Javier Fernández ya hizo alcalde a Gabino

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Gabino de Lorenzo obtuvo la alcaldía de Oviedo en 1991 para el Partido Popular, y repitió, con mayoría absoluta, en las elecciones de 1995, 1999, 2003 y 2007. Sin embargo, el 22 de mayo de 2011 perdió esa  mayoría ante la tumultuosa llegada de Foro Asturias, y el PP bajó de diecisiete a once concejales, por siete del partido recién creado por Francisco Álvarez-Cascos, que se convirtió en la segunda fuerza política, por delante del PSOE. Toda una proeza que da cuenta del enorme cabreo que embargaba a la ciudadanía, ante la corrupción y estancamiento político de Asturias.

El de Benia de Onís, tocado de muerte en su orgullo, comenzaba a desangrarse y amenazaba ruina política, ante la creciente conciencia entre sus conciudadanos de las barbaridades en las que se había incurrido con la Operación de los Palacios, la compra de Villa Magdalena o la desastrosa operación especulativa de traslado del HUCA, del barrio del Cristo a la Cadellada, para adjudicar así desde Asturias una obra que perdía la financiación del Estado, pero que aseguraba grandes alegrías para los adjudicadores, que además ponían en el mercado un  montón de terreno, aunque para ello tuviesen que matar la vida de un populoso barrio ovetense y endeudar la administración asturiana hasta el día del Juicio Final.

¿Cómo se las arregló Gabino para seguir de alcalde a pesar de su catastrófico resultado?, ¿cómo ganó tiempo para preparar la fuga que acabó consumándose hacia la Delegación del Gobierno y escapar así de la inminente ruina de Jovellanos XXI y la no menos inmediata explosión de Villa Magdalena?

El Pactu del Duernu tiene un amplio recorrido

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Fernández y Areces, dos leyendas del Duernu

Vicente Álvarez Areces acudió al socorro de Gabino (que ya se entendía perfectamente con José Ángel Fernández Villa, en lo que entonces se llamó Pacto SOMA-PP), cuando puso encima de la mesa la quiebra de SEDES con la compra ilegal de las oficinas del Calatrava. Pero aquel escándalo no había sido la primera trapisonda al alimón. Gabino y Areces tenían un camino de la colaboración abierto desde que se pusieron de acuerdo para trasladar el HUCA a La Cadellada y dar así un sonoro pelotazo en la zona conocida como Prado de La Vega con un montón de terreno que la entidad pública SOGEPSA compró a la familia del general Francisco Franco Bahamonde a través de una sociedad durmiente que pasó el precio del suelo de 24 € metro a 120 €.

Así pues, y vistos los antecedentes, nadie debería extrañarse ante el nuevo entendimiento que se produjo, cuando desaparecido Areces por el inevitable estallido de Caso Musel (sin duda la bomba de mayor carga destructiva de la profusa nómina de casos de corrupción que han convertido la administración asturiana en una fétida cloaca), tuvo lugar un célebre almuerzo celebrado en el Hotel de la Zoreda, en el que Antonio Trevín, interlocutor habitual de Gabino en el PSOE, hizo de embajador para iniciar la nueva era de entendimiento entre éste y el entonces candidato a la presidencia, Javier Fernández.

El Pactu del Duernu, pimero conocido como Pacto de la Zoreda, salió de aquella famosa reunión celebrada en el hotel que los hermanos Iglesias habían levantado en La Manjoya, como símbolo de la burbuja y de la nueva clase social emergente al calor del régimen astur basado en el reparto de Oviedo y Asturias entre el PP y el PSOE, era donde Contratas Iglesias invitaba anualmente a cientos de políticos y funcionarios a sus célebres pitanzas multitudinarias.

