Javier Fernández ya hizo alcalde a Gabino

javier

Gabino de Lorenzo obtuvo la alcaldía de Oviedo en 1991 para el Partido Popular, y repitió, con mayoría absoluta, en las elecciones de 1995, 1999, 2003 y 2007. Sin embargo, el 22 de mayo de 2011 perdió esa  mayoría ante la tumultuosa llegada de Foro Asturias, y el PP bajó de diecisiete a once concejales, por siete del partido recién creado por Francisco Álvarez-Cascos, que se convirtió en la segunda fuerza política, por delante del PSOE. Toda una proeza que da cuenta del enorme cabreo que embargaba a la ciudadanía, ante la corrupción y estancamiento político de Asturias.

El de Benia de Onís, tocado de muerte en su orgullo, comenzaba a desangrarse y amenazaba ruina política, ante la creciente conciencia entre sus conciudadanos de las barbaridades en las que se había incurrido con la Operación de los Palacios, la compra de Villa Magdalena o la desastrosa operación especulativa de traslado del HUCA, del barrio del Cristo a la Cadellada, para adjudicar así desde Asturias una obra que perdía la financiación del Estado, pero que aseguraba grandes alegrías para los adjudicadores, que además ponían en el mercado un  montón de terreno, aunque para ello tuviesen que matar la vida de un populoso barrio ovetense y endeudar la administración asturiana hasta el día del Juicio Final.

¿Cómo se las arregló Gabino para seguir de alcalde a pesar de su catastrófico resultado?, ¿cómo ganó tiempo para preparar la fuga que acabó consumándose hacia la Delegación del Gobierno y escapar así de la inminente ruina de Jovellanos XXI y la no menos inmediata explosión de Villa Magdalena?

El Pactu del Duernu tiene un amplio recorrido

arecesjavi
Fernández y Areces, dos leyendas del Duernu

Vicente Álvarez Areces acudió al socorro de Gabino (que ya se entendía perfectamente con José Ángel Fernández Villa, en lo que entonces se llamó Pacto SOMA-PP), cuando puso encima de la mesa la quiebra de SEDES con la compra ilegal de las oficinas del Calatrava. Pero aquel escándalo no había sido la primera trapisonda al alimón. Gabino y Areces tenían un camino de la colaboración abierto desde que se pusieron de acuerdo para trasladar el HUCA a La Cadellada y dar así un sonoro pelotazo en la zona conocida como Prado de La Vega con un montón de terreno que la entidad pública SOGEPSA compró a la familia del general Francisco Franco Bahamonde a través de una sociedad durmiente que pasó el precio del suelo de 24 € metro a 120 €.

Así pues, y vistos los antecedentes, nadie debería extrañarse ante el nuevo entendimiento que se produjo, cuando desaparecido Areces por el inevitable estallido de Caso Musel (sin duda la bomba de mayor carga destructiva de la profusa nómina de casos de corrupción que han convertido la administración asturiana en una fétida cloaca), tuvo lugar un célebre almuerzo celebrado en el Hotel de la Zoreda, en el que Antonio Trevín, interlocutor habitual de Gabino en el PSOE, hizo de embajador para iniciar la nueva era de entendimiento entre éste y el entonces candidato a la presidencia, Javier Fernández.

El Pactu del Duernu, pimero conocido como Pacto de la Zoreda, salió de aquella famosa reunión celebrada en el hotel que los hermanos Iglesias habían levantado en La Manjoya, como símbolo de la burbuja y de la nueva clase social emergente al calor del régimen astur basado en el reparto de Oviedo y Asturias entre el PP y el PSOE, era donde Contratas Iglesias invitaba anualmente a cientos de políticos y funcionarios a sus célebres pitanzas multitudinarias.

Así se puso en circulación, ante la evidencia creciente de los entendimientos del PSOE y el PP, en los asuntos más siniestros de la historia reciente de Asturias, esa idea del Pacto del Duernu, que caló profundamente entre la ciudadanía asturiana, gracias a las denuncias y a la movilización de Foro, cuando Cascos era aún una esperanza para las buenas gentes de Asturias, que le votaron en masa creyendo que era el único capaz de romper el comedero asturiano, en vez de lanzarse sobre él, como finalmente hizo, al convertirse en otra bestezuela más a gozar de la esllava de dinero público.

De cómo Fernández impuso a Gabino de Lorenzo como alcalde

palomasainz
Paloma Sainz , llorosa, el 30 de mayo del 2011, día que abandonó su trayectoria politica, para dejar la Alcaldía de Oviedo en manos de Gabino de Lorenzo, del PP, presionada por Javier Fernández

Fernández, hoy presidente de la Gestora del PSOE, había situado a dos personas de su total confianza al frente de la lista municipal socialista en Oviedo, Paloma Sáinz y Alfredo Carreño. Arturo González de Mesa, cabeza de lista de Foro, entonces primer partido de la oposición, no tenía posibilidad alguna de obtener los votos del PSOE, por eso a Cascos se le ocurrió proponer a Roberto Sánchez Ramos, de IU, que presentara su candidatura, y ante la negativa de éste, Sáinz vio su oportunidad, hasta que Fernández acabó con sus ilusiones y le prohibió romper el Pactu del Duernu. Paloma dimitió, y al frente del PSOE de Oviedo quedó Carreño, cuyos servicios a la causa lorenciana, siguiendo instrucciones de Fernández, son bien conocidos.

