La Nueva España promociona los avistamientos de Suso García y Rafael Alba en Proaza

familia osera

  • Por su interés, transcribimos el artículo publicado este martes, 21 de abril, en La Nueva España, firmado por Roberto F. Osorio:

La familia osera crece a buen ritmo en Proaza. Prueba de ello son los tres nuevos esbardos que Suso García y Rafael Alba, con experiencia en el avistamiento de plantígrados, han localizado en los montes del concejo. Los dos vecinos captaron con sus cámaras este fin de semana a una hembra con sus dos crías y, ayer mismo, a otra más con su osezno. Tanto García como Alba destacan que la salida de los animales se ha adelantado este año en más de un mes, debido a las buenas temperaturas.

Este descubrimiento es fruto de un arduo trabajo de observación que Suso García y Rafael Alba iniciaron ya en 2009, atraídos por la diversidad de la fauna de la zona. El año pasado consiguieron grabar la presencia de cuatro osas con siete esbardos, además de cuatro montas en Proaza. Confían entonces en avistar en los próximos meses a más osas con sus retoños.

García comenta que el adelanto de la salida de las madres con sus crías responde posiblemente a que los plantígrados dieron a luz primero de lo normal. Con la llegada de las buenas temperaturas, estos animales salen de sus refugios para explorar los alrededores. No obstante, puntualiza este vecino, “hay comportamientos de los osos que aún no conocemos. Por ejemplo, “que aparezcan o desaparezcan cuando hay grandes cambios de temperatura”. Pero lo que tiene claro este vecino es que el calor condiciona sus hábitats.

García y Alba cuentan que salen casi todos los días a observar la fauna de su municipio. Y sus equipos de avistamiento y grabación les permite estar cerca visualmente de los animales, intentado siempre “ver sin ser vistos” para no molestar a los ejemplares. Lo hacen desde distintos lugares, que ya tienen controlados después de cinco años de experiencia. A algunos de los osos ya les han puesto incluso nombres para tenerlos mejor controlados. Por ahora, tienen localizados hasta doce ejemplares, entre machos y hembras.

La aparición de estos tres esbardos es una buena noticia para la especie, más aún tras el triste fallecimiento de “Balbina”, la osa hallada en Belmonte de Miranda.

Anuncios

El avistamiento de animales salvajes como atractivo turístico en los “Valles del Oso”

Uno de los más novedosos atractivos turísticos que se están desarrollando en la Asturias interior, pero que también atrae la polémica de manera muy intensa, es el avistamiento de animales salvajes, placer antaño reservado a los expertos en la vida de la fauna en libertad, a los lugareños que reciclan su afición venatoria hacia la observación, y a quienes hicieron de la naturaleza, e incluso de su “protección”, una profesión con la que ganarse la vida, que de todo hay en la viña del Señor.

Hablamos de osos, lobos, venados y otros animales, que en algunos casos, como el jabalí, han alcanzado poblaciones que colisionan intensamente con los modos de vida tradicionales, y en otros, como el oso, que con su prudente recuperación, han suscitado tal interés, que ya existe un turismo específico que desea a toda costa llegar a su lugar de residencia, con unas imágenes que enseñar de su experiencia salvaje.

Los animales en libertad y sus costumbres nos interesan a todos, apasionan al ciudadano, y nadie rechaza una invitación para acudir a contemplar e inmortalizar su comportamiento, pero el monte y el bosque de la Asturias central no es ya ese solitario mundo en el que el heróico ganadero luchaba a brazo partido con la naturaleza para buscarse la vida con sus manos. Los bosques donde se recuperan los osos están llenos de cámaras y personajes ocultos tras las cámaras, en muchos casos instaladas en árboles estratégicamente situados, que vigilan los movimientos de animales y personas.

La oposición de determinados colectivos y la actitud del Gobierno de Asturias, han convertido esta actividad, en un mundo que se mueve entre la incertidumbre y la clandestinidad, y sólo el concejo de Somiedo anuncia públicamente visitas guiadas, lo que supone un gran atractivo turístico, que sin duda puede contribuir a dar consistencia y continuidad a la actividad económica de quienes ofrecen servicios de todo tipo en la zona, y muy especialmente hosteleros y hoteleros.

El impulso a esta actividad desde otros concejos asturianos, como los de los “Valles del Oso”, en los que el avistamiento se ha reservado hasta ahora a quienes se dedican profesionalmente a ello, va a levantar alguna roncha, y hasta habrá quiénes clamen contra esta idea encaminada a fomentar el desarrollo de negocios que hagan posible la supervivencia de los humanos en un territorio en el que cada día es más difícil obtener ingresos con las actividades tradicionales, entre otras cosas, porque las servidumbres que establece la proliferación de especies salvajes, hace cada día más difícil la compensación, mediante indemnizaciones, de los daños que éstas causan a los animales domésticos y a las actividades agrarias.

Para leer:

El oso se habitúa al hombre

«Los osos no se están habituando al hombre; simplemente, hay más»

Osos, polémica ridícula