Javier Fernández ya hizo alcalde a Gabino

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Gabino de Lorenzo obtuvo la alcaldía de Oviedo en 1991 para el Partido Popular, y repitió, con mayoría absoluta, en las elecciones de 1995, 1999, 2003 y 2007. Sin embargo, el 22 de mayo de 2011 perdió esa  mayoría ante la tumultuosa llegada de Foro Asturias, y el PP bajó de diecisiete a once concejales, por siete del partido recién creado por Francisco Álvarez-Cascos, que se convirtió en la segunda fuerza política, por delante del PSOE. Toda una proeza que da cuenta del enorme cabreo que embargaba a la ciudadanía, ante la corrupción y estancamiento político de Asturias.

El de Benia de Onís, tocado de muerte en su orgullo, comenzaba a desangrarse y amenazaba ruina política, ante la creciente conciencia entre sus conciudadanos de las barbaridades en las que se había incurrido con la Operación de los Palacios, la compra de Villa Magdalena o la desastrosa operación especulativa de traslado del HUCA, del barrio del Cristo a la Cadellada, para adjudicar así desde Asturias una obra que perdía la financiación del Estado, pero que aseguraba grandes alegrías para los adjudicadores, que además ponían en el mercado un  montón de terreno, aunque para ello tuviesen que matar la vida de un populoso barrio ovetense y endeudar la administración asturiana hasta el día del Juicio Final.

¿Cómo se las arregló Gabino para seguir de alcalde a pesar de su catastrófico resultado?, ¿cómo ganó tiempo para preparar la fuga que acabó consumándose hacia la Delegación del Gobierno y escapar así de la inminente ruina de Jovellanos XXI y la no menos inmediata explosión de Villa Magdalena?

El Pactu del Duernu tiene un amplio recorrido

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Fernández y Areces, dos leyendas del Duernu

Vicente Álvarez Areces acudió al socorro de Gabino (que ya se entendía perfectamente con José Ángel Fernández Villa, en lo que entonces se llamó Pacto SOMA-PP), cuando puso encima de la mesa la quiebra de SEDES con la compra ilegal de las oficinas del Calatrava. Pero aquel escándalo no había sido la primera trapisonda al alimón. Gabino y Areces tenían un camino de la colaboración abierto desde que se pusieron de acuerdo para trasladar el HUCA a La Cadellada y dar así un sonoro pelotazo en la zona conocida como Prado de La Vega con un montón de terreno que la entidad pública SOGEPSA compró a la familia del general Francisco Franco Bahamonde a través de una sociedad durmiente que pasó el precio del suelo de 24 € metro a 120 €.

Así pues, y vistos los antecedentes, nadie debería extrañarse ante el nuevo entendimiento que se produjo, cuando desaparecido Areces por el inevitable estallido de Caso Musel (sin duda la bomba de mayor carga destructiva de la profusa nómina de casos de corrupción que han convertido la administración asturiana en una fétida cloaca), tuvo lugar un célebre almuerzo celebrado en el Hotel de la Zoreda, en el que Antonio Trevín, interlocutor habitual de Gabino en el PSOE, hizo de embajador para iniciar la nueva era de entendimiento entre éste y el entonces candidato a la presidencia, Javier Fernández.

El Pactu del Duernu, pimero conocido como Pacto de la Zoreda, salió de aquella famosa reunión celebrada en el hotel que los hermanos Iglesias habían levantado en La Manjoya, como símbolo de la burbuja y de la nueva clase social emergente al calor del régimen astur basado en el reparto de Oviedo y Asturias entre el PP y el PSOE, era donde Contratas Iglesias invitaba anualmente a cientos de políticos y funcionarios a sus célebres pitanzas multitudinarias.

Así se puso en circulación, ante la evidencia creciente de los entendimientos del PSOE y el PP, en los asuntos más siniestros de la historia reciente de Asturias, esa idea del Pacto del Duernu, que caló profundamente entre la ciudadanía asturiana, gracias a las denuncias y a la movilización de Foro, cuando Cascos era aún una esperanza para las buenas gentes de Asturias, que le votaron en masa creyendo que era el único capaz de romper el comedero asturiano, en vez de lanzarse sobre él, como finalmente hizo, al convertirse en otra bestezuela más a gozar de la esllava de dinero público.

De cómo Fernández impuso a Gabino de Lorenzo como alcalde

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Paloma Sainz , llorosa, el 30 de mayo del 2011, día que abandonó su trayectoria politica, para dejar la Alcaldía de Oviedo en manos de Gabino de Lorenzo, del PP, presionada por Javier Fernández

Fernández, hoy presidente de la Gestora del PSOE, había situado a dos personas de su total confianza al frente de la lista municipal socialista en Oviedo, Paloma Sáinz y Alfredo Carreño. Arturo González de Mesa, cabeza de lista de Foro, entonces primer partido de la oposición, no tenía posibilidad alguna de obtener los votos del PSOE, por eso a Cascos se le ocurrió proponer a Roberto Sánchez Ramos, de IU, que presentara su candidatura, y ante la negativa de éste, Sáinz vio su oportunidad, hasta que Fernández acabó con sus ilusiones y le prohibió romper el Pactu del Duernu. Paloma dimitió, y al frente del PSOE de Oviedo quedó Carreño, cuyos servicios a la causa lorenciana, siguiendo instrucciones de Fernández, son bien conocidos.

