La rabia de la Rodolfa

machismo

Por Porompompón Porompompero

A Belén Fernández Acevedo, que era presidenta de la SOF en la Corporación ovetense presidida por el ex alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, cuando su marido Rodolfo Sánchez era su jefe de gabinete, le molestó que Roberto Sánchez Ramos dijese que tanto ella como su marido forman parte del Clan de Morcín, en un rifirrafe periodístico sobre la Navidad ovetense. ¿Por qué le molesta tanto que se diga algo así? ¿En casa de qué ahorcado ha mentado Rivi la soga?

Es sabido que el Clan de Morcín, ya no existe, pues ni Caunedo vive ya allí -consiguió trasladarse a la milla de oro capitalina aunque nunca se le haya conocido oficio ni beneficio-, donde tenía un adosado pegado al de Sánchez y Fernández, ni su ex mujer, Isabel Pérez-Espinosa, habita tampoco en la ribera del Caudal, puesto que tras su fracaso electoral, se largó a buscar climas más secos y cálidos en la dirección territorial de la Zona 1 de la empresa pública ACUAES. Luego ya no hay clan, porque sólo viven allí Rodolfo&Rodolfa.

Pero hay más. Dice Acevedo, haciendo una vez más de boca de ganso de su esposo -por eso la llaman “la Rodolfa”-, según La Nueva España, que a Rivi “le ha engañado su nuevo “jefe de incultura”, en una clara alusión a Juan Vega, el editor de ForoProaza, esta página de libertad: “Le está contagiando su forma de actuar porque no hay más clan de Morcín que el que inventó su enfermiza mente para seguir haciendo el mal”.

Lo que dice Fernández Acevedo es cierto. No lo de que a Vega le guste hacer el mal, lo que viniendo de esta especie de Cruella de Vil de calella es para él un gran halago. Es cierto, como dice la Rodolfa, que ya “no hay más Clan de Morcín”, pero no porque como dice la señora de Sánchez, lo inventase la mente maligna de Juan Vega, sino porque sus componentes se han marchado -“las estrellas por la noche han perdido su esplendor“-, y además, los miembros de este grupo de listillos, han ido cayendo en sus propias trampas.

Sánchez, marido de Fernández Acevedo imputado en el Caso ASAC, sigue a la espera de que se depuren sus responsabilidades en las falsedades detectadas en su día en la contratación de periodistas. Caunedo está imputado en Pokémon y Pérez-Espinosa, hundida políticamente tras su fracaso electoral, sigue mamando a duras penas de las precarias ubres de Mariano Rajoy. Todos ellos esperan, además, a que el Tripartito los meta en los tribunales de una vez, por el expolio que organizaron en la carpa de La Ería, un asunto en el que no hay más cera que la que arde, del que los restos del Clan de Morcín tendrán sin duda que dar pormenorizadas explicaciones en el lugar adecuado: los tribunales de Justicia.

De La Senda del Tiempo, Celtas Cortos, dedicada al Clan de Morcín:

A veces llega un momento en que
te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente
pero con ganas de morir
paseando por las calles
todo tiene igual color
siento que algo hecho en falta
no se si será el amor.

Me despierto por la noches
entre una gran confusión
es tal la melancolía
que está acabando conmigo
siento que me vuelvo loco
y me sumerjo en el alcohol
las estrellas por la noche
han perdido su esplendor

He buscado en los desiertos
de la tierra del dolor
y no he hallado mas respuesta
que espejismos de ilusión
he hablado con las montañas
de la desesperación
y su respuesta era solo
el eco sordo de mi voz

Javier Fernández y Francisco Álvarez-Cascos, dos caras del mismo fraude a los electores

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Cascos y Jamandula, tanto monta, monta tanto, Francisco como Javier

Por Juan Vega

Javier Fernández decía, en 2011, que Francisco Álvarez-Cascos era incapaz de entenderse con el PP, es decir, con quienes él sostenía por aquel entonces que debían ser los aliados naturales de Foro, ante los lloriqueos con los que el ex vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, que nos vendió a muchos la moto regeneracionista en la Asturias podrida por Gabino de Lorenzo y Vicente Álvarez Areces,  justificó su vergonzoso abandono de la responsabilidad que le habían otorgado los electores asturianos. Pocos años después, la traición de Cascos a sus electores y seguidores, dio la razón a Jamandula, al entregarse a Mercedes Fernández, con armas y bagajes, a cambio de unas lentejas con chorizo.