No deja de ser una paradoja histórica que el hombre que entregó la Alcaldía de Oviedo a Gabino de Lorenzo, dándole respiración asistida cuando ya era un cadáver, dentro del permanente entendimiento entre PSOE y PP para repartirse el poder en Asturias, se haya situado ahora al frente de una operación urdida desde los poderes fácticos para entregar la Presidencia del Gobierno de España a Mariano Rajoy, aunque para ello hayan tenido que pasar los tanques por encima de Pedro Sánchez, un secretario general del PSOE elegido en Primarias y políticamente asesinado en golpe de estado.

Fernández, elegido a dedo contra un secretario general que representaba a las bases, tiene la desvergüenza de reivindicar su inexistente representación, para poder ungir nuevamente a Rajoy con la más relevante magistratura democrática. A nadie podrá extrañar que le hayan elegido para hacer este sucio trabajo, la consagración de un Duernu de estado, después de tantos años de experiencia regional en este tipo de cambalaches, convertido en el digno sucesor de Areces, al que ahora rehabilita públicamente al otorgarle la portavocía del PSOE en el Senado, buscando así masa crítica de apoyo interno, en el mismo momento en el que el Caso Musel, cuya responsabilidad política conduce inevitablemente a Areces, estalla con toda su fuerza en la Audiencia Nacional.

Cascos no desmiente su trabajo de “abrelatas” del PP denunciado por LNE

 

cascosempresaseguridad

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos desmintió siempre todas las informaciones y noticias que publicaba sobre él La Nueva España, que creía afectaban a su imagen. Su celo al respecto fue extremo en todo momento, a lo largo de su vida pública, llegando en muchos casos a desmentir cosas que no podían ser desmentidas, por ser ciertas, cuyo tratamiento no le gustaba, hasta bordear el comportamiento obsesivo o psicopatológico, por parte de quien asestaba fuertes mandobles a diestro y siniestro, pero no soportaba un rasguño en sus carnes.

En algunos casos consiguió el desmentido, y en otros no, pero siempre se acogió al derecho de rectificación, con especial empeño cuando se sintió injustamente atacado, llegando en numerosas ocasiones a recurrir a los tribunales para intentarlo. El envío del escrito de rectificación que establece la Ley, de forma previa a la vía judicial, se vio siempre acompañado de su publicación en la Web de Foro. Además escribía allí libelos anónimos en los que descalificaba, cuando no insultaba, a los periodistas “desafectos”.

joacomerce
El trabajo de “abrelatas” tiene largo recorrido en el PP

Algo ha cambiado. Una información publicada el pasado 5 de noviembre, firmada por Eduardo Lagar, con el titular “Cascos trabaja desde hace dos meses como asesor de una empresa de seguridad“, en la que se revelaba que tiene un trabajo por cuenta ajena como “abrelatas”, no ha sido desmentida, puesto que la Web de Foro nada dijo al respecto. Tiempo ha transcurrido de sobra para hacerlo, y el plazo establecido por la Ley para rectificar se agotó hace días.

De acuerdo con esta información, y coincidiendo con la fase final de la traidora rendición al PP, con la artera entrega de Foro a Mercedes Fernández, sin consulta alguna con los afiliados que le quedaban, Cascos habría obtenido un contrato de una empresa de servicios que desarrolla buena parte de sus negocios en administraciones gobernadas por el partido de Mariano Rajoy.

Todo indica, y especialmente su revelador silencio, que Cascos ha sido recompensado con ese trabajo como “abrelatas”, en pago a su traición, en línea con los más repugnantes “malvados” de la historia y los relatos míticos, como Efialtes, Judas, Vellido Dolfos, Fernando VII o Mata Hari. Lo contaba así Lagar:

Hace dos meses fue contratado como asesor por la empresa murciana de seguridad Magasegur, según confirmó un portavoz de la propia compañía a LA NUEVA ESPAÑA. Entre las funciones que el político asturiano desempeña para esta empresa se encuentra la asesoría para la expansión de Magasegur en todo el norte peninsular, no sólo Asturias, sino también Galicia, Cantabria y el País Vasco, comentaron las mismas fuentes.

cascosmerce2
Para este viaje “alforjas”

¿En qué consiste “asesorar” a una empresa que busca contratos en administraciones públicas? Los contratos los hacen los abogados, el análisis económico para las ofertas economistas y contables, los pliegos técnicos los elaboran entre todos ellos, con expertos en seguridad. Sólo queda un asesoramiento posible, el mismo que Joaquín Fernández prestaba a Aquagest.

