El Gobierno de “unidad popular” de Santiago y la Ofrenda al Apóstol

Martiño Noriega y Núñez Feijoo se saludan en plena Ofrenda al Apóstol Santiago en el Día de Galicia
Martiño Noriega y Núñez Feijoo se saludan en plena Ofrenda al Apóstol Santiago en el Día de Galicia

Por Juan Vega

La ausencia oficial del tripartito gobernante en el Ayuntamiento de Oviedo en la misa de San Salvador, patrono de la Ciudad, que se celebra en la catedral ovetense, provocó un cierto debate mediático, después de que el Cabildo anunciase la renuncia a cobrar una subvención que venía percibiendo por abrir durante el verano el templo a los visitantes, que no había sido revisada tras la reciente decisión de cobrar entrada a los turistas que acuden a la Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Oviedo (SICBMO).

Pérez Feijoo, primer delegado regio con Felipe VI en el día del Apóstol
Pérez Feijoo, primer delegado regio con Felipe VI en la Ofrenda al  Apóstol del Día de Galicia

Santiago de Compostela fue la sede en la que el monarca ovetense Alfonso II construyó la primera catedral dedicada al apóstol que fue patrono del Reino de Asturias, y ahora, en honor al que es patrón de Santiago, Galicia y España, la Capital gallega celebra un complejo ceremonial en el Día de Galicia, cada 25 de julio, con la ofrenda en la que participa la Jefatura del Estado que hasta este año acostumbraba a delegar en el alcalde sus funciones, y que este año delegó en el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo.

En Santiago de Compostela gobierna Compostela Abertauna candidatura de “unidad popular” que ganó las elecciones con 10 concejales, en la que participan diversos partidos de ámbito nacionalista, como Anova, los ecologistas de Equo, Podemos e IU, y el ejecutivo local está presidido por el nacionalista Martiño Noriega, que mantiene aparentemente una cuidada relación con la Iglesia de Galicia y su obispo Julián Barrioque adquiere especial relieve, dado el carácter y el programa laicista de Compostela Abierta.

Martiño Noriega durante su investidura
Martiño Noriega durante su investidura

De hecho, Noriega, junto con los alcaldes de Coruña y Ferrol -los alcaldes de las mareas- ya había tomado la polémica decisión de no acudir, días después de su nombramiento, a la llamada Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo Señor Sacramentado, que se celebra anualmente en Lugo, y allí anunció ya su posición sobre la Ofrenda que se celebra en Santiago el Día de Galicia.

Soy de los que pienso que no le corresponde a un alcalde pedirle al Apóstol que termine con el desempleo y la corrupción. Lo que le toca es ser capaz de impulsar políticas de transparencia y de fomento del empleo

Finalmente, el Gobierno de Santiago adoptó una interesante solución del problema que le planteaba su programa, para celebrar el Día de Galicia: Aunque el alcalde optó por participar institucionalmente en los actos, antes y después de la misa, recibiendo a las autoridades políticas y religiosas en el Ayuntamiento, sin llegar a entrar en la Catedral, los grupos municipales decidieron previamente, en una junta de portavoces, que los miembros de la corporación acudirían a la misa en una decisión personal como munícipes “representativos da corporación, dunha parte dela, e de moitos veciños que os votaron”.

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Martiño Noriega, alcalde de Santiago y Segundo Pérez, deán de la Catedral compostelana

El alcalde informó a los medios de la decisión, asegurando que se trataría de la “presenza institucional do conxunto da corporación” que decidan “os demais grupos”. Previamente, el regidor compostelano se había reunido con el deán, Segundo Pérez, que dijo haber salido “satisfecho tras el encuentro muy grato con Noriega”, del que afirmó que se trata de una persona “que entiende y quiere la ciudad”.

