Javier Fernández ya hizo alcalde a Gabino

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Gabino de Lorenzo obtuvo la alcaldía de Oviedo en 1991 para el Partido Popular, y repitió, con mayoría absoluta, en las elecciones de 1995, 1999, 2003 y 2007. Sin embargo, el 22 de mayo de 2011 perdió esa  mayoría ante la tumultuosa llegada de Foro Asturias, y el PP bajó de diecisiete a once concejales, por siete del partido recién creado por Francisco Álvarez-Cascos, que se convirtió en la segunda fuerza política, por delante del PSOE. Toda una proeza que da cuenta del enorme cabreo que embargaba a la ciudadanía, ante la corrupción y estancamiento político de Asturias.

El de Benia de Onís, tocado de muerte en su orgullo, comenzaba a desangrarse y amenazaba ruina política, ante la creciente conciencia entre sus conciudadanos de las barbaridades en las que se había incurrido con la Operación de los Palacios, la compra de Villa Magdalena o la desastrosa operación especulativa de traslado del HUCA, del barrio del Cristo a la Cadellada, para adjudicar así desde Asturias una obra que perdía la financiación del Estado, pero que aseguraba grandes alegrías para los adjudicadores, que además ponían en el mercado un  montón de terreno, aunque para ello tuviesen que matar la vida de un populoso barrio ovetense y endeudar la administración asturiana hasta el día del Juicio Final.

¿Cómo se las arregló Gabino para seguir de alcalde a pesar de su catastrófico resultado?, ¿cómo ganó tiempo para preparar la fuga que acabó consumándose hacia la Delegación del Gobierno y escapar así de la inminente ruina de Jovellanos XXI y la no menos inmediata explosión de Villa Magdalena?

El Pactu del Duernu tiene un amplio recorrido

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Fernández y Areces, dos leyendas del Duernu

Vicente Álvarez Areces acudió al socorro de Gabino (que ya se entendía perfectamente con José Ángel Fernández Villa, en lo que entonces se llamó Pacto SOMA-PP), cuando puso encima de la mesa la quiebra de SEDES con la compra ilegal de las oficinas del Calatrava. Pero aquel escándalo no había sido la primera trapisonda al alimón. Gabino y Areces tenían un camino de la colaboración abierto desde que se pusieron de acuerdo para trasladar el HUCA a La Cadellada y dar así un sonoro pelotazo en la zona conocida como Prado de La Vega con un montón de terreno que la entidad pública SOGEPSA compró a la familia del general Francisco Franco Bahamonde a través de una sociedad durmiente que pasó el precio del suelo de 24 € metro a 120 €.

Así pues, y vistos los antecedentes, nadie debería extrañarse ante el nuevo entendimiento que se produjo, cuando desaparecido Areces por el inevitable estallido de Caso Musel (sin duda la bomba de mayor carga destructiva de la profusa nómina de casos de corrupción que han convertido la administración asturiana en una fétida cloaca), tuvo lugar un célebre almuerzo celebrado en el Hotel de la Zoreda, en el que Antonio Trevín, interlocutor habitual de Gabino en el PSOE, hizo de embajador para iniciar la nueva era de entendimiento entre éste y el entonces candidato a la presidencia, Javier Fernández.

El Pactu del Duernu, pimero conocido como Pacto de la Zoreda, salió de aquella famosa reunión celebrada en el hotel que los hermanos Iglesias habían levantado en La Manjoya, como símbolo de la burbuja y de la nueva clase social emergente al calor del régimen astur basado en el reparto de Oviedo y Asturias entre el PP y el PSOE, era donde Contratas Iglesias invitaba anualmente a cientos de políticos y funcionarios a sus célebres pitanzas multitudinarias.

Así se puso en circulación, ante la evidencia creciente de los entendimientos del PSOE y el PP, en los asuntos más siniestros de la historia reciente de Asturias, esa idea del Pacto del Duernu, que caló profundamente entre la ciudadanía asturiana, gracias a las denuncias y a la movilización de Foro, cuando Cascos era aún una esperanza para las buenas gentes de Asturias, que le votaron en masa creyendo que era el único capaz de romper el comedero asturiano, en vez de lanzarse sobre él, como finalmente hizo, al convertirse en otra bestezuela más a gozar de la esllava de dinero público.

De cómo Fernández impuso a Gabino de Lorenzo como alcalde

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Paloma Sainz , llorosa, el 30 de mayo del 2011, día que abandonó su trayectoria politica, para dejar la Alcaldía de Oviedo en manos de Gabino de Lorenzo, del PP, presionada por Javier Fernández

Fernández, hoy presidente de la Gestora del PSOE, había situado a dos personas de su total confianza al frente de la lista municipal socialista en Oviedo, Paloma Sáinz y Alfredo Carreño. Arturo González de Mesa, cabeza de lista de Foro, entonces primer partido de la oposición, no tenía posibilidad alguna de obtener los votos del PSOE, por eso a Cascos se le ocurrió proponer a Roberto Sánchez Ramos, de IU, que presentara su candidatura, y ante la negativa de éste, Sáinz vio su oportunidad, hasta que Fernández acabó con sus ilusiones y le prohibió romper el Pactu del Duernu. Paloma dimitió, y al frente del PSOE de Oviedo quedó Carreño, cuyos servicios a la causa lorenciana, siguiendo instrucciones de Fernández, son bien conocidos.