No deja de ser una paradoja histórica que el hombre que entregó la Alcaldía de Oviedo a Gabino de Lorenzo, dándole respiración asistida cuando ya era un cadáver, dentro del permanente entendimiento entre PSOE y PP para repartirse el poder en Asturias, se haya situado ahora al frente de una operación urdida desde los poderes fácticos para entregar la Presidencia del Gobierno de España a Mariano Rajoy, aunque para ello hayan tenido que pasar los tanques por encima de Pedro Sánchez, un secretario general del PSOE elegido en Primarias y políticamente asesinado en golpe de estado.

Fernández, elegido a dedo contra un secretario general que representaba a las bases, tiene la desvergüenza de reivindicar su inexistente representación, para poder ungir nuevamente a Rajoy con la más relevante magistratura democrática. A nadie podrá extrañar que le hayan elegido para hacer este sucio trabajo, la consagración de un Duernu de estado, después de tantos años de experiencia regional en este tipo de cambalaches, convertido en el digno sucesor de Areces, al que ahora rehabilita públicamente al otorgarle la portavocía del PSOE en el Senado, buscando así masa crítica de apoyo interno, en el mismo momento en el que el Caso Musel, cuya responsabilidad política conduce inevitablemente a Areces, estalla con toda su fuerza en la Audiencia Nacional.

Flaco favor hace Hevia a Villa, aparentemente, al compararle con Bárcenas

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Los lideres de los sindicatos mineros, Antonio Hevia (CC.OO) y José Ángel Villa (SOMA-FIA-UGT), en 1991 (encierro del Pozo Barredo en Mieres)

En un artículo publicado este domingo 21 de un abrasador mes de agosto, con el titular Villa aparece visiblemente envejecido, con dificultades para caminar y el pelo largo, el diario La Nueva España agita una interesantísima serpiente de verano, montada sobre lo que el diario más difundido de Asturias dice que es “la primera imagen publicada de José Ángel Fernández Villa“, tras dos años de aparente reclusión en su ático del barrio de la Florida de Oviedo.

la primera imagen publicada de José Ángel Fernández Villa

Para que un ofidio veraniego tenga sustancia, necesita una bonita piel, un envoltorio destacable, y así junto a la foto “casual”, y el consiguiente bla-bla-bla asociado a la misma, se difunde también un confuso artículo firmado por su antigua pareja de baile sindical, el ex secretario general de CCOO de la minería, Antonio Hevia, que con el título El linchamiento moral de Villa, publica un extraño artículo en el que sostiene que lo que denomina “demonización” del exlíder del SOMA, sin explicar en qué consiste tal cosa, hace daño al agonizante sindicalismo minero.

A Villa no lo demoniza nadie, a Villa lo fusilaron al amanecer desde el Gobierno de Mariano Rajoy, difundiendo su nombre, en diferentes momentos y operaciones políticas, junto con los de Rodrigo Rato, Luis Bárcenas, Diego Torres (ex socio de Iñaki Urdangarín) Oleger y Josep Pujol Ferrusola, así como el del hombre bomba de Martinsa Fadesa, Fernando Martín, en una operación de libro de las que se suelen organizar desde las cloacas del Estado, al publicar unos pocos nombres seleccionados de una lista secreta de 30.000 evasores que se acogieron a la amnistía fiscal del 2012. En aquel fusilamiento de Villa, cooperó, puede que más cogido por los cataplines que otra cosa, el presidente socialista asturiano Javier Fernández, que en este asunto vive sin vivir en él, y no le llega la camisa al cuerpo.

De esto, Hevia, de lo interesante, del fusilamiento de Villa, no dice nada, porque él está en otra operación, denominada por Antón Saavedra, que le conoce de cine,”Operación Doy Pena”, utilizando la foto primicia de La Nueva España, y su propio artículo, en lo que parece una campaña encaminada a evitar que Villa tenga que declarar, ante la inminente respuesta de la Audiencia Provincial de Oviedo, al recurso de la representación procesal de Villa, contra la decisión de la juez María Simonet Quelle Coto, que decidió que debe comparecer en calidad de imputado.

En su artículo, Hevia dice algo, no sé si con toda la intención, de manera inocente, o por torpeza: “desconozco las razones que puede tener Villa para permanecer en silencio, cuestión que nos sorprende a los que le conocimos más de cerca, aunque desde posiciones políticas diferenciadas, pero solamente faltaría para terminar de cuadrar el círculo que alguien le hubiera enviado un SMS diciéndole: José Ángel, sé fuerte”.

Es evidente que si Hevia, gran amigo y colaborador de Villa, y único que parece salir a dar tímidamente la cara por él ante su fusilamiento político, desconoce las razones por las que el ex líder del SOMA permanece en silencio, no hay forense ni picapleitos que pueda defender que lo hace por razones de salud que le impidan decir la verdad. Eso sí, flaco favor le hace también al compararle con Bárcenas, para que todos veamos a continuación al presidente Javier enviándole un SMS como el que Rajoy envió a su antiguo tesorero y hombre de confianza.

