La asamblea de IU anuncia el imparable relevo de Llamazares y Orviz

llamaorviz

Por Porompompón Porompompero

Cuenta Vicente Montes, en un artículo de opinión que publica en La Nueva España de este domingo con el título La semana que sacudió a IU de Asturias, que la asamblea celebrada ayer en Gijón por ese grupo político, debatió una resolución en la que se exige “un cambio en la estrategia política de Asturias” para realizar una “oposición clara” y estar a disposición de “consensuar con todas las fuerzas políticas” cambios en la actuación del gobierno de Javier Fernández. “IU aparece como un aliado permanente de este gobierno (del PSOE) sin poder imponer cambios relevantes”, señala el documento.

Gaspar Llamazares, que se pegó con Manuel González Orviz para seguir remando en la piragua de la política desde su último refugio asturiano, donde tiene el apoyo de La Nueva España y los poderes fácticos, como muleta de Javier Fernández contra la marea de Podemos que viene levantando las alfombras que a los supercicutas horrorizan, se encontró totalmente solo, cuando Orviz se apuntó a la convergencia con los de Pablo Iglesias.

Orviz, miembro del consejo de administración de SEDES que Vicente Álvarez Areces utilizó como testaferro para comprar las oficinas del Calatrava, para echarse una mano a si mismo y al hoy desaparecido José Cosmen, y de rebote al vergonzante jefe de la Policía Gabino de Lorenzo, quería seguir sacando pecho en las listas de lo que va a ser Unidos Podemos.

Demasiado para el cuerpo del más bragado tragador. Si IU aporta a Unidos Podemos a los viejos rockeros que durante los años horribles del PPSOE astur facilitaron los grandes chanchullos de Areces y Gabino, IU de Asturias no sólo no llevará más votos, sino que los restará, a las candidaturas de los del de la coleta.

El tímido pero imparable rechazo de la asamblea de IU de este sábado a la gerontocracia colaboracionista con el PPSOE anuncia un inevitable relevo de dirigentes sin alma en la decrépita chalupa que pilotan Orviz y Llamazares. Tienen demasiados muertos en los armarios.

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En lo que quedó el apoyo de Foro a Mercedes Fernández

Llamazares

Por Juan Vega

El pintoresco espectáculo organizado en la Junta General del Principado con la segunda ronda dedicada a la investidura presidencial, propiciada por el absurdo voto de Foro Asturias Ciudadanos, FAC, sin contrapartida conocida ni pacto programático alguno, a Mercedes Fernández, ha tocado a su fin, con el balance que ahora salta a la vista, a poco que se contemplen los acontecimientos con la adecuada perspectiva.

“Cherines” se presentó sin convicción, espoleada sin duda por la ruptura de la tradicional entente entre socialistas y populares que dejaba Oviedo para el PP y Asturias para el PSOE, hasta que saltó la sorpresa del voto de Somos Oviedo a Wenceslao López, que desde entonces gobierna en tripartito con Ana Taboada y Roberto Sánchez Ramos.

cherinesEl impensable apoyo gratis total de Cristina Coto a Cherines, a sabiendas de que la jugada sólo serviría para producir una parálisis institucional que nada aportó a la vida pública ni a la democracia en Asturias, le dio a la presidenta del PP una fuerza y un protagonismo del que ésta carecía, tras perder prácticamente su poder territorial municipal tras las últimas elecciones.

Coto demuestra haberse convertido en la repetición en clave de farsa del personaje de Isabel Pérez-Espinosa de un Francisco Álvarez-Cascos, que parece decidido a llevar a los supervivientes de su accidentado viaje de vuelta, a la nave nodriza pepera. Para ello, siguiendo el modelo de Gabino de Lorenzo en su momento, se apartó un poco de la primera línea de la política para ejercer de José Luis Moreno, y así divertirse jugando a las marionetas. De aquella Gabino preparaba su huída a la Delegación del Gobierno. Lo de Cascos está por ver.

Coto, debidamente teledirigida, abrió el paso a la hegemonía de un maltrecho PP sobre el sedicente “centroderecha” asturiano, una vez que la dirección de Foro parece haber renunciado a su origen transversal y regeneracionista, para presentarse como una marca b del PP que pierde de esta manera su viabilidad, al desdibujar su diferencia en el maremagnum de “las derechas” de las que habla la Coto, para indignación de las bases de Foro. Pero no es éste el único efecto.

Cascos y Coto, resentidos con Carmen Moriyón, que les hizo frente en su momento, se lo ponen más cuesta arriba a la alcaldesa de Gijón, que sigue fiel al espíritu fundacional de Foro, a costa de quedarse muy sola, como otros alcaldes y alcaldesas que no parecen compartir este viaje de vuelta al PP de la otrora odiada Cherines, que de encarnar todas las perversidades propias del PPSOE, ha pasado a ser la “alternativa” a Javier Fernández, sin la menor explicación, ni contrapartida alguna que pudiese justificar semejante deserción del discurso que movilizó a más de 170.000 votantes asturianos detrás de Cascos.

El gran pretexto de Coto, que en este asunto ha demostrado por dónde iban realmente las decisiones de Cascos, al anunciar su retirada, era que obligaría a “retratarse” a Izquierda Unida, Podemos y Ciudadanos, y aquí la que se ha “retratado” ha sido Coto, pues su voto incondicionado no ha conseguido otra cosa, además de reforzar a Cherines y su hegemonía entre “los conservadores”, que convertir a Gaspar Llamazares, adversario jurado de Cascos, en el gran protagonista de la situación.

Al final, como ha venido ocurriendo con las jugadas de Cascos que nadie entendía, todo el mundo descubre que detrás de la “genial” ocurrencia de perder casi dos meses enredando, no había nada de nada. Fernández es ahora un poco más débil que antes, eso sí, y por lo tanto está más pillado por Llamazares de lo que estaba, y a merced además, según se vayan barajando cartas, de Podemos y Ciudadanos, con lo que inevitablemente tendrá que volver a hacer manitas a diario, bajo la mesa, con el PP, como ya hizo en la anterior legislatura. Foro, en lo único que gana, es en indignación entre sus bases.