Después, el presidente ausente, pactó con los ahora “aliados naturales” de Cascos, y entonces sus adversarios, unos Presupuestos impuestos por el Ibex 35 local, y una reforma legal, la de la TPA, que dejó el sacacuartos televisivo público sin consejo de administración que controlase sus chanchullos, para que los deudos audiovisuales del PP y del PSOE se repartiesen los gajes. Ahora, el enchufado de José Ángel Fernández Villa en la Consejería de Industria, remata su faena, mostrándose incapaz de pactar con sus propios “aliados naturales” lo que fue capaz de pactar con los “antinaturales”.

Y Asturias sin presupuestos, mientras el rollo patatero de la izquierdona y la derechona da sus últimas bocanadas en un calcinado Principado en el que nadie se traga ya los discursos de justificación de la “casta” que debate públicamente sobre el montante de sus nóminas, inútiles para la gente y muy rentables para el Ibex 35 local.

José Ángel Gayol, de Podemos, firma un interesante artículo, “Javier Fernández y la credibilidad“, en La Nueva España, sobre tan apasionante historia de engaño, indolencia y frustración.

Avilés saca pecho en Cultura tras el final del desmadre arecista

Interesante artículo de Saúl Fernández en La Nueva España de Avilés, en el que se hace sangre de los compromisos de Oviedo con su Festival de Ópera:

teatroaviles

Lo que sucede en Avilés con el el teatro tiene mucho que ver con el arte de la magia: en 2015 se programaron cuarenta y pico funciones y se invirtió en su contratación poco más de lo que cuesta un espectáculo de la temporada de ópera de Oviedo; un presupuesto que, además, es la mitad del que el concejo empleaba para Cultura en los años dorados, los anteriores a la crisis (que echó a andar en 2008). Y, además, todo en cuatro (o cinco) escenarios gestionados por dos administraciones distintas: el teatro Palacio Valdés y el de Los Canapés corren de la cuenta del Ayuntamiento de Avilés; y el auditorio, los vestíbulos y el Club del Niemeyer, de una fundación controlada por el Principado. En total: algo más de 300.000 euros. Pero no todo sirve para contratar: con ese dinero también se pagan los autores, la publicidad… Así que, de nuevo, el primer aplauso del año se lo llevan los programadores que insisten –contra viento y marea– en mantener una ciudad de las afueras de las afueras en la primera división de las artes escénicas nacionales.

bocadilloEn 2015 se estrenaron en Avilés dos de los éxitos más grandes del teatro en España: “Buena gente” y “Reikiavik”. La primera contó con Verónica Forqué como superestrella sideral y, en la segunda, lo que destacó fue un guión perfecto obra del escritor de teatro más importante de los últimos años: Juan Mayorga. Se da la circunstancia de que Mayorga volvía a la dirección escénica, oficio en el que había debutado también en Avilés, con “La lengua en pedazos”, cuya primera función se vio en Los Canapés, cuando el Palacio Valdés estuvo de obras. Además de esto, David Serrano regresó a la comedia y también a Avilés después de los dramones “La venus de las pieles” y “Lluvia constante”. Los dos espectáculos, tras su paso por los escenarios avilesinos (los dos, en el Palacio Valdés) lo dieron todo por toda España.

La otra obra del año fue “Cuando deje de llover”, esta vez en el auditorio del Niemeyer. Un éxito de una pequeña productora que supo elegir un texto redondo (de Andrew Bovell) que tomó forma gracias al talento de un director extraordinario como es Julián Fuentes Reta.

Pero no sólo éstas: el año comenzó con otro estreno de esos delicados: “Invernadero”, de Harold Pinter, pero con Mario Gas en la dirección escénica (en marzo vuelve con “Sócrates”), y con Tristán Ulloa y Gonzalo de Castro, superlativos. Para ver buen teatro, pues, hay que hacerlo en Avilés: los datos son contundentes. Y la afición, ampliada. El ciclo Off Niemeyer junta montajes de pequeño calibre, pero de gran talento: “La mirada del otro”, de María San Miguel y Chani Martín, o “Trinidad”, de Ana Fernández Valbuena son sólo dos de ellos. Comienza un nuevo año y todo apunta a que los presupuestos municipales (y los regionales) se van a prorrogar. Veremos.