No deja de ser una paradoja histórica que el hombre que entregó la Alcaldía de Oviedo a Gabino de Lorenzo, dándole respiración asistida cuando ya era un cadáver, dentro del permanente entendimiento entre PSOE y PP para repartirse el poder en Asturias, se haya situado ahora al frente de una operación urdida desde los poderes fácticos para entregar la Presidencia del Gobierno de España a Mariano Rajoy, aunque para ello hayan tenido que pasar los tanques por encima de Pedro Sánchez, un secretario general del PSOE elegido en Primarias y políticamente asesinado en golpe de estado.

Fernández, elegido a dedo contra un secretario general que representaba a las bases, tiene la desvergüenza de reivindicar su inexistente representación, para poder ungir nuevamente a Rajoy con la más relevante magistratura democrática. A nadie podrá extrañar que le hayan elegido para hacer este sucio trabajo, la consagración de un Duernu de estado, después de tantos años de experiencia regional en este tipo de cambalaches, convertido en el digno sucesor de Areces, al que ahora rehabilita públicamente al otorgarle la portavocía del PSOE en el Senado, buscando así masa crítica de apoyo interno, en el mismo momento en el que el Caso Musel, cuya responsabilidad política conduce inevitablemente a Areces, estalla con toda su fuerza en la Audiencia Nacional.

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Gabino de Lorenzo se prepara para dejar de ser jefe de la Policía

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Por Juan Vega

Gabino de Lorenzo nunca se cortó ni un pelo, y acaba de realizar unas escandalosas declaraciones de autodefensa, al hacerse pública la faena de aliño de la Fiscalía en el Juzgado número dos de Oviedo, recomendando el archivo de las diligencias del Caso Palacios.

Gabino está a punto de abandonar la jefatura de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Asturias, y se nota en su llamativo nerviosismo. Desde sus últimos días de influencia en la Justicia del Gobierno, con su principal quebradero de cabeza a punto de ser neutralizado, se atreve a realizar una acalorada e imprudente defensa de su escandaloso negocio con la empresa Jovellanos XXI, en el que contó con la ayuda de dos influyentes familias de la plutocracia.

Utiliza Gabino las páginas de LNE para desviar la atención sobre el asalto a la caja pública que perpetró en comandita con esas dos conocidos clanes de empresarios, poniendo el acento sobre la falta de aprovechamiento, por parte del gobierno tripartito de Oviedo, de un edificio difícil, como es el Calatrava, aquejado de un pésimo diseño funcional.

Hay que reconocer que el actual gobierno municipal todavía no ha invertido la tendencia equivocada a organizar reuniones en el Auditorio, edificio de vocación musical, que fue utilizado durante años como palacio de congresos, cuando Oviedo carecía de un equipamiento de esa naturaleza.

Lo normal sería llevar tiempo ya organizando todas las reuniones públicas en Buenavista, pues aunque se trate de un edificio bueno, malo, o peor para esa finalidad, es el que hay, y los ovetenses vamos a tener que abonar su coste. ¡Nos lo comemos con patatas, queramos o no! ¡Este jeta nos lo colocó!

Eso sí, Gabino, responsable de la construcción y el despilfarro que supuso esa porquería de edificio, se atreve a decir que si, al final, el complejo de Buenavista no se convierte en el motor de actividad y atracción turística para el que fue concebido: “eso no será culpa de quienes políticamente decidieron la construcción de este Palacio de Congresos que, hasta ahora, no ha costado un euro al Ayuntamiento”. ¡Qué morrazo que tiene el tío!

El traslado del Carlos Tartiere de Buenavista a su actual emplazamiento, y la construcción del nuevo estadio desorientado y fracasado, la pérdida del solar del Vasco, el regalo de las edificabilidades del Vasco y Buenavista, la propiedad de dos grandes aparcamientos subterráneos, las licencia de gran superficie otorgadas a ambos complejos, según Gabino, no cuestan dinero. Es tan mentiroso que resulta imposible superarle.

Las buenas gentes de Asturias esperan anhelantes que un galopín, que es capaz de afirmar que tales despilfarros, por no decir malversaciones, no son dinero, debe ser urgentemente apartado de cualquier cargo público, y más de la dirección de la Policía, la Guardia Civil y de cualquier influencia sobre los funcionarios del Ministerio de Justicia. Y no creo necesario explicar por qué es tan urgente apartarlo de ahí.

