo inerte de su padre. ¡Cuánta crueldad! ¡Cuánta bajeza! ¡Qué bazofia! (El asesinato de Villa, por parte de su hijo político, Javier Fernández, requiere un inmediato estudio psicológico a la luz del psicoanálisis).

La frivolidad e irresponsable actuación de Fernández quedan acreditadas con su discurso de este jueves ante el Pleno de la Junta General, pues en él, Fernández se refirió a “la fortuna oculta, no desmentida, de José Ángel Fernández Villa, ex diputado de esta Cámara, supuestamente acogido a la amnistía fiscal”. El diario oficial del javierismo, La Nueva España, también se refiere al Caso Villa, este sábado, en similares términos: “el langreano fue expulsado de forma cautelar del PSOE y del sindicato SOMA hace diez días después de trascender que está siendo investigado por la Fiscalía Anticorrupción por una fortuna oculta de 1,4 millones de euros que, supuestamente, regularizó ante Hacienda aprovechando la amnistía fiscal promomovida por el ministro Cristóbal Montoro”. Todo es supuesto. Todavía no hay ni un dato, ni una prueba, ni una actuación judicial acreditada. ¡Nada!

¿Puede soportarse tranquilamente tanta desvergüenza? ¿Mantienen ahí, unos y otros, a Jaime Reinares, a Pilar Varela, a Antonio Luis Solar, igual  que mantuvieron a Francisco González en Cudillero hasta que el juez lo echó a patadas, y matan a Villa de esta manera sin más fundamento que un rumor publicado en un periódico controlado por el Gobierno de Rajoy?… La explicación de tanta locura, de tal desvergüenza, salta a la vista, y es que están asustados, muertos de miedo con lo que se les viene encima con la guerra de dossieres. Días después de la misteriosa visita del ministro Fernández al presidente Fernández, se produce ahora la visita de la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, célebre por las fotos de la “reunión del gin tonic” con el juez José Castro, del Caso Noos, en Mallorca.

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Victorino Alonso en la manifestación de los mineros, en Madrid, en julio de 2012

Tras el ministro, llega el “sindicato” Manos Limpias

El llamado sindicato Manos Limpias, que inició la serie de denuncias en la Fiscalía Anticorrupción al tiempo que Victorino Alonso y los sindicatos mineros daban la batalla del 2012 contra el Gobierno de Mariano Rajoy, va a llamar a declarar a Antón Saavedra, buen conocedor de la “trama carbonera” de los socialistas y populares asturianos, y a Juan Luis Rodríguez-Vigil, ex presidente del Principado, que afirmó públicamente que el Caso Villa no se puede entender sin analizar la figura de Víctor Zapico, consejero de Industria con el propio Vigil (pendiente de sentencia en el Caso Camocha como gerente de la explotación) que tenía a Javier Fernández como director general de Minas, cuando le estalló entre las manos el escándalo conocido como Caso Petromocho.

También tendrá que decir Vigil qué sabe de Luis Gómez, más conocido como “El Chino”, que lleva tiempo dedicado a los negocios de la informática, tras su etapa como íntimo colaborador de Gabino de Lorenzo en sus aventuras más singulares. El amigo del delincuente informático Voxpopulis, dedicado hoy a perseguir a los ladrones al frente de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado en Asturias, le nombró gerente de la escandalosa sociedad municipal Gesuosa, tras colaborar con Villa al frente de la gerencia de Sodeco, empresa participada por el Gobierno Regional y HUNOSA. Luis Gómez, entonces afiliado al PSOE, junto con otros amigos y colaboradores de Villa en el “frente intelectual” del SOMA, organizó la exitosa campaña de Gabino de Lorenzo contra Antonio Masip, desde la gerencia de la Comisión Regional de la Empresa Pública, CREP, designado para aquel cargo por Rodríguez-Vigil. Aquel contubernio se hizo famoso bajo la denominación de “pacto SOMA-PP”.