En la misma línea de acercamiento institucional se manifestó el alcalde, quien había dicho que la “posición” que marquen el alcalde o el gobierno en relación a la separación del poder civil del religioso no va a “interferir” en las relaciones institucionales con la Iglesia, “que es una de las patas de la ciudad”. Pérez Feijoo, así como PSOE y PP, criticaron al alcalde compostelano por no acudir a la misa de ofrenda al apóstol Santiago, pero en ella estuvieron presentes “institucionalmente” los concejales que lo consideraron oportuno, sin dar pie a mayores polémicas. Un delicado equilibrio.

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Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (II)

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Por Juan Vega

Para analizar lo que está sucediendo en estos momentos en el procedimiento de investidura del presidente del Principado, hay que mirar en dos direcciones, que nada tienen que ver con los cantos de sirena de los protagonistas de la película. Una parte del escenario que condiciona las negociaciones, tiene que ver con la política interna asturiana y lo sucedido en los grandes ayuntamientos. Olvidar ese contexto, equivale a no entender nada.

Pero no hay que olvidar tampoco que en estos momentos, en los prolegómenos de las Elecciones Generales, el PP está viendo cómo su ex tesorero, Luis Bárcenas, está aflorando información que acredita que la corrupción determinaba la política de ese partido hasta las últimas consecuencias, y que sus dirigentes cobraban sobresueldos que procedían de las donaciones que entregaban los beneficiarios de las grandes obras públicas.

El PPSOE se rompió en Oviedo y en Gijón

El PPSOE astur anda de capa caída desde que Xixón Sí Puede, agrupación de electores en la que se integró Podemos, entre otras muchas sensibilidades políticas y sindicales (como una relevante presencia de la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI) se negó a respaldar la candidatura de de José María Pérez a la Alcaldía.

Pérez, como la ex alcaldesa Paz Fernández Felgueroso o el ex presidente Vicente Álvarez Areces, tienen todas las papeletas para sentarse en el banquillo de los acusados por el escándalo conocido como Caso Musel, en el que Podemos ejerce como única fuerza política asturiana personada en la Audiencia Nacional.

La ganadora de las elecciones, y alcaldesa, Carmen Moriyón, pudo ser alcaldesa, porque a diferencia de Francisco Álvarez-Cascos y su delfina Cristina Coto, carece de contaminaciones políticas con el PP que se deshace entre las repercusiones del escándalo de financiación ilegal que sacude a ese partido como consecuencia de las investigaciones de la Gürtel.

Moriyón, una persona limpia, como Wenceslao

Entre dejar que una mujer como Moriyón, que ejerce de político de centro reformista, limpia de polvo y paja, gobierne en la Villa de Jovellanos, y que lo haga un miembro del consejo de administración responsable del escándalo portuario, la duda ofende, y Xixón Si Puede se negó a entrar en el estúpido juego que divide el mundo en unas sedicentes izquierda y derecha, para anular la diferencia entre la corrupción y la limpieza. Que es lo que importa.

Xixón Sí Puede se negó a seguir el juego del PSOE e IU, y en Oviedo, hubo carambola, y Somos Oviedo, otra agrupación de electores en la que se integra Podemos, no cedió ante el chantaje de la FSA de Javier Fernández, que en virtud de su pacto con Mercedes Fernández, pretendía hacer alcalde a Agustín Iglesias Caunedo, y así, la vieja política del PPSOE se fue al traste.

Si Mercedes Fernández presentó candidatura a la Presidencia de Asturias, sin encabezar la lista más votada, como defendieron hasta ahora los peperos, no es porque ése fuese el plan, puesto que como es costumbre Cherines dejaría gobernar a Javier una vez que éste hubiese cumplido su acuerdo, cosa que no sucedió, y como en Oviedo gobierna Wenceslao López, la otrora mujer de confianza de Cascos, fichada por Mariano Rajoy para acabar con él, adoptó la única decisión razonable para ella y su partido, si se considera su difícil situación: simular que intenta quitarle el gobierno a Javifer.

