Cascos: La Nueva España ataca a Caunedo para hacer la pelota “a Wenceslao y Rivi”

caunemercherajo
Cascos, “abrelatas de seguratas”, se rinde ante Rajoy, Cherines y Caunedo

Por Juan Vega

Francisco Álvarez-Cascos tiene una frustrada vena de editor de periódicos. Alguien tiene que manipular la información, porque la información sin manipulación es fantasía del arcángel San Gabriel. Informar es acercarse a la verdad y coquetear con la mentira, mientras se colorean los cristales con que ambas se miran, y Cascos siempre prefirió encargarse él personalmente de pintar cristales con brocha gorda, en vez de confiar tan delicado labor en las manos expertas de unos profesionales a los inexplicablemente desprecia, como si él tuviese una gran inteligencia. Así le luce el pelo al hombre que tiene que andar vendiendo contratos de seguridad con sus menguadas influencias, en un final para el ex vicepresidente del Gobierno de España, digno del mejor Fiodor Dostoievski.

Su egotismo le llevó al precipicio del que cuelga. No entiende que en la relación parasitaria entre política y periodismo no cabe pensar en el poder absoluto, es decir, en un poder ilimitado. Sin reparto no cabe el éxito, y por eso, porque Cascos está acostumbrado a quererlo todo para él, y nada para los demás, el alumbramiento de Foro terminó en aborto. Cuentan sus familiares que de niño no toleraba perder un partido de balompié sin marcharse con la pelota. Tampoco es capaz de compartir una ración de arroz con leche o unos callos. Son cosas superiores a sus fuerzas. Todo para él: quería el Gobierno y los medios de comunicación al servicio de un poder absoluto, en su sueño de crear en Asturias una Galicia particular, pero como no le llega a Manuel Fraga ni a la suela de los zapatos, se quedó sin Gobierno y sin medios de comunicación, dedicado a trabajar la puerta fría, y si se descuida amanece vestido con un tonel.

Por eso Cascos se enfotó más de la cuenta en su campaña contra La Nueva España, a la que pretendió doblegar de manera estúpida, sin darse cuenta de que para sacar un salmón hay que soltar sedal, lo que nos hace sospechar por qué tiene tantos amigos gancheros. En realidad debe ser tan buen pescador como político. La Nueva, en justa correspondencia con tan constante odio, no le dejó un día de descanso desde el inicio de su revolución autotraicionada, y por ahí se le fue la olla. Cascos llegó a crear y alimentar personalmente secciones fijas contra el diario de Calvo Sotelo, en las que todavía hoy, a pesar de su rendición ante Mercedes Fernández, sigue insultando de manera incomprensible a los profesionales del periodismo. Eso lo hace en la Web de Foro Asturias, página  de la que él mismo suele decir, que es “la más leída, entretenida y la mejor informada de Asturias”. No se sabe si se lo cree o si cree que alguien se lo puede creer, tal es su poderosa enajenación.

La entrega de la cuchara de Foro a Mariano Rajoy, por parte de la cúpula casquista, se ha producido en el peor momento político de la historia del PP de Asturias, porque llega en medio del estallido del Caso Pokémon, otro tremendo escándalo de corrupción, de más fuste todavía que el Caso Marea, por su dimensión económica y territorial, y por su transversalidad política. Pero esa rendición no ha venido acompañada todavía de la entrega de las armas, y por eso Cascos sigue todavía intentando intervenir en la política asturiana, desde la marginalidad del “abrelatas”, con las sandeces que deposita en su casposa Web. Agustín Iglesias Caunedo está muerto, pero pendiente de entierro, y el PP de Cherines no ha podido todavía cauterizar la herida de Oviedo con el inevitable nombramiento de una gestora que limpie de basura la Capital del Principado. ¡Y ahí va Cascos a echarle una mano a Caunedo, igual que antes hizo con José Ángel Fernández Villa! (¿es la solidaridad del buen amigo de Luis Bárcenas?). Asombroso pero cierto.

El sumario de Pokémon encierra todavía material de infarto para el partido que ha contratado a Cascos como segurata, a cambio de que entregue la cuchara de Foro, y le obliga a cambiar de rumbo. Por eso Cascos ha ordenado a sus empleados, es decir, a la cúpula de Foro, que no abran la boca ante el escándalo Aquagest. Sigue creyendo, el pobre, que él puede manipular la información desde su Web, como un crío chico juega con sus mecanos, sin darse cuenta de que la muerte política de Caunedo se va a llevar muchas cosas por delante, y entre otras, lo que queda de él, ante la inevitable destrucción de los restos del cortijo de Gabino de Lorenzo. ¿Y cómo justifica Cascos su silencio, el silencio de Foro, ahora que come a dos carrillos, y a la vista de todos, en el duernu que tanto criticó, ahora que son tan visibles en Aquagest los negocios del PPSOE?

