Fundación Princesa de Asturias: con amigos como estos…

anagraciano

Por Porompompón Poropompero

Resultó muy llamativo el espectáculo de confrontación orquestado en el escenario virtual de La Nueva España, entre Graciano García y Ana Taboada, cuando el hoy director emérito de la Fundación Princesa de Asturias, se lanzó al cuello de la vicealcaldesa de Somos Oviedo, a cuenta de las ideas republicanas de ésta, sobre una actividad tan relevante para Oviedo y Asturias, como es la entrega de Premios, un acto que sin duda genera enormes beneficios para el Principado y su Capital.

Hay quien dice que por parte de Graciano, “Chano”, hay cierto interés en romper el clima de paz y tranquilidad que consiguió establecer en la Fundación y su entorno la actual directora, Teresa Sanjurjo, poco dada a la polémica. Cuando él era director de la Fundación no surgían estos problemas, entre otras cosas, porque algunos conspicuos personajes de la “extrema izquierda” eran tratados con “cariño”, mucho “cariño” y no poco “esmero”, por parte de quienes saben bien, por experiencia propia, aquello de los generales y los cañonazos de plata. Así pues, hay quien se queja de que ahora tengamos en el candelabro gentes más resistentes a los argumentos “cariñosos”. Ya saben que el primero que lo huele…

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Caunedo, con Rodríguez-Alverú, en 2014, antes de premiarse a si mismo.

La Sanjurjo acabó con esos “cariños” y Graciano se esmera ahora en otros lópeces, como enervar el ambiente con fines aparentemente incomprensibles en tan gran defensor de las Reales Personas. ¿Ruido de sables tras los sillones en la Fundación? Desde que García abandonó abruptamente el cargo por su confrontación con Gabino de Lorenzo a cuenta de las acusaciones de “pelotazo urbanístico” de éste sobre el negocio inmobiliario de la Isla de la Innovación y el señuelo del Museo de los Premios Príncipe de Asturias en Avilés, nuestro gran emprendedor de la comunicología no parece haberse resignado a pasar a un discreto segundo plano, para no entorpecer la difícil y meritoria labor de Sanjurjo.

Pues por si fuera poco merengue, se produce la aparición en escena de Santiago Rodríguez-Alverú Nieto -si sigue complicando sus apellidos nadie le va a reconocer- Santi “Vivir Oviedo“, al que algunos llaman Santi “Vivir de Oviedo”, socio de Nicanor Fernández, y promotor de negocios de comunicación, en una plataforma de apoyo a los Premios, que más que apoyarlos, parece ideada por el “enemigo”, para seguir desestabilizando: “es imprescindible que los ovetenses demuestren su apoyo a estos premios que han sido y son referentes de esta región en todo el mundo, además del valor añadido que suponen para la ciudad y la región”, declaró Santi “Vivir de Oviedo” a La Nueva España, al anunciar esta desconcertante operación que “los de siempre” pretenden poner en marcha con la cínia presentación, el próximo lunes, en el Hotel Principado, de una “plataforma ciudadana” organizada con tan sospechosas pretensiones, por tan obvios manipuladores mercenarios de la opinión pública.

Santi y sus socios están perfectamente retratados, tras el escándalo que protagonizaron cuando quedaron en evidencia sus manejos, al entregarle a Caunedo el “Ovetense del Año”, en plena precampaña electoral, y fue denunciado en la Fiscalía por Ana Taboada. ¿Alguien da más? Siguen los choques buscados con Taboada, por parte de una tramilla de la vida local, perfectamente retratada, a la que parece mentira que La Nueva España preste cobertura, dada su afición a basar su negocio en la captación de publicidad contratada con malas artes y total opacidad.

Que Santi aparezca ahora como el gran defensor de la Fundación, en medio de la algarada “chanista”, es un paso más de los que siguen creado problemas a la Sanjurjo, porque codician recuperar el control de la Fundación, cosa que sin duda querrán también los que ponían la mano por no manifestarse contra ella, en aquellos tiempos tan felices para algunos, como dignos de ser definitivamente borrados de la memoria de Asturias.

