Un contratista de los juzgados de Madrid y el Banco de Santander se pelean por el hueso roído de la Operación de los Palacios

jovexxi

Por Xoaca Bobela

  • Todo lo que valía dinero, solares y concesiones, ya no está en manos públicas

Gabino de Lorenzo, el artista que junto con dos poderosas familias diseñó y ejecutó la Operación de los Palacios se encarga ahora de dirigir las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Asturias, con importantes terminales en la Justicia. Gabino abandonó el Ayuntamiento de Oviedo en el momento justo. Jovellanos XXI, sociedad en liquidación, es ahora una concursada gestionada por un despacho privado, especializado en chollos judiciales. Los solares del Carlos Tartiere y El Vasco, la edificabilidad, y el coste del nuevo estadio, son los costes públicos de la operación. Los beneficios públicos no existen, salvo un edificio inútil y cargado de furruñu, que está sin pagar.

El Banco de Santander se quedó con el marrón de una hipoteca de 63 millones de euros sobre una concesión administrativa que no vale nada, porque la sociedad gestora de esa concesión echó a correr en el primer año de explotación del Palacio de Congresos. El dinero se lo gastaron en construir un hotel privado y un aparcamiento que se vendió y se cobró. Se supone que cincuenta años organizando congresos en un edificio absurdo, daría suficiente dinero como para amortizar la construcción y equipamiento del palacio. Y no pasó nada cuando escaparon nada más empezar.

Y es que asombrosamente, toda esta operación, con el regalo de dos solares de coste multimillonario, las calificaciones urbanísticas de grandes superficies comerciales y viviendas, los grandes aparcamientos subterráneos autorizados en el centro de la Capital de Asturias, y un edificio extravagante en el que metieron dos consejerías del Gobierno del Principado a calzador, por el que el Principado pagó un congo por la cara, pivotaba sobre la concesión de un negocio inviable. Cuando todo el pescado estaba vendido, ¡zas!, se presenta el concurso, y el Ayuntamiento resolvió el contrato pretextando cuatro chorradas que ya eran de todos conocidas.

Ahora, la gestora del concurso de acreedores se enfrenta al Banco de Santander por ese crédito de 63 millones de euros apuntados en el techo de la sala de operaciones de los Botín. El Ayuntamiento, regido por quien se quedó a recoger los trozos de lo que dejó Gabino, se prepara para cinco años de pleitos por un jamón del que sólo queda el hueso roído hasta la cañamina. Como Su Señoría declaró que el concurso de acreedores era necesario, y no culpable -nadie se personó desde el interés público-, no hay caso, porque los autores intelectuales del engendro ya no están en el escenario, sino que hicieron mutis por el foro.

  • Lectura recomendada:

El administrador de Jovellanos XXI trata de anular la hipoteca del Palacio de Congresos, de Gonzalo Díaz-Rubín, en El Comercio

 

La FSA-PSOE busca inocentes que aún no hayan sido asesinados por Herodes

asturiassí
El cartelito se las trae

Por Juan Vega

La FSA-PSOE presentó en su conferencia política de este fin de semana, su imagen de campaña en Asturias, en la que recupera el estilo naíf de José Ramón Sánchez, el ilustrador de la Transición que puso en órbita la oferta de liderazgo de Felipe González como emblema del socialismo español. Llamamos naíf al cultivo de una deliberada ingenuidad en el arte que gusta mucho a la gente. La mayoría adora la ingenuidad, y no debe extrañarnos, por tanto, que los políticos la cultiven en sus cartelitos, cuando más nos invade el fétido olor de la cloaca.

Ese formato mental, la ingenuidad del naíf, aplicado en política, consiste en trasladar a los ciudadanos la visión de un mundo infantil y tontorrón asociado a la estética del partido en el que González se hizo multimillonario vendiendo labia. Tanta candidez en los cartelitos, contrasta con los contenidos del discurso político de Jesús Gutiérrez, secretario de organización de Javier Fernández, vecino de Somió, parroquia de Gijón, que deja para su fámulo estas tareas que dan mucha sensación de ridículo. Así, a Gutiérrez le tocó lanzar el chupinazo electoral que no lanzó Fernández, porque para eso cobra, para beberse estos cálices.