Así se puso en circulación, ante la evidencia creciente de los entendimientos del PSOE y el PP, en los asuntos más siniestros de la historia reciente de Asturias, esa idea del Pacto del Duernu, que caló profundamente entre la ciudadanía asturiana, gracias a las denuncias y a la movilización de Foro, cuando Cascos era aún una esperanza para las buenas gentes de Asturias, que le votaron en masa creyendo que era el único capaz de romper el comedero asturiano, en vez de lanzarse sobre él, como finalmente hizo, al convertirse en otra bestezuela más a gozar de la esllava de dinero público.

De cómo Fernández impuso a Gabino de Lorenzo como alcalde

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Paloma Sainz , llorosa, el 30 de mayo del 2011, día que abandonó su trayectoria politica, para dejar la Alcaldía de Oviedo en manos de Gabino de Lorenzo, del PP, presionada por Javier Fernández

Fernández, hoy presidente de la Gestora del PSOE, había situado a dos personas de su total confianza al frente de la lista municipal socialista en Oviedo, Paloma Sáinz y Alfredo Carreño. Arturo González de Mesa, cabeza de lista de Foro, entonces primer partido de la oposición, no tenía posibilidad alguna de obtener los votos del PSOE, por eso a Cascos se le ocurrió proponer a Roberto Sánchez Ramos, de IU, que presentara su candidatura, y ante la negativa de éste, Sáinz vio su oportunidad, hasta que Fernández acabó con sus ilusiones y le prohibió romper el Pactu del Duernu. Paloma dimitió, y al frente del PSOE de Oviedo quedó Carreño, cuyos servicios a la causa lorenciana, siguiendo instrucciones de Fernández, son bien conocidos.

No deja de ser una paradoja histórica que el hombre que entregó la Alcaldía de Oviedo a Gabino de Lorenzo, dándole respiración asistida cuando ya era un cadáver, dentro del permanente entendimiento entre PSOE y PP para repartirse el poder en Asturias, se haya situado ahora al frente de una operación urdida desde los poderes fácticos para entregar la Presidencia del Gobierno de España a Mariano Rajoy, aunque para ello hayan tenido que pasar los tanques por encima de Pedro Sánchez, un secretario general del PSOE elegido en Primarias y políticamente asesinado en golpe de estado.

Fernández, elegido a dedo contra un secretario general que representaba a las bases, tiene la desvergüenza de reivindicar su inexistente representación, para poder ungir nuevamente a Rajoy con la más relevante magistratura democrática. A nadie podrá extrañar que le hayan elegido para hacer este sucio trabajo, la consagración de un Duernu de estado, después de tantos años de experiencia regional en este tipo de cambalaches, convertido en el digno sucesor de Areces, al que ahora rehabilita públicamente al otorgarle la portavocía del PSOE en el Senado, buscando así masa crítica de apoyo interno, en el mismo momento en el que el Caso Musel, cuya responsabilidad política conduce inevitablemente a Areces, estalla con toda su fuerza en la Audiencia Nacional.

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Ya no vale cambiar cromos para eludir la lucha contra la corrupción

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Por Juan Vega

Todo son especulaciones, en este martes de resaca electoral, sobre los posibles “cambios de cromos” que pueden  dar “mayorías estables” en el Gobierno del Principado y en los ayuntamientos de Oviedo y Gijón.

La Nueva España se inventa hoy un titular hilarante, cuando afirman que el PSOE supedita el destino de Oviedo a “un pacto en España y en Asturias”. Saben que eso es una majadería. Las medidas contra la corrupción que llevan en sus programas los emergentes, emergidos por haberlas propuesto -los que no las preconizan se sumergen-, son tan razonables que se vuelven indiscutibles.

Esto tiene ya poco que ver con los tiempos en los que José Manuel Vaquero, Isidro Fernández Rozada, Gabino de Lorenzo, Vicente Álvarez Areces, Serafín Abilio Martínez, Severino García Vigón, Antonio Pino, Justo Rodríguez Braga, y compañía, hacían y deshacían, con el móvil en una mano, y la calculadora en otra.