El nombramiento de Coto y su apoyo a Cherines, una misma secuencia

Así pues, Mercedes Fernández no tenía más remedio que presentar candidatura y hacerse con el control del autodenominado centroderecha asturiano, cosa fácil con Cristina Coto al frente de Foro, con Cascos en retirada, y con ambos trabajando al alimón para hacerle la cusca todo lo que pueden a Moriyón, impulsando un frente “contra las izquierdas” que sólo se lo pone difícil a la forista gijonesa, al ponérselo difícil a Podemos, que de no avenirse a los acuerdos que se trabajan en este momento, serán duramente hostigados por la FSA y por la IU de Gaspar Llamazares, como responsables de que “la derecha” gobierne en Gijón, y claro, en Asturias, que gobernase la “derechona” de Cascos y Cherines, sería el acabose.

Cuando Cascos escenificó su decisión de designar sucesora a Coto, con una operación ilegítima y antidemocrática para evitar que se celebrase un congreso en el que Moriyón hubiese apoyado, junto con los candidatos y alcaldes de éxito en Foro, la opción de Fernando Couto como presidente del partido y candidato a la Presidencia del Principado, optaba por Coto, no porque fuese lo mejor para Foro (que evidentemente no lo era), sino porque era lo mejor para él, que ya había tomado la decisión de entregar Foro al PP, cuando renunció, como era su voluntad, a impulsar que Foro fuese un partido coherente con sus principios fundacionales, presidido por alguien sin vínculos con el PP como profesional de la política.

Y ahí es donde forzosamente tenemos que volver al escenario nacional, en el que el conflicto imprudentemente desatado por Dolores de Cospedal, al aflorar en El Mundo los llamados “papeles de Bárcenas”, para sacar pecho e intentar distanciar su gestión de la de sus antecesores, parece que conduce inevitablemente a poner en el mismo plano el cobro de esos sobresueldos con el de las donaciones que recibían Rajoy y los secretarios generales, entre ellos Cascos, en un círculo que está a punto de cerrarse.

En ese escenario de perdición, es lógico que Cascos, coherentemente con su forma de entender la vida, entre otros movimientos, decidiese hace ya unos meses entregar lo que queda de Foro a los que fueron, durante estos últimos años, sus oponentes políticos, puesto que él ya no puede vender una escoba regeneracionista ni el en rastro.

 

Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (I)

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Cascos ante Ruz, 13 de agosto de 2013

Por Juan Vega

De la disolución del Gobierno de Cascos

Una semana antes de que el 30 de enero del año 2012 Francisco Álvarez-Cascos anunciase la convocatoria de elecciones autonómicas en Asturias, a los seis meses y medio de formar gobierno, el ex vicepresidente del Gobierno de España, se reunió con los miembros de su ejecutivo, ampliado a los viceconsejeros, que como de costumbre se incorporaban al mismo una vez finalizado éste, para consultar su decisión de disolver la Junta General del Principado.

La disolución del parlamento y convocatoria de nuevas elecciones que habrían de coincidir con las andaluzas, confirmada una semana después, se presentó como la medida necesaria, ante el bloqueo total al que Madrid -recordar la amenaza de intervención de Cristóbal Montoro-, la TPA, La Nueva España, el PSOE el PP, y casi todo lo que en Asturias tenía poder en aquel momento, tenían sometido a su ejecutivo.

Todos los que conocemos la administración por dentro, sabemos que un presupuesto se prorroga, y de hecho, el Gobierno de Foro llegó a la sala de mandos del Principado de Asturias con unas cuentas pactadas entre el PSOE e IU, a las que no se podía meter mano en plenas Elecciones Generales 2011, y se hizo inevitable mantenerlo en prórroga, pendientes de los Presupuestos del Estado, que a su vez también se prorrogaron tras la victoria de Mariano Rajoy, en una situación marcada por el carácter excepcional que imponía la situación económica, la vigilancia europea y el límite de déficit que no dejaba margen alguno para la acción política a una comunidad que era un queso de gruyere.