Nuestro buen Gutiérrez, al abrir públicamente la conferencia desde un atril en el que se puede leer el prodigioso lema “La Asturias del Sí“, dedicó su tiempo a afear la conducta de sus socios del PP, con los que vienen gobernando desde hace décadas, en el reparto territorial Asturias-Oviedo, ante los escandalosos descubrimientos sobre el comportamiento de Rodrigo Rato con el fisco español: “el PP pidió una comisión de investigación por el caso Villa y ahora se niega a que Rato sea investigado por el Congreso”, dijo. Y se quedó tan fresco el tío. Normal, es un gran profesional del dominio de pasiones como la vergüenza.

¿Por qué hablo de vergüenza? El PSOE, que se negó a investigar a Villa en la Junta General, tras fusilarlo al amanecer en una renión entre Javier Fernández y el ministro del interior Jorge Fernández, con el delegado Gabino de Lorenzo como testigo, reprocha ahora al PP que haga lo mismo. Así es, los peperos, tras fusilar a Rato en una espectacular balasera de enorme ambición mediática, como hiciera el PSOE con el sindicalista asturiano, se niega a dar el espectáculo, pero éste, en el Congreso de los Diputados, no en la Junta General del Principado.

Lo de siempre. Como el PSOE pide en Madrid para el PP, lo que en Asturias pide el PP para el PSOE, y hablamos de la diferencia entre los que pagan a Hacienda mucho, por lo que ganan con el sudor de su frente, y los que no pagan a Hacienda casi nada, por lo que ganan a cuenta del sudor de la frente de los demás, el cabreo general crece y por mucho que la mayoría adore la ingenuidad, hay que reconocer que los dibujitos de “La Asturias del Sí” resultan extraordinariamente ridículos, en este momento en el que todos los inocentes ya han sido asesinados por Herodes.

El sindicalista Navia, el “hombre de peso” que huye de Carolina Morilla, tras pasarse ocho semanas escrachando al fedatario Caicoya

personaspeso

Por Xoaca Bobela

  • Se va y se ve con “peso”, el “peso” que le dio Cascos con un carguín
  • Ofende, entre otros, a quienes formaron en sus bárbaras mesnadas, a los que desprecia de manera clasista

José María Navia, ¡qué interesante ejemplar de la partitocracia astur queridos seguidores de El Foro! ¡No paséis por alto su singladura, a la vista de su asombroso comportamiento, al contrario, analizarlo con interés que no os defraudará! ¡El frustrado concejal nos aporta muchos datos para un mejor y más cabal conocimiento de la condición humana! A quienes cueste entender su proceder, conviene aclararles que Navia no hizo una carrera profesional como médico, pero tampoco tuvo continuidad como sindicalista, plataforma de promoción a la que se apuntó en el 92, cuando con la cuarentena abandonó la bata blanca y la jeringa, para intentar saltar a la política.

Navia nunca logró salir de la aurea mediocritas del sindicalista provinciano, algo que sin duda le producía desazón y le hacía sentirse incómodo con la vida, hasta que Francisco Álvarez-Cascos se cruzó en su camino, Navia se apuntó a su movimiento, y éste le otorgó los anhelados galones con los que nunca había logrado adornarse, y entonces, sólo entonces, en la edad tardía, se convirtió en “un hombre de peso”, como él mismo dice sin el menor sentido del ridículo, cosa que al parecer le llena de orgullo, un extravagante orgullo que le permite despreciar a los demás, desde la olímpica supremacía de su completa inanidad.

Y Cascos dio-y un puestín al vecín Navia

naviaodiaSi quies conocer al tu vecín, da-y un puestín. Y eso hizo Cascos con Navia, por lo que ahora todos conocemos a este vecín, que se acaba de retratar al óleo en La Nueva España, con la mirada torva de quien no es consciente del dolor que le produce su propio odio. Cuando Navia se apuntó a la rebelión de Foro contra el PPSOE, bajo cuyo amparo holgaba con la vida muelle del desertor del fonendo, al que sus relaciones con los conservadores astures facilitaron el acceso a algún carguete menor, como por ejemplo subdirector del Insalud, llevaba en realidad veinte años dedicado al sindicalismo médico y a la burocracia sanitaria, tras huir de su plaza en el servicio de Medicina Interna del Hospital San Agustín de Avilés. Y ahora, insisto, después de semejante carrera, se ve a si mismo como un hombre con “peso”. ¡Por Dios que alguien le de un espejo para que despierte de una vez!