Para que no quedase ni una sóla duda, Lagar dejaba escrito, en letras de molde nunca desmentidas, lo que sigue. Es cierto que todo el mundo necesita vivir, especialmente si arrastra muchos compromisos económicos en su entorno personal, pero la política exige una cierta grandeza, un mínimo desprendimiento, vocación de servicio. Lo del contrato de Cascos con Megasegur, da asco, y salta a la vista que a estas alturas no tiene la menor intención de desmentirlo:

Magasegur presta sus servicios a numerosas administraciones públicas, tanto locales, autonómicas como la estatal. La gran mayoría de ellas, en manos del PP. Según datos del Boletín Oficial del Estado o de anuncios en boletines de distintas comunidades autónomas, el último contrato de vigilancia que Magasegur recibió, fue en febrero de este año. Está valorado en 1,1 millones de euros. Corresponde a la Consejería de Educación de Madrid, por entonces aún con el gobierno regional en manos de Esperanza Aguirre. En este ejercicio, también asumió la vigilancia de la sede de la Tesorería de la Seguridad Social y unidades dependientes en Málaga (473.000 euros) y diversas dependencias municipales y autonómicas en Murcia (176.000 euros). En total, la facturación a distintas administraciones públicas ascendió a 1,8 millones de euros en 2015.

A Joaquín Fernández lo contrató Aquagest para que allanase políticamente el camino para los negocios del Grupo Aguas de Barcelona en Asturias. Ahora se están viendo las interioridades de su actuación. Que Cascos trabaje de “abrelatas” para el PP, traicionando de manera vil a sus seguidores y a los votantes de Foro, no sólo le degrada a él, sino que contribuye a incrementar el perfil perverso y corrupto del partido de Mariano Rajoy, Mercedes Fernández, Gabino de Lorenzo y Agustín Iglesias Caunedo, un personaje sobre el que Cascos y su reducido grupo de mercenarios no han dicho todavía ni palabra. ¡Normal! ¡Qué van a decir!

 

Cascos: La Nueva España ataca a Caunedo para hacer la pelota “a Wenceslao y Rivi”

caunemercherajo
Cascos, “abrelatas de seguratas”, se rinde ante Rajoy, Cherines y Caunedo

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos tiene una frustrada vena de editor de periódicos. Alguien tiene que manipular la información, porque la información sin manipulación es fantasía del arcángel San Gabriel. Informar es acercarse a la verdad y coquetear con la mentira, mientras se colorean los cristales con que ambas se miran, y Cascos siempre prefirió encargarse él personalmente de pintar cristales con brocha gorda, en vez de confiar tan delicado labor en las manos expertas de unos profesionales a los inexplicablemente desprecia, como si él tuviese una gran inteligencia. Así le luce el pelo al hombre que tiene que andar vendiendo contratos de seguridad con sus menguadas influencias, en un final para el ex vicepresidente del Gobierno de España, digno del mejor Fiodor Dostoievski.

Su egotismo le llevó al precipicio del que cuelga. No entiende que en la relación parasitaria entre política y periodismo no cabe pensar en el poder absoluto, es decir, en un poder ilimitado. Sin reparto no cabe el éxito, y por eso, porque Cascos está acostumbrado a quererlo todo para él, y nada para los demás, el alumbramiento de Foro terminó en aborto. Cuentan sus familiares que de niño no toleraba perder un partido de balompié sin marcharse con la pelota. Tampoco es capaz de compartir una ración de arroz con leche o unos callos. Son cosas superiores a sus fuerzas. Todo para él: quería el Gobierno y los medios de comunicación al servicio de un poder absoluto, en su sueño de crear en Asturias una Galicia particular, pero como no le llega a Manuel Fraga ni a la suela de los zapatos, se quedó sin Gobierno y sin medios de comunicación, dedicado a trabajar la puerta fría, y si se descuida amanece vestido con un tonel.

Por eso Cascos se enfotó más de la cuenta en su campaña contra La Nueva España, a la que pretendió doblegar de manera estúpida, sin darse cuenta de que para sacar un salmón hay que soltar sedal, lo que nos hace sospechar por qué tiene tantos amigos gancheros. En realidad debe ser tan buen pescador como político. La Nueva, en justa correspondencia con tan constante odio, no le dejó un día de descanso desde el inicio de su revolución autotraicionada, y por ahí se le fue la olla. Cascos llegó a crear y alimentar personalmente secciones fijas contra el diario de Calvo Sotelo, en las que todavía hoy, a pesar de su rendición ante Mercedes Fernández, sigue insultando de manera incomprensible a los profesionales del periodismo. Eso lo hace en la Web de Foro Asturias, página  de la que él mismo suele decir, que es “la más leída, entretenida y la mejor informada de Asturias”. No se sabe si se lo cree o si cree que alguien se lo puede creer, tal es su poderosa enajenación.