La injustificable ristra de insultos que Cascos dedica a Menéndez por decir una verdad

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Alberto Menéndez, subdirector de La Nueva España, modera un debate electoral entre Francisco Álvarez-Cascos y Luis Martínez Noval, en las elecciones generales 1989. Eran otros tiempos más relajados, aunque no del todo (foto de Santiago García)

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos estaba acostumbrado a colgarle los marrones al vicesecretario de Comunicación de Foro, es decir, a mí, hasta mi destitución por el procedimiento de borrado de mi nombre en la Web del partido (ya han nombrado sustituto a pesar de que ni siquiera me molesté en responder a las acusaciones que figuran en un pintoresco “pliego de cargos” que me enviaron por e-mail). Es decir, me colocaba a mí la responsabilidad por la llamativa política de relación con los medios, que en realidad lleva él personalmente, para mal y para bien. Y hasta tal punto es así, que buena parte del material escrito dedicado a La Nueva España, que se viene publicando desde hace años en la Web forista, está escrita de su puño y tecla.

Dada la obstinada desmesura en su forma de enfrentarse a la discrepancia, de la que es un buen ejemplo mi destitución fulminante, por el gravísimo pecado de pedir la celebración de congresos tras el desastre electoral que está a la vista de todo aquel que no esté ciego, Cascos convierte en ofensas personales, cosas de las que habla la gente normal, sin mayor problema. Es conocido el conflicto que enfrentó a Cascos con el todopoderoso editor de La Nueva España, José Manuel Vaquero, que ya debería estar superado, porque todos suponíamos que con Vaquero jubilado y Cascos retirado de la Presidencia de Foro, esa guerra eterna llegaría, si no a un armisticio, al menos a un alto el fuego razonable.

Y Cascos reactivó los libelos de la Web de Foro

Pues no es así. Si alguien creía que yo escribía esos apocalípticos libelos, tan fuera de lugar, aunque sea por una mera cuestión de formas, de eso que solemos denominar educación, queda claro que no es así, ya que a pesar de mi borrado estalinista del who is who del partido, la Web de Foro Asturias ha reactivado, providencialmente para mí, esa horrible sección denominada Las mentiras de La Nueva España, con lo que me hace un favor librándome de tan incómoda sospecha. Y ello, a pesar de la fracasada reunión -él personalmente se encargó de que fracasase- que conseguí que me autorizara a mantener el pasado 10 de marzo con la cúpula del diario y Cristina Coto, que tres días después sería designada presidenta de Foro por la gracia -nunca mejor dicho- de Cascos.

albertomenendezHace una semana, se publicaba en esa sección de la Web de Foro, que unos días antes había vuelto a la carga tras estar paralizada desde hacía un mes, un artículo titulado “Cencerradas con papel y boli“, en el que se decía lo siguiente: “La columna estercolero de  Alberto Menéndez, el director fáctico de La Nueva España, gran víctima de Vaquero, plumífero oficial de Cherines, pelota compulsivo de Javier Fernández y guripa de José Manuel Piñeiro, es un regocijo para los seguidores del pornopanfleto catalán y antiasturiano confeccionado en Oviedo”.

La terrible acusación de Alberto Menéndez

¿Qué terrible acusación lanzó Menéndez en su columna que desató la airada desmesura del secretario general Cascos, dejando un día más en evidencia a la presidenta virtual de Foro, incapaz de impedir que bajo su responsabilidad se publique una vomitada así contra el subdirector de La Nueva España? Según el propio autor de la columna, Menéndez sostenía que “de nuevo Cascos se ha convertido ahora en protagonista en la Junta General”. ¡Esta es muy gorda, señoras y señores!

¿Así se pone Cascos con Menéndez por tan poca cosa? ¿Por qué decía esto Menéndez? Pues muy sencillo, lo decía por algo que nadie duda en Asturias, y es que Cascos, a pesar de su aparente retirada, es el verdadero responsable de que Foro y su presidenta, Coto, hayan apoyado a Mercedes Fernández, “Cherines”, como candidata a la Presidencia del Principado. Y por si alguien tiene alguna duda, intenta justificar la decisión en el resto del texto:

Javier Fernández da mucho de sí, si se contara la verdad. Pero a La Nueva España y a su director fáctico Alberto Menéndez, la verdad se les atraganta. No nos cuentan que con 14 escaños, Javier Fernández no quiere trabajar. Esto es lo que pasa en la Junta General del Principado. No le gusta eso del gobierno, los programas, el parlamento, las negociaciones, los acuerdos, los pactos, las votaciones. ¡Qué cosa más latosa! Por eso, Alberto Menéndez está molesto porque ahora se nota que a Javier Fernández no le gusta trabajar.

cascos-menendez-noval¡Por Dios Cascos! Llamas “pelota”, “guripa” y todo eso a Menéndez, dices que su columna es un “estercolero”, y vuelves otra vez con lo del “pornopanfleto catalán y antiasturiano” porque según tú tenían que decir que Javier Fernández es un hombre al que no le gusta el esfuerzo  de negociar, acordar y pactar, y para demostrar eso mandas a Cristina que vote a favor de Cherines, sin ninguna reunión, sin ninguna negociación, sin acuerdo ni pacto alguno, con lo que conseguiste única y exclusivamente dar la triste imagen de que Foro entregó la cuchara al PP, pusiste a Fernández en manos de Gaspar Llamazares, y lanzas esa catarata de insultos porque Menéndez te retrata como protagonista de tan peregrina decisión?

Menéndez se limita a constatar algo que sabe todo el mundo

Cascos: ¿tú crees que alguien duda que lo que dice Menéndez en esa columna no es más que la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad? ¿te fuiste o te quedaste haciendo como que te ibas? ¿Te quedaste y haces como que te fuiste? ¿Qué c… de culpa tiene Menéndez de que seas tú el que  no se aclara si va, viene y no se detiene? La apertura de mi expediente de expulsión la ordenaste tú, sin venir a cuento, a pesar de que eso es una competencia de Cristina y no tuya, así que ¿quién diablos puede pensar que a Cristina se le haya ocurrido apoyar a Cherines y no a ti?