Entre unos y otros, y algunos más que resultan menos visibles, partían y repartían contratos de obra pública, fondos de formación, los chollos de SEDES, SOGEPSA, TPA, etcétera, sin olvidarnos de las subvenciones del IDEPA o los avales del Gobierno para las empresas de los amiguetes.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez no se esfuerzan en dar la sensación de que ellos van a manejar los hilos de los pactos autonómicos y locales, porque los dos saben que esa pretensión es ridícula. Ambos partidos han perdido un enorme peso político, y no pueden pretender imponer nada. Ni siquiera intentar que parezca que lo hacen.

Pactar en Madrid, en Barcelona, Oviedo o Gijón el destino de este o aquel ayuntamiento se ha vuelto imposible, y las combinaciones que se hacen realizables en ejercicio de la democracia representativa, se van a ver menos adulteradas que nunca, en función de la calidad y la habilidad de los representantes que sepan tejer sus acuerdos.

Y lo que importa, ocupa y preocupa a los ciudadanos, que sufren de manera creciente las consecuencias de los cambios económicos, es la corrupción, cuyo emblema son los grandes casos que ya investiga la Justicia.

Que cada palo aguante su vela, pero que nadie olvide que detrás del fracaso del bipartidismo, está la voluntad ciudadana. Queremos ver a los responsables de esos grandes casos procesados y sometidos a la reclamación de sus responsabilidades patrimoniales personales. Y eso ya no se puede frenar con los cambios de cromos entre aparentes contrarios que se reparten negocios y territorios para desarrollarlos.

Se pongan como se pongan quienes pretenden hacer valer desde los medios la podrida dinámica de los pactos por la impunidad que hasta ahora dominaron el panorama político, los difíciles acuerdos que se fragüen, a partir de ahora, sólo pueden tener una finalidad confesa: sentar en el banquillo a los culpables de esos grandes casos de corrupción y hacer que paguen las consecuencias con sus propias fortunas personales.

Lo contrario es confundir la realidad con los apremios de algunos.

El PP ya mató a Villa antes que a Rato, a cuenta de la lista de los 750 amnistiados que va dosificando

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Por Juan Vega

  • Dos asturianos, Villa primero, y Rato después, con seis meses de distancia, únicas víctimas hasta el momento de las filtraciones de la lista de los 705 amnistiados
  • Al “trincar” a Javier Fernández, a través de Villa, el Gobierno de Mariano Rajoy ha conseguido la “paz social” minera en Asturias y lanza a su partido como vencedor en las autonómicas

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se personó este jueves 23 en Ponferrada, León, “a defender la minería del carbón si resulta elegido presidente del Gobierno y a desarrollar un plan nacional del carbón que logre la salvación del sector”. En León el sector minero, tradicionalmente apoyado por el PSOE y su terminal sindical, la UGT, anda revuelto. En Asturias no. Las protestas de los mineros leoneses afectaron no ha mucho, otra vez, a las vías de comunicación con Asturias. Pero de Pajares al norte, nadie se da por aludido.

industriaEste mismo jueves 23, el ministro de Industria, José Manuel Soria filtraba más detalles de la orden ministerial que recoge la nueva regulación del coste para el consumidor del carbón nacional, que con cargo al recibo de la luz, subvencionará indirectamente el mineral que se queme en las térmicas en los próximos años, con el pretexto de financiar mejoras medioambientales en las centrales.