Él, mientras tanto, se prepara para intentar asaltar el PP, pues tiene que seguir protegiendo su retirada después de tan monumental atraco, ya que nada peor podría ocurrirle que verse sin las defensas de las que ahora goza ante la inevitable reacción del pueblo de Oviedo, que tarde o temprano conseguirá que sus políticos dejen de mirar hacia otro lado y la Ciudad se persone ante la Justicia para exigir que Gabino de Lorenzo responda personalmente con su patrimonio de sus despropósitos.

 

 

Los marrones de Marrón

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Por Porompompón Porompompero

Cuando José Luis Marrón, contratado como gerente de Jovellanos XXI -en su condición de hombre de confianza de las familias Cosmen y Lago– se puso al frente del proyecto de los Palacios de Calatrava, Ángeles Solís, a la sazón periodista de La Nueva España, y hoy responsable de Turismo y Congresos del Ayuntamiento de Oviedo, se hacía eco de las pretensiones que los promotores de aquel negocio, y el alcalde de la Capital, el hoy delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, tenían para un edificio al que expresivamente bautizaron como Palacio de Congresos Princesa Letizia:

Tras la conmemoración de su XXV Aniversario, entre 2005 y 2006, los premios «Príncipe de Asturias» cambiarán de escenario y de nombre, aunque solo sea por el escenario: el Palacio de Congresos Princesa Letizia estará finalizado para mediados de 2007 y permitirá un mayor número de asistentes, además de un marco de muy diferente estilo al del Campoamor, con la arquitectura de Santiago Calatrava.

Nadie se explica a día de hoy cómo es posible que la empresa dirigida por Marrón presentase el concurso de acreedores nada más inagurar el Palacio de Congresos al que nadie llama ya “Princesa Letizia”, tras el fiasco enorme del proyecto que amenaza con arruinar la economía ovetense. ¿Cómo se explica que se encomendase a Calatrava la construcción de un edificio en el que no se pueden hacer congresos puesto que la sala no se oscurece, el gran espacio de más de 2.000 asientos no es compartimentable, la acústica es terrible, no hay telares para colgar escenografía ni foso para orquesta?

El fiasco calatraveño es una obra inútil de toda inutilidad. Eso sí, iba a servir para organizar entregas de los Premios Princesa de Asturias en un local con más asientos que el Campoamor, un aparcamiento de los Cosmen que da acceso directo al edificio y un hotel, también de los Cosmen, y también con entrada directa. Son muchos ya los que se han olvidado -y otros nunca se enteraron- de la verdadera función que iba a dar vida al complejo, inútil para cualquier otra función, lo que explica su estado actual, tal y como nos explicaba la hoy funcionaria municipal Ángeles Solís en aquel artículo del año 2004.

Pero claro, la Casa Real no estuvo dispuesta a soportar un escándalo como el que se vendría encima, al convertirse el Calatrava en un pretexto para el paso a manos privadas, por la cara, del solar de la antigua estación del Vasco, la propiedad de los aparcamientos subterráneos de ambos complejos, las licencias de gran superficie, así como la edificabilidad que el Ayuntamiento regaló a los empresarios del consorcio dirigido por Marrón.

Decía, sobre esto, la periodista Solís, en su artículo del 2004, sobre el futuro de lo que denominaba Palacio de Congresos Princesa Letizia:

Aunque el cambio de sede no es aún oficial, casi se da por sentado y se justifica, en primer lugar, por la falta de espacio del teatro. En la propia memoria del proyecto del palacio de Buenavista ya se apuntaba que el edificio que se construye con el proyecto de quien fuera premio «Príncipe de Asturias» de las Artes podría acoger la entrega de premios, y según la fecha de finalización, éstos serían los de 2007.

Los pormenores del escándalo que impidió que finalmente el asunto se plantease a la Casa Real y que el auditorio nunca llevase finalmente el nombre de la actual Reina de España los contaba de manera detallada, el hoy alcalde de Oviedo, Wenceslao López, en un artículo titulado La Película de la Operación de los Palacios que publicó en La Nueva España el pasado año 2014, en el que puso de manifiesto que la sociedad que ahora reclama al Ayuntamiento 96 millones por la construcción del edificio, había recibido de éste 155 millones a fondo perdido, con el pequeño matiz que supone que ni Marrón, ni los Cosmen, ni los Lago, que -cada uno a su manera- se lo llevaron crudo, están ya en los restos del naufragio de lo que iba a ser la brillante sede del acto más glamuroso que se celebra en Oviedo a lo largo del año. Su tocata y fuga, de excepcional factura, ha sido prodigiosa, y ahora aquel merengue está en manos de la administración judicial de la quiebra.

Tiene su gracia que el encargado de montar todo ese tinglado, el hombre que junto con el ex director general de la fenecida Cajastur, José Troteaga, como camaradas en el Partido Comunista, pilotó la oposición a Dolores Ibarruri y a Santiago Carrillo, para lanzar a su amigo Vicente Álvarez Areces en Asturias como hombre fuerte del PCE, que como presidente del Principado facilitó enormemente ese negocio que comandaba su amigo Marrón, arruinando la empresa SEDES y metiéndole al Principado un mico de 60 millones de euros, montando en el engendro de Calatrava unas oficinas que le compró a su antiguo conmilitón, con un precio escandalosamente inflado.