Javifer conspira en Madrid mientras Asturias arde

Dicen que lo hacen por España, pero toda España sabe que el actual rechazo socialista del ejercicio del derecho al referéndum catalán, nada tiene que ver con su amor la patria, sino con el calendario del próximo congreso del PSOE.

Susana Díaz, que quiere que Pedro Sánchez se baje del caballo antes de la próxima primavera, porque olisquea nuevo ciclo, se ha cogido de escolta al abúlico Javifer, que conspira en Madrid, mientras Asturias arde por los cuatro costados.

 

Cascos va ahora a por Moriyón

moriyón

Francisco Álvarez-Cascos está exultante y se nota. Otros, cuando entran en subidón, bailan, cantan o hablan sin parar. Cascos, buen cazador como su maestro Manuel Fraga, celebra sus triunfos matando, y para eso sabe que no hay nada como buscar y esperar a la pieza al rececho, para no equivocarse en el momento de apretar el gatillo, sin que el viento delate su presencia alertando el olfato de la presa.

¿Tiene motivos Cascos para estar contento? Por supuesto. No es para menos: acaba de librar su comparecencia, en plena campaña electoral, en la pieza separada de la Gürtel dedicada a las adjudicaciones irregulares de Aena. En 2009, Francisco Correa, el cabecilla de la trama, había declarado ante el juez Baltasar Garzón: “Paco Cascos, con el que tenía cierta relación, me dio la cuenta de Aena”. Ahora todo parece indicar que el marrón le va a caer al entonces director de comunicación de la entidad, Ángel López de la Mota.

Y es que el nombre de Cascos no aparece finalmente en el auto firmado el pasado uno de diciembre por el juez José De la Mata porque la Udef no pudo acreditar su relación con el acrónimo “P.A.C.”, que aparece en la contabilidad de la trama como receptor de fondos. Es sabido que en la contabilidad B de Luis Bárcenas sí aparecen en cambio “A. Pac” y “Paco AC”, siglas que el extesorero del PP relacionó con Cascos. Los enredos de Cascos con la Udef se acabaron hace tiempo, desde que Mariano Rajoy empezó a mirar con buenos ojos a su hoy “socio” asturiano, tras su declaración ante el juez Pablo Ruz en agosto de 2013.

¿Y en qué se nota el “subidón” casquista? Cascos, que tiene a Carmen Moriyón contra las cuerdas desde que inició el camino de vuelta al PP colocando a Cristina Coto como presidenta-marioneta de Foro, sigue un camino pautado que pasó por el apoyo a Mercedes Fernández en la investidura presidencial de Asturias y la formación de una coalición electoral con el PP que sólo se explica a partir de la destrucción de ese movimiento político, a cargo de su propio creador.

Cascos tiene ahora trabajo como “abrelatas” en una empresa de seguridad que según La Nueva España recibió diez millones en contratos de administraciones vinculadas al PP en el año 2014, y sin duda debe ser verdad, puesto que el hombre que tiene la pistola judicial al cinto y desenfunda a la menor, en esta ocasión calló como un afogao.

Así que además de conseguir la tranquilidad para P.A.C. también ha encontrado trabajo, y una oferta irrestible de Rajoy que le ha regalado dos puestos en el congreso y el Senado para dos fieles acólitos, lo que a su vez también es una pasta en mano que el Estado entrega a Foro, que no tendría derecho ni a un euro de no haber sido por este otro aguinaldo, entregado a cuenta de las subvenciones electorales, que le vendrán muy bien, a él que parte y reparte el dinero, y se lleva la mejor parte, de lo que se administra en Foro sin dar cuentas a nadie que no sea su propia sombra.

Por eso, y ya de subidón a tope, sus socios del PP le exigen a Cascos que siga con su parte del trato, que no es otra que rajar, asesinar políticamente, a quienes le siguieron fielmente en su particular remedo del aciago camino del Rey Felón Fernando VII, que pasó de la añoranza al odio de sus súbditos sin solución de continuidad.