La filtración ministerial revela que de aplicarse este modelo a todo el parque de centrales que queman carbón nacional, la financiación del carbón bajará a 326 millones, cerca de la mitad de los entre 500 y 600 millones anuales del caducado “decreto del carbón”. Pero en realidad el propio Ministerio de Industria aclara que el coste del carbón va a ser todavía inferior a esa cifra, puesto que, aseguran, no todas las centrales podrán adaptarse a los requisitos medioambientales, por lo que hablan de un importe final de unos 100 millones de euros, es decir, menos de una tercera parte del coste actual.

minijavigabiA pesar de tan catastróficos anuncios para el negocio y el empleo mineros, la paz social del sector es total en Asturias desde que el Gobierno de Mariano Rajoy trincó a José Ángel Fernández Villa, igual ahora a Rodrigo Rato, en la lista de los 705 defraudadores que entre los ministerios de Economía y Hacienda, y el sursum corda, están utilizando como herramienta de chantaje, mediante la dosificación de sus filtraciones, puesto que el primero fue Villa, hace seis meses, con su publicación en El País en octubre, anunciada un día antes por el ministro Jorge Fernández al presidente Javier, en una memorable reunión en la que estuvo presente un buen amigo del ejecutadoGabino de Lorenzo.

Que el presidente Javier se hizo al menos tan rico como Villa, es algo que salta a la vista, que su vida la hizo a la sombre de Villa también es cosa sabida, puesto que fue Villa quien lo trajo de Santander a trabajar en la Consejería de Industria como funcionario de la dirección de Minas, quien le hizo director general y consejero de Industria, controlando siempre el negocio del carbón en Asturias, hasta nombrarle secretario general del Partido y facilitarle una vida a la sombra de la sombrilla de la política, en la que el actual presidente asturiano consumió su económicamente fructífera existencia, convertido hoy en flamante vecino de la milla de oro gijonesa de Somió, destino reservado a los plutócratas y millonarios astures, entre los que hay que situar ya a los presidentes socialistas.

Actos conmomorativos del centenario del SOMA-FIA-UGTAsí pues, hay un antes y un después, desde que el Gobierno de Rajoy filtró a El País la fortuna del ex líder sindical, con el conocimiento de Javier Fernández, que contó con unas horas providenciales para ejecutar el cobarde asesinato de su padre político sin la menor compasión. La “enorme sorpresa” y la “decepción” esgrimidas por el presidente Javier para justificar la rapidez de su fulminante cuchillada en la espalda de José Ángel le libraban a él de una muerte inmediata y segura. El PP le ayudó a salvarse con tal de que clavase una estaca en el corazón del de Tuilla. A partir de ese momento, Javier ya era un títere en manos de Rajoy, que le desprecia y le ningunea como un perfecto don aire, mientras Interior sigue investigando en Gijón una trama socialista de formación que va a dar mucho que hablar.

Antes de aquella filtración, en lo que fue un asesinato político pionero que precedió en muchos meses al de Rato, el PSOE de Asturias, junto con el SOMA-UGT, era el máximo defensor de un sector que el Gobierno del PP está liquidando ahora sin dificultad alguna, con la silente conformidad de los socialistas asturianos, que han pasado del permanente alboroto minero al más significativo y clamoroso de los silencios. Así pues, amigas y amigos, no hay otra conclusión posible: Rajoy tiene a Javier trincado por los cataplines, y por eso también el PSOE de Asturias da al PP de Mercedes Fernández como ganador (los medios socialistas como Asturias 24 otorgan al PP una increíble victoria en las encuestas), a pesar del enorme destrozo experimentado por ese partido. No es que el PP haya crecido en la estimación de los asturianos, cosa que todo el mundo sabe que es falsa, es que el PSOE se ha rendido, ha entregado la cuchara al PP. Y sus motivos tiene. ¡Salta a la vista!

Por qué apoya Felipe González el pacto del PSOE con el PP

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  • Alberto Sotillos, hijo de Eduardo, explica en La Nueva España por qué apoya Felipe González el pacto del PSOE con el PP

Por Juan Vega

Eduardo Sotillos, que presentaba Para vosotros jóvenes en Radio Nacional de España y los Telediarios de la Transición en los tiempos terminales del régimen de Francisco Franco, se convirtió, con su voz melosa y su aspecto mimosón como patrimonio, en el portavoz del primer gobierno de Felipe González, de donde volvió otra vez a RNE y TVE. En los últimos años venía conspirando dentro del PSOE madrileño. Sotillos, criatura del franquismo, se pasó al felipismo sin solución de continuidad, y conoce bien el negocio de la política, que enseñó a su hijo bien amado, aunque de un tiempo a esta parte parecen haber perdido pie.