Nadie podrá pasar por alto que el ex comunista Marrón, reciclado en gerente de la mayor burbuja que estalló en Asturias en los años de la locura de la expansión del crédito, publique ahora, después de ser protagonista principal de este fiasco, en La Nueva España de este domingo, con enorme alarde tipográfico y a doble página, un artículo moralizante, titulado La Política vuelve al centro de la escena, con el pretexto de presentar en sociedad el típico best seller económico yanqui de malos y buenos: Por qué fracasan los países, los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza, publicado hace hace más de tres años.

En su artículo sobre ese tratadillo ya bastante pasado de moda que más parece un opúsculo económico de autoyuda que una obra seria que merezca tanta atención, Marrón cita el Crecimiento y declive de las naciones (1982) de Mancur Olson, que dedicó páginas inolvidables a la idea del progreso entre los tiempos del “bandido nómada” y el “bandido sedentario”, y de ella extrae un párrafo singular: “los lobbies parroquiales que se forman para defender con fiereza beneficios para sus miembros normalmente con la ayuda del gobierno, los subsidios, protecciones comerciales y otras distorsiones económicas se acumulan y los recursos fluyen cada vez más a una clase especializada de abogados, burócratas y cabilderos que saben cómo funciona el sistema. Las luchas redistributivas y apropiatorias desplazan a las productivas. El resultado, si no se toma la medicina, es un patrón de declive económico”. Se pregunta Marrón:

¿Les suena?

“Sí, Marrón, sí, nos suena un montón”, tenemos que contestarle nosotros, los ciudadanos de a pie resignados a contemplar cómo Marrón con sus marrones nos saca las carteras con sigilo del interior de nuestras americanas, ejerciendo como burócrata especializado que sabe cómo funciona el sistema astur, consiguiendo para sus patrones los Cosmen y los Lago un buen número de subsidios, protecciones comerciales y otras distorsiones económicas que se acumularon en sus bolsillos, con el resultado no ya del declive, sino de la quiebra de nuestro ayuntamiento, la ruina de SEDES, el expolio de las cuentas públicas y el paso a manos privadas de solares, licencias, subsuelo y hasta calles enteras, del patrimonio del procomún a cambio de nada, y sin que nadie haya ido a la cárcel todavía.

Y además se ríe de nosotros. Y nosotros se lo tendremos que agraceder:

¡Gracias Marrón por tus marrones!

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Oviedo y Gijón, punto final a un cuarto de siglo del pacto SOMA-PP

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Por Juan Vega

El acuerdo presupuestario previo a las elecciones, acordado entre Javier y Mercedes, los Fernández, que dejó la TPA sin consejo de administración y sin control democrático alguno, ni de sus informativos, programación o contratos, que incluía lo que llamaron de forma pintoresca “segunda reforma del sector público”, ha fracasado estrepitosamente, al perder el PP la Alcaldía de Oviedo. ¿Cómo le pide ahora Cherines a Javier que pague lo que le debe? Javier le prometió a Cherines, que Agustín Iglesias Caunedo, el delfín del delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, seguiría gobernando, y no ha sido así. Ahora a ver las consecuencias.

¿Cómo fue posible? ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo se come que en Gijón gobierne sin mayoría absoluta Carmen Moriyón y Caunedo no lo haya logrado, si de acuerdo con la propaganda oficial del régimen, ambos son “la derecha”? Moriyón, ni forma parte de “la derecha”, ni nada tiene que ver con Caunedo, ni Caunedo con Moriyón, pero el pacto Asturias por Oviedo sacrificaba Gijón, ante la coherencia de Podemos, con tal de que Caunedo permaneciese de alcalde, y Cherines siguiese apoyando a Javier. ¡Ay amigos! Las cosas salieron mal, en política hay gente decente, no consiguieron dar el anhelado vuelco en Gijón, y en cambio sí lo hubo en Oviedo, y como la gente se anime a seguir dando patadas al caldero, Javier que se prepare. La Nueva España parece haber perdido toda su influencia, por su empeño en fabricar una realidad paralela, a medida de los que pagan las facturas.

Orígenes del Pacto SOMA-PP

Para entender lo que ocurrió este sábado, una jornada que cambió el curso de la historia de Asturias, hay que remontarse a 1991, hace un cuarto de siglo, cuando Gabino, apoyado por José Ángel Villa, consiguió desalojar del Ayuntamiento de Oviedo al primer alcalde socialista de la democracia, Antonio Masip. Previamente, Gabino, consejero de HUNOSA en representación del PP, tuvo oportunidad de establecer un contacto de largo alcance con el líder sindical minero, en un viaje a los EEUU, con el que entonces era hombre de máxima confianza de Villa, Luis Gómez, gerente de la empresa pública SODECO. A partir de ahí, las relaciones entre el PP y el PSOE, que comenzaron a articularse a través del SOMA, se convirtieron en pacto permanente de reparto territorial: el PSOE se autodestruía en Oviedo, y el PP lo hacía en Asturias.