Resistir era administrar recursos inexistentes

El gobierno de Cascos se encontró con una impresionante bolsa de deuda oculta en la Sanidad, pero también en las obras públicas a través de la Junta de Saneamiento, las transferencias de fondos mineros que Rajoy frenó en seco no se producían desde mucho tiempo atrás, y un rosario de sociedades públicas, entre ellas la RTPA, pero sobre todo SOGEPSA, Sedes, Zalia, etcétera, encubrían un enorme endeudamiento sin aflorar. La deuda reconocida pesaba como una losa sobre el déficit y su límite y se removiese donde se removiese se abría una vía de agua.

Todo abocaba inevitablemente al nuevo ejecutivo, a una legislatura caracterizada por una forzada austeridad, imprescindible para pasar a limpio los agujeros más apremiantes, que impediría abordar obras e inversiones, paralizando infraestructuras en marcha, asumiendo la patética entrada en servicio del nuevo HUCA, sin medios para semejante dislate, para lo que sólo cabía una enorme chapuza, y todo ello reduciendo de manera brutal los efectivos de la sanidad pública y la educación mediante una carnicería de interinos.

Aquello se estaba convirtiendo en una permanente manifestación para un partido que no tiene terminales sindicales, en una comunidad acostumbrada al pago de una gigantesca protección mafiosa en forma de fondos de formación, con los que los socialistas compraron año tras año “paz social”.

Diseñamos los presupuestos a sabiendas de su inviabilidad

Las comparecencias parlamentarias de los miembros del Gobierno de Foro, formado por un equipo muy desequilibrado en la capacidad de sus efectivos, eran permanentes,  y el foco escrutador de la TPA y La Nueva España, aliados con una oposición escrachadora, convertían el paso por la Junta General en un vía crucis, en el que cada miembro del equipo de Cascos se veía obligado, como podía, a dar explicaciones de los desastres de los gobiernos de Areces, como si fueran propios.

Todos sabemos que los presupuestos que diseñamos desde los diferentes centros de gasto, por mucho que incorporasen significativos recortes en asuntos de gran repercusión propagandística, como coches, teléfonos y gastos de representación y en general gasto corriente, se reducían en lo que era el chocolate del loro, y que se blindaron políticamente en las partidas destinadas a educación y gasto social, porque sin acuerdos parlamentarios, y con la hostilidad del Gobierno de España, el destino inevitable era instalarse en la prórroga.

De nada valió poner la educación y el gasto social como escudo. La soledad era total. Hicimos un proyecto de presupuestos destinado a servirnos de defensa política futura, sin viabilidad técnica ni parlamentaria para lo que entonces era presente. Y se hizo así porque así fue como lo quiso Cascos.

Cuando se disolvió todos sabíamos que nos íbamos para no volver

La decisión de convocar elecciones, no nos engañemos, la tomó Cascos con el solitario respaldo de un consejero y un viceconsejero, y los demás dijimos bien claro -cada uno que responda por lo que le toca-, incluso los de la mayoría silenciosa hablaron con las miradas, que de las elecciones anticipadas no íbamos a salir bien parados. Eso estaba claro, y por mucho que sugiriesen los de siempre que Cascos creía que íbamos a mejorar nuestros resultados, a mi juicio, eso era una burda manipulación. Él sabía mejor que nadie que de allí salíamos para no volver.

Si Cascos disolvió es porque quería abandonar el gobierno, y lo demás son pamplinas. Decir lo contrario es faltar a la verdad. Bien cerca estaba la acusada y previsible caída de apoyos en las Elecciones Generales, como botón de muestra de lo que iba a ocurrir, y confieso que me vi sorprendido porque ya entonces esperaba un resultado en las elecciones del 2012 peor del que finalmente se produjo. Forzoso es confesar que abandonamos el gobierno, le pese a quien le pese, y que ese abandono fue la causa del fracaso de la rebelión cívica de Foro, que se despedía así de sus posibilidades como fuerza mayoritaria.