Cascos: ¡serénate por favor y deja de escribir y publicar esos escritos tan agresivos y desagradables en la Web de Foro! Soy el primero que no duda en llamar al pan, pan, y al vino, vino, porque creo que la verdad es muy sana, pero no me parece ni medio normal ponerse a insultar a lo loco, a quien sea, por decir algo que es evidente y que todos sabemos: que por mucho que hayas montado ese paripé de que te ibas, pero sólo un poco, sigues siendo quien toma todas las decisiones en Foro

La misma promesa incumplida para dos investiduras de #Javifer

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por Juan Vega

El porqué de lo de #Cherines

Mercedes Fernández, presidenta del PP, tuvo que tirarse al ruedo y presentar su candidatura a la Presidencia del Principado, cuando Somos Oviedo rompió el guión, y sus miembros, contra todo pronóstico, votaron a favor de Wenceslao López, del PSOE, como alcalde de Oviedo, después de que la FSA le prohibiese a éste apoyar a Ana Taboada, lideresa de Somos, si ésta, a su vez, no conseguía que Mario Suárez del Fueyo, de Xixón Sí Puede, en vez de presentar su propia candidatura, lo que permitió la investidura de Carmen Moriyón, votase a favor de José María Pérez, del PSOE. ¡Hala, ahora vas y lo cuentas!

#Cherines no respeta en Asturias la “lista más votada” que pide en Oviedo

upydpsoeComo Javier Fernández se había comprometido a dejar gobernar en Oviedo a Agustín Iglesias Caunedo, y no cumplió con una tradición de años del pacto Oviedo por Asturias, #Cherines, se sintió obligada a presentar candidatura contra #Javifer. ¡Algo hay que disimular! Pero la presidenta del PP lo tenía muy mal. Actuaba sin convicción, por obligación, en un guión torpe y desmañado, puesto que lo que hacía, presentándose en Asturias, casaba muy mal con la crítica a la formación de gobiernos como el de Oviedo, ya que su presentación en Asturias, contra #Javifer, no respeta la “lista más votada”, cosa que sin despeinarse recrimina a #Wenceslao en Oviedo.

Y así estaba #Cherines, mustia y desnortada, pidiendo respeto para la lista más votada en Oviedo y presentándose en Asturias contra la lista más votada de #Javifer, cuando apareció en escena Cristina Coto para regalarle el voto por la puñetera cara, sin que el pretexto de una foto de una reunión sirviese para contarnos que al menos había negociado algo, obtenido alguna promesa, conseguido algún proyecto en común. Nada de nada. ¡Qué más da! ¡La española cuando se rinde es que se rinde de verdad! Y así #Cristicot se lanzó a apoyar a #Cherines con el pretexto de que #Javiferes la peor de todas las opciones posibles“, y se justificó diciendo que con esa actuación obligó “a buscar el pacto con las izquierdas, lo que no hizo de buenas tendrá que intentarlo ahora“.

#Javifer vuelve a pactar su investidura con la misma promesa incumplida de la anterior

leyelectoral2¡Menudo problema para #Javifer buscar “el pacto con las izquierdas”! Ni corto ni perezoso vuelve a escenificar, Esta vez con Gaspar Llamazares, lo mismo que ya hizo en su anterior investidura con Ignacio Prendes, entonces en la UPyD, y ahora en Ciudadanos. #Javifer nos cuenta otra vez que se va a reformar la misma Ley Electoral que ya acordó reformar hace tres años, para acabar con las circunscripciones. Se trata, efectivamente, de la misma reforma que ya había comprometido en la anterior legislatura, promesa que sirvió para firmar un acuerdo de investidura, y para romperlo posteriormente, por no tener un apoyo del PP y Foro con el que tampoco cuenta ahora.

Todas estas cosas tan enrevesadas, lejos de animar la mortecina vida política astur, dejan un regusto melancólico, un sabor amargo a ceremonia inútil, teatralidad y tramoya, con la inevitable sensación de que los responsables del drama de nuestra vida pública no se toman mucho trabajo para elaborar el guión.

Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (y III)

El beso de la rendición incondicional de Cristina Coto a Mercedes Fernández
Sin reunión, sin pacto, sin programa, sin contrapartidas; es el beso de la “rendición incondicional”

Por Juan Vega

Despedida y cierre de Foro: Operación Retorno al PP

El pasado 28 de enero, la Comisión Directiva de Foro, acordó, a propuesta de Francisco Álvarez-Cascos, que el II Congreso de Foro se celebraría en Gijón el día 14 de marzo. Quedaba así convocado el esperado congreso regional que por fin habría de normalizar nuestra vida interna, en lo que algunos confiábamos que podría ser el pórtico de una nueva etapa para nuestra opción política en Asturias.

Esas semanas se convirtieron en un infierno, pues creía todavía, ¡cándido de mí!, que a pesar de la acumulación de errores achacables a las decisiones del presidente y verdadero fundador del partido, se acercaba el momento de convertirnos en lo que siempre habíamos preconizado, cuando de repente me encontré con una serie de acontecimientos para mí totalmente inesperados, y en los que me vi envuelto muy a mi pesar, después de la terrible experiencia del congreso de Oviedo, que aún no había enseñado su verdadera cara.

Con aquel congreso esperábamos que se culminaría un largo y accidentado proceso de elecciones primarias, que había sido ampliamente demandado por los afiliados, y que se celebraba con un enorme retraso, lo que prolongó de manera deliberada el régimen constituyente del partido, con grave detrimento de su vida democrática interna, algo que había generado una amplia contestación. Eran muchos ya, los que en las redes sociales criticaban el retraso de esos congresos, y la presión del PP subía sobre los afiliados más proclives al “centroderecha”, con creciente inquietud de los que nunca nos sentimos identificados con esa opción política.

Cascos nos comunicó individualmente el inicio de la jugada

Para la celebración de ese congreso que habría de tener lugar en Gijón, en el que se elegiría presidente del partido y candidato a la presidencia del Principado, se estableció un calendario que contemplaba un plazo para la presentación de Candidaturas que terminaba el 21 febrero, proclamándose los candidatos el 26.