Tras la victoria de Gabino, Gómez se convirtió en el hombre fuerte del PP de Oviedo, y tejió una madeja de entendimientos que llegó a dar al traste con el único gobierno del PP de Asturias, el de Sergio Marqués, algo de lo que se suele echar la culpa a Francisco Álvarez-Cascos, que en aquel entonces seguía la corriente a Gabino -que le cargó el muerto de la de la “marquesada”- y pretendía evitar que Vicente Álvarez Areces tomase, como tomó, el control de inversiones del Estado, como la Autovía Minera, lo que se convirtió en el primer gran escándalo de los Fondos Mineros.

Areces, entonces verso suelto de Gijón, se coló en la Presidencia del Principado, por el agujero que le abrió Marqués, pero no tardó en incorporarse al pastelazo iniciado como pacto SOMA-PP, a pesar de la bronca inicial por el control de Cajastur, boquete por el que también se coló su enemigo Manuel Menéndez que se convirtió en árbitro del negocio bancario del chupichupe politiquero, y mientras Villa hacía la guerra sorda con Areces, colocándole a su pupilo y hombre de confianza en la Consejería de Industria, Javier Fernández, se preparaba el terreno para que José Luis Marrón Jaquete, buen amigo de José Manuel Vaquero, Luis Gómez y Areces, tejiese la red que se materializó en el pastelazo de Jovellanos XXI.

Jovellanos XXI y el Pacto del Duernu

Jovellanos XXI marcó una nueva edición del eterno pacto SOMA-PP, alrededor de los pelotazos del Calatrava y el Palacio de Justicia, y ahí ya nuestros alucinatorios gobernantes estuvieron a punto de tocar la gloria, de no ser porque la burbuja inmobiliaria, Foro Asturias primero, y ahora Podemos, vinieron a romper la plácida y cordial reunión en la que todos ellos iban y venían del Principado al Ayuntamiento de Oviedo, del Ayuntamiento de Oviedo a la sede de Cajastur, de Cajastur a La Nueva España y de La Nueva España a la sede de Jovellanos XXI, jugando al corro de la patata, con parada en El Musel, el nuevo HUCA, SOGEPSA, SEDES y unos contratillos para Igrafo y Almacenes Pumarín.

Moriyón, que está limpia de polvo y paja, y no han logrado fabricarle esa imagen de señora “de derechas” en la que se empeñan los estrategas del javierismo en el PSOE y en La Nueva España -hay que reconocer que las últimas decisiones de Cascos no ayudaron mucho-, no tiene nada que ver con Caunedo, que al igual que le sucede a José María Pérez con el modificado de El Musel, está hasta las cachas en la mermelada de Gabino. Emilio León y sus amigos de Xixón Sí Puede y Somos Oviedo han hecho un ejercicio de generosidad y de cordura que desarma esa imagen radical y desequilibrada que le vienen haciendo a su proyecto político desde los medios. Además, Wenceslao López nada tiene que ver con lo que representa el corrompido PSOE de Javier Fernández.

Y ahí llega la ruptura

El resultado, no por sorprendente, deja de ser razonable, sensato y esperanzador. La continuidad de Moriyón en Gijón y la entrada de López en Oviedo, rompiendo el viejo pacto SOMA-PP que ahora se venía llamando Pacto del duernu, resquebraja definitivamente el sistema que Foro Asturias empezó a demoler en 2011, y abre interesantísimas incógnitas sobre el futuro inmediato de Fernández al frente de la Presidencia del Principado y del PSOE. Si Fernández esta tocado, Cherines se ha quedado sin ayuntamientos, así que a ver a qué juegan, a partir de ahora, estos dos pecios a la deriva del podrido régimen asturiano, y sus cantores de La Nueva España, dedicados a ocultar un río subterráneo de corrupción, mientras sacan de la chistera que Dani Ripa, dirigente de Podemos, tuvo una beca. ¡Jopela tío!

La Nueva España publica el informe policial del Calatrava, con un año de retraso, para decirle a Wenceslao que se calle

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Alberto Lago, Paloma Sainz, entonces portavoz de los socialistas en el Ayuntamiento de Oviedo, Jacobo Cosmen y Alfredo Carreño, entonces secretario general del PSOE de Oviedo, el 21 de febrero del 2009, pañando euros en la parcela del Vasco.
  • Publicamos el informe de la Policía sobre la compra de las oficinas del Calatrava

Por Xoaca Bobela

Nos deleita este sábado La Nueva España, con algunos datos de un informe policial solicitado por el Juzgado Nº 2 de Oviedo en abril del 2014, y remitido tres meses después, en julio, como consecuencia de la denuncia presentada el 25 de marzo del año pasado por los trabajadores de la empresa pública Sedes por la compra de las oficinas del Calatrava por el Gobierno del Principado de Asturias.

