El segundo asesinato de Melquiades Álvarez

PARTIDO-REFORMISTA-MELQUIADES-ALVAREZ

El político gijonés Melquíades Álvarez fue asesinado, tras una farsa judicial, en el asalto a la Cárcel Modelo de Madrid en la noche del 22 al 23 de agosto de 1936, hace ahora 80 años. Asturias se enorgullece del personaje, al menos de manera retórica, ya que podemos leer estos días en los medios numerosos artículos, oportunistas la mayoría, interesante alguno, sobre su poderosa figura, siempre una puerta abierta al pensamiento político ajeno al gregarismo y la mediocridad que marcan nuestra vida política.

Melquiades es una referencia a la hora de reflexionar sobre nuestros desastres, pero lo que no todo el mundo sabe es que a su asesinato en la Guerra Civil, hay que unir un segundo asesinato, perpetrado contra su figura por el conservadurismo asturiano encarnado en la alianza entre PP y Foro. Todo parece indicar que sus dirigentes utilizaron durante muchos años la figura de Melquiades, de forma indebida, generando financiación opaca, a través de una fundación que llevaba su nombre, y que espera un fogonazo de luz sobre lo ocurrido, y más ahora que se habla de transparencia a la hora de formar gobierno en España.

A día de hoy deberíamos saber ya qué armaron algunos con la Fundación que explotaba, para ordeñarlo, el nombre del prócer, de cuya situación lo ignoramos todo, pues nada se publica al respecto, desde que su familia denunciase que sus patronos, todos ellos vinculados al PP, sin conocimientos que avalen su papel como directivos de una fundación que se supone tendría que cultivar la memoria de Melquiades y el melquiadismo, que junto con la hoy presidenta de Foro, el partido organizado por Francisco Álvarez-Cascos para montar su particular chiringuito financiero, utilizaron como pretexto la figura del padre del reformismo español para llenar arcas y bolsillos, de manera tan vergonzosa como opaca.

El 17 de noviembre de 2011, Manuel Álvarez-Buylla, bisnieto del político, denunciaba alto y claro lo ocurrido, en La Nueva España:

En el 2010 recibimos un fax de la gerente del PP en Asturias, María Millán, adjuntándonos un acuerdo del patronato de la Fundación Melquíades Álvarez celebrado en diciembre de 2009 en el que se acordaba la extinción y liquidación, dando cuenta al registro de fundaciones; pero a día de hoy no tenemos noticia del cumplimiento efectivo de dicho acuerdo.

Los responsables del desaguisado que intentaban borrar pistas de sus actividades, y que al parecer no han podido disolver la fundación de manera efectiva, porque no hay quien justifique sus cuentas, eran, hace cinco años, de acuerdo con los datos únicos datos que se conocen y que dio la familia, Ovidio Sánchez, como presidente, Reinerio Álvarez como secretario, Salvador Garriga, Cristina Coto, Felipe Díaz y Pedro Gorriz, todos ellos gente de aparato, y no precisamente intelectuales interesados en la figura del político asturiano.

El bisnieto de Melquiades pidió explicaciones que nunca se le dieron:

¿Se han concedido subvenciones a la Fundación Melquíades Álvarez todos estos años? Si ha sido así, ¿por qué se ha hecho de manera irregular, ya que la Fundación nunca presentó las cuentas de la misma en el registro de actividades? ¿Quién ha cobrado las ayudas públicas? ¿Sigue sin disolverse la Fundación? ¿Por qué los órganos oficiales del Principado no dan información? ¿Por qué tapó el Gobierno de Álvarez Areces todas estas supuestas irregularidades?

Es sabido que las fundaciones controladas por los partidos carecen en realidad de fines propiamente culturales, y el ejemplo del segundo asesinato de Melquiades Álvarez a cargo del rancio aparato del PP asturiano, trae causa en una Ley de Financiación de Partidos que permite que fundaciones controladas por burócratas sin escrúpulos reciban donaciones de empresas concesionarias de contratos públicos, con cuantías muy laxas, así como elevadas subvenciones procedentes del Ministerio de Cultura y de la Comunidad Autónoma, de cuyo destino nada sabemos, salvo que se utiliza para cualquier cosa menos para un fin cultural o altruista.

Cascos va ahora a por Moriyón

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Francisco Álvarez-Cascos está exultante y se nota. Otros, cuando entran en subidón, bailan, cantan o hablan sin parar. Cascos, buen cazador como su maestro Manuel Fraga, celebra sus triunfos matando, y para eso sabe que no hay nada como buscar y esperar a la pieza al rececho, para no equivocarse en el momento de apretar el gatillo, sin que el viento delate su presencia alertando el olfato de la presa.