Aparentemente, su amigo Hevia le está haciendo un flaco favor a Villa, al reconocer públicamente que éste permanece en silencio de manera deliberada, cuando la Audiencia está a punto de decidir si tiene que declarar o no amparándose en razones médicas, salvo que en realidad esta foto y este artículo sean más retorcidos de lo que parece a primera vista, y en vez de estar en la “Operación Dar Pena”, estén en la “Operación ¡Javier Fernández Átate los Machos!”. De lo que nadie que conozca el percal puede tener duda alguna es de que si Hevia dice lo que dice, lo dice con pleno consentimiento y conocimiento de Villa.

Javier Fernández y Francisco Álvarez-Cascos, dos caras del mismo fraude a los electores

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Cascos y Jamandula, tanto monta, monta tanto, Francisco como Javier

Por Juan Vega

Javier Fernández decía, en 2011, que Francisco Álvarez-Cascos era incapaz de entenderse con el PP, es decir, con quienes él sostenía por aquel entonces que debían ser los aliados naturales de Foro, ante los lloriqueos con los que el ex vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, que nos vendió a muchos la moto regeneracionista en la Asturias podrida por Gabino de Lorenzo y Vicente Álvarez Areces,  justificó su vergonzoso abandono de la responsabilidad que le habían otorgado los electores asturianos. Pocos años después, la traición de Cascos a sus electores y seguidores, dio la razón a Jamandula, al entregarse a Mercedes Fernández, con armas y bagajes, a cambio de unas lentejas con chorizo.

Después, el presidente ausente, pactó con los ahora “aliados naturales” de Cascos, y entonces sus adversarios, unos Presupuestos impuestos por el Ibex 35 local, y una reforma legal, la de la TPA, que dejó el sacacuartos televisivo público sin consejo de administración que controlase sus chanchullos, para que los deudos audiovisuales del PP y del PSOE se repartiesen los gajes. Ahora, el enchufado de José Ángel Fernández Villa en la Consejería de Industria, remata su faena, mostrándose incapaz de pactar con sus propios “aliados naturales” lo que fue capaz de pactar con los “antinaturales”.

Y Asturias sin presupuestos, mientras el rollo patatero de la izquierdona y la derechona da sus últimas bocanadas en un calcinado Principado en el que nadie se traga ya los discursos de justificación de la “casta” que debate públicamente sobre el montante de sus nóminas, inútiles para la gente y muy rentables para el Ibex 35 local.

José Ángel Gayol, de Podemos, firma un interesante artículo, “Javier Fernández y la credibilidad“, en La Nueva España, sobre tan apasionante historia de engaño, indolencia y frustración.

Cascos: La Nueva España ataca a Caunedo para hacer la pelota “a Wenceslao y Rivi”

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Cascos, “abrelatas de seguratas”, se rinde ante Rajoy, Cherines y Caunedo

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos tiene una frustrada vena de editor de periódicos. Alguien tiene que manipular la información, porque la información sin manipulación es fantasía del arcángel San Gabriel. Informar es acercarse a la verdad y coquetear con la mentira, mientras se colorean los cristales con que ambas se miran, y Cascos siempre prefirió encargarse él personalmente de pintar cristales con brocha gorda, en vez de confiar tan delicado labor en las manos expertas de unos profesionales a los inexplicablemente desprecia, como si él tuviese una gran inteligencia. Así le luce el pelo al hombre que tiene que andar vendiendo contratos de seguridad con sus menguadas influencias, en un final para el ex vicepresidente del Gobierno de España, digno del mejor Fiodor Dostoievski.

Su egotismo le llevó al precipicio del que cuelga. No entiende que en la relación parasitaria entre política y periodismo no cabe pensar en el poder absoluto, es decir, en un poder ilimitado. Sin reparto no cabe el éxito, y por eso, porque Cascos está acostumbrado a quererlo todo para él, y nada para los demás, el alumbramiento de Foro terminó en aborto. Cuentan sus familiares que de niño no toleraba perder un partido de balompié sin marcharse con la pelota. Tampoco es capaz de compartir una ración de arroz con leche o unos callos. Son cosas superiores a sus fuerzas. Todo para él: quería el Gobierno y los medios de comunicación al servicio de un poder absoluto, en su sueño de crear en Asturias una Galicia particular, pero como no le llega a Manuel Fraga ni a la suela de los zapatos, se quedó sin Gobierno y sin medios de comunicación, dedicado a trabajar la puerta fría, y si se descuida amanece vestido con un tonel.

Por eso Cascos se enfotó más de la cuenta en su campaña contra La Nueva España, a la que pretendió doblegar de manera estúpida, sin darse cuenta de que para sacar un salmón hay que soltar sedal, lo que nos hace sospechar por qué tiene tantos amigos gancheros. En realidad debe ser tan buen pescador como político. La Nueva, en justa correspondencia con tan constante odio, no le dejó un día de descanso desde el inicio de su revolución autotraicionada, y por ahí se le fue la olla. Cascos llegó a crear y alimentar personalmente secciones fijas contra el diario de Calvo Sotelo, en las que todavía hoy, a pesar de su rendición ante Mercedes Fernández, sigue insultando de manera incomprensible a los profesionales del periodismo. Eso lo hace en la Web de Foro Asturias, página  de la que él mismo suele decir, que es “la más leída, entretenida y la mejor informada de Asturias”. No se sabe si se lo cree o si cree que alguien se lo puede creer, tal es su poderosa enajenación.