Eduardo y Alberto Sotillos, en una imagen reciente
Eduardo y Alberto Sotillos, en una imagen reciente

Eduardo, colocó a su hijo Alberto Sotillos, en el PSM (Partido Socialista Madrileño). Padre e hijo tomaron parte en la campaña de un personaje que parece liquidado, ni más ni menos que Tomás Gómez, a las primarias socialistas de la Capital de España en el 2011. El hijo de Sotillos, Alberto, que tiene toda la pinta de ser, como su padre, un conspirador de tercera, intentó erigirse en contrincante de Pedro Sánchez, actual secretario general  del PSOE, en las primarias en las que éste inició su inestable reinado.

Alberto vino estos días por Asturias a dar una charla en la Cultural Gijonesa, lo que sirve, a La Nueva España de este viernes, como percha para dar rienda suelta a su obsesión de un tiempo a esta parte: el futuro del bipartidismo del que parece depender de manera desesperada su cuenta de resultados, cada vez más comprometidos con el decrépito régimen que se desmorona.

Eso es lo que demuestran con su rabioso sectarismo, danzando como posesos en medio del apocalipsis en marcha del régimen en el que sustentó hasta ahora su línea editorial y el trabajo de sus columnistas de opinión. El titular de la entrevista, espectacular: “No son pocos los que dentro del Partido Socialista defienden la unión con el Partido Popular”. ¡Menudo resumen de una entrevista en la que se descubren cosas muy sabrosas!

Vean qué responde Sotillos a la pregunta del periodista: “¿Cree usted que se podrá llegar a esa gran coalición entre el Partido Popular y el Partido Socialista?”. Respuesta: “Pues sí, no son pocos los que en el Partido Socialista defienden esa unión. Ahora el PSOE está fraccionado en dos mitades: una que abiertamente quiere formar parte de alianzas con los otros partidos de izquierda, manteniendo las siglas, pero posteriormente haciendo los pactos necesarios para que sea la izquierda, y otra mitad que tiene clarísimo que lo que tiene que haber es un pacto con la derecha para la estabilidad, entendiendo, por ejemplo, que Podemos es una amenaza”.

Vuelve a preguntar el periodista: “¿Quiénes están en esa clave, Felipe González, por ejemplo?”. Respuesta: “Sí y otras voces también que trabajan en esa línea por “el bien de España”, pero es, en mi opinión, una posición complicada de entender. Es definitiva, lo que pretenden es mantener este sistema, pero en realidad lo que buscan es mantener su sistema particular. ¿Quién saldría perjudicado si las cosas cambian?, ¿por qué Felipe González quiere mantener este sistema?, ¿cuánto perdería Felipe González si las cosas cambiaran? Pues mucho: los consejos de administración, la capacidad de control del partido estando desde fuera… Veremos qué ocurre”.

Es normal que entre dos titulares posibles, uno que explica la polémica que divide al Partido Socialista, y otro que da cuenta del interés de Felipe González en el pacto con el PP de Mariano Rajoy, La Nueva España, como Felipe, apueste por lo que más le conviene, aunque sin recorrido ni utilidad real, puesto que los lectores no se chupan el dedo, y ese loco respaldo a un régimen podrido, también va a pasar una costosa factura a los medios que lo apoyan.