La entrega de la cuchara de Foro a Mariano Rajoy, por parte de la cúpula casquista, se ha producido en el peor momento político de la historia del PP de Asturias, porque llega en medio del estallido del Caso Pokémon, otro tremendo escándalo de corrupción, de más fuste todavía que el Caso Marea, por su dimensión económica y territorial, y por su transversalidad política. Pero esa rendición no ha venido acompañada todavía de la entrega de las armas, y por eso Cascos sigue todavía intentando intervenir en la política asturiana, desde la marginalidad del “abrelatas”, con las sandeces que deposita en su casposa Web. Agustín Iglesias Caunedo está muerto, pero pendiente de entierro, y el PP de Cherines no ha podido todavía cauterizar la herida de Oviedo con el inevitable nombramiento de una gestora que limpie de basura la Capital del Principado. ¡Y ahí va Cascos a echarle una mano a Caunedo, igual que antes hizo con José Ángel Fernández Villa! (¿es la solidaridad del buen amigo de Luis Bárcenas?). Asombroso pero cierto.

El sumario de Pokémon encierra todavía material de infarto para el partido que ha contratado a Cascos como segurata, a cambio de que entregue la cuchara de Foro, y le obliga a cambiar de rumbo. Por eso Cascos ha ordenado a sus empleados, es decir, a la cúpula de Foro, que no abran la boca ante el escándalo Aquagest. Sigue creyendo, el pobre, que él puede manipular la información desde su Web, como un crío chico juega con sus mecanos, sin darse cuenta de que la muerte política de Caunedo se va a llevar muchas cosas por delante, y entre otras, lo que queda de él, ante la inevitable destrucción de los restos del cortijo de Gabino de Lorenzo. ¿Y cómo justifica Cascos su silencio, el silencio de Foro, ahora que come a dos carrillos, y a la vista de todos, en el duernu que tanto criticó, ahora que son tan visibles en Aquagest los negocios del PPSOE?

Dice Cascos en su Web, desde la cobardía del anonimato que utiliza siempre para disparar sobre tirios y troyanos, sin darse cuenta de lo ridículas que son ya sus fabulaciones psicopáticas:

Desde junio de este año a Caunedo lo sustituyó el socialista Wenceslao, sostenido débilmente en IU y Somos (Podemos), y La Nueva España necesitaba seguir sobreviviendo y matando su hambre. ¿Cómo? Congraciándose con Wenceslao y con Rivi, sirviéndoles en bandeja la cabeza de Caunedo como prueba de su amor hacia los nuevos dueños de la publicidad ovetense para pelotear con el PSOE e IU. Así de fácil se explica lo que publica La Nueva España.

Que la magistrada Pilar de Lara esté a punto de imputar a Caunedo, junto con otros muchos, ante la acumulación de pruebas en las que se demuestra que ha sido objeto de injustificables regalos y agasajos de todo tipo, pagados por un grupo dedicado a conseguir contratos públicos, por parte de un conseguidor, no le parece información relevante ni periodismo puro y duro. Si alguien tiene alguna duda sobre las razones de Cascos para entregar la cuchara de Foro, este comentario lo aclara sobradamente. Él, que se dedica ahora a prestar servicios como patético logrero de una empresa de seguridad, ve normal lo de Caunedo y Joaquín Fernández el “abrelatas”. ¡Tremendo final para quien fue vicepresidente del Gobierno de España!

¡Cristina, no te escondas una vez más detrás de Cascos!

carocriscas

Cristina Coto:

Te escribo la presente, en abierto, terreno que tú escogiste, al dirigirte a mí a través de la agencia Europa Press, en tu calidad de presidenta de Foro Asturias Ciudadanos (FAC). Tú has decidido que el escenario de esta conversación sea público, y no yo, dado que yo no me dirigí a ti en ningún momento, y además tuviste tus declaraciones contra mí, en las que vertías mentiras de las que eres plenamente consciente, abriendo la Web oficial de Foro, durante unos cuantos días, como noticia más destacada, así que por favor, que nadie me reproche que te conteste de la misma forma.

Creo que ya estuvo bien de hacer el ridículo con errores de bulto en tu comportamiento, como los que cometiste en Oviedo, pues nos hicieron un enorme daño en las elecciones, y ahora es el mejor momento para hacer balance, con tiempo suficiente para preparar las próximas Nacionales, sin dejar pasar el tiempo más de la cuenta, para hacer tranquila y serenamente la autocrítica pendiente, y obrar en consecuencia.

En Foro nos preciamos de proclamar la verdad, y sin embargo, mentiste, y sabes que mentiste, cuando afirmaste públicamente que el 20 de abril te envié mi dimisión por escrito, para buscar así una escapatoria ante lo que sabías que iba a llegar. Afronta tus responsabilidades, y no te escondas una vez más detrás de nuestro secretario general, para volver a armarla. Y digo volver a armarla, porque siendo ya presidenta del Partido, y por lo tanto su máximo responsable, te las arreglaste para forzar la retirada del candidato ganador de las Primarias de Oviedo, José Antonio Caicoya, que ya estaba bastante desgastado por el escrache al que fue sometido por sus competidores. ¡Deja al margen de esto al secretario general, al que no corresponde esta función disciplinaria que es tu competencia, y no de él, y da la cara por tus hechos y declaraciones!