El asesinato político de la alcaldesa de Ribadesella, Charo Fernández Román, a la que ya acosó alentando el transfuguismo y la traición en su propio equipo, y del alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, junto con el ex alcalde de Valdés Modesto Vallejo y la afiliada de Ribadesella Rosa Cerra, es ya un movimiento de ataque abierto en la guerra cuerpo a cuerpo que mantiene desde el II Congreso de Foro para quitarse de en medio a Carmen Moriyón, alcaldesa de Gijón.

Poco a poco, golpe a golpe, ella ya está contra las cuerdas al verse formando parte de un partido que de la noche a la mañana pasó de ser una fuerza regeneracionista, renovadora y crítica con la “casta” del bipartidismo, a convertirse en una muleta del PP, algo que sin duda resulta insostenible para el resto de las fuerzas políticas presente en el Ayuntamiento de Gijón, y especialmente para Xixón Sí Puede, cuya abstención permite que Moriyón sea alcaldesa en mayoría minoritaria.

Lo que importa realmente no es que Charo y Sergio no hayan hecho campaña con un partido como el PP, del que la masa de los afiliados y votantes que siguieron en su día a Foro no quieren saber nada. Lo que importa es que ambos respaldaron a Moriyón, en la reunión celebrada con los entonces alcaldes de Foro, en Siero el sábado 14 de Febrero de este año, organizada por Cascos para meterles la cataplasma del apoyo a su presidenta-marioneta como número uno del partido que maneja a su antojo y con el que trafica en estos momentos con un descaro asombroso.

Caunedo, el “modelo putiferio” y el agujero de La Ería

Las elecciones apearon el “modelo putiferio” del Ayuntamiento de Oviedo

Por Rodolfete de Rechupete

La Nueva España desvela un agujero de 700.000 € en la organización de las Fiestas de San Mateo de este año, que se concreta en las cuentas de los conciertos de La Ería, cuyos contratos fueron firmados deprisa y corriendo, con urgencias más que sospechosas, antes de las elecciones municipales, por el Gobierno de Agustín Iglesias Caunedo. ¿Se puede aceptar que se produzca un agujero así, en una administración pública, por unos conciertos de perrona, sin que los responsables paguen por ello? La resignación ante las consecuencias de los presuntos casos de corrupción está acabando con nosotros.

La responsable directa de este horrible desastre económico que tanta prisa había en amarrar, es la concejala Belén Fernández Acevedo esposa y herramienta política de Rodolfo Sánchez, ex jefe de gabinete del ex alcalde Caunedo, procesado por el Caso Aquagest. Sánchez también está procesado en otro asunto: el Caso Asac. Sánchez y su esposa Fernández Acevedo, tienen un papel protagonista en las grabaciones policiales de los casos Marea y Pokémon. Ella adoptó las decisiones más peliagudas de este inquietante negocio privado que se financia con dinero público. Un agujero de 700.000 € en manos de semejantes firmas da que pensar. Pero también obliga a actuar.

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La SOF exige conocer los ingresos de unos conciertos pagados por todos

Pendientes como estamos todos de las “putas” y los “varios” que su amigo Joaquín Fernández apuntó en el ordenador a cuenta del Capitán Tan Caunedo y sus viajes a lo largo y ancho de este mundo, pagados por empresas que obtuvieron beneficios conocidos, y puede que injustificables, gracias a la benevolencia del viajero gorrón, se nos pasa desapercibido este otro, y no menos relevante “putiferio”, el “putiferio de la Ería”, que da la verdadera dimensión de lo que Caunedo llamaba “modelo Oviedo”.

Asombra pensar que a estas alturas, después de ponerse en evidencia semejante agujero, vista la catadura moral del gobierno saliente de Oviedo, la SOF no sepa todavía cuánta pasta se han metido en los bolsillos los afortunados beneficiarios de este increíble chanchullo, y por eso nos anima comprobar que se haya acordado en el máximo órgano gestor de la sociedad, pedir la información legal, SGAE incluída, sobre el dinero que va a los bolsillos de, entre otros, el propio director de los conciertos, al que se contrató con una astronómica retribución de 100.000 €, además de entregarle el chollo de las barras de los bares para su disfrute particular, y encima, juez y parte, él mismo, además de ser el director, organizaba conciertos como promotor privado, para su propio beneficio.