Nada hacía presagiar -al menos para mí- la maniobra que se iba producir, y cuando de repente se nos comunicó en grupo el inicio de su última y más sucia jugada, disfrazando de generosa “renuncia” lo que no iba a ser sino una grotesca pantomima producto de un egotismo patológico, sólo estábamos en el secreto, desde que nos comunicó la jugada personalmente, los miembros de la dirección, cargos institucionales y personajes relevantes en la vida de Foro, que fuimos llamados, uno por uno, a una reunión personal con Cascos, en la que éste nos fue comunicando su decisión de no presentarse como candidato.

Reconozco que cuando me lo dijo me quedé de piedra. Le trasladé mi desacuerdo total con su decisión, junto con mi opinión de que aquello no iba a colar, que es lo que me limité a decirle, primero en privado, y luego en público, pues la decepción fue enorme, dado que para mí, lo que debía ser el principio de algo, se convertía en trágico final, en un auténtico desastre que no por evidente, fue menos traumático para quienes a pesar de sus clamorosos errores, habíamos permanecido fieles al liderazgo de Cascos, aferrados a la esperanza de que nuestra rebelión cívica podría culminarse con la creación de un partido político regeneracionista.

Lo contó en una reunión informal para que se filtrase

Catorce días después de la convocatoria del congreso, cuando ya no quedaba margen de maniobra alguno para que nadie pudiese torcer sus designios, el miércoles 11 de febrero, horas después de que me comunicase su decisión, y cuando ya restaban sólo diez dias para la presentación de candidaturas y la recogida de avales, Cascos hizo pública en una reunión informal de los miembros de la Comisión Directiva, la decisión de no optar a la reelección como presidente y como cabeza de lista del partido.

Igual que hice cuando consultó con los consejeros y los viceconsejeros su decisión de dejar el Gobierno, tres años atrás, le dije allí, en aquella reunión informal, que no veía posible su relevo, que íbamos a culminar un desastre que evidentemente nos echaría en brazos del PP, dada la procedencia de la mayoría de los dirigentes, por la pérdida de un liderazgo que no tenía sustitución posible en aquel momento. Para mí era ya evidente que la jugada era non sancta.

El sentido de aquella reunión, y su carácter informal, aseguraban que a la salida la noticia correría como la pólvora. En vez de hablar de lo que importaba, lo infumable de la decisión, todo el mundo se pondría a especular, como así sucedió, sobre quién o quiénes habían sido los “malvados” que filtraron una noticia que se había fabricado expresamente como filtración. Su reconocida habilidad política se aplicaba de manera cada vez más perversa.

“¡Respeto!”, me dijo la Coto

Cuando le pregunté a Cristina Coto, sentada a mi lado, en aquella encerrona, por qué ella no decía nada, cosa que me asombró porque me parecía hasta poco considerado hacia él -Cascos abandonaba la presidencia del partido y no tenía nada que decir-, me contestó, muy seria, muy actriz, con una palabra que me puso los pelos de punta: “¡respeto!”, me dijo, y se puso muy seria como si me estuviese diciendo algo muy profundo. Fue en ese momento cuando comprendía la jugada completa.

“¡Qué respeto, ni qué niño muerto!, ¡de qué va ésta!”, pensé; aquello era el final. Iba a ser ella la elegida, lo sabía, estaba perfectamente preparada para asumir lo que su ego le impedía ver como una trampa mortal, convirtiéndose en un puente evidente de la Operación Retorno al PP, como la presidenta situada “a dedo” con aquella sucia operación de la que iba a ser la protagonista. Y todo se hacía a sabiendas de que si se hubiese iniciado un procedimiento democrático de sucesión, los afiliados habrían optado siempre por Carmen Moriyón o Fernando Couto, dos políticos de éxito, queridos y respetados en el partido, que nada tenían que ver con el PP.

Desde aquel momento ya no me quedaba ninguna duda del destino que había trazado quien dos años antes me dijo, delante de la propia Cristina y otros dos dirigentes del partido, en una reunión solemne, que su relevo debería conducir, inevitablemente a la elección de un presidente sin vínculos con el PP, porque ésa era la única posibilidad de que Foro sobreviviese, dado el tremendo daño que nos estaban haciendo los vínculos personales de Cascos con Génova y su papel protagonista en el escándalo de los sobresueldos de los dirigentes populares y el uso indecente de las donaciones que afloraron en el Caso Bárcenas.

Radiografía del golpe de estado del II Congreso de Foro

La pantomima se organizó a toda velocidad: al día siguiente, jueves, se celebró una reunión de los cómicamente denominados “fundadores” -lo de los “padres fundadores” de Foro es de traca, como si fueran ellos los que lo “fundaron”-, el viernes otra reunión clave de los diputados del Grupo Parlamentario que era el único fiel al régimen, y el sábado 14 fueron convocados los alcaldes. En estas reuniones se trasladó a las “fuerzas vivas” de Foro que la candidata sería la portavoz parlamentaria Cristina Coto, una imposición antidemocrática, un golpe de estado interno, que para la farsa se escenificó como una propuesta de los diputados que se hizo tragar a los alcaldes como una dosis inopinada de aceite de ricino.

Aquel sábado, mientras los alcaldes estaban reunidos en la sede de Siero, me citó para que le acompañase en el antiguo restaurante La revuelta del coche, Siero, donde por primera vez me confirmó personalmente lo que ya sabíamos todos -que había decidido hacer presidenta a Coto como algo que no merecía ni dos palabras-, mientras esperaba el resultado de una imposible misión encomendada a los diputados Pelayo Roces y José Antonio Rodríguez Coto: convencer a los alcaldes de que aceptasen de grado aquella infumable decisión que todos nos veríamos obligados a tragar, porque negarse conduciría a una catástrofe inevitable, que a la postre se produciría de todas formas, y todo ello a las puertas de unas elecciones.