Es cierto que Carolina Morilla, con su injustificable declaración pública endilgando a los ovetenses la responsabilidad de la debacle de Foro en la Capital del Principado (“Oviedo ha perdido el rumbo y desde FORO ya estamos trabajando para que la ciudad recupere el orgullo de ser la capital”), provocó en mí una respuesta, que dada tu actitud evasiva, iba a acabar llegando de todos modos, pues no es como vicesecretario de Comunicación y presidente de la Comisión de Fomento que soy todavía a día de hoy, aunque hayas dado orden de borrarme en la Web con un estilo que no puedo por menos de calificar como estalinista, sino como afiliado de base en la Ciudad, como me veo en la obligación de pedir en público un congreso extraordinario, dada la debacle que produjiste, con tu decisión de sacar a Carolina de la lista a la Junta General del Principado, echándola a los leones, y cumpliendo así un doble objetivo: alejarla y destrozarla.

¡Hablemos claro, Cristina! A día de hoy no me puedo creer que Cascos quisiese forzar la marcha de Caicoya, después de ser él quien más le animó a encabezar la lista de Oviedo y presentarse a las Primarias, pero es que además los hechos te delatan, pues igual que estás intentando hacer ahora conmigo, tú sometiste a Caicoya a la vergüenza de tener que enfrentarse con Cascos, a través de un teléfono con manos libres, en una encerrona en la que se le dijo que no podría poner ni un concejal de su elección, sino que se tendría que conformar con el equipo que previamente ya le designasteis como comisión directiva en el congreso.

Nada más salir Caicoya elegido candidato y presidente de Oviedo, a renglón seguido, se modificaron los estatutos del partido en una operación a la búlgara, para forzar su marcha, y así meter a Carolina en Oviedo, donde ni siquiera podría haberse presentado a las Primarias, quitándotela de en medio de esa manera, con lo que te apuntas buena parte de la responsabilidad por el resultado electoral en la Ciudad.

Eso es lo mismo que haces ahora, pues aunque no me estés poniendo al secretario general en el manos libres, me lo pones enfrente igual, como promotor de un expediente disciplinario por cantarte las verdades, en una función que no le corresponde, dado que además ese expediente es totalmente improcedente, ya que como te dije más arriba, tú elegiste el ámbito público para este debate, marcando el umbral de su difusión, y lo hiciste con mentiras que yo no podía dejar pasar sin grave menoscabo de mi dignidad y crédito personal.

No, ¡Cristina!, conmigo no valen estos trucos. Eres tú la que me quieres echar del partido, y es verdad que lo tienes difícil. Apelar a los Estatutos para intentar amedrentarme por decir la verdad, dado que ni he dimitido ni he abandonado mis funciones, a sabiendas de que todavía no estoy totalmente repuesto de mi enfermedad, después de mi dilatada hoja de servicios al partido, con una lealtad al anterior presidente acreditada hasta las últimas consecuencias (como participar como uno más en la mascarada de tu designación por respeto a SU VOLUNTAD), es un error de bulto.

La constatación de esta cadena de errores como máxima responsable de Foro Asturias Ciudadanos (FAC), cuya presidencia ostentas gracias a un procedimiento de elección tan precario como el que se utilizó, debería moverte a reflexión, hacer un gesto de grandeza, reconocer que te equivocaste, y dar orden al secretario general de que retire esa propuesta para expedientarme, para lo que ni siquiera está estatutariamente legitimado.

Juan Vega

Afiliado de Foro Oviedo

Sobre las declaraciones de la presidenta de Foro, Cristina Coto

correocris

Por Juan Vega

Querida Cristina:

Lo que has dicho públicamente sobre mí no se ajusta a la verdad, puesto que a día de hoy sigo siendo vicesecretario de Comunicación del Partido y presidente de la Comisión de Fomento, al menos formalmente, hasta que se produzca una decisión explícita sobre mi cese en la Comisión Directiva, que hasta donde sé, aún no se ha producido, a pesar de que me hayáis borrado de malas maneras -la cosa tiene su punto estalinista- de la Web del partido, tal y como cuenta hoy Álvaro Faes en La Nueva España, que se divierte, como es natural, con este triste espectáculo que estáis dando, al negarme mis más elementales derechos democráticos. Te recuerdo, que cuando empezamos, éramos un partido “regeneracionista”, que venía a combatir los modos y las maneras de los partidos “tradicionales”.