Conviene recordar esta gloriosa frase de Santi “Vivir de Oviedo”, citada por el genial periodista Luis José Ávila, en unos de los actos de la campaña electoral de Agustín Iglesias Caunedo, organizados por el propio Santi, al que evidentemente acudía, como un sólo hombre, el inevitable “Chano”:

El salón, lleno. Uno de los organizadores, Santiago González-Alverú, se me acerca susurrándo “Se nota quien manda en la ciudad“.

¿Se puede permitir la Fundación Príncipe que los machacas de Caunedo y el PP de Oviedo sigan intentando instrumentalizar su imagen para el debate político, mientras lanzan a sus mercenarios habituales por delante, para dar la cara, en esta sucia operación? Ni Oviedo, ni Asturias, ni la Fundación Príncipe se merecen este maltrato, por parte de quienes dicen ser sus mayores defensores.

Lectura obligada:

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Caunedo sueña como Luther King, disfrazado de Zuckerberg, con escenografía de Nicanor y Santiago y dinero de Manolo

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Por Xoaca Bobela

El alcalde de Oviedo Agustín Iglesias Caunedo anda muy preocupado con los resultados de su dedicación a la Comedia del Arte, encarnando el papel de un moderno Polichinela, durante los tres años de margen que ha tenido como alcalde accidental. Le encomendaron eliminar rastros y dirigir las miradas en la dirección contraria al callejón por el que alguien huye con una cartera robada. Por eso una y otra vez, como la burra al trigo, Caunedo retorna a los escenarios de animadas fantasías, siempre con los más pintorescos pretextos, servidos por la milegrera corte de expertos buscones, prestos a “diseñar” la imagen bufonesca de turno, que a ellos se les antoja moderna, eficaz y creativa. No en vano llevan toda la vida metiéndola.

Esta vez, los grandes emprendedores de la comunicología local, que no podían repetir la fracasada imagen de las gafotas del piloto de drones utilizadas hace un par de semanas para un vuelo ilegal, que dio mucho juego, recurrieron a la ayuda de un headset para aldeanos recrecidos, dotado de un innecesario juego de micro y audífono inalámbricos, que le da al parvenú somedano un aspecto a lo Steve Jobs o Mark Zuckerberg, muy adecuado para quien quiere venderse a sí mismo como el cerebro que transformó Sin City en Smart City, a falta de euros para hacer la Ronda Norte, que es lo que Oviedo necesita, y no tanta palabrería paleta.

jobsheadsetEl equipo de monitores de tiempo libre formado por el ex militante trotskysta Nicanor Fernández, el public relations Santiago González Nieto, y el veterano periodista Luis José Ávila, juega desde hace años en el mismo campo, siempre desde papeles diferentes, sociedades cambiantes y perchas contingentes, pero con un denominador común: animan las fiestas del poder con sus pretextos e invenciones, para dar cancha a los llamados, que como en el caso que nos ocupa, no siempre son los elegidos, y por eso andan todos acongojados.

Ávila, maestro de la loa el ditirambo y la crónica de suciedad, es el más sincero y tratable de los tres, porque se le pueden decir cuatro cosas, y lo lleva con la deportividad de quien sabe que estamos aquí cuatro días y no merece la pena enfadarse porque te digan dos verdades, en cambio, los otros pertenecen a esa curiosa especie de personajes que viven siempre en la periferia de lo público, y ponen cara de empresarios arriesgados que se enfadan cuando se habla de sus asuntos, como si no fueran también de los demás. Mal relaciones públicas, aquel que se pone tonto porque le hacen una foto.

zuckerbergheadsetEl caso de Santiago, con su asombrosa invención Vivir Oviedo, a la que algunos, descriptivamente, titularon Vivir de Oviedo, por la cabecera de la prodigiosa revista en la que hace sus hagiogrfías, panegíricos, y justificantes documentales para cobrar la pasta que le paga el Ayuntamiento por los premios Ovetense del Año, no logró acallar todavía los ecos del cabreo suscitado entre las gentes de bien porque haya tenido la cara de darle un premio a Caunedo, a la vez que éste le pagaba y le compraba la edición de la revista que le da soporte.