Terrible recuerdo. No sé muy bien para qué me llevó allí, aunque estoy seguro de que intuía que podía romper en cualquier momento y quería tenerme a mano. La reunión de Roces y Coto con los alcaldes en la sede debió ser muy dura y no se comieron la píldora en un primer momento, pues de hecho se produjo el único conato de rebelión serio que se vivió en todo este proceso, puesto que les citó en aquel restaurante y le dejaron plantado. Tampoco estaban todos de acuerdo, y probablemente, para Carmen Moriyón era imposible ceder a Couto en aquel momento, con el que contaba para presidir Gijón y para su propia lista local, como para que éste accediese a la pretensión de varios de ellos que adoptaron su opción ante el golpe con el que se encontraron.

El plantón de la Revuelta del Coche

Al día siguiente, el domingo 15 de febrero se hicieron públicas por primera vez, de manera soterrada, las tensiones que se produjeron en la reunión entre los alcaldes y los legados de Cascos que se materializó en el plantón de La revuelta del Coche. Los alcaldes aparecían así divididos, respaldando la mayoría a Couto, porque se resistían a aceptar que el II Congreso, como yo intuía, se convirtiese en una mascarada organizada por Cascos para convertir a Cristina en una marioneta que haría y desharía bajo su dirección, mientras el partido se entregaba con armas y bagajes al PP, para mantener la estructura bajo su control personal en el proceso de rendición -lo que explica también su bárbara actuación en Oviedo donde probablemente se veía manejando la llave del Gobierno-, librándose él, eso sí, de lo que ya todos los que tenían dos dedos de frente, consideraban una catástrofe electoral inevitable.

El miercoles 18 de febrero organizaron un nuevo capítulo de la mascarada, y Cascos, tras filtrar el nombre de Cristina en el guirigay organizado con los alcaldes en La revuelta del Coche, después de haber filtrado su propia renuncia con la “reunión informal”, aceptó ser secretario general “a propuesta de Coto“, en lo que ya era una tomadura de pelo que a nadie engañaba.

Cascos se iba pero se quedaba, renunciaba “generosamente” pero seguía teniendo todo el control. Así, la Presidencia del Partido dejaba de ser el eje sobre el que pivotaba la autoridad partidaria, manteniendo, eso sí, lo que él no quería: la obligación de encabezar la lista, con lo que la tiraba a ella a los tiburones de la catástrofe electoral, para trasladar todo el poder efectivo a la Secretaría General, que hasta ese momento había sido una secretaría particular del presidente, para que de esa forma él siguiese mandando y controlándolo todo, pero sin tener que soportar las consecuencias del desastre que él mismo había iniciado con su decisión de disolver el Gobierno tres años atrás.

Cristina Coto nueva presidente de Foro: se consuma la Operación Retorno

El 23 de febrero Cristina fue proclamada única candidata sin posibilidad real de que hubiera alternativa alguna, y el 14 de marzo, Coto tomó el relevo de Cascos como presidenta del partido, en un congreso en el que participé con enorme disgusto, pues como digo me encontré atrapado en aquella horrible pantomima, en la que encima fui públicamente felicitado por mi evidente “lealtad” a un personaje que para mí ya no la merecía desde ningún punto de vista, y dos días después me nombraron vicesecretario de comunicación, en la última reunión a la que acudí, ya que inmediatamente dio el otro golpe de estado en Oviedo, que en realidad se fraguó con un cambio soterrado de los estatutos en el congreso regional, con la catastrófica decisión que adoptó al elegir a dedo a la hija de su amigo de Luarca, dejando en la cuneta a los tres candidatos a las primarias. ¡La locura era ya total!

Ante tanta indignidad, ante la patológica deriva de los acontecimientos, renuncié, en medio de una polémica surrealista por correo electrónico -el personaje, que había perdido para mí todo el respeto que me quedaba, negaba todo- al puesto “de salida” que me ofrecieron en la lista a la Junta General del Principado, escapando como pude de la engatada que me organizó su machaca territorial, el panadero Enrique Lanza, que intentó lanzarme al matadero, encabezando la lista de Proaza, que había de compatibilizar, contra toda norma, con el puesto en la Junta General, con lo que quedaba política y personalmente anulado.

Y Cristina entregó la cuchara a Cherines con el beso de la “Rendición incondicional”

Tras los acontecimientos que relato en los tres capítulos – ver (I) y (II)- de una serie que dedico a poner orden en lo ocurrido en esos días que para mí marcaron el final de mi colaboración con Cascos, nada me sorprende ya. El apoyo de Cristina Coto y Foro a Mercedes Fernández en el debate de investidura de presidente de Asturias, un gesto inútil, una foto al final, que sólo pone en valor a Gaspar Llamazares -sobre el que pivota ahora, gracias a Foro, la política asturiana-, orquestado sin reunión alguna para escenificarlo, sin contrapartida conocida a cambio de semejante apoyo, sin poner programas en común, sin pactar nada, en lo que no es ni más ni menos que una entrega sin paliativos de la cuchara, una versión sáfica del beso de la rendición incondicional de la marinero Cherines a la enfermera Coto, no me coge de sorpresa, pues se trata de un nuevo capítulo de aquellos desgraciados sucesos de febrero y marzo, cuando con sus golpes de estado internos, Cascos, se aseguró el control personal de los restos del naufragio del partido que él mismo creó.

Las aguas del Caso Musel llegan al PSOE (PP, IU y Foro miran para otro lado)

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Por Juan Vega

  • La trama portuaria socialista endosa el muerto del Musel al Gobierno de Areces y su consejo de aministración
  • Sólo Podemos actúa ante los tribunales de Justicia, tras personarse en el asunto, velando por el interés general

Las obras de ampliación de El Musel se iniciaron en 2005, después de no poca polémica sobre la necesidad y ambiciones de una astronómica inversión, cuya utilidad sigue sin atisbarse, a pesar de su ruina. La realidad monda y lironda es que el puerto de Asturias está quebrado y ese muerto no lo resucita ni un milagro, y que hay unos responsables de esa agresión al interés general, que son los miembros de un consejo de administración nombrado por el Gobierno de Vicente Álvarez Areces. Un asunto clave del que nada han querido saber ni el PSOE, ni el PP, ni IU, ni Foro. Sólo Podemos actúa ante los tribunales de Justicia, tras personarse en el asunto. ¡Veamos qué hay detrás y así podremos entender el juego de nuestra clase política, y por qué casi todos miran en otra dirección!