Reproduzco el correo que os envié el pasado día 20 de abril, ya que a él te has referido públicamente, en el que queda claramente demostrado que no “abandoné mis responsabilidades en el partido”, como te atreves a decir de manera poco rigurosa y nada respetuosa con mi compromiso de años con Foro Asturias -y en particular, con la figura del que fuera su presidente-, para aclarar que aparte de haber tenido un achaque de una antigua enfermedad crónica que te comuniqué en otro correo anterior de los que intercambiamos por aquel entonces, que me impedía comprometerme en la campaña, también tenía serias discrepancias con el proceso congresual y su triste desenlace, de las que quería hablarte, pero que no merecieron respuesta alguna.

Así pues, ni abandoné nada, ni dimití, sino que pedí un procedimiento ordenado de transmisión de responsabilidades, para minimizar daños para todos, y al final, me “borráis” recurriendo a la triste y nada regeneracionista práctica de la damnatio memoriae, cuando tras un prolongado silencio, respetuoso con la campaña y la convocatoria electoral, opto por hacer pública una petición democrática elemental, ya que no se me responde en privado. Mal vamos.

Y es que desde entonces, desde que envié ese correo, hasta que publiqué en mi blog, Foroproaza, un escrito titulado “Carolina nos la quiere dar con queso: espicha por congreso“, esperé pacientemente a que transcurriesen las elecciones, para, a diferencia de otros, evitar cualquier daño a nuestras expectativas electorales.

Vuestra respuesta a mi escrito -y la segunda persona del plural se hace cada vez más necesaria en tu caso-, tras el silencio a mi correo en el que os comentaba que “mi falta de entusiasmo crece a medida que voy encajando las piezas sobre lo ocurrido en Oviedo desde las elecciones europeas”, el “borrado”, es suficientemente elocuente. Tus declaraciones, coherentes con ese triste proceder, indican que tomas partido por la continuidad de Carolina Morilla, al frente de Oviedo, sin celebrar el imprescindible congreso, y te niegas a escuchar mis razones -mientras se desatan las pasiones linchadoras contra mí-, tras el estrepitoso fracaso electoral en la Capital de Asturias. Mal asunto.

Sabes muy bien a qué me refería en realidad en ese correo, y lo sabes porque me consta que te lo han comentado, aunque desde ese día no volvimos a mantener ninguna conversación seria, pues la última vez que nos sentamos juntos, en tu despacho, a petición mía, el mismo día de la publicación del escrito de José Antonio Caicoya, comunicando su renuncia a encabezar Oviedo, me encontré a Enrique Álvarez Sostres a la puerta de la sede, y con su sorna habitual, me dijo: “a grandes males grandes remedios: Carolina Morilla”. Es decir, que me consta que el carro se puso delante de los bueyes, y la decisión que adoptó después la Comisión Directiva de Oviedo ya estaba tomada previamente, todavía no sé por quién, y ya no tenía sentido hablar de nada, como efectivamente sucedió. Comentamos cuatro chorradas, le di la mano al secretario general que estaba en tu antedespacho, al que hacía tiempo que no veía, y hasta hoy.

Para mí, aunque aún me falten algunos datos, quedaba ya totalmente claro lo que me temía, que se había decidido forzar a Caicoya a dimitir, de manera parecida a como se había decidido impulsar su candidatura un año antes -cosa que yo desconocía-, para poner en su lugar a una perfecta desconocida en Oviedo, como Carolina, en contra de mi recomendación, plasmada en un correo anterior, en la que os pedía que se respetase, de la forma que os propuse, el resultado de las Primarias de Oviedo, teniendo en cuenta a los tres candidatos. La democracia es sagrada, y por encima de las fobias, las filias y las confianzas personales, está el respeto por las formas. Al menos esa es mi convicción: dixi et salvavi animam meam (perdón por la cita del gran filósofo Karl Marx).

Mal, muy mal, lo que dices sobre mi opinión a propósito de la farsa que fue la designación de Carolina. Es cierto que cumplir los estatutos es la “normalidad democrática”, tal y como recogió Europa Press, en tus declaraciones que os apresurasteis a colgar mientras volatilizabais mi memoria, pero cuando esos estatutos se cambian de tapadillo en un congreso a la búlgara, celebrado después de las Primarias de Oviedo, sin que nos -“¡manda huevos!” dijo Trillo (para compensar y transversalizar las citas)-, enterásemos de que se ha introducido en los mismos un artículo expresamente concebido para dejar a Caicoya a los pies de los caballos, ya no hablamos de “normalidad democrática”, sino de una reprobable falta de respeto a los más elementales principios éticos y morales que deben presidir el comportamiento de nuestros representantes públicos. Por eso, no me extrañó nada la celeridad con que aceptasteis mi rechazo a ocupar un puesto “de salida” en la lista regional. Me había vuelto un “testigo incómodo”.