Nicanor, desde la Fundación Hidroeléctrica, con el respaldo incomparable de su fructífera amistad con el multiconsejero biencasado y prejubilado Felipe Fernández, se convirtió en el gran chambelán de los protocolos de Manuel Menéndez. Cuestión nada baladí, aunque de corto recorrido, porque el manantial de fondos públicos que fue Cajastur se va secando, y Liberbank, en manos privadas, da ya solo para algunos guateques descarados, como éste de Asturias punto de encuentro, en el que sueltan sedal a Caunedo, para que los periódicos del régimen nos cuenten que el encargado de borrar las huellas dactilares de Gabino de Lorenzo, en el atraco del Calatrava, tuvo un sueño, en la noche electoral, como el afroamericano Martin Luther King.

Mientras Caunedo, híbrido de Luther King, Jobs y Zuckerberg, sueña con ganar las elecciones en la Sin City gabiniana, en vez de soñar con la armonía entre los blancos y los negros, que es lo suyo, no puede evitar la aparición de una pesadilla llamada Ángeles Caso, que tiene muchas amistades en el mundo de la ópera, y eso le pone muy nervioso, porque no lo tiene todo controlado, como él creía. Mira tú por dónde, va a resultar que igual que el Oviedín del alma llegó al Ayuntamiento a través del PSOE de Antonio Masip, A Caunedo, Nicanor, Santiago, Luis, Manolo & Compañía, la apuesta les puede salir muy rana. ¡Ojo al CIS!

P. D. Terrible el papelón de Andrés Llavona y José María Navia en la fiesta que montaron para Caunedo el Nica y el Santi, con crónica de Ávila, un montaje desesperado del peperismo ovetense en plena intervención de la Fiscalía de Asturias en el Caso Calatrava. Así se demuestra quién es cada uno y por qué pasaron cosas que pasaron.

Severino García Vigón, respaldado por el PP de Gabino de Lorenzo, anuncia que terminará su mandato

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Severino García Vigón terminará su mandato al frente de la Federación Asturiana de Empresarios y después no se presentará a la reelección. Eso dice en una entrevista lanzada por la TPA, el líder de los empresarios asturianos, que ha asegurado que solo en el caso de que sea procesado dejará el cargo. Procesado ya está, pero eso es lo de menos.
García Vigón, investigado por un presunto delito fiscal, fue respaldado públicamente por el delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, y a partir de ese momento dio sobradas muestras de resistir la operación lanzada por Nicanor Fernández, exjefe de gabinete de Pedro de Silva, y hombre de paja de Manuel Menéndez y Javier Fernández en esta operación. Se confirma así que Severino le rompió el tambor a Nicanor.
¿Qué hay detrás de este pulso PSOE-PP por la continuidad de Severino García Vigón en FADE? La respuesta, en buena medida, está en la Cámara de Comercio y en los negocios que allí se realizan, por numerosos hombres de paja de los más variopintos personajes de nuestra vida pública, que en unos casos están próximos al PSOE, y en otros al PP. La “concertación” deja cada vez menos alpiste para repartir.

Sobre “La patronal asturiana debe recapacitar”, de Alberto Menéndez, en La Nueva España

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En La Nueva España cunde la preocupación ante las consecuencias del espectáculo que ha dado el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, respaldando públicamente al presidente de la patronal asturiana, Severino García Vigón, con el que comparte asuntos judicializados de muy escabroso recorrido, como el affaire de la permuta de la laguna del Torollu, en San Claudio, por terrenos en el polígono de Olloniego.

El golpe de mano de Nicanor Fernández, un propio de Manuel Menéndez y Javier Fernández, para darle la vuelta a la patronal, ha sido un completo fracaso, y ahora las espadas quedan en alto, y cunde la sensación de que se adueña del escenario la peor política posible, el cáncer de Asturias en estos últimos años, del que la propia Nueva España ha sido un constante ejemplo.

La desesperación se percibe en el tono en el que lanzan sus prédicas los columnistas de José Manuel Vaquero, como Alberto Menéndez, que echa este sábado una monumental llorada, con el titular “La patronal asturiana debe recapacitar”. Se trata de un artículo en el que incluso cuestiona la continuidad del modelo.