Se habla de los aeropuertos de la burbuja: del de Ciudad Real y de otros muchos, y es cosa aceptada que no sirven para nada. Pero sin embargo, sobre los puertos, con los que ha ocurrido lo mismo que con los aeropuertos, no estamos escandalizados por su loco exceso de capacidad. Y eso que el problema se extendió por toda España, aunque sólo en Asturias se llegó tan lejos. Los puertos, ya se sabe, la Ley del silencio. Que se lo pregunten a Marlon Brando.

El caso de El Musel, es de libro, pues el puerto de Asturias, que debería ser el tractor de nuestra recuperación, fue deliberadamente quebrado para convertirse en un enorme puerto carbonero, cuando el carbón ya estaba muerto y enterrado. Fue, eso sí, una mina a cielo abierto para los que con él se forraron. Pero eso es sólo el principio. Un principio del que nadie habla, no se sabe por qué, y eso que se dijo por activa y por pasiva que la regasificara y los ciclos combinados, que junto con el carbón, serían la sustancia del pretexto denominado “polo energético de El Musel“, eran una burda trampa para justificar lo injustificable. Ahí está la regasificadora, sin uso alguno, junto a esa enorme explanada que parece el desierto de Gobi.

El escandaloso Caso Musel empezó a saltar a la palestra cuando Los Verdes, socios de Izquierda Unida, que se habían quedado fuera del Gobierno de Asturias, lanzaron una denuncia en Europa que ponía en evidencia los terribles sobrecostes de la obra y esa inexistente justificación. Los socialistas asturianos que intentaron engañar a la ciudadanía, en un primer momento, contando que el coste se disparaba por problemas derivados del efecto de los temporales sobre las obras, dieron cobertura a una trama de Estado que utilizó como testaferros a su delegación asturiana.

En las elecciones, 2008, IU y Los Verdes formaron gobierno con el PSOE, el chantaje había surtido efecto, pero la denuncia ya era imparable, y finalmente una denuncia ante la OLAF (Oficina Europea contra el Fraude) de Andecha Astur terminó de abrir la caja de los truenos. Típico papelón de IU en la política y un bonito argumento para el Pablo Igesias que dijo lo de “sois precisamente vosotros los responsables de que en este país no cambie nada. Sois unos cenizos”. ¡Si sólo fueran unos cenizos! Que lo explique Gaspar Llamazares, si es que puede explicar cómo es posible que se integrasen en un gobierno al que denunciaron en Europa por sus atrocidades, si no es precisamente porque así les echaban un poco de comer para que se callaran.

La secuencia económica de este escándalo, que intentaron justificar después con un tremendo lío de piedras y canteras, consiste en un incremento inicial de precio de más de 230 millones de euros del que se estaba hablando seis meses después de la licitación de la obra en 500 millones de euros. La ampliación salió al final por más de 700 millones de euros y la UTE reclama en los tribunales otros 350, con lo que finalmente saldría por más de 1.000 millones de euros sobre los 500 de licitación: ¡el doble! Y eso sin entrar en lo que supone para esta quiebra la pérdida de fondos europeos por la evidente corrupción de nuestros dirigentes.

El entonces presidente del puerto, Fernando Menéndez Rexach y el director, José Luis Díaz Rato, que no sólo era director del puerto, sino también de la obra y responsable técnico del sobrecoste, han declarado ya ante los tribunales de Justicia. Ambos lanzan las responsabilidades sobre lo ocurrido en direcciones contrapuestas, repartiéndolas entre el consejo de administración, mayoritariamente nombrado por el Principado de Asturias, y Puertos del Estado, cuyo presidente es nombrado por el Ministerio de Fomento.

Aunque el Estado es titular de las competencias sobre los puertos de interés nacional, ejerce en la práctica una especie de patronazgo o tutela, sobre unas entidades, los puertos, que tienen un estatus autónomo, basado en la autofinanciación, por lo que el Caso Musel esconde, en realidad, la quiebra del mayor puerto de Asturias, formalmente decidida por su consejo de administración, que es el que adjudicó las obras y aprobó los sobrecostes. Un puerto quebrado es inviable, y no puede cumplir con su función, porque al tener que pagar lo que debe con sus propios recursos, se muere. Como cualquier empresa.

Rexach dijo que el consejo de administración, mayoritariamente nombrado por el Gobierno de Vicente Álvarez Areces, avaló todas sus decisiones, es decir, que puso el foco sobre los de aquí, y Díaz Rato aseguró que la orden de que se afrontase el sobrecoste la dio, cinco meses después de iniciar la obra, el secretario de Estado de Tranportes, Fernando Palao, junto con el presidente de Puertos del Estado, Mariano Navas (que como es lógico lo niegan), con lo que el foco se pondría sobre los de allá, el Ministerio de Fomento.

Parece una declaración perfectamente coordinada para que las responsabilidades, al repartirse entre aquí y allá, se queden en ninguna parte y volver loco a Su Señoría, que es lo que evidentemente pretenden ahora que ya no cuela ni lo de las galernas ni lo de las canteras, pero en realidad, a poco que se vea de quiénes estamos hablando, comprobaremos que se trata de una misma trama, organizada por el Partido Socialista, con un equipo en el que todos eran socios y colaboradores, y para ello basta recordar que Palao, antes que secretario de Estado, fue presidente, precisamente, del Puerto de Gijón.