Así pues, con Saavedra y Vigil llamados a declarar en Fiscalía por el Caso Villa por Manos Limpias, en una operación que sabe a Interior que tumba, a nadie puede extrañar que Javier Fernández mate a su padre y quien haga falta para intentar huir de la retorcida trampa en la que parece haber caído, tras la visita del ministro acompañado por el amigo de Voxpópulis. ¡Seguro que le pusieron la cabeza como un bombo y eso le hizo tirarse por la ventana! Saavedra tiene una montaña de documentos sobre la trama del carbón, y si Vigil cuenta lo que sabe, estamos ante un benéfico Armagedón para los protagonistas de treinta años de historia de Asturias, entre los que destaca, de manera muy especial, el hijo político de Villa, Javier Fernández.

Los tartufos astures: mentiras, falsedades y manipulaciones desvergonzadas del Caso Villa

11 oct

Al lado de buena parte de los personajes, personajillos y personajetes que aparecen en este retablo, José Ángel Fernández Villa es una hermana de la caridad

Por Juan Vega

El curso del Caso Villa empieza a recordarme el peculiar comportamiento de numerosos alemanes que nada recordaban de lo sucedido en aquel gran país durante la Segunda Guerra Mundial en relación con los tristes episodios que se vivieron en tan terrible época. ¡Qué banda señores! Que Javier Fernández, nuestro presidente, haya ejecutado a José Ángel Fernández Villa al amanecer, tras reunirse con el portador de las noticias, el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, y Gabino de Lorenzo, íntimo colaborador durante años del sindicalista ejecutado, con el que compartió intermediario chinito hasta en la sopa de tallarines, es el mejor comienzo de la película.

Recuerden en qué trabajaba el presidente Javier, también íntimo de Villa, antes de “liberarse” del trabajo en 1996. Javier, que fue Director General de Minas con Víctor Zapico, gerente de La Camocha procesado en el escabroso caso inconcluso del negocio de robar a lo bestia a cuenta del fraude del carbón -no es momento de contar aquí por qué le odia Juan Luis Rodríguez-Vigil, mister Petromocho que de aquella tuvo que dimitir como presidente del Principado-, era, ¡agárrense!, inspector de minas en la Consejería de Industria, con lo que pesetita a pesetita consiguió avecindarse en la parroquia gijonesa de Somió, desde donde derrama sus lágrimas de insensible cocodrilo del Zambeze.

El presidente Javier, cuando el ministro Fernández le contó que tenían pillado a Villa, dijo inmediatamente que no podía resistir la vergüenza, y le disparó una Smith&Wesson en la región occipital. Mientras se limpiaba las salpicaduras, sus sicarios, empezaron a enviar a la TPA dossieres sobre los hijos de Villa y sobre sus bienes inmuebles, para completar el cuadro mafioso con la célebre melodía del perfume embriagador de fondo. Ya ven el juego que da el flashback. Vigil habló en La Nueva España de dos personajes fundamentales para entender el Caso Villa, el chinito mandarín -así le llamaba el propio José Ángel- de Gabino y el mismo Zapico que vive metido en un búnker a la espera de sentencia por La Camocha y nos entretienen contando las hazañas del golfista Laudelino Campelo (¡Ay, Campelín, Campelín!).

¡Vale! Volvamos al presente. Que Gaspar Llamazares, uno de los más sobresalientes y descarados cínicos de la política española, pida ahora que se investigue al Instituto del Carbón, cuando él personalmente expulsó de Izquierda Unida a Antón Saavedra cuando éste acusó a Villa públicamente, ya en 1996, de financiar al sindicato con prácticas desviadas, da la medida de la enorme desvergüenza que se oculta tras la operación de inteligencia que ha puesto ahora en marcha el PPSOE para liquidar al viejo sindicalista, enfermo y acorralado por la evidencia del dinero negro que parece haber aflorado en una trampa para caimanes, enterrándole bajo un montón de basura donde chapotea una enorme maraña de sinvergüenzas.