Dice Cascos en su Web, desde la cobardía del anonimato que utiliza siempre para disparar sobre tirios y troyanos, sin darse cuenta de lo ridículas que son ya sus fabulaciones psicopáticas:

Desde junio de este año a Caunedo lo sustituyó el socialista Wenceslao, sostenido débilmente en IU y Somos (Podemos), y La Nueva España necesitaba seguir sobreviviendo y matando su hambre. ¿Cómo? Congraciándose con Wenceslao y con Rivi, sirviéndoles en bandeja la cabeza de Caunedo como prueba de su amor hacia los nuevos dueños de la publicidad ovetense para pelotear con el PSOE e IU. Así de fácil se explica lo que publica La Nueva España.

Que la magistrada Pilar de Lara esté a punto de imputar a Caunedo, junto con otros muchos, ante la acumulación de pruebas en las que se demuestra que ha sido objeto de injustificables regalos y agasajos de todo tipo, pagados por un grupo dedicado a conseguir contratos públicos, por parte de un conseguidor, no le parece información relevante ni periodismo puro y duro. Si alguien tiene alguna duda sobre las razones de Cascos para entregar la cuchara de Foro, este comentario lo aclara sobradamente. Él, que se dedica ahora a prestar servicios como patético logrero de una empresa de seguridad, ve normal lo de Caunedo y Joaquín Fernández el “abrelatas”. ¡Tremendo final para quien fue vicepresidente del Gobierno de España!

Anuncios

Los marrones de Marrón

marron

Por Porompompón Porompompero

Cuando José Luis Marrón, contratado como gerente de Jovellanos XXI -en su condición de hombre de confianza de las familias Cosmen y Lago– se puso al frente del proyecto de los Palacios de Calatrava, Ángeles Solís, a la sazón periodista de La Nueva España, y hoy responsable de Turismo y Congresos del Ayuntamiento de Oviedo, se hacía eco de las pretensiones que los promotores de aquel negocio, y el alcalde de la Capital, el hoy delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, tenían para un edificio al que expresivamente bautizaron como Palacio de Congresos Princesa Letizia:

Tras la conmemoración de su XXV Aniversario, entre 2005 y 2006, los premios «Príncipe de Asturias» cambiarán de escenario y de nombre, aunque solo sea por el escenario: el Palacio de Congresos Princesa Letizia estará finalizado para mediados de 2007 y permitirá un mayor número de asistentes, además de un marco de muy diferente estilo al del Campoamor, con la arquitectura de Santiago Calatrava.

Nadie se explica a día de hoy cómo es posible que la empresa dirigida por Marrón presentase el concurso de acreedores nada más inagurar el Palacio de Congresos al que nadie llama ya “Princesa Letizia”, tras el fiasco enorme del proyecto que amenaza con arruinar la economía ovetense. ¿Cómo se explica que se encomendase a Calatrava la construcción de un edificio en el que no se pueden hacer congresos puesto que la sala no se oscurece, el gran espacio de más de 2.000 asientos no es compartimentable, la acústica es terrible, no hay telares para colgar escenografía ni foso para orquesta?

El fiasco calatraveño es una obra inútil de toda inutilidad. Eso sí, iba a servir para organizar entregas de los Premios Princesa de Asturias en un local con más asientos que el Campoamor, un aparcamiento de los Cosmen que da acceso directo al edificio y un hotel, también de los Cosmen, y también con entrada directa. Son muchos ya los que se han olvidado -y otros nunca se enteraron- de la verdadera función que iba a dar vida al complejo, inútil para cualquier otra función, lo que explica su estado actual, tal y como nos explicaba la hoy funcionaria municipal Ángeles Solís en aquel artículo del año 2004.

Pero claro, la Casa Real no estuvo dispuesta a soportar un escándalo como el que se vendría encima, al convertirse el Calatrava en un pretexto para el paso a manos privadas, por la cara, del solar de la antigua estación del Vasco, la propiedad de los aparcamientos subterráneos de ambos complejos, las licencias de gran superficie, así como la edificabilidad que el Ayuntamiento regaló a los empresarios del consorcio dirigido por Marrón.

Decía, sobre esto, la periodista Solís, en su artículo del 2004, sobre el futuro de lo que denominaba Palacio de Congresos Princesa Letizia:

Aunque el cambio de sede no es aún oficial, casi se da por sentado y se justifica, en primer lugar, por la falta de espacio del teatro. En la propia memoria del proyecto del palacio de Buenavista ya se apuntaba que el edificio que se construye con el proyecto de quien fuera premio «Príncipe de Asturias» de las Artes podría acoger la entrega de premios, y según la fecha de finalización, éstos serían los de 2007.