Caunedo y Fernández Acevedo ultimando los detalles de los contratos

Hay que recordar que esos 700.000 € que ponemos todos, y que se han perdido, allí donde otros se han embolsado cifras que desconocemos, pero que podrían equivaler a lo perdido por la SOF, no se han gastado en la organización de conciertos de grandes estrellas del firmamento musical, sino con artistas de medio pelo, de esos que se contratan por cifras que van entre los 10.000 y los 40.000 €, y eso que se cobraron entradas nada baratas, y la SOF, encargada de organizar los festejos, entregó el negocio de las las barras a los mismos, así como la recaudación de las entradas, que encima eran vendidas y controladas por una empresa privada contratada por el afortunado adjudicatario de tan fantástico negocio. Además de juez y parte, él tenía el control de la taquilla, y no el Ayuntamiento de Oviedo, que lo ponía todo.

Si los conciertos se hubiesen organizado gratis, y los beneficiarios de esta extraña forma de derivar los fondos públicos hacia las cuentas privadas, no se hubiesen embolsado sustanciales cantidades, los ciudadanos no habrían tenido que pagar las entradas, y el Ayuntamiento habría gastado menos dinero. ¿Cómo es posible que unos conciertos de pago en una carpa cerrada salgan más caros que si se ofreciesen de manera gratuita en un espacio público? Es evidente que aquí hay una administración del dinero público, en manos de Caunedo y su mariachi, que debe ser inmediatamente investigada por los órganos judiciales competentes.

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Regalaron, a cambio de dos perronas, el chollo de las barras

El aparcamiento en el que se celebraron los conciertos es público, la carpa que en él se instaló la pagó la SOF, así como el escenario, la sonorizacion, la produccion y dirección de los espectáculos, etcétera, etcétera. Es decir: todo lo que costaba dinero, incluida buena parte del coste de los artistas, lo pagamos todos, y lo que daba dinero, las barras y las entradas, se lo quedaban particulares. Estos comportamientos podrían encajar, de acreditarse todo lo que ya conocemos con las correspondientes pruebas, en el Código Penal, Artículo 252, en el delito conocido como “administración desleal”

Serán punibles con las penas del artículo 249 o, en su caso, con las del artículo 250, los que teniendo facultades para administrar un patrimonio ajeno, emanadas de la ley, encomendadas por la autoridad o asumidas mediante un negocio jurídico, las infrinjan excediéndose en el ejercicio de las mismas y, de esa manera, causen un perjuicio al patrimonio administrado.

¿Cómo es posible que a estas alturas la SOF, sociedad a la que el Ayuntamiento de Oviedo encomienda dinero público para que organice las fiestas, no sepa cuántas entradas se vendieron, y cuánto se pagó a la SGAE por las liquidaciones de taquilla, si no hay una voluntad expresa de ocultar cuánto ganaron los que parecen haberse quedado con los 700.000 € que otros perdimos?

 

Cascos no desmiente su trabajo de “abrelatas” del PP denunciado por LNE

 

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Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos desmintió siempre todas las informaciones y noticias que publicaba sobre él La Nueva España, que creía afectaban a su imagen. Su celo al respecto fue extremo en todo momento, a lo largo de su vida pública, llegando en muchos casos a desmentir cosas que no podían ser desmentidas, por ser ciertas, cuyo tratamiento no le gustaba, hasta bordear el comportamiento obsesivo o psicopatológico, por parte de quien asestaba fuertes mandobles a diestro y siniestro, pero no soportaba un rasguño en sus carnes.

En algunos casos consiguió el desmentido, y en otros no, pero siempre se acogió al derecho de rectificación, con especial empeño cuando se sintió injustamente atacado, llegando en numerosas ocasiones a recurrir a los tribunales para intentarlo. El envío del escrito de rectificación que establece la Ley, de forma previa a la vía judicial, se vio siempre acompañado de su publicación en la Web de Foro. Además escribía allí libelos anónimos en los que descalificaba, cuando no insultaba, a los periodistas “desafectos”.