¿Tiene motivos Cascos para estar contento? Por supuesto. No es para menos: acaba de librar su comparecencia, en plena campaña electoral, en la pieza separada de la Gürtel dedicada a las adjudicaciones irregulares de Aena. En 2009, Francisco Correa, el cabecilla de la trama, había declarado ante el juez Baltasar Garzón: “Paco Cascos, con el que tenía cierta relación, me dio la cuenta de Aena”. Ahora todo parece indicar que el marrón le va a caer al entonces director de comunicación de la entidad, Ángel López de la Mota.

Y es que el nombre de Cascos no aparece finalmente en el auto firmado el pasado uno de diciembre por el juez José De la Mata porque la Udef no pudo acreditar su relación con el acrónimo “P.A.C.”, que aparece en la contabilidad de la trama como receptor de fondos. Es sabido que en la contabilidad B de Luis Bárcenas sí aparecen en cambio “A. Pac” y “Paco AC”, siglas que el extesorero del PP relacionó con Cascos. Los enredos de Cascos con la Udef se acabaron hace tiempo, desde que Mariano Rajoy empezó a mirar con buenos ojos a su hoy “socio” asturiano, tras su declaración ante el juez Pablo Ruz en agosto de 2013.

¿Y en qué se nota el “subidón” casquista? Cascos, que tiene a Carmen Moriyón contra las cuerdas desde que inició el camino de vuelta al PP colocando a Cristina Coto como presidenta-marioneta de Foro, sigue un camino pautado que pasó por el apoyo a Mercedes Fernández en la investidura presidencial de Asturias y la formación de una coalición electoral con el PP que sólo se explica a partir de la destrucción de ese movimiento político, a cargo de su propio creador.

Cascos tiene ahora trabajo como “abrelatas” en una empresa de seguridad que según La Nueva España recibió diez millones en contratos de administraciones vinculadas al PP en el año 2014, y sin duda debe ser verdad, puesto que el hombre que tiene la pistola judicial al cinto y desenfunda a la menor, en esta ocasión calló como un afogao.

Así que además de conseguir la tranquilidad para P.A.C. también ha encontrado trabajo, y una oferta irrestible de Rajoy que le ha regalado dos puestos en el congreso y el Senado para dos fieles acólitos, lo que a su vez también es una pasta en mano que el Estado entrega a Foro, que no tendría derecho ni a un euro de no haber sido por este otro aguinaldo, entregado a cuenta de las subvenciones electorales, que le vendrán muy bien, a él que parte y reparte el dinero, y se lleva la mejor parte, de lo que se administra en Foro sin dar cuentas a nadie que no sea su propia sombra.

Por eso, y ya de subidón a tope, sus socios del PP le exigen a Cascos que siga con su parte del trato, que no es otra que rajar, asesinar políticamente, a quienes le siguieron fielmente en su particular remedo del aciago camino del Rey Felón Fernando VII, que pasó de la añoranza al odio de sus súbditos sin solución de continuidad.

El asesinato político de la alcaldesa de Ribadesella, Charo Fernández Román, a la que ya acosó alentando el transfuguismo y la traición en su propio equipo, y del alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, junto con el ex alcalde de Valdés Modesto Vallejo y la afiliada de Ribadesella Rosa Cerra, es ya un movimiento de ataque abierto en la guerra cuerpo a cuerpo que mantiene desde el II Congreso de Foro para quitarse de en medio a Carmen Moriyón, alcaldesa de Gijón.

Poco a poco, golpe a golpe, ella ya está contra las cuerdas al verse formando parte de un partido que de la noche a la mañana pasó de ser una fuerza regeneracionista, renovadora y crítica con la “casta” del bipartidismo, a convertirse en una muleta del PP, algo que sin duda resulta insostenible para el resto de las fuerzas políticas presente en el Ayuntamiento de Gijón, y especialmente para Xixón Sí Puede, cuya abstención permite que Moriyón sea alcaldesa en mayoría minoritaria.

Lo que importa realmente no es que Charo y Sergio no hayan hecho campaña con un partido como el PP, del que la masa de los afiliados y votantes que siguieron en su día a Foro no quieren saber nada. Lo que importa es que ambos respaldaron a Moriyón, en la reunión celebrada con los entonces alcaldes de Foro, en Siero el sábado 14 de Febrero de este año, organizada por Cascos para meterles la cataplasma del apoyo a su presidenta-marioneta como número uno del partido que maneja a su antojo y con el que trafica en estos momentos con un descaro asombroso.

Cascos, tras los pasos de Fernando VII

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos tiene no pocas características fisionómicas que apuntan a las imágenes que nos quedan del bien retratado Fernando VII, el rey que concitó más ilusiones entre los desesperados de la bárbara España de los inicios del siglo XIX. El monarca, famoso por su atroz genitalidad, fue el Borbón más anhelado y el que más defraudó a los españoles -que ya es decir-, hartos de sus continuos engaños y traiciones, siempre al servicio de su particular interés; ni un momento de grandeza en una vida marcada por el culto descarnado a los siete pecados capitales.

Quien terminaría por ser el rey más despreciado de nuestra historia, comenzó como el más querido, cuando era conocido como “el deseado”, para transformarse después en el “rey felón”, y terminar como “Tigrekán”, nombre que los liberales pusieron a tan catastrófico quidam, que traicionó y vendió a sus padres, se arrojó a los pies de Napoleón, volvió de Francia anhelado por las multitudes y murió odiado por todos, tras destruir y envilecer cuanto encontró a su paso.

Quien fuera Fernando VII, lo contó como nadie Benito Pérez Galdós en el capítulo 41 de “La Fontana de Oro”:

Fernando VII nos dejó una herencia peor que él mismo, si es posible: nos dejó á su hermano y á su hija, que encendieron espantosa guerra. Aquel rey que había engañado á su padre, á sus maestros, á sus amigos, á sus ministros, á sus partidarios, á sus enemigos, á sus cuatro esposas, á sus hermanos, á su pueblo, á sus aliados, á todo el mundo, engañó también á la misma muerte, que creyó hacernos felices librándonos de semejante diablo.

¿Hay algún parecido, más allá de asombrosas coincidencias en la apariencia física, entre el peor de los borbones y este otro gran felón que llegó, oportunista como nadie, de Madrid, en medio de la demanda de las multitudes, que clamaban desesperadas por gobernantes que acabasen con el deleznable contubernio montado por Vicente Álvarez Areces y Gabino de Lorenzo? La pirueta que acaba de hacer para quitarse de encima a Enrique Álvarez Sostres, el único que le plantaba cara todavía, desde una posición sólida como diputado -rodeado como está de serviles empleados/as que dependen de su munificencia para comer un día más-, justificaría por si misma un episodio del hispánico Torrente.

El número de engañados y traicionados por Cascos en Asturias es ya aterrador, y hay pocos ciudadanos de esta tierra que no se hagan cruces cuando recuerdan cómo huyó de sus responsabilidades de gobierno, pretextando un cabreo, porque no le aprobaron los presupuestos, para irse a casa a vivir de las rentas de un partido que entre los fondos de la Junta y de los ayuntamientos, le pagó todo lo relacionado con su vida personal, conductores privados incluidos, farturas sin tasa, así como los supersueldos adicionales a los que ya se había acostumbrado en el PP de Luis Bárcenas.

“¿Por qué dejó Cascos el Gobierno?”, se siguen preguntando no pocos en la inocente ciudadanía asturiana, como si la explicación no fuese la más sencilla, ahora que el más asombroso de nuestros traidores recientes, después de tanto hablar de duernos y ppsoes, prepara su última singladura hacia un PP destrozado por las trapisondas de sus tesoreros, que en Asturias supera en corrupción sistemática a la Cataluña pujolesca. Manda huevos que después de todo lo que dijo, Cascos se atreva a iniciar su retorno ahora que el PP de Asturias explota ante la aparición del volcán purulento de Aquagest, que implica a todo el partido, desde Mercedes Fernández, pillada en las conversaciones grabadas por la Policía al “conseguidor”, hasta el último mono.

ppasturiasEl PP al que conduce ahora Cascos a los náufragos que gimen por un mendrugo político desde su patética balsa, es un partido convertido en entramado corrupto, desde el que se coloca a los parientes y amigos de su presidenta y buena parte de sus dirigentes, se gestionan de la misma forma contratos y contratas en todos los ayuntamientos en los que gobiernan y en los que son oposición (asombroso el caso de Avilés), se coge el dinero en bolsas de plástico, se arreglan y decoran los domicilios particulares con las rentas del delito, de las que sale el pago de comilonas, viajes, y como estamos viendo, hasta las facturas de las casas de putas que visitaban el ex alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo y sus amigos, gracias a la tarjeta del “abrelatas” Joaquín Fernández.

Fuerza es reconocerlo ya de una vez por todas, puesto que el PP de Asturias sigue siendo la misma pocilga de siempre: Cascos dejó el Gobierno por lo mismo que ahora conduce de vuelta al muladar pepero a los indignos mendigos que aún siguen a su lado, que decían buscar una regeneración política, cuando lo que buscan es la forma de seguir remando y comiendo mientras reman. Y esto empezando por la gélida pepera a la que Cascos puso con toda la intención como presidenta vicaria de Foro. Vuelven al PP, al lupanar del que nunca debieron haber salido, en el momento en que éste estalla en mil pedazos.

Cascos dejó el gobierno que había conquistado con los engaños y la esperanza que dio a las buenas gentes de Asturias en las posibilidades de regeneración de su sistema político, en un momento de desesperación generalizada. Ahora ya no engaña a nadie. Desde que colocó a su marioneta Cristina Coto, a dedo, al frente del partido, nadie se cree ya sus milongas. Su ego le impide comprender que del amor de los asturianos ha pasado al odio, y que no se puede engañar día tras, día, mes tras mes, año tras año, a todo un pueblo, sin que ese odio adquiera proporciones trágicas, en el camino de la degradación de quien en otro momento fue persona querida de las multitudes.

“Una cosa es que te quieran y otra que te voten”, suele decir, citando al ex presidente Adolfo Suárez, sin darse de que a él en Asturias ya no le quiere nadie más que una alcaldesa fiel hasta la muerte -lo demás son empleados puros y duros de un patrón implacable-, y que son sus pecados y sólo sus pecados los que le han conducido por el camino del desprecio, ese sentimiento creciente entre aquellos a los que defraudó sin paliativos, que se ven utilizados, humillados y ofendidos, por quien nada buscaba que no tuviese que ver con la generosidad de un abundante condumio que él cree merecerse por derecho divino.

Cascos está obligado a presentar las cuentas de Foro, antes de que cierre su sociedad limitada partidaria, y como pretende, queme las facturas y los libros de cuentas, para entregar las llaves al PP que espera medroso, cubriendo con la buena nueva de la vuelta del hijo pródigo, el estallido de sus miserias generalizadas en un juzgado de Lugo. Podría verse como una paradoja, pero al final, tras el camino recorrido, son muchos miles, decenas de miles diría yo, los agraviados de Cascos que ven ahora en él una edición corregida y aumentado de todos los vicios, miserias, perversiones y dobleces de Areces y Gabino.

A pesar de la enorme traición de este sujeto, es bien cierto que la aventura mereció la pena, el duerno se rompió, y ya nada es lo mismo, pero desgraciadamente, como se demuestra ahora de forma definitiva, no hay más remedio que olvidarse de Foro, porque Foro es de Cascos y de nadie más, y por lo tanto apesta, ya que sólo él y alguno de sus empleados -que no dirigentes- conocen los secretos de la sala de calderas de lo que es ya un pecio sumergido, y el único objetivo de quienes un día creyeron en las posibilidades de Foro como herramienta de regeneración, es conocer las cuentas que nunca presentó en las comisiones directivas, que jamás vieron una factura, antes de que con esta nueva pirueta consiga borrar los rastros que explican la verdadera motivación de tanta felonía.

Javifer tras las huellas de Cascos

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Uno que se fue y otro que no se sabe dónde está

Por Juan Vega

Dice el presidente de FADE, Pedro Luis Fernández, que si un Gobierno no es capaz de llegar a un acuerdo presupuestario tiene que renunciar a ejercer su responsabilidad, “porque el mandato del pueblo es que nos gobiernen”, y añadió, dirigiéndose en particular al presidente socialista Javier Fernández que “si usted no es capaz de aprobar un presupuesto, tiene que marcharse”. Esto no es así. No es cierto que Fernández se tenga que marchar por no conseguir pactar un presupuesto. Javier Fernández puede marcharse, por no tener presupuestos, como hizo Francisco Álvarez-Cascos, o quedarse, si ésa es su decisión. Lo cierto es que tampoco iba a notarse mucho la diferencia.

Culminan estas sorprendentes declaraciones con una asombrosa afirmación: “es una irresponsabilidad y una ilegalidad que usted, político, no dé a esta región de un millón de habitantes un presupuesto”. Valorar si gobernar en prórroga es o no una irresponsabilidad, forma parte de un legítimo ejercicio de opinión, pero en ningún caso se puede decir que es una “ilegalidad”, y ahí nuestro portavoz empresarial se pasó de frenada. No se puede afirmar que lo que es legal no lo es, cuando no es cierto, y las personas personas influyentes, obligadas a ceñir sus declaraciones públicas a la verdad, no pueden dar por cierto lo que es falso, so pena de perder autoridad y crédito.

PSOE, PP y Podemos, por razones diferentes en cada caso, se han apresurado a dar la razón al empresario Pedro Luis, en un aspecto de sus declaraciones en el que pocos podrán discrepar: es cierto que un Gobierno debe intentar tener presupuestos por todos los medios políticos a su alcance, pues sin presupuesto propio se gobierna mal, en situación incómoda, y las consecuencias para el interés general pueden ser muy negativas -aunque a veces sea peor gobernar con unos malos presupuestos-, pero de ahí a decir que es “ilegal” no tener presupuestos, como dijo este ciudadano, el trecho es demasiado grande, dado que al ser perfectamente legal gobernar en prórroga, se está poniendo peligrosamente en cuestión un principio democrático fundamental, como es el derecho y la obligación que tiene todo gobernante a ejercer su función.

Cristina Coto, portavoz de lo que queda del partido político de Cascos, elegida por éste para ejercer de boca de ganso en la reivindicación de la catástrofe histórica que se ha convertido en emblema de la larga caminata de Foro hacia la nada, intenta aprovechar la ocasión que le proporciona Pedro Luis con este indudable patinazo, y asegura que estas declaraciones del de FADE “son de manual y dan la razón a Foro y a Francisco Álvarez-Cascos porque un demócrata no debería de gobernar sin programa económico y sin presupuesto”.

Y luego hablarán algunos de manipulación. Seamos serios: Cascos no se marchó del Gobierno por dignidad, sino por comodidad, porque lo incómodo era cumplir con el cometido que le había sido encomendado por unos ciudadanos que, disconformes con su decisión, le dieron la espalda, pasando del apoyo mayoritario con el que llegó, al repudio generalizado que ha llegado a concitar, al rehuir una y otra vez sus compromisos.

Entre Fernández “el mudo”, y el escapista Cascos, la apuesta de Pedro Luis por el arte de la fuga como modelo puede terminar de consagrar la terrible sospecha que habita en las mentes de muchos ciudadanos a los que este debate coge muy lejos: en realidad es muy difícil saber si Fernández está ahí, en el palacio de Suárez de la Riva, en ese despacho que mantiene encendida una lucecita, como la que iluminaba la mesa del Caudillo en el Pardo o siguió, hace ya mucho tiempo, el ejemplo de Cascos.

La Nueva España se divierte a cuenta de Cascos con el “Pacto del astillero”

lucianaveros

Por Porompompón Porompompero

Los comunicadores del equipo del socialista Javier Fernández han parido un nuevo engendro. Se trata de una bonita historia que lleva el sello creativo del gabinete presidencial dirigido por José Manuel Piñeiro.  Una fructífera leyenda urbana con la que pretenden tapar sus años de romance con el PP de Asturias, que concluyeron abruptamente a causa del voto de Somos Oviedo a Wenceslao López como alcalde, algo que no se produjo en Gijón por parte de Xixón si Puede. Javier quiso evitarlo y no pudo, pero Mercedes Fernández se enfadó y le pidió el divorcio político, después de un largo romance del que salieron los presupuestos regionales y el engendro legislativo que dejó la TPA sin consejo de administración para los restos.

En la PSOE no lo pueden soportar, no pueden permitir que la mayor ciudad de Asturias esté fuera de control, en manos de un sector de Foro Asturias, el que encabeza Carmen Moriyón, que a poco que se esforzase se podría hacer con el liderazgo regional y dar la vuelta que ese partido necesita, y como no quieren que el moriyonato se consolide bajo ningún concepto, están creando el microclima necesario para una moción de censura tras las elecciones generales que tiene muchas posibilidades de salir adelante si los dirigentes gijoneses de Foro no se quitan de encima la caspa pepera. ¡Ruido de sables en Gijia!

La Nueva España se divierte a cuenta del “Manicomio de Cascos”

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La “Cárcel de papel” de La Codorniz

Lucía S. Naveros escribe este lunes en La Nueva España una crónica titulada “Los amarres políticos de Naval Gijón“, que no es ni más ni menos que un favorazo que le hace el “diario líder” al gabinete fernandino, para dar carta de naturaleza a una pesadilla de agosto: el “Pacto del astillero”, en el que los líderes de la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI, como Cándido González Carnero, jugarían un papel protagonista con Francisco Álvarez-Cascos, para conseguir que el candidato socialista a la Alcaldía gijonesa no lograse el apoyo necesario para desbancar a Carmen Moriyón. ¡Todo aquel que no apoye al PSOE es un siervo de Cascos! ¡Ahhhhrrrrgggggg!

En el diario de la calle de Calvo Sotelo, que compra esta milongona a Piñeiro, se ríen para justificar tan pintoresco parto, y se vengan así, creativamente, de Cascos, escribiendo libelos como los que él lleva años publicando en la Web de Foro Asturias, lanzando chorradas muy parecidas a las que el hoy atechado ex presidente de Foro viene lanzando desde la Web que él personalmente dirige, y que ha convertido en la cañonera de sus obsesiones particulares.

Si en La Codorniz de Álvaro de la Iglesia, en tiempos de Francisco Franco Bahamonde había una “Cárcel de papel“, en la Web de Cascos hay un “Manicomio de Papel“. Ese manicomio lo dirige y alimenta personalmente el ex presidente de Foro, a pesar de haber puesto ahí a Cristina Coto a figurar, para llevarse las leches, al frente de un negocio que no controla. Cascos dispara siempre debidamente guarecido; es el instinto del cazador que utiliza la tecnología humana para abatir un animal indefenso, por pura diversión. Pero como en La Nueva no pueden ser menos, y en el fondo el ex vicepresidente les pone a cuenta del hormiguero y sus hormiguitas, emulan, desde sus páginas, el “Manicomio de Cascos”, y hacen unas risas a cuenta de la ocurrencia.

La gracia estriba en sustituir “duernu” por el “astillero”

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El “Manicomio de papel” de la Web de Cascos

Una cosa es el análisis mediático del mecanismo del bipartidismo de largo recorrido fraguado entre el PSOE y el PP, y especialmente en la Asturias que partieron y se repartieron durante tantos años, y otra muy diferente agitar ese entendimiento como un pacto electoral, un juego que Cascos convirtió en slogan con la gorrinesca metáfora del pacto del duernu. Y claro, darle la vuelta a ese slogan, para inventarse otro, da para un ratín de conversación entre Piñeiro y Ángeles Rivero, la directora de LNE, a la que también le mola reirse.

Y es que Cascos da mucho juego, porque a estas alturas hay que reconocer que tiene bemoles que el secretario general del PP que vio convertirse a Luis Bárcenas Gutiérrez en “Tarzán”, el hombre que llegó a Génova en taparrabos, saltando de liana en liana, para terminar forrado, haya tenido que protagonizar la ruptura de los asturianos con el monopolio del poder político ferozmente sujeto por el tándem formado por Vicente Álvarez Areces y Gabino de Lorenzo, que parió escándalos tan asombrosamente gestionados como el del Caso Marea o el Caso Calatrava, cuya deriva judicial resulta tan incierta como desvergonzada es la presencia de sus protagonistas al frente de la Delegación del Gobierno o en un escaño del Senado.

Pero eso es otra historia, vamos a lo que nos ocupa, al “Pacto del astillero”

Empecemos por dejar claro que Cascos no puede ver a Moriyón, que todavía tiene cuentas pendientes por la guarrada que le hizo al colocarle a traición a la Coto al frente del partido, y porque Juan Manuel Martínez Morala, referente histórico activo en la CSI, no quiere saber nada con los partidos políticos, ni con Foro, ni con Podemos, ni con ninguno, y todo el mundo sabe que Cándido juega a la política por su cuenta y riesgo. Así que de la CSI, na de na, Lucía.

Sigamos por el hecho evidente de que una candidatura respaldada por Podemos, como es la de Oviedo, hizo alcalde a un candidato socialista que sí es de su agrado, cosa que no sucede en la Villa de Jovellanos, ya que José María Pérez hizo más mili que el palo de la bandera en el núcleo duro del PSOE más guarrete, lo que no ocurre con Wenceslao López en Oviedo. Y ahí estriba la diferencia, no es lo mismo Wenceslao que Pérez. Así que de pacto contra el PSOE nada de nada.

No cuela

José Velasco, de Zebrastur, firma los papeles que le pasa Julia Piñera, bajo la atenta mirada de Gabino de Lorenzo
José Velasco, de Zebrastur, firma los papeles que le pasa Julia Piñera, bajo la atenta mirada de Gabino de Lorenzo

Todo conduce a ver el artículo de Lucía como un divertimento veraniego grato a la dirección del periódico y al gabinete fernandino, porque además de para unas risas, no deja de ser un favorín que le hacen al presidente Javier, y como es sabido, en La Nueva España, nada que resulte grato a Fernández les resulta ajeno, al menos mientras éste pague las facturas y siga llegando la pasta de las campañas de publicidad regional y de los programas que Asturmedia, la productora de LNE, que graba en el edificio que el Ayuntamiento de Oviedo tiene cedido a José Velasco en Olloniego como escuela municipal de cine.

En lo que quedó el apoyo de Foro a Mercedes Fernández

Llamazares

Por Juan Vega

El pintoresco espectáculo organizado en la Junta General del Principado con la segunda ronda dedicada a la investidura presidencial, propiciada por el absurdo voto de Foro Asturias Ciudadanos, FAC, sin contrapartida conocida ni pacto programático alguno, a Mercedes Fernández, ha tocado a su fin, con el balance que ahora salta a la vista, a poco que se contemplen los acontecimientos con la adecuada perspectiva.

“Cherines” se presentó sin convicción, espoleada sin duda por la ruptura de la tradicional entente entre socialistas y populares que dejaba Oviedo para el PP y Asturias para el PSOE, hasta que saltó la sorpresa del voto de Somos Oviedo a Wenceslao López, que desde entonces gobierna en tripartito con Ana Taboada y Roberto Sánchez Ramos.

cherinesEl impensable apoyo gratis total de Cristina Coto a Cherines, a sabiendas de que la jugada sólo serviría para producir una parálisis institucional que nada aportó a la vida pública ni a la democracia en Asturias, le dio a la presidenta del PP una fuerza y un protagonismo del que ésta carecía, tras perder prácticamente su poder territorial municipal tras las últimas elecciones.

Coto demuestra haberse convertido en la repetición en clave de farsa del personaje de Isabel Pérez-Espinosa de un Francisco Álvarez-Cascos, que parece decidido a llevar a los supervivientes de su accidentado viaje de vuelta, a la nave nodriza pepera. Para ello, siguiendo el modelo de Gabino de Lorenzo en su momento, se apartó un poco de la primera línea de la política para ejercer de José Luis Moreno, y así divertirse jugando a las marionetas. De aquella Gabino preparaba su huída a la Delegación del Gobierno. Lo de Cascos está por ver.

Coto, debidamente teledirigida, abrió el paso a la hegemonía de un maltrecho PP sobre el sedicente “centroderecha” asturiano, una vez que la dirección de Foro parece haber renunciado a su origen transversal y regeneracionista, para presentarse como una marca b del PP que pierde de esta manera su viabilidad, al desdibujar su diferencia en el maremagnum de “las derechas” de las que habla la Coto, para indignación de las bases de Foro. Pero no es éste el único efecto.

Cascos y Coto, resentidos con Carmen Moriyón, que les hizo frente en su momento, se lo ponen más cuesta arriba a la alcaldesa de Gijón, que sigue fiel al espíritu fundacional de Foro, a costa de quedarse muy sola, como otros alcaldes y alcaldesas que no parecen compartir este viaje de vuelta al PP de la otrora odiada Cherines, que de encarnar todas las perversidades propias del PPSOE, ha pasado a ser la “alternativa” a Javier Fernández, sin la menor explicación, ni contrapartida alguna que pudiese justificar semejante deserción del discurso que movilizó a más de 170.000 votantes asturianos detrás de Cascos.

El gran pretexto de Coto, que en este asunto ha demostrado por dónde iban realmente las decisiones de Cascos, al anunciar su retirada, era que obligaría a “retratarse” a Izquierda Unida, Podemos y Ciudadanos, y aquí la que se ha “retratado” ha sido Coto, pues su voto incondicionado no ha conseguido otra cosa, además de reforzar a Cherines y su hegemonía entre “los conservadores”, que convertir a Gaspar Llamazares, adversario jurado de Cascos, en el gran protagonista de la situación.

Al final, como ha venido ocurriendo con las jugadas de Cascos que nadie entendía, todo el mundo descubre que detrás de la “genial” ocurrencia de perder casi dos meses enredando, no había nada de nada. Fernández es ahora un poco más débil que antes, eso sí, y por lo tanto está más pillado por Llamazares de lo que estaba, y a merced además, según se vayan barajando cartas, de Podemos y Ciudadanos, con lo que inevitablemente tendrá que volver a hacer manitas a diario, bajo la mesa, con el PP, como ya hizo en la anterior legislatura. Foro, en lo único que gana, es en indignación entre sus bases.

La injustificable ristra de insultos que Cascos dedica a Menéndez por decir una verdad

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Alberto Menéndez, subdirector de La Nueva España, modera un debate electoral entre Francisco Álvarez-Cascos y Luis Martínez Noval, en las elecciones generales 1989. Eran otros tiempos más relajados, aunque no del todo (foto de Santiago García)

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos estaba acostumbrado a colgarle los marrones al vicesecretario de Comunicación de Foro, es decir, a mí, hasta mi destitución por el procedimiento de borrado de mi nombre en la Web del partido (ya han nombrado sustituto a pesar de que ni siquiera me molesté en responder a las acusaciones que figuran en un pintoresco “pliego de cargos” que me enviaron por e-mail). Es decir, me colocaba a mí la responsabilidad por la llamativa política de relación con los medios, que en realidad lleva él personalmente, para mal y para bien. Y hasta tal punto es así, que buena parte del material escrito dedicado a La Nueva España, que se viene publicando desde hace años en la Web forista, está escrita de su puño y tecla.

Dada la obstinada desmesura en su forma de enfrentarse a la discrepancia, de la que es un buen ejemplo mi destitución fulminante, por el gravísimo pecado de pedir la celebración de congresos tras el desastre electoral que está a la vista de todo aquel que no esté ciego, Cascos convierte en ofensas personales, cosas de las que habla la gente normal, sin mayor problema. Es conocido el conflicto que enfrentó a Cascos con el todopoderoso editor de La Nueva España, José Manuel Vaquero, que ya debería estar superado, porque todos suponíamos que con Vaquero jubilado y Cascos retirado de la Presidencia de Foro, esa guerra eterna llegaría, si no a un armisticio, al menos a un alto el fuego razonable.