Los pormenores del escándalo que impidió que finalmente el asunto se plantease a la Casa Real y que el auditorio nunca llevase finalmente el nombre de la actual Reina de España los contaba de manera detallada, el hoy alcalde de Oviedo, Wenceslao López, en un artículo titulado La Película de la Operación de los Palacios que publicó en La Nueva España el pasado año 2014, en el que puso de manifiesto que la sociedad que ahora reclama al Ayuntamiento 96 millones por la construcción del edificio, había recibido de éste 155 millones a fondo perdido, con el pequeño matiz que supone que ni Marrón, ni los Cosmen, ni los Lago, que -cada uno a su manera- se lo llevaron crudo, están ya en los restos del naufragio de lo que iba a ser la brillante sede del acto más glamuroso que se celebra en Oviedo a lo largo del año. Su tocata y fuga, de excepcional factura, ha sido prodigiosa, y ahora aquel merengue está en manos de la administración judicial de la quiebra.

Tiene su gracia que el encargado de montar todo ese tinglado, el hombre que junto con el ex director general de la fenecida Cajastur, José Troteaga, como camaradas en el Partido Comunista, pilotó la oposición a Dolores Ibarruri y a Santiago Carrillo, para lanzar a su amigo Vicente Álvarez Areces en Asturias como hombre fuerte del PCE, que como presidente del Principado facilitó enormemente ese negocio que comandaba su amigo Marrón, arruinando la empresa SEDES y metiéndole al Principado un mico de 60 millones de euros, montando en el engendro de Calatrava unas oficinas que le compró a su antiguo conmilitón, con un precio escandalosamente inflado.

Nadie podrá pasar por alto que el ex comunista Marrón, reciclado en gerente de la mayor burbuja que estalló en Asturias en los años de la locura de la expansión del crédito, publique ahora, después de ser protagonista principal de este fiasco, en La Nueva España de este domingo, con enorme alarde tipográfico y a doble página, un artículo moralizante, titulado La Política vuelve al centro de la escena, con el pretexto de presentar en sociedad el típico best seller económico yanqui de malos y buenos: Por qué fracasan los países, los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza, publicado hace hace más de tres años.

En su artículo sobre ese tratadillo ya bastante pasado de moda que más parece un opúsculo económico de autoyuda que una obra seria que merezca tanta atención, Marrón cita el Crecimiento y declive de las naciones (1982) de Mancur Olson, que dedicó páginas inolvidables a la idea del progreso entre los tiempos del “bandido nómada” y el “bandido sedentario”, y de ella extrae un párrafo singular: “los lobbies parroquiales que se forman para defender con fiereza beneficios para sus miembros normalmente con la ayuda del gobierno, los subsidios, protecciones comerciales y otras distorsiones económicas se acumulan y los recursos fluyen cada vez más a una clase especializada de abogados, burócratas y cabilderos que saben cómo funciona el sistema. Las luchas redistributivas y apropiatorias desplazan a las productivas. El resultado, si no se toma la medicina, es un patrón de declive económico”. Se pregunta Marrón:

¿Les suena?

“Sí, Marrón, sí, nos suena un montón”, tenemos que contestarle nosotros, los ciudadanos de a pie resignados a contemplar cómo Marrón con sus marrones nos saca las carteras con sigilo del interior de nuestras americanas, ejerciendo como burócrata especializado que sabe cómo funciona el sistema astur, consiguiendo para sus patrones los Cosmen y los Lago un buen número de subsidios, protecciones comerciales y otras distorsiones económicas que se acumularon en sus bolsillos, con el resultado no ya del declive, sino de la quiebra de nuestro ayuntamiento, la ruina de SEDES, el expolio de las cuentas públicas y el paso a manos privadas de solares, licencias, subsuelo y hasta calles enteras, del patrimonio del procomún a cambio de nada, y sin que nadie haya ido a la cárcel todavía.

Y además se ríe de nosotros. Y nosotros se lo tendremos que agraceder:

¡Gracias Marrón por tus marrones!

marrónjaquete

La Nueva España se divierte a cuenta de Cascos con el “Pacto del astillero”

lucianaveros

Por Porompompón Porompompero

Los comunicadores del equipo del socialista Javier Fernández han parido un nuevo engendro. Se trata de una bonita historia que lleva el sello creativo del gabinete presidencial dirigido por José Manuel Piñeiro.  Una fructífera leyenda urbana con la que pretenden tapar sus años de romance con el PP de Asturias, que concluyeron abruptamente a causa del voto de Somos Oviedo a Wenceslao López como alcalde, algo que no se produjo en Gijón por parte de Xixón si Puede. Javier quiso evitarlo y no pudo, pero Mercedes Fernández se enfadó y le pidió el divorcio político, después de un largo romance del que salieron los presupuestos regionales y el engendro legislativo que dejó la TPA sin consejo de administración para los restos.