Lo contaba así, el 3 de noviembre del 2007, Manuel Castro, en La Nueva España, en un artículo titulado “Palao, maestre portuario“, con el que fue presidente del Puerto de Gijón primero, y secretario de Estado después, como actor principal, en el que queda en evidencia que todos los protagonistas de la historia, los de aquí y los de allá, forman parte del mismo patio de monipodio, la misma trama. La Nueva España, por razones que ni se nos escapan, ni se nos dejan de escapar, ya no lo cuenta, pero para eso está la fiel hemeroteca. Por su interés, y para que conste la historia, reproducimos ese artículo, para que no desaparezca de la Red. Es de suponer que Su Señoría habrá recibido copia:

El PSOE está hasta las cejas en el Caso Musel, pero está siendo cubierto por el PP, IU y Foro
El PSOE está hasta las cejas en el Caso Musel, pero está siendo cubierto por el PP, IU y Foro

Palao Maestre Portuario

Publicado el 03-11-2007, por Manuel Castro, en La nueva España

Contempla el Diccionario para maestre tres acepciones: superior de una orden militar; hombre a quien antiguamente correspondía el gobierno económico de las naves mercantes, y, en tercer lugar, maestro o doctor. En sentido figurado, las tres sirven para definir al secretario de Estado de Transportes, Luis Fernando Palao Taboada. Palao es la cabeza visible de un clan de técnicos ligados al PSOE que controla el sistema portuario español; es la persona que tendrá que ajustar las exigencias económicas de las empresas que amplían El Musel con las ayudas de la Unión Europea y la disposición de fondos públicos, y, en tercer lugar, es un experto gestor cuyo conocimiento del mundo del transporte pocos discuten.

Nacido en Orense en 1942, Palao es del tipo de personas a las que les gusta decir lo que piensan, aunque a otros se les atragante. Lo hizo durante los nueve meses que fue presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, entre agosto de 2003 y su nombramiento como secretario de Estado de Transportes, en marzo de 2004. Durante cuatro de esos nueve meses bregó con los estibadores de El Musel en una dura huelga por su exclusión de EBHISA. Hizo lo que ningún otro presidente portuario se había atrevido a hacer enfrentándose a un gremio que hasta entonces controlaba los muelles.

Durante toda esta semana se ha vivido un revuelo político en Asturias a raíz de unas declaraciones suyas, que realizó en Gijón el lunes de la semana pasada, admitiendo un sobrecoste de unos 232 millones de euros en las obras de ampliación de El Musel. Con esas palabras, Palao destapó la olla que en sigilo se cocinaba en los despachos de la Autoridad Portuaria: su actual presidente, Fernando Menéndez Rexach, afirmaba en marzo de 2006 que se mantenían los plazos y presupuestos de la obra, en un momento en el que ya se estaba negociando la modificación del presupuesto, que entonces ya superaba los 100 millones de euros, tal como publicaba LA NUEVA ESPAÑA.

El lunes de la semana pasada, a la vez que admitía el sobrecoste, Palao anunció que la financiación del mismo está garantizada. Que esto sea así dependerá en gran parte de sus gestiones.

Fernando Palao es ingeniero de caminos, canales y puertos, con la especialidad en construcción y explotación de puertos. También es graduado universitario en dirección de empresas. Durante los catorce años de Gobierno de Felipe González fue director general de Puertos y presidente de Puertos del Estado (cuando se creó el organismo). Fue el único alto cargo, junto con el entonces secretario de Transportes, Manuel Panadero, que permaneció en su puesto durante toda la etapa de Felipe González. Ha sido desde siempre asesor del PSOE en el Congreso y el Senado de todos los asuntos relativos a los puertos.

Llegó al Gobierno de González después de haber sido directivo de compañías como Repsol Petroleo, ITP (Ingeniería y Telemática Portuaria), Carboex, Compañía Trasatlántica Española e Intecsa. También trabajó como ingeniero en la Autoridad Portuaria de Tenerife entre 1967 y 1971.

Tras la derrota del PSOE en 1996, Palao pasó al sector privado y trabajó para el despacho del catedrático de Derecho de la Universidad Complutense Francisco Jiménez-Cisneros Cid. Jiménez-Cisneros fue precisamente quien en 1992 elaboró la ley de Puertos junto con otro catedrático de la Complutense: Ángel Menéndez Rexach, hermano del sucesor de Palao al frente de El Musel.

Tras su vuelta a la actividad pública, en agosto de 2003, como presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Palao propició que el Gobierno del Principado nombrara a Jiménez-Cisneros como uno de sus representantes en el consejo de administración del puerto gijonés. El despacho de Jiménez-Cisneros es uno de los de mayor reconocimiento en España a la hora de elaborar informes y estudios en materia portuaria. La mujer de este abogado, Alicia Paz Antolín, es la actual directora de los Servicios Jurídicos y Dominio Público de Puertos del Estado. Llegó al cargo con el actual presidente de Puertos del Estado, Mariano Navas. Navas fue la mano derecha de Palao durante la etapa de este último como presidente del ente público.

Entre el grupo de gestores socialistas que controlan el sistema portuario español también figura la directora de Sasemar, Pilar Tejo Mora-Granados, que es la esposa del consejero delegado de la consultora Spim, Alfredo Irisarri. Spim es la consultora en la que trabajó Fernando Menéndez Rexach antes de que lo fichara el Gobierno del Principado. El hermano de Alfredo Irisarri, Vicente, es el actual alcalde de Ferrol y fue presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol.

Palao es la cabeza visible de este grupo de gestores expertos en puertos. Entre sus personas de confianza también está el recién nombrado presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, Manuel Docampo. Su nombramiento hizo reverdecer el temor en la ciudad vecina a una fusión de los puertos de Gijón y Avilés. No en vano, fue Palao, durante su etapa al frente de Puertos del Estado, quien promovió la fusión de ambos puertos.

Una polémica, la de la coordinación de ambos puertos, que se quedó en peccata minuta en comparación con el desbarajuste en el proyecto y en el presupuesto de la obra de ampliación. La unión de empresas que ejecuta la obra, liderada por Dragados (grupo ACS), pide más dinero. Sobre la mesa, aumentar un 40% el presupuesto de adjudicación de 579,2 millones de euros. Florentino Pérez puede provocar un socavón de 232 millones de euros en el departamento que dirige Magdalena Álvarez. La ministra andaluza ya está contra las cuerdas por otros agujeros, los de la obra del AVE en Cataluña. En el PSOE hay quien opina que Palao podría ser un buen relevo. Tras las elecciones se verá.