Hablamos, en consecuencia, de la tardía publicación de un documento sobre el que parecía haber mucho interés en arrojar tierra, por parte de los grupos políticos, ya que nadie se molestó en pedir una comisión de investigación en la Junta General del Principado. Sus Señorías no vieron materia. ¡cof! ¡cof!

Para colegir la mala intención que alberga publicación tan tardía, no hay más que fijarse en que en la información del diario de Calvo Sotelo esconden deliberadamente la fecha del papelorio, para que no se note que lo sacan ahora porque conviene. ¿O van a decir que no lo tuvieron hasta ahora?

En el informe de la Policía se dicen cosas terribles, se confirma que se pagaron cantidades injustificables con dinero público, que se falsearon tasaciones, que se fraccionaron contratos, que se violentó la legislación de patrimonio, que se amenazó a los consejeros que se opusieron, que se utilizó la constructora para fines antiestatutarios y que se quebró ésta deliberadamente, endeudándola como pantalla, etcétera, etcétera, etcétera.

La extravagante y tardía publicación de un informe tan grave, que tiene ya tanta solera, y que parecía condenado a pudrirse en un cajón, puesto que se mantuvo escondido hasta este momento, tiene una explicación muy sencilla: es un recado que le envían a Wenceslao López, actual portavoz socialista y candidato al Ayuntamiento de Oviedo, para que se calle.

wenceslao“Wenceslao: ¡por qué no te callas!”, le dicen, y Wenceslao no se calla, al menos hasta ahora porque esto no es su marrón. Vamos, que no está pillado. Y es que Wenceslao estaba haciendo mucho ruido, ante las diligencias abiertas este 4 de mayo por la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo, tras considerar ésta que la adjudicación del contrato de los Palacios en el Ayuntamiento de Oviedo presenta características que hacen presumir la posible existencia de un delito de trafico de influencias.

Siguiendo la tradición mafiosa tan habitual en la gestión de los asuntos públicos asturianos, y ante la evidencia de las presunciones judiciales sobre el Ayuntamiento, nada mejor para tapar la boca del díscolo Wenceslao, que se impuso en primarias contra el aparato del partido, que hacerle ver que si sigue apretando, va a conseguir que además de sentarse en el banquillo de los acusados unos cuantos del PP, se sienten también otros tantos del PSOE.

¿Se callará Wenceslao? ¿Tirará de la manta y se refrescará la información sobre la propuesta socialista de construir un Palacio de Justicia en la calle Jovellanos con todo lo que aquello trajo aparejado? ¿Actuarán de una vez el resto de los partidos políticos asturianos impulsando una comisión de investigación en la Junta General del Principado sobre la compra de las oficinas de Sedes? ¿Anunciarán su personamiento en los tribunales, puesto que hasta la fecha sólo Somos Oviedo anunció tan elemental medida democrática?

La decisión de la juez del Número 3, abriendo diligencias por la adjudicación del contrato, obliga a poner bajo los focos la compra de las oficinas de las que nadie quiere hablar, porque si hay delito en el contrato de construcción de los Palacios, en la compra de las oficinas ni te cuento. Por si acaso, aquí tienen ustedes el informe de la Policía, para que vean lo que tan celosamente escondían de las vistas del personal. Lo que nos escondían.

La verdad de los Palacios no llegaría tarde si hubiese verdadera intención de llegar al fondo

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Por Xoaca Bobela

  • Cierto es que no hay mejor ocasión para demostrar esa intención que una campaña electoral

Mientras el diario El Comercio publica un extenso artículo de Gonzalo Díaz-Rubín sobre la compleja operación de los Palacios de Oviedo, titulado “Un desastre con todos los informes“, en el que se recuerda el llamativo papel jugado por algunos funcionarios municipales en la ejecución de este asalto al interés general, La Nueva España publica un lacrimógeno suelto de opinión, firmado por Andrés Montes, expresivamente titulado “La verdad siempre llega tarde“.

Dice Montes, parafraseando a Claudio Magris que “la noticia de que la fiscalía advierte un posible delito de tráfico de influencias en la adjudicación de esa operación a un entramado empresarial, constituido para la ocasión, provoca la melancólica sensación de que la verdad aflora cuando ya no sirve para nada”. Pues no, Andrés, la verdad no llega tarde, porque tú y yo, y todos los demás, la conocíamos perfectamente, y muchos callaron y consintieron, y si lo que queremos es que actúe la justicia, tampoco es tarde, porque nada ha prescrito.