La de Navia es en realidad la mediocre existencia habitual de quien sobrevive en el núcleo duro del bipartidismo astur que se nutre de quienes se emancipan del trabajo en la sanidad y en la educación, los dos grandes productores de burócratas de partido que se convierten en expertos en pasillos, y gracias a tan singular mérito, pretenden que se les den los honores que se niegan a la gente que trabaja, a la que auténticos vagos de profesión se atreven a despreciar por tener “poco peso”. Atender pacientes o dar clase, es cosa de pobres gentes a los que la vida exige esfuerzo. Otros, como Navia, que prefieren vegetar con algún carguete, para manejar asuntos más golosos, generan tiempo para matar moscas con el rabo, y con semejantes méritos por bandera, acaban por conseguir un cargo que les permite considerarse mejores, con “más peso” que los demás. ¡Qué horror!

Llegados a este punto, hay que otorgar a los responsables del PP el mérito de haber visto venir a Navia, y no haber sido sensible a sus esfuerzos por conseguir elevarse sobre la masa de liberados y pululantes del bipartidismo, a base de gastar moquetas. Ellos sólo le hicieron la magra merced de un puestezuelo como presidente de la Comisión de Sanidad pepera, lo que le permitía seguir con destinos burocráticos, en el más perfecto estilo de los cien asesores de José Luis Iglesias Riopedre, sin verse obligado a auscultar a nadie ni oler el aliento de algún paciente cargado de bacterias malsanas, hasta que por fin, y ya sexagenario, consiguió ser consejero, un carguín, paso imprescindible para considerarse “un poco más”. Así es la vida señores, una escalera sin final para el ambicioso que nunca agradece lo que tiene: nada-y bastaba; todo yera poco pa él.

Tocata y fuga del fedatario Caicoya

caicoyaCuando nuestro antihéroe decidió concurrir a las Primarias de Foro Oviedo, impulsado por quienes creyeron ver en su ristra de apellidos un banderín de enganche para sus aspiraciones, y fracasó estrellándose contra las urnas, Navia, junto con toda su familia, que inexplicablemente se convirtió en mesnada medieval que galopaba por las redes sociales armada hasta los dientes, se lanzó a una histérica actividad escrachadora, durante ocho terribles semanas en la que todo valió, llegando a crear una red de páginas de Facebook en las que alimentó, bajo su patrocinio, un terrible coro de primates aulladores, dedicado a volar por los aires las Primarias de Foro Oviedo y a ahuyentar de manera primitiva y brutal, a quien fue democráticamente elegido como candidato por las bases del partido en las urnas, el fedatario público José Antonio Caicoya.

Y el fedatario Caicoya huyó, escapó espantado ante semejante algarabía, para terminar su tocata con una fuga, atribuyendo a incapacidad negociadora de una lista (¿habrá cosa que mejor sepa hacer un notario?), lo que para cualquiera con dos dedos de frente no es otra cosa que un comprensible pánico escénico, en quien carece de las imprescindibles defensas ante un reto imposible para él, un hombre acostumbrado a tratar a la ciudadanía con finos modales y simpática cortesía, totalmente ajeno a los broncos y brutales modos del mundo feudal de los Navia y sus reventadores de procesos democráticos.

El hombre de “hombre de peso” huye ante la llegada de Carolina Morilla

Y ahora, este perfecto don aire al que Cascos convirtió en consejero de su Gobierno, se atreve a decir que en Foro Asturias “no quedan personas de peso para irse”, refiriéndose sin duda a quienes hasta este horrible ataque de ego incontrolado fueron sus compañeros y amigos, y todo ello, porque según farfulla quien perdió unas elecciones primarias democráticas, Foro “se ha convertido en un partido en el que la democracia interna no existe”. ¿Cabe más desvergüenza que la de este golpista de Internet que irrumpió en el congreso de Foro Oviedo con un tricornio en la cabeza, pistola en ristre, gritando “todo el mundo al suelo”, y ahora se queja de falta de democracia?