Cristina: nacimos como un movimiento cívico, democrático, transversal y regeneracionista, y todo el mundo vio el triste espectáculo que dimos en Oviedo, pero no sólo en Oviedo, también en ese congreso en el que a mitad del partido, se cambiaron las reglas de juego, expresamente, para poder presentar en la Capital de Asturias a una persona totalmente desconocida en la Ciudad. ¡Qué ahora decidas sostenella y no enmendalla, y te decantes a favor de una decisión inmovilista, nada democrática y poco respetuosa con unos electores de los que Carolina dijo que han “perdido el rumbo”, me reafirma en la necesidad de organizar inmediatamente ese congreso en Oviedo, y no sólo en Oviedo!

Un saludo

Oviedo no ha perdido ni el rumbo ni el orgullo de ser la capital

morilla

Por Juan Vega

Agustín Iglesias Caunedo consiguió revalidar, a duras penas, con enorme y muy costoso apoyo mediático, los once concejales que consiguió Gabino de Lorenzo en 2011, que ya fueron un monumental fracaso para los conservadores, tras cinco legislaturas en las que el PP vino ganando las elecciones con resultados asombrosos, como los dieciocho concejales que el de Benia obtuvo en 1995, punto que marcó su techo, tras conseguir la Alcaldía en 1991, con trece concejales, y el apoyo de los dos del CDS.

La decrepitud política de Gabino, asociada a su tan desastrosa como sospechosa gestión en asuntos como los aparcamientos de Cinturón Verde, Villa Magdalena o el Calatrava, le llevó a protagonizar una fuga hacia la gran lavadora de políticos que es la Delegación del Gobierno en Asturias, dejando Oviedo en manos de un epígono sin personalidad política propia, como es Caunedo, que ha dilapidado su oportunidad, al abandonar el gobierno municipal en manos de su valido Rodolfo Sánchez.

Foro Asturias, un partido transversal y reformista, liderado por Francisco Álvarez-Cascos, que llegó con un programa de regeneración política basado en levantar alfombras y acabar con el reparto territorial establecido entre Gabino y Vicente Álvarez Areces (Asturias por Oviedo), consiguió en 2011 siete concejales de los que al menos seis venían siendo arrebatados a la izquierda por Gabino, gracias a su apuesta por la regeneración política.

Los concejales de Foro en Oviedo y los dirigentes del partido en la Capital, lejos de aprovechar tan excelente posición para personarse, por ejemplo, en los tribunales de Justicia, en un caso tan escandaloso como el Calatrava, como hizo Somos Oviedo, y arrebatar la mayoría al PP con una oposición clara e inteligente, y una candidatura arraigada en la ciudad, protagonizaron un sórdido culebrón de retorcida trayectoria, que terminó con el nombramiento de Carolina Morilla como presidente local, por acuerdo de la directiva elegida a propuesta del frustrado candidato José Antonio Caicoya, sin pasar por un congreso, después de un vodevil de elecciones primarias que terminaron de liquidar las expectativas de Foro.

Los ovetenses giraron a la izquierda en estas elecciones, de acuerdo con la tendencia general, hasta recuperar los catorce concejales que sólo consiguió el PSOE con Antonio Masip al frente, con el apoyo del PCE en 1983, y así, ahora, la suma de Podemos, PSOE e IU recogió los concejales que Gabino venía restando a la izquierda desde 1991, pero no lo hace a costa del PP, sino de Foro. Y ahora, Morilla, en unas declaraciones en nota oficial, dice que “Oviedo ha perdido el rumbo y desde FORO ya estamos trabajando para que la ciudad recupere el orgullo de ser la capital”.

Oviedo no ha perdido el rumbo, puesto que hace mucho que la brújula de la ciudad anda loca, al contrario, en estas elecciones municipales la ciudad apostó por el final definitivo del gabinismo, luego es Foro el que ha perdido el oremus en la capital, al empeñarse en mirar hacia la derecha, traicionando el mandato transversal de sus votantes que han huido hacia Somos Oviedo y en menor medida a Ciudadanos, dejando el partido de Cascos reducido a la nada. Para recuperar el oremus no vale echar a los votantes la culpa. Eso es un error más que se suma a una larga serie. Los errores son nuestros, no de los votantes.

Va a costar mucho recuperar para Foro el tiempo y el espacio perdidos, pues no son los ovetenses los que necesitan recuperar su orgullo, sino los afiliados y los votantes de Foro, que tenemos el ego bastante maltratado por nuestros propios pecados. Ofrecimos regeneración y acabamos presentando a las elecciones a la Capital del Principado a una afiliada de Valdés, que reside en Llanera, que desarrolló su actividad política en el Occidente, centró su vida profesional en las Cuencas Mineras, y aunque no se presentó a las Primarias, dice como síntesis de tanto despropósito vivido que “Oviedo ha perdido el rumbo”.

El rumbo, el orgullo y el oremus perdido por Foro, sólo puede empezar a recuperarse celebrando un congreso que en Oviedo es particularmente urgente, para que tengamos una dirección salida de la voluntad de las bases, dado el carácter presidencialista de nuestro partido, si no queremos que todo se quede como está, es decir, si no queremos que se consolide este desastre.