La entrega de la cuchara de Foro a Mariano Rajoy, por parte de la cúpula casquista, se ha producido en el peor momento político de la historia del PP de Asturias, porque llega en medio del estallido del Caso Pokémon, otro tremendo escándalo de corrupción, de más fuste todavía que el Caso Marea, por su dimensión económica y territorial, y por su transversalidad política. Pero esa rendición no ha venido acompañada todavía de la entrega de las armas, y por eso Cascos sigue todavía intentando intervenir en la política asturiana, desde la marginalidad del “abrelatas”, con las sandeces que deposita en su casposa Web. Agustín Iglesias Caunedo está muerto, pero pendiente de entierro, y el PP de Cherines no ha podido todavía cauterizar la herida de Oviedo con el inevitable nombramiento de una gestora que limpie de basura la Capital del Principado. ¡Y ahí va Cascos a echarle una mano a Caunedo, igual que antes hizo con José Ángel Fernández Villa! (¿es la solidaridad del buen amigo de Luis Bárcenas?). Asombroso pero cierto.

El sumario de Pokémon encierra todavía material de infarto para el partido que ha contratado a Cascos como segurata, a cambio de que entregue la cuchara de Foro, y le obliga a cambiar de rumbo. Por eso Cascos ha ordenado a sus empleados, es decir, a la cúpula de Foro, que no abran la boca ante el escándalo Aquagest. Sigue creyendo, el pobre, que él puede manipular la información desde su Web, como un crío chico juega con sus mecanos, sin darse cuenta de que la muerte política de Caunedo se va a llevar muchas cosas por delante, y entre otras, lo que queda de él, ante la inevitable destrucción de los restos del cortijo de Gabino de Lorenzo. ¿Y cómo justifica Cascos su silencio, el silencio de Foro, ahora que come a dos carrillos, y a la vista de todos, en el duernu que tanto criticó, ahora que son tan visibles en Aquagest los negocios del PPSOE?

Dice Cascos en su Web, desde la cobardía del anonimato que utiliza siempre para disparar sobre tirios y troyanos, sin darse cuenta de lo ridículas que son ya sus fabulaciones psicopáticas:

Desde junio de este año a Caunedo lo sustituyó el socialista Wenceslao, sostenido débilmente en IU y Somos (Podemos), y La Nueva España necesitaba seguir sobreviviendo y matando su hambre. ¿Cómo? Congraciándose con Wenceslao y con Rivi, sirviéndoles en bandeja la cabeza de Caunedo como prueba de su amor hacia los nuevos dueños de la publicidad ovetense para pelotear con el PSOE e IU. Así de fácil se explica lo que publica La Nueva España.

Que la magistrada Pilar de Lara esté a punto de imputar a Caunedo, junto con otros muchos, ante la acumulación de pruebas en las que se demuestra que ha sido objeto de injustificables regalos y agasajos de todo tipo, pagados por un grupo dedicado a conseguir contratos públicos, por parte de un conseguidor, no le parece información relevante ni periodismo puro y duro. Si alguien tiene alguna duda sobre las razones de Cascos para entregar la cuchara de Foro, este comentario lo aclara sobradamente. Él, que se dedica ahora a prestar servicios como patético logrero de una empresa de seguridad, ve normal lo de Caunedo y Joaquín Fernández el “abrelatas”. ¡Tremendo final para quien fue vicepresidente del Gobierno de España!

Carta abierta al secretario Cascos

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Querido secretario general:

  • A propósito de la convocatoria del Comité de Garantías de Foro Asturias Ciudadanos, el próximo lunes 22, para abrirme un expediente por delitos de opinión

Me dirijo a ti para comentarte que a mi juicio cometes un grave error al trasladar al Comité de Garantías los documentos relativos a la polémica que se abrió públicamente, al haber pedido, a través de mi blog, y con debate en las redes sociales, que la presidenta local de Oviedo, Carolina Morilla, elegida de manera a mi juicio ilegal, ponga su cargo a disposición de los afiliados, tras su rotundo fracaso electoral, en vez de responsabilizar a los ciudadanos por no votarla. La designación a dedo de Carolina, y la defenestración del ganador de las primarias, José Antonio Caicoya fue la guinda de un corolario de actuaciones injustificables en nuestros congresos, y la solución que propongo es la única opción democrática para intentar recuperarnos, tras los graves daños causados por tanta arbitrariedad que como se ha demostrado, no ha pasado desapercibida para la ciudadanía.

He dejado pasar unos días, desde que hiciste pública tu intención de expedientarme, y supongo que de expulsarme del partido, tengo que creer que por voluntad de la presidenta Cristina Coto, que tu interpretas y ejecutas como secretario general, bajo sus instrucciones. Y he dejado pasar esos días, con la intención de que los ánimos se serenen, y sobre todo, para evitar que la imagen de república bananera que está dando la presidenta Cristina en este asunto, al atacarme y perseguirme públicamente, a través de medios de gran difusión, de manera a mi juicio poco ponderada, nos perjudicase en las negociaciones para la investidura de los alcaldes en Asturias, en las que la solidez argumental y la claridad democrática del funcionamiento de los partidos ha sido más necesaria que nunca.