caromoriPero, ¡ay amigos! Navia creía que poniendo en fuga a Caicoya podría levantarse con el santo y la limosna, adueñandose del destrozado paisaje que iba a quedar tras la batalla, con el fino  y delicado adversario que le ganó en las urnas huyendo del sádico escrache orquestado por la horda formada por su familia y sus mesnadas. Pero hete aquí que el tiro le salió por la culata, y entra en escena una mujer fuerte, combativa, trabajadora y con más predicamento en las redes sociales que todos los Navia juntos: Carolina Morilla, que a su vez provoca un pánico en el sindicalista recrecido, ahora el cazador cazado. Y Navia, acobardado, sigue los pasos del fedatario público y también echa a correr, pasando, eso sí, por La Nueva España, a depositar sus excrementos en una bolsita.

Último derroche de ridícula vanidad

Y es tal el odio, el ego infatuado y la pérdida de sentido de la realidad por parte del personaje, que en su deleznable visita al diario que día a día se dedica a intentar deshacer a Foro como puede, no se le ocurre otra cosa que ofender a sus antiguos correligionarios con un último derroche de ridícula vanidad. Y ofende, entre otros, a quienes formaron en sus bárbaras mesnadas, a los que califica como “gente sin peso”. Él, Navia, se va y se ve con “peso”, el “peso” que le dio Cascos con un carguín que ahora le permite ofender a los que se quedan, que prestaron su colaboración de manera altruista y sin carguín, y por eso, sólo por eso, no tienen su “peso”. Ni los míticos hermanos Tonetti fueron capaces de organizar semejante circo repleto de enanos.

Una empresa de Barcelona hace la lista asturiana de Ciudadanos

UPyD CIUDADANOS MR 08.jpg
Los representantes de Ciudadanos, encabezados por Francisco Gambarte, en la comisión negociadora

Por Juan Vega

Siguen los dimes y diretes a cuenta de la incorporación del tránsfuga Ignacio Prendes a Ciudadanos y el escándalo que produce en la sociedad asturiana su vergonzosa defección de la UPyD, en el último segundo, antes del inicio de la nueva temporada política.

La noticia, publicada en El Comercio con el titular “Ciudadanos presentará hasta tres opciones de lista regional a Rivera para su aprobación“, firmada por Diana de Miguel, no tiene desperdicio. Sin comentarios. No los merece:

Una empresa contratada en Barcelona está ayudando a los negociadores a analizar los perfiles de los aspirantes, con currículums que en muchos de los casos son coincidentes, para buscar la mayor pluralidad posible. De forma continuada se realizan encuestas y se analiza el impacto que está teniendo la integración de exmilitantes de UPyD en sus filas.

LNE promociona al tránsfuga Prendes al frente de Ciudadanos para asegurar una tercera pata al PPSOE y la casturcia astur

lnebrazosabiertosprendes

Por Juan Vega

La Nueva España sigue trabajando para hacer posible una candidatura conjunta entre Ciudadanos y los restos del naufragio de la UPyD encabezada por Ignacio Prendes. El diario de Calvo Sotelo ofrece ahora una destacada cobertura mediática a la operación, como ya hizo en su día con un entonces desconocido Prendes, al que convirtió en diputado con una campaña de promoción del entonces hombre de Rosa Díez en Asturias. Fue así como Prendes se convirtió en un peón del diario líder.

En una destacada entrevista con el secretario de organización de Ciudadanos, Fran Hervías, el fontanero del partido catalán, coloca varias mentiras muy notables, pues intenta colarnos la idea de que la relación entre Ciudadanos y Prendes es de ahora mismo, y no de largo recorrido, como si no hubiese sido otro asturiano, Francisco Sosa Wagner, el que inició hace ya muchos meses la demolición de la UPyD. Ciudadanos necesita neutralizar el nefasto hedor de la operación del tránsfuga Prendes, borrando las pistas y La Nueva España le ayuda. Es natural, la cuenta de resultados manda.