Cherines nos abraza

MERCEDES FERNANDEZ OVIEDO MARIO ROJAS 28-05-15

Por Juan Vega

  • Mercedes Fernández intenta culminar su estrategia del abrazo del Oso hacia Foro

Foro Asturias nunca se definió como un partido de “centroderecha”, sino de “centro reformista”, que como reza en su página Web, es un “movimiento de ciudadanos libres y consiguientemente críticos, que se rebela contra la condición de súbditos en la que han estabulado a los asturianos los omnipotentes aparatos de los partidos”. Ésa es la propuesta que los ciudadanos de Asturias compraron en 2011, cuando votaron mayoritariamente, de forma transversal, un cambio político que acabase con años de corrupción y reparto territorial entre el PSOE y el PP, entre Vicente Álvarez Areces y Gabino de Lorenzo.

En la Web de nuestro partido, se dice, como corolario del reciente congreso, que Foro “es la respuesta que los ciudadanos están dando a la crisis político-económica y de valores, originada  por una casta dirigente que asentaba  su poder en la fe de sus votantes y no en la búsqueda y exposición de la verdad”. Pero me temo que en estos días de amargura para quienes hemos visto fracasar nuestro proyecto político en las últimas elecciones autonómicas y municipales, hay muy poco apego a la verdad, y mucha cerrazón a la hora de aceptar las razones por las que Asturias nos negó su voto.

Entre el ideario que tantos ciudadanos apoyamos en el 2011, y que a mí me llevó a implicarme en su Gobierno primero, y en su estructura partidaria después, y la práctica, siempre pesó como una losa la presión de algunos personajes procedentes del PP, que nunca rompieron el cordón umbilical con su “nave nodriza” y que se empeñaron en convertir ese movimiento regenerador contra la casta dirigente asturiana, en una marca B del Partido Popular, en otro partido de “centroderecha”, es decir, en nada. El modelo es el ex presidente del Puerto de Avilés, Raimundo Abando, que en cuanto perdió el puesto, no tardó ni diez minutos en ofrecerse como mediador, camino que siguieron otros, y que siguen ahora, los oportunistas que fracasaron en las Primarias de Oviedo, después de años reventando el Grupo Municipal de Foro.

Mercedes Fernández, presidenta del PP, basó su estrategia electoral en consolidar la marca A de ese “centroderecha”, y por eso en su entrevista de este domingo en El Comercio rechaza lo evidente, tal y como vienen haciendo desde el entorno de Foro los personajes que se ven como puentes para la “reunificación”, y niega que una buena parte de los votos regeneracionistas que apoyaron la revuelta ciudadana liderada por Francisco Álvarez-Cascos se fueron a otras opciones emergentes, fundamentalmente Podemos, pero también Ciudadanos.

¿Por qué emergen Podemos y Ciudadanos? Sencillo, porque conectan con ese anhelo ciudadano de sustituir la casta dirigente astur por gobernantes ajenos a los modelos corruptos de gestión que simbolizan El Musel, el Calatrava, el Asturcón, el HUCA, la TPA, el Niemeyer, Sogepsa, Sedes, el IDEPA, los PGO de Gijón y Llanes, etcétera, etcétera. La ofensiva del PP para desnaturalizar el carácter regeneracionista de Foro fue muy aplaudida por los medios, y dentro y fuera de Foro se convirtió en lugar común la idea de que nuestro partido, junto con el PP, eran el “centroderecha” a “reunificar”, cuando no la derechona más dura. ¡Y así nos fue!

El sociólogo Oscar Rodríguez Buznego es el primer opinador que reconoce lo ocurrido con los votantes de Foro, en su artículo de este domingo en La Nueva España, titulado, “¿Asturias es diferente?”:

Podemos ha conseguido en Asturias, como en Aragón, su mejor resultado, en el que destaca el apoyo recibido de votantes movilizados y de izquierdas de la circunscripción central y muy probablemente de votantes de Foro de toda Asturias

Mercedes Fernández vuelve a la carga en esa entrevista en El Comercio a la que me refiero más arriba, en la que insiste en el abrazo del oso a Foro, y que el rotativo gijonés titula: “¿Complicado un acuerdo con Foro? Esto es política. El que no tenga cintura, que lo deje“, y afirma:

Yo me voy a presentar a la investidura porque creo que soy el referente del centro-derecha en Asturias. Y voy a pedir el voto a las personas que, previsiblemente, me pueden apoyar. Vamos a ir viendo cómo se va deshojando la margarita.

Foro, en su momento más amargo, tiene ante sí un reto no poco relevante, pues si bien Cascos, secretario general y alma mater del partido, ha analizado correctamente los resultados, contra viento y marea, echo todavía en falta en su discurso una referencia a la necesidad de relanzar esa rebelión contra “la condición de súbditos en la que han estabulado a los asturianos  los omnipotentes aparatos de los partidos” de la que hablamos en nuestro congreso, y lo que es más importante, el camino para conseguirlo. De momento, “Cherines”, sigue abrazándonos.