Desde la salida del gobierno en 2012,  hasta la comparecencia de Cascos ante el juez Ruz en el verano de 2013, Foro y su presidente, vivieron tiempos de calvario continuado, que se recrudecieron después con el informe policial sobre PAC. El ataque concentrado y permanente a cuenta de los negocios de PAC y los sobresueldos que se cobraban en el PP gracias a las donaciones empresariales, asunto sometido aún hoy en día a escrutinio judicial, siguieron deteriorando nuestras expectativas.

¿Por qué dejó Cascos de apostar por alguien sin vínculos con el PP ?

Antes de comparecer ante Ruz, Cascos era partidario, llegado el caso, de apostar porque el partido lo presidiese alguien sin vínculos históricos con el PP, eso sí, si la situación se ponía más cruda. Así lo dijo en una reunión reducida, de cuyos pormenores ahorro datos por el momento, pero hay hechos y circunstancias que son decisivos para entender lo sucedido.

¿Qué cambió para que quien pensaba respaldar para su sucesión al frente de Foro a alguien sin trayectoria en el PP, organizase una maquinación para forzarnos a todos a tragar como presidenta a Cristina Coto, prototipo de profesional de la política vinculada al PP, y personalmente identificada con posiciones políticas que rompen la transversalidad fundacional de Foro?

A mí Cascos me dijo que con alguien así al frente del partido, no tendríamos viabilidad. Y yo le creí entonces y sigo creyendo ahora que lo que decía entonces es cierto, así que si cambió de criterio es por algo, cuya razón última se me escapa, pero lo que nadie me podrá negar, y estoy en condiciones de demostrar, con pelos y señales, es que el nombramiento de Coto -que no elección- fue una operación deliberada, un auténtico golpe de estado, con la que, a mi juicio, se preparaba el terreno para la rendición y entrega de Foro al PP con armas y bagajes. Comenzaba así, la Operación Retorno.

La actitud de los grupos de la Junta ante su propio chollete, retrata a los partidos asturianos

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Por Juan Vega

El acuerdo cerrado hoy en la mesa de la Junta General del Principado, al que parecen prestar conformidad cinco de los seis grupos (PSOE, PP, IU, Foro y Ciudadanos), mantendrá el gasto pactado la pasada legislatura, que forma parte de los Presupuestos del Legislativo Asturiano. Sólo Podemos se opuso al acuerdo, proponiendo una rebaja sustancial de los gastos básicamente dedicados a la financiación de nuestros profesionales de la política y sus aparatos.

Sobre un presupuesto global de 13,1 millones para este año, la Junta destina 2,7 millones a la financiación directa de los partidos a través de las famosas asignaciones, otros 2,3 millones van para los sueldos de los diputados, y además destinan 1,8 para personal de gabinete, en realidad funcionarios de los partidos políticos.

Se trata de una clara desviación de fondos, en un parlamento que apenas aprueba leyes, y cuyas actuaciones en los asuntos más graves y que más preocupan a los ciudadanos, a través de comisiones de investigación, se convirtieron en memorables fiascos.

Sólo Podemos propuso reducir el número de asesores de 47 a 36, la asignación económica de los partidos en un 50 por ciento, así como limitar a tres veces el salario mínimo (1.950 euros) el sueldo de los 45 diputados lo que, según esta formación, generaría un ahorro anual de 2,4 millones de euros.

En una comunidad en la que estamos viviendo con estupefacción lo ocurrido en el Puerto de Gijón o en el Calatrava, escándalos de enorme magnitud, en los que se han dilapidado cifras de vértigo en casos flagrantes de corrupción política, el chollo de la Junta General no deja de ser el “chocolate del loro”, pero si se tiene en cuenta que sólo Podemos se ha personado en esos dos escándalos, para perseguir la delincuencia política, resulta difícil sostener que no se han formado dos bloques: el de los que amparan la corrupción y el de los que la persiguen.