El caso es que desde Ciudadanos necesitan ocultar que Prendes consiguió su acta de diputado, para convertirse inmediatamente en el hombre providencial que devolvió el Gobierno de Asturias al PSOE de Javier Fernández, el mismo partido que ha gobernando en el Principado de forma prácticamente ininterrumpida desde la Transición, con un pacto PSOE-IU-UPyD. Desde las columnas de LNE le decían entonces a Prendes lo que tenía que hacer, e incluso llegaron a amenzarle con deshacerle mediáticamente si se rompía el gobierno javierino.

Cuando ese pacto se rompió, porque Rosa Diez así se lo impuso a Prendes, éste fue apartado del núcleo directivo de la UPyD en noviembre de 2013. A partir de ese momento Prendes empezó a trabajar en un nuevo escenario que encontró su sentido tras el éxito de Ciudadanos en las elecciones europeas, que culmina ahora con su operación de transfuguismo hacia el partido del catalán Albert Rivera.

La fragmentación política de Asturias y el hartazgo ciudadano con el PSOE y el PP, presagian una Junta General del Principado muy inestable, en la que la tradicional alianza entre estos dos partidos no bastará para llegar a un acuerdo que garantice la cuota publicitaria de LNE y sus contratos con TPA, por lo que hace falta una tercera fuerza que se sume a un posible acuerdo de gobierno, y para eso nada mejor que Prendes otra vez, pues éste ya demostró su sumisa disposición para tales trabajitos.

Lo que no está nada claro, y sin duda la cosa tiene su interés, es si las magras bases de Ciudadanos en Asturias se tragan este sapo que les obliga a ponerse de rodillas, desde el mismo inicio de su andadura por estas tierras, y permiten que se ponga al frente de su representación en la Junta General del Principado a un experto en los apaños de la casturcia cacocrática astur.

La violación electoral de Caunedo

muyfeminista

Por Xoaca Bobela

  • La metedura de pata de Caunedo y su acto electoral con la Policía Municipal

Buena cosa es que el jefe felicite a los subordinados y que les traslade su satisfacción por un buen trabajo. ¡Cómo no va a ser encomiable que un alcalde refuerce a los sufridos policías municipales, que se meten a diario su ración de plomo en sangre por mantener el tráfico en orden, mientras él se dedica a conseguir su título universitario desde el despacho al que le llevó el dedo de Gabino de Lorenzo!

Pero no, Agustín Iglesias Caunedo nunca se molestó en felicitar públicamente a los policías municipales por su diaria gesta laboral, ni se le ocurrió dedicar jamás un acto protocolario a enaltecer la callada labor de nuestros anónimos héroes uniformados. ¿Por qué ahora? Lo hace en este momento porque están prohibidos los actos electorales hasta el inicio de la campaña, y así aprovecha la foto. La realidad es que la supuesta violación de El Campillín, no es más que un pretexto para una foto electoral indecente.

Al organizar imprudentemente un acto electoral de felicitación por un sucedido de gran relumbrón mediático, impelido por la incertidumbre ante los próximos comicios, olvidando la menor cautela, cegado por tratarse de un supuesto caso de violencia de género que en sí mismo lo disculparía todo de ser cierto. Al final, como es un fiasco, la astracanada se convierte en un hilarante vodevil. Así, se puede decir con toda la propiedad del mundo que Caunedo ha metido la pata. ¡Y de qué manera!

¡Juzguen ustedes! De repente alguien llama alarmado desde El Campillín, porque cuatro chicos portan a una joven que se agita convulsa a la que llevan en volandas. Los esforzados policías municipales llegan sin resuello; los chicos, que ven que la cosa se pone fea, y que se van a comer un marrón, se ponen en plan cafre para escapar; completa el cuadro un policía que creyó atisbar que uno de los presuntos violadores tenía la bragueta abierta.

Golpes, contusiones, un agente cae escaleras abajo, los chicos corren, policías nacionales de paisano les dan el alto; gran violencia. Twitter, Facebook, los digitales, las redes arden: ¡violación en El Campillín! La indignación colectiva contra la violencia de género, la procedencia de los chavales salidos de hogares de acogida, ¡clasismo!, y la proximidad de unas elecciones, hicieron el resto.

Pero ¡Ay amigos!, nada es lo que parece, y lo que tenía todas las papeletas para ser una violación dejó de serlo, en cuanto el órgano responsable de investigar los delitos, la Fiscalía, dio por resuelto el caso sin violencia sexual. Se acabó el género; queda el número, pero eso no vende. Sin violencia sexual no hay el caso que se creía y aparece otro nuevo: un alcalde que parece violar la ley electoral con un acto injustificable.