En la PSOE no lo pueden soportar, no pueden permitir que la mayor ciudad de Asturias esté fuera de control, en manos de un sector de Foro Asturias, el que encabeza Carmen Moriyón, que a poco que se esforzase se podría hacer con el liderazgo regional y dar la vuelta que ese partido necesita, y como no quieren que el moriyonato se consolide bajo ningún concepto, están creando el microclima necesario para una moción de censura tras las elecciones generales que tiene muchas posibilidades de salir adelante si los dirigentes gijoneses de Foro no se quitan de encima la caspa pepera. ¡Ruido de sables en Gijia!

La Nueva España se divierte a cuenta del “Manicomio de Cascos”

carcelpapel
La “Cárcel de papel” de La Codorniz

Lucía S. Naveros escribe este lunes en La Nueva España una crónica titulada “Los amarres políticos de Naval Gijón“, que no es ni más ni menos que un favorazo que le hace el “diario líder” al gabinete fernandino, para dar carta de naturaleza a una pesadilla de agosto: el “Pacto del astillero”, en el que los líderes de la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI, como Cándido González Carnero, jugarían un papel protagonista con Francisco Álvarez-Cascos, para conseguir que el candidato socialista a la Alcaldía gijonesa no lograse el apoyo necesario para desbancar a Carmen Moriyón. ¡Todo aquel que no apoye al PSOE es un siervo de Cascos! ¡Ahhhhrrrrgggggg!

En el diario de la calle de Calvo Sotelo, que compra esta milongona a Piñeiro, se ríen para justificar tan pintoresco parto, y se vengan así, creativamente, de Cascos, escribiendo libelos como los que él lleva años publicando en la Web de Foro Asturias, lanzando chorradas muy parecidas a las que el hoy atechado ex presidente de Foro viene lanzando desde la Web que él personalmente dirige, y que ha convertido en la cañonera de sus obsesiones particulares.

Si en La Codorniz de Álvaro de la Iglesia, en tiempos de Francisco Franco Bahamonde había una “Cárcel de papel“, en la Web de Cascos hay un “Manicomio de Papel“. Ese manicomio lo dirige y alimenta personalmente el ex presidente de Foro, a pesar de haber puesto ahí a Cristina Coto a figurar, para llevarse las leches, al frente de un negocio que no controla. Cascos dispara siempre debidamente guarecido; es el instinto del cazador que utiliza la tecnología humana para abatir un animal indefenso, por pura diversión. Pero como en La Nueva no pueden ser menos, y en el fondo el ex vicepresidente les pone a cuenta del hormiguero y sus hormiguitas, emulan, desde sus páginas, el “Manicomio de Cascos”, y hacen unas risas a cuenta de la ocurrencia.

La gracia estriba en sustituir “duernu” por el “astillero”

manicomiopapel
El “Manicomio de papel” de la Web de Cascos

Una cosa es el análisis mediático del mecanismo del bipartidismo de largo recorrido fraguado entre el PSOE y el PP, y especialmente en la Asturias que partieron y se repartieron durante tantos años, y otra muy diferente agitar ese entendimiento como un pacto electoral, un juego que Cascos convirtió en slogan con la gorrinesca metáfora del pacto del duernu. Y claro, darle la vuelta a ese slogan, para inventarse otro, da para un ratín de conversación entre Piñeiro y Ángeles Rivero, la directora de LNE, a la que también le mola reirse.

Y es que Cascos da mucho juego, porque a estas alturas hay que reconocer que tiene bemoles que el secretario general del PP que vio convertirse a Luis Bárcenas Gutiérrez en “Tarzán”, el hombre que llegó a Génova en taparrabos, saltando de liana en liana, para terminar forrado, haya tenido que protagonizar la ruptura de los asturianos con el monopolio del poder político ferozmente sujeto por el tándem formado por Vicente Álvarez Areces y Gabino de Lorenzo, que parió escándalos tan asombrosamente gestionados como el del Caso Marea o el Caso Calatrava, cuya deriva judicial resulta tan incierta como desvergonzada es la presencia de sus protagonistas al frente de la Delegación del Gobierno o en un escaño del Senado.

Pero eso es otra historia, vamos a lo que nos ocupa, al “Pacto del astillero”

Empecemos por dejar claro que Cascos no puede ver a Moriyón, que todavía tiene cuentas pendientes por la guarrada que le hizo al colocarle a traición a la Coto al frente del partido, y porque Juan Manuel Martínez Morala, referente histórico activo en la CSI, no quiere saber nada con los partidos políticos, ni con Foro, ni con Podemos, ni con ninguno, y todo el mundo sabe que Cándido juega a la política por su cuenta y riesgo. Así que de la CSI, na de na, Lucía.