Se supone que Foro venía a acabar con el estado de cosas impuesto por partidos como el PSOE o el PP, en los que nada, ni primarias, ni libertad de expresión, ni respeto de las opiniones, ni nada de nada que no sea el ordeno y mando del sátrapa de turno, es tenido en cuenta. A mi juicio, Foro no debía aparecer públicamente, con sus máximos dirigentes dando por cesado ilegalmente a su vicesecretario de Comunicación, por un delito de opinión, en el momento en el que el PSOE e IU, con la ayuda de algunos centros mediáticos, volvían a lanzarnos al rincón de la “derecha conservadora”, que tanto daño electoral nos hizo, para así dificultar la investidura de algunos de nuestros alcaldes y alcaldesas, al sesgar de manera perversa nuestra condición de movimiento regeneracionista asturiano, cuya vocación no es identificarse ni con los privilegios ni con los modos y maneras habituales en la casta política que vinimos a combatir. Y lo que me estáis haciendo, en este momento, secretario Cascos, es propio de la peor casturcia política, porque es profundamente anormal.

Sueles decir, en uno de tus retruécanos favoritos, que “normal viene de norma”, de lo que cabe deducir, de acuerdo con el mismo criterio etimológico, que anormal también. Lo que hacéis es una anormalidad, pero no sólo por tratarse de un flagrante incumplimiento de cualquier norma. Es un mal servicio a la causa de nuestro movimiento arrancarme públicamente los galones de cabo y expulsarme del paraíso de Cristina, por no seguir la corriente a la actuación caprichosa e imprudente de nuestra presidenta y plegarme a sus arrebatos. Entre otras cosas, porque semejante actuación, no sólo no va a taparme la boca en ninguno de los casos, sino que como te puedes figurar, haré todo lo que pueda para impedir que se consume actuación tan poco respetuosa con las normas, y lo que es peor, con el sentido común, convirtiéndose en algo propio de anormales.

Mira Cascos, tú te has pasado la vida en Madrid, y nos ayudaste como nadie a desarrollar nuestras infraestructuras, diste batallas a mi juicio muy positivas en asuntos como el traslado del HUCA, y como creador y primer presidente de Foro, contribuiste de manera decisiva, como líder del movimiento, a poner en marcha una rebelión ciudadana contra la corrupción en Asturias que se encarnaba en el llamado pacto del duernu, que no era otra cosa que el viejo pacto entre el PP de Gabino de Lorenzo y el PSOE de José Ángel Fernández Villa. Eso te lo agradeceremos siempre en Asturias, y la historia te lo reconocerá, pero a día de hoy, la acumulación de errores hace necesario un giro en el liderazgo de ese movimiento, cuya cabeza, dejaste ya por propia voluntad. ¡No lo estropees todo, todavía más, de esta manera!

Mientras tú estabas en Madrid, dedicado a las altas tareas del Estado, yo pululaba por aquí metido en las batallas de opinión e información que a mi juicio han merecido la pena, desde la histórica pelea con el trevinismo -ahora derrumbado- por las locas pretensiones de los socialistas del Oriente que pretendieron convertir Llanes en la Marbella del Norte, pasando por la conjura entre socialistas y comunistas para encarcelar a los sindicalistas Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala y así allanar el camino a los grandes pelotazos inmobiliarios de la bahía de Gijón, el escandalazo de El Musel, sin dejar de lado la corrupción de la formación no reglada, el desorbitado poder y los procedimientos del SOMA y sus terminales en la cúpula socialista, como Javier Fernández, el escándalo de la Autovía Minera, el injustificable traslado del HUCA  o el encuentro formal entre el gabinismo y el arecismo en el Calatrava.

Opiné, escribí y agité las aguas de la comunicación en muchos sitios y muy variados, como la Hoja del Lunes de Oviedo, La Voz de Asturias, La Nueva España, El Mundo, El Comercio, Tele Oviedo -donde tu sostenías mi independencia contra Gabino y Tini- Tele Asturias, y acabé por fundar una página Web de periodismo ciudadano, El Comentario TV, que fue el lugar de encuentro en libertad, ya cerrada Tele Asturias, donde se fraguó en Internet, la opinión cívica que te aportó buena parte del apoyo transversal de un relevante puñado de ciudadanos que nada teníamos que ver con el PP, pero que veíamos en ti la posibilidad de quitarnos de encima la bota que nos oprimía en esta pútrida charca que era la Asturias terminal del pacto SOMA-PP. ¡No soy nuevo Cascos!