Y es que aunque nos encontremos con un posible delito de resistencia a la autoridad de esos chavales, la cosa no es de felicitación, pues se encontraban, en plena ordalía alcohólica, con una nube de policías que creyeron que estaban violando a la chica que en realidad intentaban acercar a su casa con un pedal del nueve. No es una intervención afortunada, y hasta puede que algún policía resulte procesado.

Y ahora, ¿cómo saca Caunedo la pata que metió? Lo tiene difícil, a poco que se le aprieten las clavijas, porque esta imponente patochada se produce en pleno periodo de prohibición legal de actos electoralistas, como el de esta pifia, que por el evidente hecho de ser una pifia, viene a demostrar su carácter de mera propaganda, que insisto, está prohibida por la Ley en estos momentos.

¿Qué diferencia hay entre una inauguración, por poner un ejemplo de los actos que están severamente prohibidos tras la convocatoria de las elecciones, y una foto improcedente, con unos policías a los que se felicita por emprenderla a leches con unos chavales borrachos que se llevaban a su amiga a casa para que durmiese allí la mona? La diferencia es evidente: esto es una metedura de pata mucho mayor que acudir a un acto inaugural.

Los camelos de Caunedo: el Paseo de la Excelencia, una foto a 18.000 eurazos

caunedocampovidal

Por Xoaca Bobela

  • A ver si va a salir más barato el Calatrava que los camelos diarios de Caunedo. Todo es sumar

Ya ven qué bonita fotografía de Agustín Caunedo con Manuel Campo Vidal. Reportajes en video con pomposas declaraciones. Miles de ovetenses votando por Internet durante los días que duró la resaca del lanzamiento publicitario. Los lugares comunes de siempre, participación ciudadana, sufragio activo en la Web municipal que mantiene ahí la página de las votaciones triste y sóla, como Fonseca. Los ciudadanos deciden: ¿deciden qué? ¿Se puede tomar así el pelo a la gente sin consecuencia alguna?

El hecho es que después nada. Nadie nos cuenta qué se votó, y eso que había un mes de plazo, porque nadie preguntó que pasó con éste embeleco, al fin y al cabo, otro de tantos camelos caunedianos. Se pagó la factura a Campo Vidal por unos folios en los que se vendía la moto, aquí paz, y después gloria. A correr. Fantasías para los tiempos de la cólera. Pagan dinero por anunciar chorradas a bombo y platillo, pero como nadie paga dinero por explicar que las chorradas son chorradas, nadie se acuerda de este patético timo.

Del Calatrava al Paseo de la Fama, el coste del humo ha pasado de los locos proyectos gabinianos a razón de 350 millones de euros la pifia, a los diarios camelos caunedianos, a 18.000 la pieza, precio límite del contrato menor con adjudicación directa por razones “artísticas”. El artista lo vale. ¿Hemos mejorado en esta evolución del monstruo calatraveño de legislatura, a la tomadura diaria de pelo a 18.000 la foto con famosillo? Habría que echar cuentas, e igual resulta que sumando los camelos de a 18.000 a dedo, nos sale más barato el Calatrava.

Hemos pasado de las grandes monstruosidades inútiles a las pequeñas megalomanías que no se ejecutan, pero que día tras día llenan La Nueva España de engañifas de baratillo. Si alguien coge la colección de periódicos de los años que Caunedo lleva en la Alcaldía, desde que Gabino de Lorenzo le señaló con su dedo como alcalde accidental, y hace un inventario de todos los proyectos presentados y pagados, sin ejecutar, ni visos de ejecutarse jamás, podría concluir que las fotografías con las que Caunedo se construye esta extraña fama de camelista profesional, cuestan a los ciudadanos un congo, a cambio de nada.

¿Vaciamos la hemeroteca y hacemos un inventario de las chorradas parecidas a ésta que se vendieron en La Nueva España, día tras día, a lo largo de los tres años de legislatura caunediana? La suma mete miedo. Y más si añadimos el coste publicitario y el intelectual de la oligofrenia generalizada que produce este periodismo de pago.

paseoexcelencia