Y ahí es donde la tesis que defiende la necesidad de estos fondos para asegurar la existencia de los partidos, pierde su consistencia para convertirse en pura demagogia. En esta vida no hay más cera que la que arde: unos partidos que no defienden el interés general no pueden justificar la financiación que reciben de los ciudadanos, y ese interés no sólo se defiende en un órgano como la Junta, cuya actividad tiene un alcande real bastante limitado, también en los Tribunales de Justicia.

Si nuestros partidos hiciesen su trabajo, nadie estaría discutiendo ahora sus retribuciones, pero ante su inacción, la propuesta de Podemos los retrata y los deja en evidencia.

Moriyón y Taboada, contra Pérez y Caunedo, ganan por goleada

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Dice Alberto Menéndez, subdirector de La Nueva España, y se queda tan contento, que como Podemos apoyó las candidaturas de Xixón Sí Puede y Somos Oviedo -que casi nada real tienen entre si-, es su “responsabilidad” si dejan las dos ciudades en manos de “la derecha”, es decir, del PP y de Foro. ¡Vuelta la burra al trigo! ¡Otra vez el viejo truco del almendruco de la izquierda y de la derecha! ¡Y eso lo dice el portavoz de la empresa que se pasó cuatro años empeñada en destruir a Carmen Moriyón, y en hacer un hombre de provecho de Agustín Iglesias Caunedo! Menéndez y su periódico, la sostienen y no la enmiendan, a pesar de su glorioso fracaso.

Menéndez sabe perfectamente, y así lo reconoce, que las agrupaciones de electores apoyadas por Podemos no están sometidas a disciplina de partido para cambiar cromos, y además, que sigan así es esencial para que mantengan la credibilidad ante sus electores, porque el ascenso de las candidaturas emergentes se debe a una encomienda de la ciudadanía: la dialéctica política que domina la vida pública en nuestro país viene determinada por el cabreo ciudadano contra la corrupción, no por la vieja retórica política caduca con la que se entretenía al personal en los tiempos de bonanza.

La idea fuerza que determina la política, hoy, no es esa caduca contradicción ideológica entre izquierda y derecha, tan impostada siempre por sus cultivadores, sino entre las prácticas degeneradas de la casta de profesionales del escaño y el anhelo de renovación de esa clase política desprestigiada por los desastres de la burbuja, de los que derivaron buena parte de los casos de corrupción que afloran día tras día. Los ciudadanos quieren representantes que no hagan de la representación su modus vivendi, esclavitud de la que vienen los calatravas, los museles, el expolio de la formación, las tramas jamoneras varias, y en general, las malas prácticas de la administración, incluido el desvío de fondos públicos para financiar sobresueldos y prebendas en los propios partidos políticos, algo que está en la raíz de la podredumbre del sistema.

Menéndez se atreve a decir esto:

Aquí, fue Somos Oviedo la lista más votada de la izquierda. Y el PSOE e IU, en principio, se muestran dispuestos a facilitar la Alcaldía a Ana Taboada, pero si todo discurre con normalidad; y la normalidad, lógicamente, pasa por que el socialista José María Pérez sea el alcalde de Gijón.

En tiempos de racismo emergente, se invocaba a dioses y gitanos para las comparaciones. Ahora, comparar a Carmen Moriyón con José María Pérez, como representantes políticos, y analizar sus trayectorias, es tan ocioso como poner sobre la mesa los currículos profesionales de Ana Taboada y Caunedo. El nombre de Pérez figura consejos de administración como el que protagonizó la destrucción de El Musel. Moriyón, cirujana ejerciente, con una legislatura sin muertos en los armarios a sus espaldas, nada tiene que ver con Pérez, pues sabe buscarse la vida fuera de la política representativa.