Es evidente, secretario general Cascos, que por mucho que nuestra presidenta Cristina Coto te pida que me hagas callar, porque por la razón que sea -probablemente la desesperación-, no quiera o no le convenga que pida un congreso extraordinario en Oviedo -porque ve así abierto el camino para lo que también parece un necesario congreso regional-, el procedimiento elegido para impedir que opine no es sensato y es un marrón para ti, ya que me temo que se va a cometer otro error político, éste ya pequeñito, si lo comparamos con lo que supuso dejar el Gobierno cuando todo el mundo esperaba de nosotros que no se nos doblegara con un soplido, o el sesgo bananero de los anhelados congresos del partido, errores que trajeron consigo el lamentable resultado de todos conocido en las últimas elecciones, que se remató con la injustificada renuncia a tu figura como cabeza de lista, para poner en tu lugar a una estupenda portavoz parlamentaria que no responde al perfil que Foro necesita para recuperar la imagen y el discurso que nos dieron la victoria en 2011.

Secretario Cascos: vamos a los hechos. El expediente que me abres ilegalmente, pues corresponde a ella, Cristina, y no a ti, abrir expedientes disciplinarios, es, como te decía más arriba, completamente anormal, y además, profundamente amoral. No he presentado mi dimisión en ningún momento, y a lo único a lo que renuncié es a formar parte de la lista a la Junta General, por lo tanto, sigo siendo el mismo vicesecretario de Comunicación al que echaban la culpa de ser quien escribía tus libelos amparados con el anonimato que te proporcionaba que yo pusiera la cara por ti, dándote cobertura. ¿A qué viene ahora este horror, que se convierte en otro error?

Afirmo públicamente que eso que dice la presidenta Cristina es falso, y si no lo es que enseñe esa dimisión que dice que le presenté. Le pedí a la presidenta, eso sí, hablar sobre la forma de darme una salida de mis cargos en el partido, dadas mis discrepancias con lo ocurrido en los congresos, conversación que no se ha producido en ningún momento, por lo que mientras la Comisión Directiva no me cese, en una sesión en la que yo pueda estar presente como miembro de la misma, ya que sigo siendo vicesecretario de Comunicación y presidente de la Comisión de Fomento, allí sigo, y por tanto la solución no es echarme con el Comité de Garantías como herramienta de la anormalidad, sino democráticamente, con un acuerdo de la Comisión Directiva, y eso es lo que no quiere, porque sabes que la presidenta Cristina perdería la votación y aquí se acabó el cuento, es decir, lo que se daba.

Dicho esto, tengo que añadir que considero repudiable y profundamente absurdo, y no poco totalitario, borrarme de mis responsabilidades en la Web, dejar de enviarme los correos y las convocatorias, y en definitiva, tratarme como una especie de apestado, por lo que para Cristina parece ser un delito, y para otros se llama libertad de expresión y de manifestación pública de la vida democrática dentro de un partido y de la pluralidad de opiniones necesaria para enriquecer su debate interno, en el que nada debe haber que esconder de la opinión pública.

Atentamenta, Juan Vega

Vicesecretario de Comunicación y presidente de la Comisión de Fomento de Foro Asturias Ciudadanos

Javier Fernández y los estalinistas que metieron en la cárcel a Cándido y Morala, quieren borrar la memoria reciente de Gijón y de Asturias

Juan Manuel Martinez Morala y Candido Gonzalez Carnero

Por Juan Vega

  • A Cándido y Morala los metieron en la cárcel, a instancias del Gobierno PSOE-IU de Gijón, porque estorbaban en los negocios que querían hacer en la bahía

Los dirigentes de la Federación Socialista Asturiana que trabajan a las órdenes de Javier Fernández, que hizo todo lo que estuvo en su mano para impedir que se desalojase al PP de Gabino de Lorenzo del Ayuntamiento de Oviedo, están de campaña de imagen, ante la sucesión de golpes que han recibido en toda la boca, propinadas por los jóvenes dirigentes de Podemos Asturias, que gracias a sus gestiones con las agrupaciones de electores que se presentaron en Oviedo y Gijón, lograron librar a la capital de un cuarto de siglo de gabinismo al largar a Agustín Iglesias Caunedo, e impidieron que Gijón volviese a manos de un personaje como José María Pérez, metido en todas las mermeladas pringosas del régimen arecista.

La inteligencia estratégica con la que han jugado Somos Oviedo y Xixón Sí puede, al permitir en un caso que Carmen Moriyón, de Foro, sea alcaldesa, y al apoyar en otro al socialista ejemplar Wenceslao López, hizo posible que el impostor Fernández se desangre, presa de indisimulada rabia, ante la magistral jugada con que le devolvieron con bien por mal, su sucio intento de seguir cambiando cromos entre ciudades, sin el menor respeto por la voluntad de los electores. Podemos ha demostrado que Asturias no está totalmente podrida, y somos muchos los que desde posiciones personales diferentes en política, tenemos que agradecerles que lo hayan conseguido.

Javier, prohijado político y profesional de José Ángel Fernández Villa, que desde su mansión de Somió ostenta la máxima representación al frente de la FSA y del Gobierno de Asturias, ha desatado esa campaña como respuesta al tremendo golpe recibido, e intenta desgastar a los responsables de Podemos, a cuenta de la negativa de la agrupación de electores Xixón Sí Puede, a suscribir un pacto de legislatura con el PSOE e IU, fuerzas políticas que tienen los armarios llenos de muertos en una ciudad que de esta manera sigue gobernada por una mujer que está limpia de polvo y paja, al frente de un partido de centro regeneracionista, que recibió el respaldo mayoritario de los gijoneses en las urnas.