Sigamos por el hecho evidente de que una candidatura respaldada por Podemos, como es la de Oviedo, hizo alcalde a un candidato socialista que sí es de su agrado, cosa que no sucede en la Villa de Jovellanos, ya que José María Pérez hizo más mili que el palo de la bandera en el núcleo duro del PSOE más guarrete, lo que no ocurre con Wenceslao López en Oviedo. Y ahí estriba la diferencia, no es lo mismo Wenceslao que Pérez. Así que de pacto contra el PSOE nada de nada.

No cuela

José Velasco, de Zebrastur, firma los papeles que le pasa Julia Piñera, bajo la atenta mirada de Gabino de Lorenzo
José Velasco, de Zebrastur, firma los papeles que le pasa Julia Piñera, bajo la atenta mirada de Gabino de Lorenzo

Todo conduce a ver el artículo de Lucía como un divertimento veraniego grato a la dirección del periódico y al gabinete fernandino, porque además de para unas risas, no deja de ser un favorín que le hacen al presidente Javier, y como es sabido, en La Nueva España, nada que resulte grato a Fernández les resulta ajeno, al menos mientras éste pague las facturas y siga llegando la pasta de las campañas de publicidad regional y de los programas que Asturmedia, la productora de LNE, que graba en el edificio que el Ayuntamiento de Oviedo tiene cedido a José Velasco en Olloniego como escuela municipal de cine.

En lo que quedó el apoyo de Foro a Mercedes Fernández

Llamazares

Por Juan Vega

El pintoresco espectáculo organizado en la Junta General del Principado con la segunda ronda dedicada a la investidura presidencial, propiciada por el absurdo voto de Foro Asturias Ciudadanos, FAC, sin contrapartida conocida ni pacto programático alguno, a Mercedes Fernández, ha tocado a su fin, con el balance que ahora salta a la vista, a poco que se contemplen los acontecimientos con la adecuada perspectiva.

“Cherines” se presentó sin convicción, espoleada sin duda por la ruptura de la tradicional entente entre socialistas y populares que dejaba Oviedo para el PP y Asturias para el PSOE, hasta que saltó la sorpresa del voto de Somos Oviedo a Wenceslao López, que desde entonces gobierna en tripartito con Ana Taboada y Roberto Sánchez Ramos.

cherinesEl impensable apoyo gratis total de Cristina Coto a Cherines, a sabiendas de que la jugada sólo serviría para producir una parálisis institucional que nada aportó a la vida pública ni a la democracia en Asturias, le dio a la presidenta del PP una fuerza y un protagonismo del que ésta carecía, tras perder prácticamente su poder territorial municipal tras las últimas elecciones.

Coto demuestra haberse convertido en la repetición en clave de farsa del personaje de Isabel Pérez-Espinosa de un Francisco Álvarez-Cascos, que parece decidido a llevar a los supervivientes de su accidentado viaje de vuelta, a la nave nodriza pepera. Para ello, siguiendo el modelo de Gabino de Lorenzo en su momento, se apartó un poco de la primera línea de la política para ejercer de José Luis Moreno, y así divertirse jugando a las marionetas. De aquella Gabino preparaba su huída a la Delegación del Gobierno. Lo de Cascos está por ver.

Coto, debidamente teledirigida, abrió el paso a la hegemonía de un maltrecho PP sobre el sedicente “centroderecha” asturiano, una vez que la dirección de Foro parece haber renunciado a su origen transversal y regeneracionista, para presentarse como una marca b del PP que pierde de esta manera su viabilidad, al desdibujar su diferencia en el maremagnum de “las derechas” de las que habla la Coto, para indignación de las bases de Foro. Pero no es éste el único efecto.

Cascos y Coto, resentidos con Carmen Moriyón, que les hizo frente en su momento, se lo ponen más cuesta arriba a la alcaldesa de Gijón, que sigue fiel al espíritu fundacional de Foro, a costa de quedarse muy sola, como otros alcaldes y alcaldesas que no parecen compartir este viaje de vuelta al PP de la otrora odiada Cherines, que de encarnar todas las perversidades propias del PPSOE, ha pasado a ser la “alternativa” a Javier Fernández, sin la menor explicación, ni contrapartida alguna que pudiese justificar semejante deserción del discurso que movilizó a más de 170.000 votantes asturianos detrás de Cascos.