No es de extrañar, García Vigón, junto con Antonio Pino y Justo Rodríguez Braga, ha sido uno de los protagonistas fundamentales de la peculiar forma de concertación verticalista, que primero Vicente Álvarez Areces, y Javier Fernández después, utilizan como referencia de la “capacidad de diálogo” de sus gobiernos, con sus partos y repartos siempre santificados por el “diario líder”, como si se tratase del no va más de la vida democrática, cuando de sus reuniones no quedan ni actas, y han orillados sistemáticamente el papel legal que en tales tareas debiera haber desarrollado un Consejo Económico y Social, CES, que se vació de contenido.

La refundación de la FADE que pide ahora La Nueva España, define una renuncia patronal a formar parte del gran sindicato vertical que forma con la UGT y Comisiones Obreras, con los que se reparte los fondos de formación con los que los gobiernos de Asturias retribuyen la “paz social” garantizada por estos “interlocutores orgánicos”. De aquellos polvos, estas charcas permutadas.

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El artículo de Menéndez y sus lágrimas por la leche derramada:

La patronal asturiana está dando una imagen penosa. El debate sobre la continuidad o no de Severino García Vigón al frente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) es un despropósito. Por una sencilla razón: porque no está la región (sumida en una grave crisis económica y con más de cien mil parados) para este tipo de discusiones, en las que los intereses particulares están por encima de los generales. Porque, en el fondo, de eso es de lo que se está hablando. De parcelas de poder en una organización en la que, por lógica y casi por obligación, deben tener cabida todos aquellos ciudadanos interesados en crear riqueza y puestos de trabajo. Ése es su trascendental cometido, no otro.

Los empresarios asturianos están cayendo en los mismos errores que constantemente critican a la siempre denostada clase política. Ir más hacia lo que los diferencia que hacia lo que los une, no apostar por el diálogo, por el consenso, por los planteamientos globales en defensa de la región o, en el caso de la FADE, de las empresas asturianas. Se ha olvidado la patronal de la seriedad que reclama, y con razón, a las instituciones autonómicas o municipales y también a los sindicatos. Su comportamiento no se aleja de esos que casi siempre juzga negativamente.

Se les ha ido el asunto de las manos.Y ahora va a ser muy difícil controlarlo.Ya no es un problema de concepción de organización empresarial, es un problema, fundamentalmente, de personas, de diferencias personales irreconciliables en algunos casos. ¿Por qué? Porque está en juego algo más que un puesto en la entidad empresarial.

Es evidente que una guerra como la planteada en la FADE no se hace sólo por egos. Tiene que haber algo más.Y a lo mejor ese algo más es en lo que tendría que incidir la organización empresarial. Quizás haya llegado el momento de dar un giro total a la forma de funcionamiento de la patronal asturiana. Quizás no estaría de más pensar en una especie de refundación. Aprovechar la actual crisis institucional para salir reforzados. Seguro que ante la opinión pública sería una buena solución. Por supuesto, mucho mejor que no hacer nada y continuar como hasta ahora.

¿Tiene sentido la estructura actual de la FADE con un presidente asalariado? ¿Es ésa la idea de empresario que quiere trasladar la patronal a los ciudadanos? Arremete contra el sistema funcionarial y luego, en el fondo, lo implanta ella en su propia organización. No es de recibo. ¿En dónde se encuentra el riesgo al que siempre se refieren los empresarios a la hora de defender su actividad?

Y Severino le rompió el tambor a Nicanor…

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Los maoistas de El Chino, le han espetado un piolet en la cabeza al trotsquista Nicanor

Por Marcus Welby

Hay muchos que dicen que no entienden lo que ocurre en la FADE, especialmente desde que el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, de manera no poco escandalosa, decidió interferir en el asunto, apostando por la continuidad de Severino García Vigón, que como era de prever, decidió hacerle caso, y allí sigue al frente de la patronal, digan lo que digan, los demás. “¡Taba to cordinau, bobu!”.

Ni los gobernadores civiles de la época de Francisco Franco Bahamonde irrumpían en la vida civil con este descaro.

La cosa va por parejas. Gabino y Luis Gómez, “el mi Luis”, “el Chino”, comenzaron su vida juntos con aquello de Louis, creo que éste es el principio de una gran amistad, y lo cierto es que la escena, entre cínica y melancólica, entre las nieblas de Casablanca, todavía dura.