El PPSOE quiere cargar sobre las deterioradas espaldas de Villa veinticinco años de basura carbonera, la misma que intentó destapar Saavedra, expulsado de todas partes, y fundamentalmente maldito por la izquierda, en una Asturias que tuvo en la tortuosa investigación de la trama del carbón de importación y la agónica judicialización del fraude masivo de La Camocha, su símbolo más asombroso, pues lo barcos descargaban a la vista de todo el mundo con ayuda de las poderosas y enormes gruas de la EBHI, para trasladar el carbón importado por cintas mecanizadas hacia la térmica de Aboño, mientras en la explotación gijonesa se falsificaban los albaranes con el carbón que supuestamente se sacaba bajo el mar, oyendo a las sirenas cantar, en la inolvidable canción de José León Delestal.

También Xuan Cándano, emblema del periodismo perrofláutico, anda por ahí intentando reinventarse la historia, atribuyendo al PP de la época de Francisco Álvarez-Cascos -la mala intención tiene su fundamento, pues alguien le pagará el favor de fabricar una falsa historia para oligofrénicos sobrevenidos- el invento y la gestión de los planes del carbón, con datos que no resisten un pase por la garlopa de la verdad. Dice Cándano, en su cada vez más panfletaria y servil publicación Atlántica XXII, que los fondos mineros, son “la millonaria liquidación con la que el Estado, a través del Gobierno del PP de José María Aznar, compensó a Asturias por el cierre definitivo y prolongado en el tiempo de la minería”.

Miente Cándano, miente con alevosía, y lo sabe. Sabe que él, como los mangutas de La Nueva España están haciendo un trabajo de encargo para desviar la atención. Los fondos mineros fueron un invento del Gobierno de Felipe González, que comenzó con el Primer Plan del Carbón 1990-1993, con una financiación de 4.689 millones, siguió con el Segundo Plan del Carbón 1994-1997, con 4.275 millones,  el Tercer Plan del Carbón, con 9.246 millones, y el Cuarto Plan del Carbón 2006-2012, con 4.987 millones, lo que supuso una inversión total de 24.000 millones de euros, entre ayudas a la explotación, prejubilaciones, infraestructuras y otras historias, de donde salió, como vemos, mucho, muchísimo dinero, entre el que se encuentran los 10.000 millones de euros que José Luis Rodríguez Zapatero condonó a los empresarios mineros en el año 2009 procedente, precisamente de dinero defraudado de esas ayudas que instauró González.

El truco  consiste en intentar hacernos creer una gran mentira muy del gusto de la izquierda más inmoral: la corrupción en el carbón fue cosa de los fondos mineros para infraestructuras -sometidas a los deficientes controles de la administración-, y no de las ayudas a la producción -que se ventilaban sin control alguno-, que es donde estuvo la manduca gorda. Pues no, señores Cándano, Llamazares y compañía. Los fondos mineros para infraestructuras no fueron la madre del cordero. Ni siquiera. Pero es que encima las obras de esos fondos fueron adjudicados en su mayor parte por los gobiernos de Vicente Álvarez Areces, y a la vista está quiénes fueron responsables de escándalos como el de la Autovía Minera impulsada por Juan José Tielve, el hombre de Gabino de Lorenzo en el Gobierno de Sergio Marqués, a un empresario de Areces -cuya empresa acabó en manos de Victorino Alonso-, en medio de un sonoro episodio que acabó en fallida comisión de investigación. De esas obras adjudicadas por los gobiernos de Areces, hay hitos como la Y de Bimenes, el desdoblamiento de los túneles de Riaño, el soterramiento de Langreo o el trentrán del Valle del Nalón, con los famosos trenes tranvía adquiridos por Ángel Villalba, el amigo y protector de Zapatero que junto con Areces regaló la Minero Siderúrgica de Ponferrada a Victorino -el gran ausente en esta versión coral asturanizada del Tartufo de Moliérecon financiación de Caja España y Cajastur, al que nadie se atreve a citar, porque a todos tiene o tuvo en nómina, hasta la Televisión Local de Gijón de Tini.

¿Qué dices de Cascos en esta película, Candanín? ¡Nunca pensé que fueras a caer tan bajo!