felipemariano

Susana Díaz no es Javier Fernández, el hijo político de José Ángel Fernández Villa

susajavi

Por Juan Vega

El personal que manifiesta su opinión a diario en nuestros periódicos, reflejando hoy en unas pocas líneas la obligada reflexión sobre la lectura local de los resultados de las elecciones andaluzas, anda no poco perplejo. Leo con interés a Juan Neira en El Comercio y a Alberto Menéndez en La Nueva España. Mientras Neira se distancia del PSOE y de sus magros ideólogos, subrayando la enorme distancia entre Susana Díaz y Javier Fernández, veo algo que me sorprende en Alberto: evita la obligada comparación entre las figuras de la presidenta andaluza y el asturiano. ¿Sabe que no resisten la comparación y por eso protege a nuestro Javier? Lo cierto es que Menéndez ha perdido el entusiasmo con el que no hace tanto se le daban intensas sesiones de botafumeiro al funcionario de minas del Principado, que renegó de Mieres para residir, a día de hoy, cómodamente instalado en su flamante residencia gijonesa de Somió.

Ya nadie insiste en vendernos desde el periódico de la ovetense calle de Calvo Sotelo, como no ha mucho hacían, la inexistente influencia de Fernández en el PSOE español. Así lo intentaron hacer hasta el congreso del pasado año, que elevó a los altares a Pedro Sánchez, dejando a Javier para vestir santos en Asturias. Susana Díez le quitó el Consejo de Política Territorial y tuvieron que crearle el llamado “Comité para la Transición Industrial y Energética” ante la enorme perreta que se pilló. Por las mismas podían haberle regalado un sonajero. Ni siquiera intentan colocarnos esa gastada imagen creada por José Manuel Piñeiro, el asesor áulico del anodino presidente astur, al que intentó colocarnos durante estos años, como un intelectual, que aunque no se le ocurriese nada, leía libros muy gordos.

El derrumbamiento del Partido Popular en Andalucía convierte en una gran victoria el resultado de Susana Díaz, que no del Partido Socialista. La lideresa andaluza, que evitó en todo momento las siglas y los símbolos de su partido, utilizó como lema de campaña el hashtag #TodosConSusana, una aparente manera de potenciar su imagen, vinculándola a la fuerza de las redes sociales. Se trataba en realidad de borrar cualquier pista de su relación con un partido que no vive sus mejores momentos.

La indisoluble vinculación entre Andalucía y el PSOE va más allá de las lecturas sobre la marea de corrupción que pudre los fundamentos de aquella comunidad autónoma con el caso de los ERE, y convierte el partido de Pablo Iglesias, el impresor, en el partido nacionalista de aquella comunidad, a base de gobernar con el trabuco en ristre de José Ulloa, “Tragabuches”, y sus Siete Niños de Écija. El trabuco elevó al PSOE andaluz a la misma categoría que ostenta el PP en Galicia o el PNV en el País Vasco.

Aquí la identificación entre el PSOE y su electorado pasaba por José Ángel Fernández Villa, la chequera minera y la parafernalia de Rodiezmo. La diferencia esencial entre Susana Díaz y Javier Fernández, más allá del sexo, la edad o la religión, está por definir públicamente, y por eso algunos huyen de lo evidente: mientras la andaluza llegó como cortafuegos entre el PSOE andaluz y el caso de los ERE, Javier Fernández es el hijo político de Villa, que le hizo director general, consejero y secretario general del PSOE asturiano. Susana Díez saltó a la Presidencia de Andalucía para pasar página con los ERE, mientras que Fernández chapotea como un hipopótamo en el barrizal de Villa y el SOMA-UGT, y ya se pueden poner como quieran, que mientras Javier no se retire a su mansión de Somió, el PSOE de Asturias estará metido hasta atrás en el barro.

El abúlico Javier necesita que le aplaudan por Alcoa, como si esa empresa en peligro estuviese salvada

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No se pierdan el titular de patio de colegio que La Nueva España dedica al abúlico presidente Javier Fernández, responsable, por su cargo, de contribuir decisivamente a resolver el terrible problema creado en Avilés por la política energética surrealista de los gobiernos del PSOE y del PP. España no sabé cómo enfrentar la catastrófica factura creada por los molinos de viento, los espejitos solares de José Luis Rodríguez Zapatero y sus locas primas, y en general, el desmadre energético, fuente de enriquecimiento para ventajistas y otra enorme desgracia a sumar a la interminable lista de los males de la Patria. Ese desastre cae sobre las espaldas de trabajadores y ciudadanos de Asturias, y especialmente de Avilés, a la cabeza de todas las desgracias.