Las bobadas que escribe Menéndez para encubrir las responsabilidades de Javier, el hijo político de Villa

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Por Juan Vega

Amable lector: si hace click con el botón izquierdo del ratón de su ordenador, sobre la imagen del artículo de Alberto Menéndez, subdirector de La Nueva España, que tiene a su disposición aquí arriba, podrá usted leer tranquilamente lo que, como supuesto artículo de opinión, publica este buen señor, nada menos que subdirector del periódico que presume de ser líder en la sociedad asturiana. ¡Pobre Asturias!

En Madrid tienen a Pedro J. Ramírez, en Cataluña a Enric Juliana, en Galicia a Fernando Ónega. En Asturias teníamos a Faustino F. Álvarez. ¡En qué nos hemos convertido cuando esto es lo que nos queda!

El pobre Mariano José de Larra lloraba cuando escribía. El hombre lo llevaba mal y así acabó. Alberto no sé que hace, si llora o ríe, pero a los demás nos desespera, porque no nos podemos creer que un señor que ocupa puesto tan importante, que no es ni más ni menos que subdirector de tan gran empresa, sea capaz de firmar semejante colección de bobadas. Sin estilo, gracia ni contenido. Sin chispa ni mordiente. Y lo que es peor, sin la menor voluntad de acercarse a la verdad de las cosas.

villajaviEl artículo forma parte de la campaña que han desatado desde su desnortado diario, contra la Comisión de Investigación sobre José Ángel Fernández Villa, por sus efectos letales sobre la credibilidad de su protegido, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández. Al descubrirse que el padre político de Javier tenía una buena pasta escondida debajo del colchón, su vástago quedó inevitablemente tocado. ¿Qué hacemos? Llenar el terreno de barro, obviamente. El viejo truco para intentar ganar el partido a lo guarro.

Cuando el Gobierno de Mariano Rajoy hizo pública la existencia de tan gansa pasta aflorada, a través de El País, Javier, víctima de un impulso irresistible, cogió un puñal, y se lo espetó, sin pestañear, a su padre político, entre los dos omóplatos, de un golpe certero y letal, con lo que cumplió el viejo sueño del psicópata que es capaz de asesinar a su padre sin compasión, lanzando sus trozos a los perros, para así evitar preguntas sobre sus propias responsabilidades. Las lágrimas de Javier durante el asesinato pasarán a la historia universal de la infamia.

La comisión creada en la Junta General sobre la fortuna de Villa, fue propuesta por Gaspar Llamazares, y resultó convenientemente jaleada por La Nueva España, creyendo que podrían convertirla en uno más de sus locos seriales contra Francisco Álvarez-Cascos.

La misión de tan estúpida comisión no era otra que atribuir al vicepresidente del Gobierno de José María Aznar la responsabilidad sobre la fortuna de Villa, por haber impulsado la transferencia de fondos hacia su tierra, Asturias, como si no hubieran sido los sindicatos mineros y el Gobierno de Asturias, quienes decidieron cómo se gastaba el dinero que durante años nos envió Madrid. Eso sin hablar de los fondos de formación y de lo que se llevaron los empresarios del carbón. Y ahora el tiro les sale por la culata, y no paran de llorar intentando cerrar de manera tramposa, sin pedirle responsabilidades a Javier, el hijo político de Villa, lo que nunca debieran haber abierto.

JAVIER FERNANDEZ MR 02.jpgDice el mi Alberto que “la duda que corroe a los principales dirigentes socialistas asturianos es si Fernández Villa actuó de manera tan deshonesta sólo al final de su carrera sindical y política o si, por el contrario, los tuvo siempre engañados y lo venía haciendo desde hacía tiempo”, y se pregunta este hijo de Adán, que parece haber sido expulsado del Paraíso hace unos días, si estaba “todo está limpio antes de 2012”.

El escándalo de La Camocha y la “trama carbonera”, el Petromocho, el Calatrava, el contrato de la incineradora por COGERSA, las decisiones sobre el HUCA, la “Y” de Bimenes, la locura de El Musel, etcétera, etcétera, ¿de dónde salieron? Acaso no era Javier, insisto, el hijo político de José Ángel, el máximo responsable del PSOE, durante los años locos de Vicente Álvarez Areces? Aquí hubo de todo, con y sin fondos mineros. Y esa es la cuestión: no era necesario el dinero de Madrid para pegar palos a tutiplén, pues aquí se malversó a lo loco con fondos mineros y sin ellos, y tal parece que fue Villa el que inventó el asalto al tren de Glasgow.

Javier Fernández lo sabía todo o casi todo, sobre Villa, el SOMA, la UGT, los cursos de formación, los negocios mineros que se pulieron miles y miles de millones de euros sin control alguno durante decenios y las obras financiadas y adjudicadas por los socialistas con el dinero de España, puesto que entró en la Consejería de Industria como inspector de minas, para ser luego director general y consejero, nombrado a instancias de Villa, que también le hizo secretario general del PSOE. Pero también lo sabía todo sobre Areces, y al final todo era lo mismo, insisto, con fondos mineros y sin ellos; un infecto lodazal.

Fernández, subido en el tejado de su mansión de Somió, rodeado por una inundación de aguas fecales que anega Asturias en plena ciclogénesis, utiliza a quienes escriben estas chorradas en La Nueva España, para intentar convencernos de que él nada vio durante todos estos años en los que Asturias se sumió en una pútrida charca de la que no acabamos de salir, con Villa y con Areces, en el sindicato, en el partido, en el gobierno y si me apuran, hasta en el retrete.

Ahora, el presidente de la comisión que propuso Llamazares, que siempre hace el trabajito de intentar endilgarle a Cascos las cagarrutas del PSOE, Ignacio Prendes, tiene un marrón de primera, por su empeño en ser el perejil de todas las salsas, y como su informe concluya reconociendo la verdad, es decir, que Javier Fernández, como hijo político de Fernández Villa, que le hizo director general, consejero y secretario general del partido, sabía perfectamente en qué se iban los fondos mineros cuyo destino decidían entre el gobierno del partido de Javier y el sindicato que le hizo presidente del Principado, le van crucificar sin piedad.