El gran pretexto de Coto, que en este asunto ha demostrado por dónde iban realmente las decisiones de Cascos, al anunciar su retirada, era que obligaría a “retratarse” a Izquierda Unida, Podemos y Ciudadanos, y aquí la que se ha “retratado” ha sido Coto, pues su voto incondicionado no ha conseguido otra cosa, además de reforzar a Cherines y su hegemonía entre “los conservadores”, que convertir a Gaspar Llamazares, adversario jurado de Cascos, en el gran protagonista de la situación.

Al final, como ha venido ocurriendo con las jugadas de Cascos que nadie entendía, todo el mundo descubre que detrás de la “genial” ocurrencia de perder casi dos meses enredando, no había nada de nada. Fernández es ahora un poco más débil que antes, eso sí, y por lo tanto está más pillado por Llamazares de lo que estaba, y a merced además, según se vayan barajando cartas, de Podemos y Ciudadanos, con lo que inevitablemente tendrá que volver a hacer manitas a diario, bajo la mesa, con el PP, como ya hizo en la anterior legislatura. Foro, en lo único que gana, es en indignación entre sus bases.

La misma promesa incumplida para dos investiduras de #Javifer

iuleyelectoral

por Juan Vega

El porqué de lo de #Cherines

Mercedes Fernández, presidenta del PP, tuvo que tirarse al ruedo y presentar su candidatura a la Presidencia del Principado, cuando Somos Oviedo rompió el guión, y sus miembros, contra todo pronóstico, votaron a favor de Wenceslao López, del PSOE, como alcalde de Oviedo, después de que la FSA le prohibiese a éste apoyar a Ana Taboada, lideresa de Somos, si ésta, a su vez, no conseguía que Mario Suárez del Fueyo, de Xixón Sí Puede, en vez de presentar su propia candidatura, lo que permitió la investidura de Carmen Moriyón, votase a favor de José María Pérez, del PSOE. ¡Hala, ahora vas y lo cuentas!

#Cherines no respeta en Asturias la “lista más votada” que pide en Oviedo

upydpsoeComo Javier Fernández se había comprometido a dejar gobernar en Oviedo a Agustín Iglesias Caunedo, y no cumplió con una tradición de años del pacto Oviedo por Asturias, #Cherines, se sintió obligada a presentar candidatura contra #Javifer. ¡Algo hay que disimular! Pero la presidenta del PP lo tenía muy mal. Actuaba sin convicción, por obligación, en un guión torpe y desmañado, puesto que lo que hacía, presentándose en Asturias, casaba muy mal con la crítica a la formación de gobiernos como el de Oviedo, ya que su presentación en Asturias, contra #Javifer, no respeta la “lista más votada”, cosa que sin despeinarse recrimina a #Wenceslao en Oviedo.

Y así estaba #Cherines, mustia y desnortada, pidiendo respeto para la lista más votada en Oviedo y presentándose en Asturias contra la lista más votada de #Javifer, cuando apareció en escena Cristina Coto para regalarle el voto por la puñetera cara, sin que el pretexto de una foto de una reunión sirviese para contarnos que al menos había negociado algo, obtenido alguna promesa, conseguido algún proyecto en común. Nada de nada. ¡Qué más da! ¡La española cuando se rinde es que se rinde de verdad! Y así #Cristicot se lanzó a apoyar a #Cherines con el pretexto de que #Javiferes la peor de todas las opciones posibles“, y se justificó diciendo que con esa actuación obligó “a buscar el pacto con las izquierdas, lo que no hizo de buenas tendrá que intentarlo ahora“.

#Javifer vuelve a pactar su investidura con la misma promesa incumplida de la anterior

leyelectoral2¡Menudo problema para #Javifer buscar “el pacto con las izquierdas”! Ni corto ni perezoso vuelve a escenificar, Esta vez con Gaspar Llamazares, lo mismo que ya hizo en su anterior investidura con Ignacio Prendes, entonces en la UPyD, y ahora en Ciudadanos. #Javifer nos cuenta otra vez que se va a reformar la misma Ley Electoral que ya acordó reformar hace tres años, para acabar con las circunscripciones. Se trata, efectivamente, de la misma reforma que ya había comprometido en la anterior legislatura, promesa que sirvió para firmar un acuerdo de investidura, y para romperlo posteriormente, por no tener un apoyo del PP y Foro con el que tampoco cuenta ahora.

Todas estas cosas tan enrevesadas, lejos de animar la mortecina vida política astur, dejan un regusto melancólico, un sabor amargo a ceremonia inútil, teatralidad y tramoya, con la inevitable sensación de que los responsables del drama de nuestra vida pública no se toman mucho trabajo para elaborar el guión.

Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (II)

foro-asturias

Por Juan Vega

Para analizar lo que está sucediendo en estos momentos en el procedimiento de investidura del presidente del Principado, hay que mirar en dos direcciones, que nada tienen que ver con los cantos de sirena de los protagonistas de la película. Una parte del escenario que condiciona las negociaciones, tiene que ver con la política interna asturiana y lo sucedido en los grandes ayuntamientos. Olvidar ese contexto, equivale a no entender nada.

Pero no hay que olvidar tampoco que en estos momentos, en los prolegómenos de las Elecciones Generales, el PP está viendo cómo su ex tesorero, Luis Bárcenas, está aflorando información que acredita que la corrupción determinaba la política de ese partido hasta las últimas consecuencias, y que sus dirigentes cobraban sobresueldos que procedían de las donaciones que entregaban los beneficiarios de las grandes obras públicas.

El PPSOE se rompió en Oviedo y en Gijón

El PPSOE astur anda de capa caída desde que Xixón Sí Puede, agrupación de electores en la que se integró Podemos, entre otras muchas sensibilidades políticas y sindicales (como una relevante presencia de la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI) se negó a respaldar la candidatura de de José María Pérez a la Alcaldía.

Pérez, como la ex alcaldesa Paz Fernández Felgueroso o el ex presidente Vicente Álvarez Areces, tienen todas las papeletas para sentarse en el banquillo de los acusados por el escándalo conocido como Caso Musel, en el que Podemos ejerce como única fuerza política asturiana personada en la Audiencia Nacional.

La ganadora de las elecciones, y alcaldesa, Carmen Moriyón, pudo ser alcaldesa, porque a diferencia de Francisco Álvarez-Cascos y su delfina Cristina Coto, carece de contaminaciones políticas con el PP que se deshace entre las repercusiones del escándalo de financiación ilegal que sacude a ese partido como consecuencia de las investigaciones de la Gürtel.

Moriyón, una persona limpia, como Wenceslao

Entre dejar que una mujer como Moriyón, que ejerce de político de centro reformista, limpia de polvo y paja, gobierne en la Villa de Jovellanos, y que lo haga un miembro del consejo de administración responsable del escándalo portuario, la duda ofende, y Xixón Si Puede se negó a entrar en el estúpido juego que divide el mundo en unas sedicentes izquierda y derecha, para anular la diferencia entre la corrupción y la limpieza. Que es lo que importa.

Xixón Sí Puede se negó a seguir el juego del PSOE e IU, y en Oviedo, hubo carambola, y Somos Oviedo, otra agrupación de electores en la que se integra Podemos, no cedió ante el chantaje de la FSA de Javier Fernández, que en virtud de su pacto con Mercedes Fernández, pretendía hacer alcalde a Agustín Iglesias Caunedo, y así, la vieja política del PPSOE se fue al traste.

Si Mercedes Fernández presentó candidatura a la Presidencia de Asturias, sin encabezar la lista más votada, como defendieron hasta ahora los peperos, no es porque ése fuese el plan, puesto que como es costumbre Cherines dejaría gobernar a Javier una vez que éste hubiese cumplido su acuerdo, cosa que no sucedió, y como en Oviedo gobierna Wenceslao López, la otrora mujer de confianza de Cascos, fichada por Mariano Rajoy para acabar con él, adoptó la única decisión razonable para ella y su partido, si se considera su difícil situación: simular que intenta quitarle el gobierno a Javifer.

El nombramiento de Coto y su apoyo a Cherines, una misma secuencia

Así pues, Mercedes Fernández no tenía más remedio que presentar candidatura y hacerse con el control del autodenominado centroderecha asturiano, cosa fácil con Cristina Coto al frente de Foro, con Cascos en retirada, y con ambos trabajando al alimón para hacerle la cusca todo lo que pueden a Moriyón, impulsando un frente “contra las izquierdas” que sólo se lo pone difícil a la forista gijonesa, al ponérselo difícil a Podemos, que de no avenirse a los acuerdos que se trabajan en este momento, serán duramente hostigados por la FSA y por la IU de Gaspar Llamazares, como responsables de que “la derecha” gobierne en Gijón, y claro, en Asturias, que gobernase la “derechona” de Cascos y Cherines, sería el acabose.

Cuando Cascos escenificó su decisión de designar sucesora a Coto, con una operación ilegítima y antidemocrática para evitar que se celebrase un congreso en el que Moriyón hubiese apoyado, junto con los candidatos y alcaldes de éxito en Foro, la opción de Fernando Couto como presidente del partido y candidato a la Presidencia del Principado, optaba por Coto, no porque fuese lo mejor para Foro (que evidentemente no lo era), sino porque era lo mejor para él, que ya había tomado la decisión de entregar Foro al PP, cuando renunció, como era su voluntad, a impulsar que Foro fuese un partido coherente con sus principios fundacionales, presidido por alguien sin vínculos con el PP como profesional de la política.