Se acabó la fiesta y ahora no hay quien pague la cuenta de la orgía molinera, con las montañas de carbón desaparecidas y la irresponsabilidad con las nucleares, y ahora también es cuando las empresas intensivas en consumo eléctrico, como Alcoa, pero también Asturiana de Zinc y ARCELOR están en el alero y se encadenan las quiebras en nuestro deteriorado tejido industrial, antaño la gran riqueza de Asturias. En Avilés la preocupación se vuelve lógica obsesión, pues tanta desgracia parece vicio, y el Principado, como es lógico, tiembla. En estas circunstancias es cuando hay que medir la verdadera talla de los políticos. ¿Y quién nos tiene que defender ante tan enorme problema? ¡Javier, Jamandula, es nuestro paladín! ¡Madre! ¡Magro remedio para tan grandes males!

Defender la gran industra asturiana requiere mucha pegada política. Decir que la estabilidad y la paz social de Avilés y Gijón, y por lo tanto, de Asturias, depende de la tarifa eléctrica y su evolución, no es frivolidad, sino verdad desnuda, puesto que detrás de ese trío de grandes consumidores eléctricos está también la actividad industrial de pequeños y medianos empresarios, así como el resto de grandes instalaciones fabriles que ni se acercan a las dimensiones y al consumo de ARCELOR, pero en las que el recibo eléctrico, como es lógico, marca la frontera entre la supervivencia y la ruina. No hay empresa dedicada a las manufacturas que no esté en este momento con su viabilidad en el alero por tan absurdo problema, que tanto tiene que ver con la falta de sentido común en nuestros gobiernos.

Es tal la debilidad, la falta de carisma, de fuerza personal y política de nuestro presidente y por lo tanto, de nuestras instituciones, que de un mero comentario amable realizado por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ante unos periodistas, a la salida del acto de la Constitución celebrado en el Congreso, La Nueva España, su primo de Zumosol, hace una montaña de semejante pijada, que no deja de resultar molesta, pues aquí nadie está para felicitaciones, y menos uno de los máximos responsables de resolver el problema, hasta que éste no se arregle.

“El líder del PSOE felicita a Javier Fernández por su defensa de los trabajadores de Alcoa”, dice La Nueva España de Sánchez, sobre el comentario del secretario general del PSOE a su salida del Congreso en el Día de la Constitución en Madrid, de acuerdo con la información de las agencias con la que los de Vaquero se montan esta milonga en Oviedo. ¡Como si el problema estuviese ya resuelto.

“Yo estoy con el presidente del Principado, Javier Fernández, que está defendiendo a los trabajadores de Alcoa. Y pedimos al Gobierno de España que sea sensible con las demandas de estos trabajadores”, dijo Sánchez en realidad. Menudo apoyo se ha buscado nuestro Javier, para dar cobertura a su creciente  inanidad, en una tierra en la que el cabreo ante el desastre en el que vivimos va en aumento día a día.

La Nueva España sugiere ahora, tras el fracaso de su asalto al PSOE nacional, que Javier Fernández y Ana Pastor tienen un “rollo”

extranapareja

Por Badabadúm Badúm Badúm Badero

En su majadero serial de artículos dedicados a loar hasta lo vomitivo la figura de Javier Fernández, La Nueva España agradece, a su letal manera, al presidente asturiano, su continua aportación de fondos al mantenimiento de su periódico de cámara, a través de los más imaginativos y variados procedimientos. Hay amores que matan. Quien bien te quiere te hará llorar, dice con mucho fundamento nuestra sabiduría popular.

javipastorPrimero quisieron convertirle en el gran timonel del socialismo español, y empeñados en que él era el que mandaba en el PSOE, le estamparon contra la lozana andaluza Susana Díaz, que tuvo que echarle el freno madaleno ante tanta tontería, y a punto estuvo Javier de apearse del tren y quedarse en el andén. El ridículo fue antológico, y el nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, tuvo que inventarse un puestín para que a Fernández y a su patrón José Manuel Vaquero no les diese algo.