La misma comparación, realizada entre Caunedo y Taboada, nos conduce a similares conclusiones. El primero está en este negocio desde su tierna adolescencia, y acompañó a Gabino de Lorenzo en sus operaciones más sarnosas, mientras que la segunda, abogada de profesión con despacho propio, dedicó su vida pública a colaborar en causas cívicas, y también llega, como llegó Moriyón, limpia de polvo y paja. Pero claro, no interesa lo que importa que es lo mismo que decir que lo que importa no interesa.

Y si comparamos a Moriyón con Caunedo, y a Pérez con Taboada, pues apaga y vamos que lo de la izquierda y lo de la derecha mueve al vómito.

La vieja retórica que escenificaba las aparentes divergencias de la derechona y la izquierdona que tradicionalmente se repartieron Asturias para expoliarla, con las bendiciones de Menéndez y La Nueva España, pretende encasillar a Moriyón en un espacio político que no es el suyo, el del denominado “centroderecha”, para ponerla en el mismo plano que Caunedo, un personaje que tiene mucho que ver con los socialistas de Pérez, con los que compartió el expolio en los consejos de administración en los que Manuel Menéndez repartió los dividendos de la destrucción de Cajastur.

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El pacto de negocios entre el PP de Oviedo y el PSOE de Asturias a punto de entrar en quiebra

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Ana Taboada puede romper el eterno pacto de negocios entre el PP de Oviedo y el PSOE de Asturias

Por Juan Vega

Quien siga pensando que en Asturias cuela como venía colando el discurso tramposo de la izquierda y la derecha, que en realidad enmascara un mero reparto territorial, un acuerdo de negocios basado en los apoyos mutuos, entre el PP de Oviedo y el PSOE del Principado, para organizar el expolio del bipartidismo, que se materializó en los comederos de El Musel, el HUCA, el Calatrava, Sogepsa, SEDES, Niemeyer, TPA, etcétera, etcétera, se equivoca de pleno. Los electores han demostrado que no compran esa mercancía.

El PSOE sigue desplomándose, el PP no ha logrado recuperar el voto que se fue a Foro Asturias en 2011, y La Nueva España ve peligrar seriamente el feudo en el que tenía amarrados algunos de sus contratos más importantes, que dependían del predecible resultado de Agustín Iglesias Caunedo, que no ha conseguido una mayoría de gobierno, a pesar del impresionante despliegue propagandístico que inundó la Capital de oligofrenia a raudales durante estos años.

El fracaso de Caunedo es una clamorosa demostración de madurez de nuestra ciudadanía, que ya no se deja seducir por las dosis de droga dura repartidas por el centro de inteligencia de Calvo Sotelo, para dirigir el voto de unos electores cada vez más refractarios a la propaganda del cacicato astur. La inteligente apuesta de Somos-Podemos, personándose en el Caso Calatrava y recordando su personamiento en el Caso Musel, ha desplazado el voto regeneracionista en la Capital, disgustado con las trifulcas y las traiciones, desde Foro Asturias, a la agrupación de electores Somos.

Javier Fernández necesita al PP para conseguir en Asturias una mayoría absoluta de la que nunca estuvo tan lejos el PSOE, y para eso resulta imprescindible un acuerdo en Oviedo, donde tendría que facilitar el acceso al Gobierno local de Caunedo. Roberto Sánchez Ramos se ha apresurado a proponer el tripartito Somos-PSOE-IU que puede desalojar a Caunedo de la poltrona que heredó, junto con la guardia y custodia de los cambalaches de Gabino de Lorenzo, en un imposible gabinismo sin Gabino, tocado de muerte por la irrupción de Foro, con Arturo González de Mesa al frente, en 2011.