Y ahí es donde forzosamente tenemos que volver al escenario nacional, en el que el conflicto imprudentemente desatado por Dolores de Cospedal, al aflorar en El Mundo los llamados “papeles de Bárcenas”, para sacar pecho e intentar distanciar su gestión de la de sus antecesores, parece que conduce inevitablemente a poner en el mismo plano el cobro de esos sobresueldos con el de las donaciones que recibían Rajoy y los secretarios generales, entre ellos Cascos, en un círculo que está a punto de cerrarse.

En ese escenario de perdición, es lógico que Cascos, coherentemente con su forma de entender la vida, entre otros movimientos, decidiese hace ya unos meses entregar lo que queda de Foro a los que fueron, durante estos últimos años, sus oponentes políticos, puesto que él ya no puede vender una escoba regeneracionista ni el en rastro.

 

La Concejalía de Comunicación y nuestros amigos de Calvo Sotelo

rudolfwences
Rodolfo Sánchez pone la oreja, mientras Wenceslao López cuchichea con Ana Taboada, en el Pleno de Investidura en el que se le acabó lo que se daba

Por Xoaca Bobela

A La Nueva España no parece hacerle ninguna ilusión que Rodolfo Sánchez, ex jefe de gabinete de Agustín Iglesias Caunedo -que ejerció estos últimos años de alcalde a la sombra y presidente consorte de la SOF-, imputado en el Caso ASAC a cuenta de la escandalosa contratación “a dedo” de los periodistas de la Alcaldía de Oviedo, y metido en todos los berenjenales habidos y por haber, como Marea y Pokemon -cuya implicación quedó acreditada en sede judicial tras sus inútiles acciones judiciales contra Juan Vega-, se quede sin el control de la publicidad institucional.

La administración de la publicidad institucional, con montajes como el de Vivir Oviedo y el Ovetense del Año, un mero ejemplo en un río de contratos “a dedo” al límite de la legalidad, de 18.000 en 18.000 euros, fue la base de la licencia para matar que como 007 disfrutó Rodolfo con el PP, pero también de los poderes de un diario acostumbrado a convertir la vida política en permanente publirreportaje, siempre que un abundante chorro de grasa facilite el esfuerzo de los engranajes, en una relación en la que se perdió toda mesura y cualquier apariencia de imparcialidad.

En Calvo Sotelo hay nervios, porque saben que en cualquier caso se ha desmoronado un modelo de tan largo recorrido y está por ver qué pasa ahora, y por eso cuelan este martes una morcillita de lo más sabroso, en medio de una página 3 de escándalo, con reflejo en Primera, dedicada a “tocar los cataplines”, al sacar una merdé de la grúa fuera de contexto como si se tratase de una novedad, consecuencia de lo que ya se atreven a intentar presentar como “desgobierno”, como si nos enterásemos ahora que ya no está el responsable de la situación al frente del Ayuntamiento.

contraordenAsí, en medio de la marranada periodídstica que es esta memorable página tres de apertura de la sección de Oviedo -el jabugo periodístico- aparece este bonito párrafo de un artículo expresivamente titulado “Somos, PSOE e IU, dilatan su acuerdo para formar el gobierno local“, con el que intentan desestabilizar la formación del tripartito carbayón, metiendo prisa para la distribución de las áreas y concejalías de Gobierno:

Somos ya ha manifestado en otros encuentros su intención de hacerse con la (concejalía) de comunicación, de la que dependerían servicios como la oficina de transparencia, el departamento de prensa, los distritos y la oficina de atención al ciudadano.

somosLa normativa vigente prevé un mes de plazo para la formación de la Junta de Gobierno, y desde el diario que parece haber perdido la Alcaldía más que el propio Caunedo, intentan crear un clima de histeria, porque de momento los tres partidos que respaldaron la investidura del nuevo alcalde se hayan tomado una semana para negociar y estudiar el nuevo organigrama, aprovechando la natural perplejidad que causa entre los funcionarios un relevo total, tras un cuarto de siglo de gabinismo, que mantiene los armarios llenos de esqueletos y las alfombras cubriendo toneladas de polvo.

Cómo no puede ser menos, y en medio de tanta agitación de las columnas del templo, LNE enviaba el recadito a los miembros de la coalición Somos-PSOE-IU, para que algo tan importante como “lo suyo” no caiga en manos “irresponsables”, después de estos años en unas manos tan “responsables” como las de Rodolfo, que ya les vende que él conoce bien a Wenceslao López de sus tiempos de corresponsal en La Voz de Asturias, y toda la plantilla municipal se hace lenguas sobre la forma en que hace la corte, cuando no la pelota más descarada, al nuevo alcalde.