Llama la atención que desde La Nueva España, periódico desde desde donde se alentó el día a día de esta operación, en una campaña de imagen orquestada por el gerente de Jovellanos XXI, José Luis Marrón con su amigo José Manuel Vaquero, en la que el PP y el PSOE fueron de la mano de los empresarios que consiguieron del Ayuntamiento de Oviedo y del Principado de Asturias lo que quisieron, no haya la menor sombra de autocrítica sobre el papel jugado por la comunicación, dando cobertura a este enorme escándalo.

Es más, en este asunto, comunicación, política, empresa, función pública y poder judicial, deberían ser objeto de una tesis doctoral, que nos diría mucho sobre las relaciones entre el fomento de la corrupción y el deterioro de las libertades, medios de comunicación incluidos, en un asombroso caso práctico. Avala el interés de ese estudio, un hecho indiscutible: es muy difícil que en toda Europa pueda encontrarse una operación comparable, pues su desmesura, sólo va pareja a la inexplicable impunidad con la que se ejecutó y el provocativo desparpajo de sus protagonistas.

Así pues, bueno es consolar a nuestro Andrés con un sencillo recordatorio. Las responsabilidades de Gabino de Lorenzo y su caunediano mariachi en el ámbito local, y las de Vicente Álvarez Areces en el regional, al frente de los colaboradores necesarios de ambos en el Ayuntamiento de Oviedo y en el Principado de Asturias, y sus empresas implicadas, como SEDES, no han prescrito, porque esas responsabilidades están por delimitar mientras no se determinen sus cuantías, cuando culminen los procedimientos pendientes. Así pues, como digo, la verdad no llega tarde desde ningún punto de vista. No llega. Estaba ahí y pocos la buscaban.

La pregunta que hay que hacerse, y en esa dirección apunta Andrés su meritoria columna de opinión, es si los partidos políticos asturianos, PSOE, Foro, PP, IU, Podemos, Ciudadanos, van a poner en marcha la necesaria comisión de investigación sobre la compra de las oficinas del Calatrava por SEDES, y sin van a personarse en los tribunales de Justicia (las meras denuncias a la Fiscalía son humo), desde Oviedo y desde Asturias, para asegurar la persecución del interés general.

En estos momentos estamos en plena campaña electoral y bueno sería que nuestros medios de comunicación pregunten a todos y cada uno de los candidatos al Ayuntamiento y a la Junta General del Principado, cuáles son sus compromisos en este asunto. Los medios todavía pueden hacer su trabajo. Están a tiempo de entrevistar a los candidatos en los dos ámbitos y que estos dejen sus compromisos al respecto por escrito.

Si no se hace nada de eso, la verdad no habrá llegado tarde, y una vez más, la alianza entre los intereses bastardos de algunos, la colaboración necesaria de otros, y la naturaleza medrosa de nuestra sociedad atemorizada, en la que sigue percibiéndose un creciente retroceso de las libertades, habrá hecho una vez más su trabajo. Si Asturias vive instalada en el desastre, es porque consentimos descaradamente que la mafia, no la “casta” (ojo al dato podemitas), nos desangre, y por lo tanto, vale más callar que abrir la boca para decir chorradas.

Las sustanciales modificaciones del contrato con Jovellanos XXI, fueron aprobadas por Caunedo, antes de que se pusiese la primera piedra del Calatrava

LNE OVIEDO
Gabino de Lorenzo dejó a Caunedo, corresponsable de las decisiones del Calatrava, al frente de la Alcaldía, borrando pistas
  • Lo que se discute aquí es si la cleptocracia astur que protagonizó las más perversas operaciones de los tiempos de la burbuja se va de rositas o no

Por Xoaca Bobela

El 9 de enero del año 2002, el Ayuntamiento de Oviedo reunido en sesión plenaria adjudicó el contrato para la redacción del proyecto, la ejecución de obras y la explotación de servicios mediante concesión de dos edificaciones en Buenavista y Jovellanos, a la única propuesta presentada por la entidad Jovellanos XXI, después de un intento fallido, en agosto del año 2001, cuando se convocó un concurso que quedó desierto. Si ahí radicase la sustancia del gran atraco al interés general perpetrado por la cleptocracia astur en el Caso Palacios, hablaríamos de una anécdota. Pero no es el caso. El contrato inicial resulta hoy irreconocible, y Caunedo, profesional de la política muy representativo de la ejecutoria del PPSOE en los años de la burbuja, que formó parte del equipo que tomó las decisiones fundamentales en este asunto, no puede irse de rositas, sin que esa fuga cause una enorme desmoralización en la sociedad civil asturiana.

Es de suponer que a la Fiscalía, cuando decide ahora presentar denuncia en el juzgado por este monumental escándalo, le habrá llamado la atención que Jovellanos XXI, cuyos responsables hicieron mutis por el foro dejando el muerto en manos de la administración concursal, se constituyese el 2 de enero del año 2000, y fuese la única entidad participante en el procedimiento finalmente cerrado en enero del año 2002. Pero estoy segura de que no es ésa la cuestión sustancial que probablemente haya llamado la atención del Ministerio Público, sino las enormes ventajas concedidas a esta empresa después de celebrarse el contrato, y antes de que se pusiese la primera piedra del complejo, lo que sin duda es motivo de estupefacción y sorpresa para cualquier persona decente.