Así que el problema, ahora, para la continuidad del pacto Oviedo por Asturias, que Francisco Álvarez-Cascos comenzó a reventar con sus eficaces denuncias del llamado Pacto del Duerno, y sus cambalaches con la fenecida Cajastur como soporte financiero, no es otro que Wenceslao López. Javier Fernández intentó impedir por todos los medios que López se hiciese con el control de la AMSO-PSOE, y ninguneó a Wenceslao de mala manera en su campaña, como ya hiciera en su día con Leopoldo Tolivar su antecesor, Vicente Álvarez Areces. Son siempre los socialistas de la FSA quienes machacan a los socialistas de Oviedo, para que no despeguen, cumpliendo su parte del pacto mafioso.

Wenceslao ya anunció su disposición inicial a buscar un acuerdo que lleve a la Alcaldía a Ana Taboada, y Sánchez Ramos fue el primero en pedir el acuerdo, así que ahora como nunca, la continuidad del eterno pacto Oviedo por Asturias y todos a zampar, depende de la firmeza de un líder local del Partido Socialista que no forma ni formó parte de la merdé que hoy encabeza a la desesperada Fernández, el heredero de Areces, con su presunto socio, Caunedo, el heredero de Gabino, tumbado en la lona, mientras en La Nueva España trabajan como locos para reconstruir el castillo de naipes, que una vez más se les ha venido abajo, a pesar del enorme esfuerzo desplegado para acabar con la rebelión cívica que Cascos encabezó hace cuatro años.

El Confidencial retrata parte de los negocios del abogado de IU dedicado a enturbiar la imagen de Cascos

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Enrique Santiago, en un reciente “trabajito” para Baltasar Garzón, en Argentina, entregando documentos sobre españoles desaparecidos, en su condición de presidente del Instituto de Estudios Políticos para América Latina y Africa (IEPALA), a la presidenta de la organización de derechos humanos argentina Abuelas de Plaza de Mayo, Estela De Carlotto, en Buenos Aires, Argentina, el miércoles 12 de junio de 2013

Por Blogsfero

Publica El Confidencial un interesante artículo, en el que se retratan algunas de las actividades de dudosa moralidad de Enrique Santiago, secretario de Refundación y Movimientos Sociales de IU, miembro del comité federal del PCE y abogado de la coalición en diferentes causas contra la corrupción, como Bankia o Gürtel, que debe ser analizado detenidamente, por su extraña posición en el caso de los papeles de Bárcenas, en el que sirvió a los intereses de la cúpula del PP, intentando incriminar en este asunto a Francisco Álvarez-Cascos, de la mano de Baltasar Garzón y Gaspar Llamazares, los dos elementos que son habitualmente utilizados en Asturias para tan sucio trabajo.

Cuenta El Confidencial que Santiago se convirtió en el apoderado de las compañías del multimillonario empresario castrista Joel Max Marambio Rodríguez cuando este fue juzgado y condenado a 20 años por corrupción. Una condena similar a la de su hermano Marcel Luis Marambio Rodríguez (15 años de cárcel por estafa, cohecho continuado y falsificación de documentos privados), también administrador de distintas empresas familiares en las que participa Enrique Santiago. Omite sin embargo, El Confidencial, el resto de las historias turbias de este personaje que han sido abundantemente documentadas en Foro Proaza, en el artículo de Blogsfero “Gaspar Llamazares y Enrique Santiago, preparan el asalto a IU con Baltasar Garzón de mascarón de proa, contra Cayo Lara“.

Y es que Enrique Santiago ya fue protagonista en Andalucía de un gran escándalo de corrupción, diferente del de los ERE, aunque de parecida enjundia y similar modus operandiel Caso IEPALA, por su uso como tapadera para la financiación ilegal de IU, a través de campañas como los “presupuestos solidarios” y otras, que pueden rastrearse a través de los enlaces que adjuntamos a continuación, que nos permiten conocer cómo operan, y a qué intereses responden, los trabajos de estos que suelen presentarse a si mismos como defensores y adalides de la Justicia, el Bien, la Emancipación, la superación de las clases sociales, etcétera, etcétera.

Enlaces de interés: