Los socialistas jugaron con la seguridad de las personas y la vida de la osa domesticada Molina, al soltarla para hacer un paripé

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La consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, Juega con la osezna domesticada Molina, antes de soltarla irresponsablemente en la naturaleza
  • Vega: “Los socialistas han jugado con la seguridad de las personas y con la vida de la osa Molina, a la que se domesticó intencionadamente con la intención de encerrarla en un circo”
  • “Una osa del tamaño de Molina, sólo pudo aceptar intimidades con la consejera, dejándose acariciar para una foto, en vez de arrancarle la mano, por estar ya domesticada”
  • “Foro lamenta el engaño y la frustración a los que fueron sometidos los ciudadanos del entorno de la reserva de Muniellos y los vecinos de Cangas del Narcea y Degaña”
  • “Esta ocurrencia tiene ahora su último acto con la osa condenada a formar parte de la trouppe osera del circo de Carlos Zapico en Santo Adriano y Proaza”

Juan Vega, presidente de la Comisión de Fomento y Medio Ambiente de Foro, ha denunciado hoy que “el supuesto fracaso de la reintroducción de la osa Molina en su hábitat de Muniellos, no es tal fracaso, sino la consecuencia lógica de una deliberada domesticación de la osezna para encerrarla de por vida, con la intención de dar continuidad, de la peor manera posible, al circo en que ha convertido el socialista cesante Carlos Zapico el proyecto de la Fundación Oso de Asturias. Llueve sobre mojado. Zapico es ya responsable del maltrato animal al que viene sometiendo a las osas Paca y Tola, con consecuencias conocidas por todos los asturianos. Esta vez han ido más lejos que cuando montaron el aberrante espectáculo de Furaco, y ahora se ha jugado con la seguridad de las personas en Degaña y con la vida de este animal, al que en realidad se domesticó intencionadamente con la intención de convertirla en una osa de circo”.

“Nadie que tenga un mínimo conocimiento de la fauna salvaje puede pensar de manera inocente en la torpe imagen de la consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, cuando se hizo la célebre foto en la que acariciaba a este animal, como si ella le diese personalmente de comer a diario. Una osa del tamaño que ya tenía Molina, sólo pudo aceptar tales intimidades con la consejera, dejándose acariciar para la foto, en vez de arrancarle la mano, por estar ya domesticada. Eso es todo lo contrario a un procedimiento de reintroducción en la naturaleza salvaje. Si la osa no estuviese domesticada, sus cuidadores no se habrían arriesgado a permitir tal escena. Lo demás es pensar que los ciudadanos carecemos de sentido común”.

“Partiendo de la constatación de este hecho injustificable, desde Foro sólo podemos lamentar el procedimiento seguido, el engaño al que fueron sometidos los ciudadanos del entorno de la reserva de Muniellos, los vecinos de Cangas del Narcea y Degaña, donde se simuló una peligrosa pantomima de reintroducción, hasta que Molina, como osa domesticada, bajó a Degaña a buscar a su amiga la consejera de agroganadería, con lo que la comedia pudo derivar en tragedia. Esta ocurrencia tiene ahora su último acto con la osa condenada a formar parte de la trouppe osera del circo de Carlos Zapico en Santo Adriano y Proaza. De esta forma, además de burlar a los vecinos del suroccidente de Asturias, Zapico sigue destrozando el proyecto de los Valles del Oso, donde sólo tiene sentido un verdadero centro de recuperación de la fauna osera, vinculado al avistamiento de animales salvajes en libertad”.

“Son muchas ya las voces que claman contra la lamentable gestión de la Fundación Oso de Asturias y la Consejería de Agroganadería, que han convertido las instalaciones de la Fundación Oso en un centro de maltrato animal, todo lo contrario de lo que se vende. Si se ha domesticado a Molina para llevarla al circo de Zapico, es porque se espera la muerte de las osas que tenía a su cuidado, Paca y Tola, a las que encerró en un cercado inadecuado, abandonando el gran espacio donde vivían en semilibertad, cuando se puso en marcha el absurdo programa de reproducción en cautividad para el que ya trajeron un enorme oso de circo de Cabárceno que destrozó a Tola, mientras Paca manifiesta síntomas graves de estrés por su encierro en una jaula”.