Cuando el PPSOE ejecutó a José Ángel Fernández Villa en amor y compaña

9 oct

Javier Fernández con Jorge Fernández Díaz

La crónica de esta ejecución recuerda las mejores operaciones de inteligencia. El pasado martes 7 de este lluvioso mes de octubre, el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, inició una densa jornada asturiana, que comenzó con una llamativa visita institucional al presidente del Principado, Javier Fernández, en su despacho. En esos momentos, España entera hablaba del Ébola y de Bankia.

ministroEl encuentro de los dos Fernández, en presencia de Guillermo Martínez y Gabino de Lorenzo no tuvo repercusión alguna. Nunca ministro del PP, visitó a presidente del PSOE en su despacho, con tan poco eco periodístico. El presidente Javier no hizo declaración alguna, total mutismo, ningún interés en vender la visita.

A su vez, las escuetas declaraciones del superpolicía de Mariano Rajoy son para nota. El ministro declaró, al órgano oficial del PPSOE astur, La Nueva España: “Mantuvimos un largo y cordial encuentro, una gratísima conversación en la que se generó un clima de confianza y en la que hablamos de temas de actualidad de España, Europa y del mundo”.

La Web del Ministerio del Interior no fue menos lacónica que el propio ministro tras su visita a su homónimo Fernández:

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha mantenido esta mañana un encuentro institucional con el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, en el que ambos han tratado diversos asuntos relacionados con la seguridad.

buenavistaTras la misteriosa reunión, Fernández Díaz visitó las instalaciones del cuartel de Buenavista, codiciada pieza en los negocios que se traen socialistas y populares en El Cristo, tras el traslado del HUCA.

El jefe directo de Gabino de Lorenzo terminó la primera de sus dos jornadas en Asturias nada menos que con una reunión del comité ejecutivo regional del PP en el salón Covadonga del agonizante Hotel de la Reconquista: “en estos momentos hay que crecerse ante las dificultades de todo tipo que atravesamos”, les dijo el Ministro.

Pocas horas después, El País, diario emblemático del socialismo español, ahora en manos del PP, anunciaba por tierra, mar y aire, que su portaba servía en el desayuno de los españoles, un José Ángel Fernández Villa, despiezado en trocitos.

Javier Fernández, en una operación perfectamente engrasada, anunciaba la expulsión del sindicalista a las 11:00 de la mañana. Aquello olía a cronómetro que apestaba. El cadáver de Villa bajaba ya flotando sobre la agitada superficie del Nalón. El resto de la historia es sobradamente conocido. A partir de ese momento, se dejó de hablar de unas cosas, y empezó a hablarse de otras.

Esta história tiene un buen colofón en este párrafo que escribió en El Comercio, Juan Neira: “A estas alturas de la película es difícil decir qué molesta más si la doble vida del gran líder sindical asturiano o la hipocresía del resto dándose por sorprendidos”.

José Ángel Fernández Villa y el pacto SOMA-PP, amnistía fiscal, amnesia general

8 oct

villadelorenzo

Por Badabadúm Badúm Badero

La corrupción política es ya cuestión de emergencia, en un país en el que la indignación crece de manera exponencial, y la ciudadanía pasa de la marejada a la fuerte marejada, se diría que con ruido de motín. Que en España tenemos una clase política profundamente podrida es algo que ya no duda casi nadie, pero hay algo aún peor que la corrupción en sí: la gestión corrupta de la información sobre la corrupción.

Cuando el cabreo ante la evidencia del masivo uso irregular del dinero público ofusca las mentes de un pueblo empobrecido, se agitan amenazadoras las guadañas ante el palacio del poderoso. En tales momentos, se dispara el miedo y se gobierna a golpe de información mafiosa. La delación y la administración corrupta del delito multiplican el cabreo general. Dirigen nuestra atención, de aquí allá, dossier viene, dossier va.