Los socialistas e IU, tienen, en su enorme colección de cadáveres escondidos en los armarios, aparte de su participación activa en las actividades presuntamente delictivas que llevaron a la ruina al Puerto de Gijón, que tendría que ser el motor económico de la ciudad y de Asturias, otros muchos antecedentes que nunca fueron suficientemente investigados, como la sucesión de oscuras operaciones urbanísticas en la bahía de Gijón, en la que un grupo inmobiliario vinculado a Izquierda Unida, Progea, recibió el jabugo del juego de las recalificaciones en terrenos dedicados a la construcción naval, a cambio del silencio cómplice ante la desindustrialización de la fachada marítima de la ciudad por parte de sus representantes, que con una mano llevaban la vela en la misa municipal, y con la otra repicaban las campanas de la revolución.

Hablamos del año 2006. El número uno del PSOE de Gijón, José María Pérez, era concejal a las órdenes de María de la Paz Fernández-Felgueroso, y, cómo no, de Vicente Álvarez Areces, mano que mecía la cuna. Por aquel entonces, en un artículo titulado “Morala y Carnero: el choque de trenes entre la izquierda real y la izquierda oficial, en medio de la grasa de la corrupción política“, publicado en El Comentario TV, experimento vanguardista de periodismo ciudadano, expliqué claramente los detalles de un escándalo cuyos pormenores pueden no ser suficientemente conocidos, o se han olvidado. El PSOE cebaba a IU, e IU callaba y otorgaba, pero tenían un problema para su negocio, el problema se llamaba Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, dos sindicalistas honrados a carta cabal, que habían saltado a la fama por la película “Los lunes al sol“, basada en aquel triste episodio de corrupción de la izquierda asturiana en tiempos de la burbuja.

Escribía yo por aquel entonces en ECTV:

Aquí de lo que se trata es de lo que nadie quiere hablar, pero está a la vista de todo el mundo. En Gijón hay dos astilleros que están condenados al cierre por los gobiernos del PSOE en coalición con IU, desde que Vicente Álvarez Areces inició la construcción de las playas de Poniente y El Arbeyal, la primera situada delante de Naval Gijón, y la segunda de Izar-Juliana. La urbanización se inició con unos edificios emblemáticos, los edificios-barco, que fueron contruidos por Proseín, una promotora perteneciente al Grupo Progea, cuyo delegado en Asturias es el coordinador del área de Economía de la presidencia colegiada de IU-Gijón, José Antonio Hevia Braña.

Más detalles:

El suelo para construir esos edificios de lujo, con los que Progea ganó muchísimo dinero, se lo proporcionó una sociedad pública, SOGEPSA, que además pagó la urbanización. De esta manera se sellaba el muy estable pacto de gobierno entre IU y el PSOE en el ayuntamiento de Gijón. Los tratos y los acuerdos políticos se hacen con el suelo que se reparte entre las promotoras afines, y a poco esfuerzo que haga quien quiera conocer la verdad, lo único que tiene que analizar son las fechas de los acuerdos entre el alcalde Areces y Jesús Iglesias, que entonces pactó el gobierno de Gijón, y hoy se prepara, como candidato para Asturias, para el nuevo pacto con Areces en el Principado -en el que también se maneja mucho suelo-, para lo que ha desplazado a Francisco Javier García Valledor, que finalmente ocupará el segundo puesto de la lista.

Cómo es posible que no se esté recuperando la terrible historia de la persecución y encarcelamiento de Cándido Y Morala por el Gobierno de coalición PSOE-IU en Gijón, ahora que personas directamente implicadas en aquellos acontecimientos, como José María Pérez, respaldados por Javier Fernández, pretenden iniciar una campaña propagandística contra Podemos, para así intentar crear un vergonzoso clima de linchamiento contra Carmen Moriyón, la alcaldesa salida de las urnas que ha derrotado a las fuerzas conservadoras de la izquierdona gijonesa, PSOE-IU.

Oviedo y Gijón, punto final a un cuarto de siglo del pacto SOMA-PP

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Por Juan Vega

El acuerdo presupuestario previo a las elecciones, acordado entre Javier y Mercedes, los Fernández, que dejó la TPA sin consejo de administración y sin control democrático alguno, ni de sus informativos, programación o contratos, que incluía lo que llamaron de forma pintoresca “segunda reforma del sector público”, ha fracasado estrepitosamente, al perder el PP la Alcaldía de Oviedo. ¿Cómo le pide ahora Cherines a Javier que pague lo que le debe? Javier le prometió a Cherines, que Agustín Iglesias Caunedo, el delfín del delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, seguiría gobernando, y no ha sido así. Ahora a ver las consecuencias.

¿Cómo fue posible? ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo se come que en Gijón gobierne sin mayoría absoluta Carmen Moriyón y Caunedo no lo haya logrado, si de acuerdo con la propaganda oficial del régimen, ambos son “la derecha”? Moriyón, ni forma parte de “la derecha”, ni nada tiene que ver con Caunedo, ni Caunedo con Moriyón, pero el pacto Asturias por Oviedo sacrificaba Gijón, ante la coherencia de Podemos, con tal de que Caunedo permaneciese de alcalde, y Cherines siguiese apoyando a Javier. ¡Ay amigos! Las cosas salieron mal, en política hay gente decente, no consiguieron dar el anhelado vuelco en Gijón, y en cambio sí lo hubo en Oviedo, y como la gente se anime a seguir dando patadas al caldero, Javier que se prepare. La Nueva España parece haber perdido toda su influencia, por su empeño en fabricar una realidad paralela, a medida de los que pagan las facturas.