Y Cascos reactivó los libelos de la Web de Foro

Pues no es así. Si alguien creía que yo escribía esos apocalípticos libelos, tan fuera de lugar, aunque sea por una mera cuestión de formas, de eso que solemos denominar educación, queda claro que no es así, ya que a pesar de mi borrado estalinista del who is who del partido, la Web de Foro Asturias ha reactivado, providencialmente para mí, esa horrible sección denominada Las mentiras de La Nueva España, con lo que me hace un favor librándome de tan incómoda sospecha. Y ello, a pesar de la fracasada reunión -él personalmente se encargó de que fracasase- que conseguí que me autorizara a mantener el pasado 10 de marzo con la cúpula del diario y Cristina Coto, que tres días después sería designada presidenta de Foro por la gracia -nunca mejor dicho- de Cascos.

albertomenendezHace una semana, se publicaba en esa sección de la Web de Foro, que unos días antes había vuelto a la carga tras estar paralizada desde hacía un mes, un artículo titulado “Cencerradas con papel y boli“, en el que se decía lo siguiente: “La columna estercolero de  Alberto Menéndez, el director fáctico de La Nueva España, gran víctima de Vaquero, plumífero oficial de Cherines, pelota compulsivo de Javier Fernández y guripa de José Manuel Piñeiro, es un regocijo para los seguidores del pornopanfleto catalán y antiasturiano confeccionado en Oviedo”.

La terrible acusación de Alberto Menéndez

¿Qué terrible acusación lanzó Menéndez en su columna que desató la airada desmesura del secretario general Cascos, dejando un día más en evidencia a la presidenta virtual de Foro, incapaz de impedir que bajo su responsabilidad se publique una vomitada así contra el subdirector de La Nueva España? Según el propio autor de la columna, Menéndez sostenía que “de nuevo Cascos se ha convertido ahora en protagonista en la Junta General”. ¡Esta es muy gorda, señoras y señores!

¿Así se pone Cascos con Menéndez por tan poca cosa? ¿Por qué decía esto Menéndez? Pues muy sencillo, lo decía por algo que nadie duda en Asturias, y es que Cascos, a pesar de su aparente retirada, es el verdadero responsable de que Foro y su presidenta, Coto, hayan apoyado a Mercedes Fernández, “Cherines”, como candidata a la Presidencia del Principado. Y por si alguien tiene alguna duda, intenta justificar la decisión en el resto del texto:

Javier Fernández da mucho de sí, si se contara la verdad. Pero a La Nueva España y a su director fáctico Alberto Menéndez, la verdad se les atraganta. No nos cuentan que con 14 escaños, Javier Fernández no quiere trabajar. Esto es lo que pasa en la Junta General del Principado. No le gusta eso del gobierno, los programas, el parlamento, las negociaciones, los acuerdos, los pactos, las votaciones. ¡Qué cosa más latosa! Por eso, Alberto Menéndez está molesto porque ahora se nota que a Javier Fernández no le gusta trabajar.

cascos-menendez-noval¡Por Dios Cascos! Llamas “pelota”, “guripa” y todo eso a Menéndez, dices que su columna es un “estercolero”, y vuelves otra vez con lo del “pornopanfleto catalán y antiasturiano” porque según tú tenían que decir que Javier Fernández es un hombre al que no le gusta el esfuerzo  de negociar, acordar y pactar, y para demostrar eso mandas a Cristina que vote a favor de Cherines, sin ninguna reunión, sin ninguna negociación, sin acuerdo ni pacto alguno, con lo que conseguiste única y exclusivamente dar la triste imagen de que Foro entregó la cuchara al PP, pusiste a Fernández en manos de Gaspar Llamazares, y lanzas esa catarata de insultos porque Menéndez te retrata como protagonista de tan peregrina decisión?

Menéndez se limita a constatar algo que sabe todo el mundo

Cascos: ¿tú crees que alguien duda que lo que dice Menéndez en esa columna no es más que la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad? ¿te fuiste o te quedaste haciendo como que te ibas? ¿Te quedaste y haces como que te fuiste? ¿Qué c… de culpa tiene Menéndez de que seas tú el que  no se aclara si va, viene y no se detiene? La apertura de mi expediente de expulsión la ordenaste tú, sin venir a cuento, a pesar de que eso es una competencia de Cristina y no tuya, así que ¿quién diablos puede pensar que a Cristina se le haya ocurrido apoyar a Cherines y no a ti?

Cascos: ¡serénate por favor y deja de escribir y publicar esos escritos tan agresivos y desagradables en la Web de Foro! Soy el primero que no duda en llamar al pan, pan, y al vino, vino, porque creo que la verdad es muy sana, pero no me parece ni medio normal ponerse a insultar a lo loco, a quien sea, por decir algo que es evidente y que todos sabemos: que por mucho que hayas montado ese paripé de que te ibas, pero sólo un poco, sigues siendo quien toma todas las decisiones en Foro