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Que dice el FAPAS que cada vez hay más osos en los Valles del Oso

El FAPAS, una especie de empresa privada especializada en asuntos “ecológicos”, nos recuerda, como desde hace un montón de años a esta parte, que la población osera no deja de crecer en los Valles del Oso (que no del Trubia, pues hay más ríos), sin que nadie nos diga cómo ha de redundar ese crecimiento en la calidad de vida de los ciudadanos que soportan las consecuencias de residir en un enorme zoológico abierto.

El FAPAS obtiene buena parte de sus beneficios y recibe financiación para sus actividades, que tienen que ver con la instalación de cámaras en los bosques (¿cumplen con la legalidad?), la plantación de árboles supuestamente destinados a alimentar osos, la distribución de carroña con la misma finalidad, y otros trabajos de cuya contratación no tenemos muchos pormenores, gracias al apoyo de las administraciones públicas y fundaciones y entidades paralelas de3l sector público.

La Nueva España nos contaba este jueves la penúltima noticia al respecto:

El oso pardo se ha acomodado en los valles del Trubia. La presencia de los plantígrados en la zona central de la región es ya más que habitual y el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) ha identificado en lo que va de año cerca de una treintena de ejemplares en los concejos de Santo Adriano, Proaza y Teverga. La progresión demográfica del oso pardo en los últimos diez años en esta zona de conexión entre las subpoblaciones occidental y oriental ha sido espectacular. Si en 2004 se localizaba por primera vez una osa con crías en este territorio, siete años después (a lo largo del primer semestre de este año) se han avistado cuatro hembras con un total de siete esbardos. Roberto Hartasánchez, presidente del FAPAS, entiende que «estos datos confirman la evolución positiva de la población de oso pardo y su recuperación en los valles del Trubia».

Lo único que puedo decir al respecto es que me alegro muchísimo de que la población osera no deje de creer, siempre y cuando dispongamos de algún plan para la población humana, que desconozco: ¿Cómo van a sobrevivir los humanos en los Valles del Oso? ¿A qué se van a dedicar? De momento, y en lo que a los planes de los gobernantes en funciones, lo único que sabemos es que ni Proaza ni Santo Adriano se van a beneficiar de los fondos destinados a compensar estas circunstancias en los parques naturales, que la Senda del Oso (único instrumento para un desarrollo real) está condenada a su progresiva destrucción y que la Fundación Oso se dedica a financiar actividades dirigidas a los niños, y punto pelota.

Va siendo hora de que en los Valles del Trubia, además de hablarse mucho del futuro del oso, del lobo, del venado, el corzo y otras alimañas que merecen todo nuestro interés y cuidado, alguien se ocupe también de la superviviencia de los seres humanos, aunque esto sea, al menos, por el lugar que se supone que ocupamos en la escala zoológica, y eso que desde que en el Congreso de los Diputados se aprobó la famosa Proposición no de Ley sobre el Proyecto Gran Simio, la igualdad entre hombres y animales parece haberse convertido en un objetivo de nuestra clase política dominante.

¿Nadie va a hablar con nosotros de los proyectos que difundimos en nuestra campaña electoral para conseguir beneficios en la zona de esta obligada convivencia entre seres humanos y animales? Propusimos crear un Centro de Iniciativas Turísticas que impulse la organización de las actividades de avistamiento de animales como negocio del que han de beneficiarse todos los ciudadanos. ¿Tiene algo de malo?

¿El hecho de que el gran respaldo que hemos tenido entre los electores no nos haya servido para alcazar la mayoría absoluta significa que Proaza tiene que perder cuatro años? Estoy convencido de que nuestras iniciativas podrían ser desarrolladas exactamente igual aunque estemos en la oposición, pues en el programa de gobierno del Partido Socialista nada se dice sobre estas cuestiones. ¿Son o no son razonables?

Juan Vega, concejal electo en el Ayuntamiento de Proaza