Orígenes del Pacto SOMA-PP

Para entender lo que ocurrió este sábado, una jornada que cambió el curso de la historia de Asturias, hay que remontarse a 1991, hace un cuarto de siglo, cuando Gabino, apoyado por José Ángel Villa, consiguió desalojar del Ayuntamiento de Oviedo al primer alcalde socialista de la democracia, Antonio Masip. Previamente, Gabino, consejero de HUNOSA en representación del PP, tuvo oportunidad de establecer un contacto de largo alcance con el líder sindical minero, en un viaje a los EEUU, con el que entonces era hombre de máxima confianza de Villa, Luis Gómez, gerente de la empresa pública SODECO. A partir de ahí, las relaciones entre el PP y el PSOE, que comenzaron a articularse a través del SOMA, se convirtieron en pacto permanente de reparto territorial: el PSOE se autodestruía en Oviedo, y el PP lo hacía en Asturias.

Tras la victoria de Gabino, Gómez se convirtió en el hombre fuerte del PP de Oviedo, y tejió una madeja de entendimientos que llegó a dar al traste con el único gobierno del PP de Asturias, el de Sergio Marqués, algo de lo que se suele echar la culpa a Francisco Álvarez-Cascos, que en aquel entonces seguía la corriente a Gabino -que le cargó el muerto de la de la “marquesada”- y pretendía evitar que Vicente Álvarez Areces tomase, como tomó, el control de inversiones del Estado, como la Autovía Minera, lo que se convirtió en el primer gran escándalo de los Fondos Mineros.

Areces, entonces verso suelto de Gijón, se coló en la Presidencia del Principado, por el agujero que le abrió Marqués, pero no tardó en incorporarse al pastelazo iniciado como pacto SOMA-PP, a pesar de la bronca inicial por el control de Cajastur, boquete por el que también se coló su enemigo Manuel Menéndez que se convirtió en árbitro del negocio bancario del chupichupe politiquero, y mientras Villa hacía la guerra sorda con Areces, colocándole a su pupilo y hombre de confianza en la Consejería de Industria, Javier Fernández, se preparaba el terreno para que José Luis Marrón Jaquete, buen amigo de José Manuel Vaquero, Luis Gómez y Areces, tejiese la red que se materializó en el pastelazo de Jovellanos XXI.

Jovellanos XXI y el Pacto del Duernu

Jovellanos XXI marcó una nueva edición del eterno pacto SOMA-PP, alrededor de los pelotazos del Calatrava y el Palacio de Justicia, y ahí ya nuestros alucinatorios gobernantes estuvieron a punto de tocar la gloria, de no ser porque la burbuja inmobiliaria, Foro Asturias primero, y ahora Podemos, vinieron a romper la plácida y cordial reunión en la que todos ellos iban y venían del Principado al Ayuntamiento de Oviedo, del Ayuntamiento de Oviedo a la sede de Cajastur, de Cajastur a La Nueva España y de La Nueva España a la sede de Jovellanos XXI, jugando al corro de la patata, con parada en El Musel, el nuevo HUCA, SOGEPSA, SEDES y unos contratillos para Igrafo y Almacenes Pumarín.

Moriyón, que está limpia de polvo y paja, y no han logrado fabricarle esa imagen de señora “de derechas” en la que se empeñan los estrategas del javierismo en el PSOE y en La Nueva España -hay que reconocer que las últimas decisiones de Cascos no ayudaron mucho-, no tiene nada que ver con Caunedo, que al igual que le sucede a José María Pérez con el modificado de El Musel, está hasta las cachas en la mermelada de Gabino. Emilio León y sus amigos de Xixón Sí Puede y Somos Oviedo han hecho un ejercicio de generosidad y de cordura que desarma esa imagen radical y desequilibrada que le vienen haciendo a su proyecto político desde los medios. Además, Wenceslao López nada tiene que ver con lo que representa el corrompido PSOE de Javier Fernández.

Y ahí llega la ruptura

El resultado, no por sorprendente, deja de ser razonable, sensato y esperanzador. La continuidad de Moriyón en Gijón y la entrada de López en Oviedo, rompiendo el viejo pacto SOMA-PP que ahora se venía llamando Pacto del duernu, resquebraja definitivamente el sistema que Foro Asturias empezó a demoler en 2011, y abre interesantísimas incógnitas sobre el futuro inmediato de Fernández al frente de la Presidencia del Principado y del PSOE. Si Fernández esta tocado, Cherines se ha quedado sin ayuntamientos, así que a ver a qué juegan, a partir de ahora, estos dos pecios a la deriva del podrido régimen asturiano, y sus cantores de La Nueva España, dedicados a ocultar un río subterráneo de corrupción, mientras sacan de la chistera que Dani Ripa, dirigente de Podemos, tuvo una beca. ¡Jopela tío!