Agotada tan estúpida ocurrencia, y ante la fuerza de la evidencia publicada en todos los medios españoles, que han reconocido que Fernández no tiene pito que tocar en el socialismo español, ahora toca contarnos que nuestro Javier se lleva muy bien, pero que muy bien, incluso demasiado bien, con la ministra de Fomento, Ana Pastor.

Y lo hacen de tal manera, que no acabo de tener claro si realmente intentan ahora dorarle la píldora o esta vez quieren acabar con él, acusándole de connivencia con el enemigo, de traidor a su tierra, para dejar sin ejecutar, de común acuerdo, las infraestructuras astures. No es que sea un blando ni un desdejado, ye que ta enamorau, bobu.

Bromas aparte, lo hacen de manera tan babeante, estomagante y pintoresca, que los lectores no avezados en este tipo de perversiones, podrían creerse, efectivamente, que La Nueva España sugiere que Fernández tiene un “rollo” con Pastor, pero sin decirlo con todas las palabras. En síntesis, ella no hace nada, y él nada le reclama. ¡Por Dios! ¿Qué tiene eso de bueno? ¿Qué tiene de destacable tan dañino comportamiento para nuestros intereses, si no es que nos están sugiriendo que detrás de tan complaciente inutilidad hay algo más morboso que la caradura de quienes se dan cobertura, el uno a la otra, y la otra al uno, en su dejación escandalosa de obligaciones?

javianaA qué vienen si no esas fotos en las que se recogen íntimos momentos de llamativo toqueteo, ese galante y sonriente presidente que pasa olímpicamente de su consejera Belén, la que esconde de todo en sus cajones, para ceñir cariñosamente el brazo de la gallega, que parece dejar complacida que la agarre así el “hombre más poderoso del socialismo español”.

Y qué me dicen de ese titular, “La extraña pareja” con el que este atajo de sinvergüenzas que se entrometen de esta manera en asunto tan íntimo y personal como son los afectos y posibles quereres ocultos de una ministra conservadora y un presidente progresista.

Vean el texto: 

El caso es que los dos han reconocido en el otro la educación y las buenas formas, la mesura, la templanza y cierta capacidad de hacer abstracción del vacío ideológico que los separa.

Fíjense hasta dónde llega la sugerencia de que aquí hay tomate, que en el texto de tan repugnante libelo llegan a afirmar sin ambages que Javier Fernández hace dejación de sus obligaciones: 

Inauguraron el penúltimo tramo asturiano de la Transcantábrica sin un reproche o una insinuación sobre los plazos del final de la autovía. Ni un apremio respecto a la incertidumbre sin calendario del desenlace de la Variante de Pajares. La ministra de Fomento dice que sus viajes a Asturias le resultan muy gratos porque Javier Fernández la trata con mucha cortesía. Ella y el presidente del Principado se llevan bien, ambos lo han demostrado y reconocido, y esto no es de ahora.

¿Venía ya de antes el “rollo” entre ambos que sugiere La Nueva España? La cosa es, rara, rara, y promete emociones futuras, pues parece que estamos ante el principio de una gran amistad, que a ellos les puede traer enormes satisfacciones, pero para los asturianos es una completa vergüenza, pues si es así, y si realmente las sugerencias de La Nueva España tienen algún fundamento, flaco servicio hace esta historia de amor a nuestra tierra.

pastorjavi