El hecho es que la Fiscalía de Asturias ve indicios de tráfico de influencias en el contrato de los Palacios de Oviedo, y remitió al juzgado una denuncia para que se investigue el enorme expediente municipal de contratación de una obra pública inútil que le costó al Ayuntamiento de Oviedo el traslado del Carlos Tartiere y la construcción del nuevo estadio, el solar de Buenavista que pasó casi en su totalidad a manos privadas, el solar del vasco cuya propiedad se transfirió a los adjudicatarios en su totalidad a cambio de nada, así como la edificabilidad de las oficinas vendidas al Principado (su desmesurado precio y su adjudicación ilegal hace tiempo que debieron ser investigadas por la destrucción deliberada de la empresa pública SEDES), un hotel, dos grandes superficies y dos grandes aparcamientos subterráneos.

De todo ello, al Ayuntamiento le queda un edificio disfuncional y mal concebido y una enorme deuda aún por determinar como consecuencia de un rosario de pleitos en marcha, una vez que los beneficiarios del contrato celebrado en el año 2002, posteriormente objeto de numerosas modificaciones sustanciales, consiguieron salirse de la controvertida operación, al declararse fortuito el concurso de acreedores por la explotación del edificio inútil, con la que se supone había de financiarse el conjunto de la operación. ¡Menuda tomadura de pelo al personal! ¡Menuda obra de arte en la historia mundial de la infamia administrativa!

gabiarecesEl actual alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, sucesor de Gabino de Lorenzo (principal responsable de la operación junto con el entonces presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y actual delegado del Gobierno en Asturias) se ha apresurado a decir que “los hechos sucedieron cuando no formaba parte de la Corporación”. Si Caunedo se refiere al contrato del año 2002, es cierto, puesto que volvió al Ayuntamiento tras las elecciones de mayo de 2003. El problema es que ese contrato, cuya adjudicación va a investigar ahora la Justicia, no es la sustancia de la operación, sólo la puerta de entrada, dado que el resultado sería incomprensible sin las decisiones que alteraron sustancialmente sus cláusulas cuando Caunedo sí era miembro del Pleno y de la Comisión de Gobierno que las adoptaron.

calatrava

El 11 de agosto del año 2005, con Caunedo en la Corporación, el Ayuntamiento Pleno decidió alterar el contrato inicial y “regalar” a Jovellanos XXI la propiedad de los aparcamientos subterráneos de Jovellanos y Llamaquique, que pasaron de ser una concesión en el contrato del 2002 a ser propiedad. En aquel mismo pleno se autorizó también a instalar grandes superficies comerciales en ambos conjuntos, así como la supresión de la obligación de construir un centro social municipal en Buenavista, entre otras sinecuras nada baladís.

Por acuerdos de la Junta de Gobierno de 16 de agosto y del 26 de septiembre de 2006, se acordó enajenar el local municipal que se estaba construyendo en Jovellanos y la extinción de las obligaciones relacionadas con la construcción del edificio público en aquella parcela con lo que su propiedad pasó integramente a la empresa promotora, de acuerdo con un llamativo arte de trilería jurídica camuflado como subasta, sin que el Ayuntamiento obtuviese contraprestación alguna.

PALACIO CONGRESOS CALATRAVA INAUGURACION OFICINAS PRINCIPADO MROJAS¿Qué es aquí lo sustancial para demostrar el tráfico de influencias? ¿El contrato fallido de 2001? ¿La constitución unos meses antes de Jovellanos XXI? ¿El contrato formalizado en 2002? ¿Las numerosas modificaciones posteriores que es donde está la chicha? La clave de este asunto se encuentra en las modificaciones de un contrato que se volvió irreconocible, que otorgaron la propiedad mediante segregaciones de terrenos producidas con posterioridad al contrato, la edificabilidad de grandes superficies, la posibilidad de construir equipamientos y viviendas para beneficio privado o la propiedad de los aparcamientos subterráneos.

Ojo al dato: todo ello, se autorizó antes de que Jovellanos XXI pusiese la primera piedra, echase la primera paletada de hormigón y metiese la primera máquina. Así pues, si se confirma que hay tráfico de influencias en el contrato inicial, en relación, lógicamente, con todas las ventajas otorgadas al único concursante y adjudicatario tras la celebración del mismo, y antes de poner la primera piedra, el entonces concejal Agustín Iglesias Caunedo, junto con el resto de los concejales y políticos asturianos implicados, conspicua nómina de la cleptocracia astur de los años de la burbuja, serán por fin responsables de lo ocurrido, puesto que el expolio de bienes públicos no se produjo sólo con el contrato inicial, sino también con sus modificaciones. Y es ahí, donde a lo largo de las investigaciones pueden salir a colación otros muchos delitos que por el momento no ha visto la Fiscalía.