En tiempos de la gloriosa Transición, cuando todos éramos inocentes, el entonces número dos del PSOE, el todopoderoso Alfonso Guerra, nos enseñó que se podía gobernar a golpe de “dossieres de infarto”, es decir, con la amenaza mafiosa en la mano. De aquella, a muchos, se nos cayó la venda: el delito y sus pruebas, cuando afectan al poder, no se persigue desde la cúpula del Estado, sino que se oculta, hasta que se utiliza cuando conviene.

José Ángel Fernández Villa se acogió a la amnistía fiscal del 2012, para dimitir inmediatamente después como secretario general del SOMA, y desde entonces hasta hoy la información relativa a su regularizacion ha estado celosamente escondida.

Ahora Villa, como Jordi Pujol ante las últimas elecciones catalanas o el ruido de “la consulta”, ve cómo afloran las aguas negras de su particular letrina. Es posible que dejemos de hablar de Bankia o del perro de la enfermera, para mirar en la dirección que hoy nos marca Mariano Rajoy hacia Asturias y Andalucía, pero el aroma a putrefacción que sale de las turbias cuentas de los investigados, no disimula la basura que ocultan quienes afloran sus dossieres cuando les interesa.

¿Tiene calculadas, el Gobierno de Rajoy las consecuencias de aflorar ahora, y de esta manera, la información del expediente de Villa cuando éste se acogió a la amnistía fiscal del año 2012? Su delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, tiene toda la información necesaria, puesto que su íntima amistad, dilatada a lo largo de los años, dio lugar a eso que en Asturias se conoce como SOMA-PP, una historia política de amor de la que salió la sólida entente del PPSOE asturiano.

El despertar a la vida de un adolescente

1 oct

            Como siempre me trataron de inculcar el ser agradecido, debo en primer lugar mostrar mi agradecimiento a este sitio junto a sus artífices, por permitir expresarme; en estos momentos de mayor frustración, sensación de ninguneo y despreocupación por parte incluso de aquellos que tienen en sus manos mi futuro.
Hecho el preámbulo procedo a presentarme; soy vecino de Proaza, y como adelantaba estoy viviendo una etapa de confusión, aturdimiento y frustración a mis diecisiete años.

Tendero espabilao

Dejé de estudiar a los dieciséis, nunca entendí como en las diferentes materias se complicaban tanto las cosas para decir simplezas. Cuando se hablaba de calcular el beneficio de un comerciante expresado en tanto por ciento,  trataban de distinguir entre porcentaje sobre la compra o la venta. Muchas palabras para no decir nada, sólo aturdir. Daremos por sentado que un comerciante no obtiene beneficios en las compras (tema comisiones no consta en manuales), pero tampoco se puede decir de forma absoluta que los obtenga en las ventas;  lo vendido y no cobrado no reporta beneficios. Por tanto y en consecuencia, beneficio es lo vendido y cobrado; es decir, si hay cien euros en “caxón” la parte que corresponde a ganancia es el tanto por ciento de beneficio. Cuando mandan hacer una mezcla al 25% a 25 litros, no  añadiremos cuatro con seis litros, ni siete setenta. Todo  expuesto en un plano teórico porque de lo considerado beneficio hay que descontar impuestos; reconocido esto en cualquier texto que trate el tema. Sin embargo no se da importancia, ni un valor figurado para restar de los beneficios, al tiempo que dedica el comerciante en rellenar, custodiar y presentar documentos a la Administración; elemento chocante cuando políticamente tanto se aprecia el tiempo, invirtiendo miles de millones en infraestructuras que reduzcan el tiempo para salvar las distancias. Quizás les interesa que no gastemos el tiempo en viajes y así les podamos dedicar más a ellos.