En esto de Severino, han vuelto a meter baza, como antes hicieron tantas veces. Nadie duda que ambos escribieron a cuatro manos la misiva que le enviaron, a través de La Nueva España, al ahora renovado presidente de la patronal astur, pidiéndole que no se vaya, nos deje y nos abandone, en una de las operaciones más reveladoras de lo que es el decadente Principado que forjaron, entre todos ellos, duernu incluido en el célebre hotel de La Zoreda, a lo largo de estos últimos años.

Querido Severino: Te ruego reconsideres esa decisión de retirarte como representante de los empresarios asturianos. Un fuerte abrazo.

Y Severino, como era de esperar, aceptó la petición…

¿Que se traen a medias el superpoli Gabino y su gran amigo el mago de Oriente, con Severino? Gabino, que no es capaz de encontrar al ladrón de los correos electrónicos que difundió Jaime Reinares, ni tampoco sería capaz -ni proponiéndoselo- de encontrar al que compró a dedo todos los muebles del Ayuntamiento de Oviedo, a la misma empresa, durante los últimos veinte años, tiene una gran imaginación para forjar amistades.

La que organizaron entre Gabino y Severino, Severino y Gabino, a medio camino, entre San Claudio y Olloniego, fue monumental. Severino le entregó al Ayuntamiento de Oviedo una charca que al parecer Gabino quería conseguir a toda costa, porque estaba muy interesado en preservar el rico ecosistema de una laguna llena de cabezones, y se la permutó por unas parcelas en el polígono de Olloniego. Los ecologistas recomendaban instalar allí observatorios de aves, y la idea fue muy bien vista por quienes necesitaban un bonito pretexto para organizar una gamberrada sin parangón.

Que la charca de los cabezones no fuera de Severino no era problema, porque para cuando la Justicia aclaró el asunto, y determinó que Severino habia vendido una burra muerta, ya se había llenado el buche con las parcelas de Olloniego. Un enredo que bien justifica una carta del jefe de la Policía, en el periódico de José Manuel Vaquero, pidiendo la continuidad de Severino, el permutador

¿Quién intentó matar a Severino? En todas las quinielas aparece Nicanor Fernández, que figura en la FADE como representante de la empresa sinoportuguesa Hidroeléctrica del Cantábrico -ahora HC Energía-. Al parecer, Nicanor, le clavó al líder de los empresarios una daga que ocultaba en la faltriquera, todo parece indicar que con los parabienes de Javier Fernández y Manuel Menéndez. Él fue quién envió los SMS a los miembros del Comité Ejecutivo de FADE marcando el inicio de una operación que ha salido francamente mal.

Nicanor, como buen admirador de León Trotsky en sus tiempos de la Liga Comunista Revolucionaria, antes de que Pedro de Silva lo sacase del arroyo junto con su amigo Felipe Fernández, que también dejó sus feromonas en la energética HC, en su vuelo desde el Movimiento Comunista hacia la colocación indiscriminada de deuda subordinada entre las buenas gentes del campo asturiano, debía terminar asesinado por un estalinista de toda la vida, como Luis Gómez, seguidor de Mao Tse Tung, dada su ya remota experiencia en la Organización Revolucionaria de Trabajadores. Jacobo Cosmen, que se movía en la nicanorada, no ha sido cesado. Dato muy interesante, por cierto.

Pero vamos a lo nuestro: Gómez sabe lo que es liquidar trotsquistas. José Stalin utilizó a Ramón Mercader, catalán, que le espetó un piolet en la cabeza al ideólogo de la revolución permanente. En este caso, el piolet se lo metió Severino a Nicanor en la cabeza, en forma de carta de cese, cuando más fuerte se veía, como posible relevo de Severino, repaldado en la sombra por  el decrépito Liberbank y el silente gobierno socialista de Fernández. Ahora, Nicanor se ha quedado sin tambor, y eso es mala cosa para quien lleva toda la vida golpeando el parche con dos palitos. Lo más probable es que ni Javier ni Manolo quieran saber ya nada de él. La vida es dura de c…

Lejos quedan los tiempos en los que todos ellos iban a ver a José Manuel Vaquero para conspirar juntos contra Francisco Álvarez-Cascos. Se ve que no hay panchón y las paredes de duernu brillan limpias de esllaba, para desesperación de la ganadería astur que empieza a tener el estómago encogido.