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El trabajo de “abrelatas” tiene largo recorrido en el PP

Algo ha cambiado. Una información publicada el pasado 5 de noviembre, firmada por Eduardo Lagar, con el titular “Cascos trabaja desde hace dos meses como asesor de una empresa de seguridad“, en la que se revelaba que tiene un trabajo por cuenta ajena como “abrelatas”, no ha sido desmentida, puesto que la Web de Foro nada dijo al respecto. Tiempo ha transcurrido de sobra para hacerlo, y el plazo establecido por la Ley para rectificar se agotó hace días.

De acuerdo con esta información, y coincidiendo con la fase final de la traidora rendición al PP, con la artera entrega de Foro a Mercedes Fernández, sin consulta alguna con los afiliados que le quedaban, Cascos habría obtenido un contrato de una empresa de servicios que desarrolla buena parte de sus negocios en administraciones gobernadas por el partido de Mariano Rajoy.

Todo indica, y especialmente su revelador silencio, que Cascos ha sido recompensado con ese trabajo como “abrelatas”, en pago a su traición, en línea con los más repugnantes “malvados” de la historia y los relatos míticos, como Efialtes, Judas, Vellido Dolfos, Fernando VII o Mata Hari. Lo contaba así Lagar:

Hace dos meses fue contratado como asesor por la empresa murciana de seguridad Magasegur, según confirmó un portavoz de la propia compañía a LA NUEVA ESPAÑA. Entre las funciones que el político asturiano desempeña para esta empresa se encuentra la asesoría para la expansión de Magasegur en todo el norte peninsular, no sólo Asturias, sino también Galicia, Cantabria y el País Vasco, comentaron las mismas fuentes.

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Para este viaje “alforjas”

¿En qué consiste “asesorar” a una empresa que busca contratos en administraciones públicas? Los contratos los hacen los abogados, el análisis económico para las ofertas economistas y contables, los pliegos técnicos los elaboran entre todos ellos, con expertos en seguridad. Sólo queda un asesoramiento posible, el mismo que Joaquín Fernández prestaba a Aquagest.

Para que no quedase ni una sóla duda, Lagar dejaba escrito, en letras de molde nunca desmentidas, lo que sigue. Es cierto que todo el mundo necesita vivir, especialmente si arrastra muchos compromisos económicos en su entorno personal, pero la política exige una cierta grandeza, un mínimo desprendimiento, vocación de servicio. Lo del contrato de Cascos con Megasegur, da asco, y salta a la vista que a estas alturas no tiene la menor intención de desmentirlo:

Magasegur presta sus servicios a numerosas administraciones públicas, tanto locales, autonómicas como la estatal. La gran mayoría de ellas, en manos del PP. Según datos del Boletín Oficial del Estado o de anuncios en boletines de distintas comunidades autónomas, el último contrato de vigilancia que Magasegur recibió, fue en febrero de este año. Está valorado en 1,1 millones de euros. Corresponde a la Consejería de Educación de Madrid, por entonces aún con el gobierno regional en manos de Esperanza Aguirre. En este ejercicio, también asumió la vigilancia de la sede de la Tesorería de la Seguridad Social y unidades dependientes en Málaga (473.000 euros) y diversas dependencias municipales y autonómicas en Murcia (176.000 euros). En total, la facturación a distintas administraciones públicas ascendió a 1,8 millones de euros en 2015.

A Joaquín Fernández lo contrató Aquagest para que allanase políticamente el camino para los negocios del Grupo Aguas de Barcelona en Asturias. Ahora se están viendo las interioridades de su actuación. Que Cascos trabaje de “abrelatas” para el PP, traicionando de manera vil a sus seguidores y a los votantes de Foro, no sólo le degrada a él, sino que contribuye a incrementar el perfil perverso y corrupto del partido de Mariano Rajoy, Mercedes Fernández, Gabino de Lorenzo y Agustín Iglesias Caunedo, un personaje sobre el que Cascos y su reducido grupo de mercenarios no han dicho todavía ni palabra. ¡Normal! ¡Qué van a decir!