         En materia de ciencias sociales cuando se profundiza sobre el estado de derecho, con sus leyes y normas, se concluye que crea inseguridad jurídica. La ley que no ha de ser caprichosa encierra una literalidad y un espíritu, cuando la literalidad se abre a interpretaciones puede confundir el espíritu. Interpretaciones varias que la jurisprudencia trata de unificar, pero en el lapso desde la promulgación de la ley hasta quedar sentada la jurisprudencia, existe inseguridad; y hay que añadir que la jurisprudencia no siempre es unidireccional.  Sobre la deficiente redacción en algunas leyes, en las que la literalidad es contraria al espíritu de la norma, ya se pronunció Lázaro Carreter, como ejemplo de Académico; pero un Doctor en Derecho, como José Luis Villar Ezcurra, se manifestó también en ese sentido, añadiendo “…Lo primero trae como consecuencia que ni los propios profesionales del Derecho lleguemos a entender el sentido claro de muchas normas (ahí está, sin ir más lejos, el reciente RDL sobre la restauración del Impuesto sobre el Patrimonio) produciendo una incertidumbre, que atenta contra el principio de seguridad jurídica.”
Así las cosas dejé de estudiar, y  me asalta una duda; cuando tanto se investiga sobre métodos de enseñanza, tal vez lo que falló es el método. Mi abuela, que no sé los métodos que conoce, pero sí tiene muchos años, no da lugar a la confusión cuando afirma “el que no aprende a ostias; ese, ya no aprende”.
Reitero mi agradecimiento por poder desahogarme minimamente, aunque deba intentar superar el asunto de la economía  sumergida que me traumatizó; el derecho al voto o el intento de aborto de la periquita que me priva de ser padre; pero, por supuesto que mis angustias no deben robar tiempo a los demás. Una pequeña puntualización, esta página que creo nació con motivos electorales debería dar importancia primordial a la problemática del concejo, en ese sentido la sentencia y condena al SESPA está por encima de las contra-informaciones a la Nueva España.
​José

El PPSOE y su órgano oficial, La Nueva España, renuncian al único camino real para el desarrollo de nuestras infraestructuras

28 sep

Autopistas-del-mar

Por Juan Vega

Asegura hoy La Nueva España, en un pintoresco editorial titulado “Falta una eficiente gestión de las infraestructuras asturianas“, que “las grandes infraestructuras, una demanda secular de la región y una causa muy socorrida en el pasado para justificar el atraso, ya no son un lastre”, y asegura que “la mayoría funcionan o están casi rematadas”. Y se quedan tan contentos.

Y ZALIA sin una empresa logística asentada, El Musel medio quebrado, el Aeropuerto de Asturias da vergüenza, FEVE a punto de echar el cerrojo en Oriente y Occidente, y ni un euro para el corredor ferroviario Lena-Gijón. ¡Meten miedo!

Intentan tapar, con este patético editorial, los machacas de Vaquero, que en estos momentos se está jugando la partida del ancho ferroviario internacional y su conexión con las autopistas del mar, y no dedican ni una palabra al final del servicio Gijón-Nantes, que nos deja fuera del principal eje de desarrollo del transporte de mercancías por el que apuesta la Unión Europea con 26.000 millones de euros a los que todo parece indicar que el PP y el PSOE renuncian.

Desde Foro hemos explicado públicamente cuál es la situación, y qué hay que hacer para optar a esos fondos antes de la fecha límite, el 26 de febrero próximo. Para eso hay que tener claro que la apuesta es ancho ferroviario internacional desde Palencia hasta Gijón, y desde allí, autopistas del mar, que son la dimensión marítima de las Redes Transeuropeas de Transporte.

El PPSOE en cambio, apuesta por abrir un túnel de la  Variante de Pajares en ancho RENFE y La Nueva España aplaude esta apuesta por dejarnos como “fondo de saco”, es decir, esta apuesta por el atraso y la miseria hacia los que nos conducen, convertidos en un finis terrae.

Las Autopistas del Mar, con sus conexiones ferroviarias, están muy desarrolladas en el Báltico y en el Mar del Norte, menos en el Mediterráneo y el Atlántico sur. La Comisión Europea las define como corredores invisibles que recorren sus zonas costeras. Son rutas que los marinos consideran cortas, pues están excluidas del proyecto las conexiones transoceánicas. Estas autopistas invisibles están llamadas a ser clave en la aplicación de las nuevas políticas europeas de transporte.

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